Productores de arroz piden renegociar TLC y acuerdo de la CAN

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“Sin una política integral que defienda la producción nacional, no habrá paz estable y duradera”, manifestó el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano.

Agricultura & Ganadería

(Fedearroz – Diciembre 1 de 2017).- El Trigésimo Sexto Congreso Nacional Arrocero rechazó hoy las pretensiones de importar arroz desde el Ecuador y solicitó al gobierno renegociar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, de tal manera que el arancel del 80% se mantenga durante 10 años más, teniendo en cuenta que en la actualidad no hay condiciones de competitividad.

Dentro de las medidas que los productores de arroz piden al gobierno para proteger la producción nacional, está igualmente la renegociación del acuerdo de la CAN, porque las circunstancias que en su momento llevaron a su firma son hoy sustancialmente diferentes,  generando incumplimientos recíprocos.

Los agricultores también solicitaron de manera unánime a Fedearroz, estar vigilante de la implementación de los acuerdos de paz para garantizar la defensa del sector arrocero y para que se cumpla lo pactado en materia de agua, saneamiento básico, distritos de riego y demás infraestructura que necesita el campo para ser más productivo.

Dichos pronunciamientos hacen parte de las conclusiones que deja hoy el Congreso Arrocero que deliberó durante tres días en el Salón Rojo del Hotel Tequendama en Bogotá, en el que participaron 100 delegados en representación de miles de productores del grano.

La defensa de la producción nacional, es requisito indispensable para

una paz estable y duradera

“Sin una política integral que defienda la producción nacional, no habrá paz estable y duradera”, manifestó el gerente general de Fedearroz, Rafael Hernández Lozano.

El pronunciamiento lo hizo en desarrollo del Trigésimo Sexto Congreso Nacional Arrocero, que hoy culmina en la capital de la República, con la participación de productores delegados de todas las zonas arroceras del país, quienes analizan el comportamiento del sector en los últimos dos años y trazan las líneas para el futuro inmediato.

El dirigente gremial indicó que es urgente consolidar una política unificada que permita avanzar con la velocidad que el país requiera, y que evite contradicciones entre dependencias del mismo gobierno.

Según Hernández Lozano, “estas surgen desde el momento mismo en que a viva voz se sigue asegurando que el sector agrícola es el gran llamado a ser protagonista de la consolidación del posconflicto, pero en hechos reales,  los recursos destinados al campo son cada vez menores, a juzgar por la aprobación del presupuesto general de la Nación  para el 2018, donde lo destinado al  sector agropecuario se redujo en 20% con respecto al 2017, pero en 32% si tenemos en cuenta el presupuesto del   2015”.

Agregó que “es urgente que el campo logre la atención  integral del Estado, es decir, que todos los ministerios y el legislativo, cuya competencia está comprometida con las actividades de la Colombia Rural,  se concienticen que es necesario trabajar en un mismo sentido y sobre la base de actuar bajo los más altos intereses del campo. Solo así se hará realidad la  modernización de  un sector como el arrocero, que cuenta con la fortaleza  de miles de agricultores y del gremio del que hacen parte,  y por lo tanto, con la  capacidad de seguir  generando las   oportunidades de empleo e ingreso,  que se esperan en la Colombia del posconflicto”.

“No nos cansaremos de repetir que el  Estado en su conjunto debe propender por defender la producción nacional, en especial  la  de  alimentos básicos en la canasta familiar. Creemos que este es un requisito sin el cual,  no podrá haber una  paz estable y duradera.  Esto implica una política integral de defensa ante las amenazas externas, que se originan cuando se pretende  ingresar arroz extranjero en virtud de acuerdos comerciales, sin haber alcanzado todas las condiciones para competir, ya que no contamos con la infraestructura suficiente que nos daría la posibilidad de  aprovechar adecuadamente  los recursos  de suelo y agua de que disponemos”.

“Si queremos un agro competitivo y rentable, es necesario dotar al campo del riego suficiente.  Como sabemos que se trata de obras  que implican cuantiosas inversiones, reitero mi propuesta para adelantarlas bien sea por concesión,  o por alianzas público privadas”, puntualizó el gerente de Fedearroz, al recordar que los distritos no son exclusivos para el arroz, sino para  diversos cultivos de ciclo corto.

Estas obras de gran impacto también podrían ser un  objetivo  plausible para la inversión de las regalías del petróleo, el carbón y el oro, como  una tímida forma de mitigar el daño ambiental  que se origina con la explotación de  estos recursos, concluyó el dirigente gremial.

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