Gobierno propina duro golpe a la ganadería de leche

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* Presidente de Fedegán advierte que la recién expedida Resolución que pone en vigencia el precio competitivo, terminará generando un problema de índole social de incalculables proporciones, y hará retroceder al país en productividad. Fedegán convoca al gobierno a hacer una revisión técnica de la medida.

Agricultura & Ganadería

(Fedegán – Febrero 6 de 2018).- Hace apenas unas horas el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural expidió la Resolución 083, por medio de la cual se establecen condiciones para promover las exportaciones de leche y derivados lácteos a partir de la producción de las Zonas Más Afectadas por el Conflicto (ZOMAC).

Esta resolución, que venía en discusión desde hace más de tres años, y sobre la que Fedegán expresó reservas por sus posibles efectos tanto económicos como sociales, fueron desoídos por el gobierno, y en una de sus últimas versiones el gobierno introdujo el tema de las ZOMAC, revistiéndolas de un aparente carácter social, cuya puesta en marcha afectará todo el sector lechero, especialmente el de la lechería especializada.

Quién le habla al oído del Ministro

Con gran preocupación el presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, dijo que “No sé quién está asesorando al Ministro de Agricultura, pues él ha tenido la intención de concertar las medidas. Pero creo que con esta medida, muy seguramente, el sector lechero en pocos meses terminará otra vez en una situación angustiosa. El país no puede olvidarse de las manifestaciones que hubo en septiembre de 2014 en donde se desbordó el sector lácteo ahogado precisamente por la falta de recolección de la leche, por las abundantes importaciones y por los bajos precios que le estaba pagando la industria”.

Promesa de exportación que no se han cumplido

La medida, que responde al interés de la industria de obtener materia prima –la leche- a un precio más bajo y con la promesa de exportar, la presentó la industria al gobierno, como un mecanismo para exportar pagando los excedentes de leche a la mitad de precio referido a un promedio determinado. En la práctica se trata de castigar la productividad con un menor precio. Su impacto es bastante simple de explicar.

Mientras con la metodología establecida en la Resolución 017 de 2012 actualmente se le debería pagar al ganadero alrededor de $1.060 por litro, ya de por si un precio deprimido, con el Precio Competitivo de Exportación, que depende de la cotización internacional, hoy día al productor solo le pagarían $790 por litro, es decir una disminución en su ingreso de 34%. La mayor preocupación es que si la tasa de cambio cae o el mismo precio internacional baja, podríamos estar viendo precios por litro de menos de $400.

Además hay que tener en cuenta que el país produce alrededor de 6.700 millones de litros de leche líquida al año, pero la industria solo acopia un poco menos del 50%.

“Evidentemente, un país que tiene una oferta de leche casi del doble de lo que es capaz de procesar la industria, cuando a ésta se le permite comprar en zonas de conflicto a precio muy por debajo, desplaza su acopio a zonas a las cuales tradicionalmente no llega, dejando de comprar en zonas donde hoy en día hay una oferta de leche especializada.

Esto terminará, indudablemente generando un problema de índole social de incalculables proporciones” enfatizó Lafaurie Rivera.

Lo social se pierde

Pero es una medida contradictoria respecto a los impactos que pretende lograr. Para generar impactos positivos en las Zonas Más Afectadas por el Conflicto (ZOMAC), debería pagársele al productor un precio aún mejor que el de los $1.060 que se paga hoy. Al contrario, lo que pretende ésta disposición, patrocinada por la industria lechera, es que se le pague el litro de leche muy por debajo de sus costos de producción. “No es viable producir de esa forma, ni competir porque son territorios en donde se produce coca”, advierte Lafaurie Rivera.

Otro efecto es que con un precio competitivo de exportación establecido para las ZOMAC, la industria va a preferir acopiar en dichas zonas, obligando a las demás regiones a bajar sus precios y someterse a las condiciones del sector procesador, desconociendo la

Resolución 017 de 2012. Sin duda este tipo de medidas resultan discriminatorias para las diferentes regiones del país. Vale la pena que la Superintendencia de Industria y Comercio se manifieste al respecto, expresó el Presidente de Fedegán.

¿Y de la cadena, qué?

La medida no apunta a fortalecer la cadena productiva láctea, sino a generar una baja generalizada de precios al productor, que viene siendo castigado por las condiciones del cambio climático, por una industria que impone las reglas, y por los impactos de la importación de leche y derivados lácteos vía Tratados de Libre Comercio.

“La industria todavía no ha entendido que sólo un encadenamiento productivo que tenga en cuenta al productor, es posible avanzar en una alianza para contrarrestar los efectos de los TLC que hoy en día tienen ya un alto impacto no solo en el precio interno sino también en el mercado nacional”, concluyó al presidente de Fedegán a la vez que convoca al gobierno a hacer una revisión técnica de la medida y de los impactos que genera.

1 Comentario

  1. A mi me parece bien, si hay excedentes de leche es porque la producción se debe ajustar solo a la demanda, lo que se debe incentivar son los cultivos porque la ganadería es la por de la industrias en cuatro a daños ambientales, afectación del cambio climático, emisiones de gases, maltrato animal, etc. Lo peor. Los ganaderos deben ajustarse a un cambio de su negocio.

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