mayo 1, 2026

21 vidas perdidas… ¿para qué?

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Jueves 30 de abril de 2026).- Teodomira, con sus 78 años, tenía derecho a vivir; José Edinson, con 26, tenía derecho a soñar; Jarol, de 40, tenía derecho a ver crecer a sus hijos. Con ellos, 18 personas más perdieron la vida en una macabra acción terrorista de las disidencias de Iván Mordisco… ¿Para qué? 

Para vengarse del Estado con un golpe que le doliera a la sociedad, no solo por la captura de sus cuatro hermanos, sino por la muerte de su compañera y madre de su hijo en un operativo militar en Vaupés a finales de marzo. Esa fue una primera hipótesis de la inteligencia militar.

Sin embargo, otro “para qué” tiene el presidente, quien ya con el sol a cuestas, arrecia su permanente y calumniosa intervención en política: Según él, esas vidas se perdieron “Para que gane la extrema derecha, por miedo, y usan su frente de narcotraficantes (…) por eso no matan ya soldados, sino campesinos (…) Nos quieren sabotear las elecciones”.

Ahora resulta que, mientras el presidente insiste en que no hay caos en la seguridad, en tres días se cometen 31 ataques terroristas y en uno de ellos son asesinados 21 civiles; y semejante violencia es fruto de una conspiración de la derecha con ¡las disidencias de las Farc! para sabotear las elecciones. Es el mundo al revés de las narrativas de la izquierda.  

Ahora resulta que las disidencias de las Farc se aliaron con la derecha que las persiguió y que, de no ser por la traición de Santos, habría acabado con la maldición del narcotráfico y, con ella, por sustracción de recursos, con las Farc y sus disidencias… ¿o herederas?

Ahora resulta que la derecha se alió con el EMC de Mordisco, que apoyó la campaña Petro en sus zonas de control y hoy ejerce presión en favor de la izquierda, como todos los grupos narcoterroristas. La reciente encuesta de INVAMER revela que el 73.8% de los encuestados percibe que la Fuerza Pública perdió control en los territorios, y el 58% considera que allí los grupos armados presionan el voto. ¿Lo harán en favor de la derecha, que los perseguirá, o de la izquierda, con la que podrían seguir jugando a la Paz Total?

Pero si la inversión de la realidad y las falsas narrativas son formas de lucha que Petro conoce por su formación comunista, lo es también la del “enemigo externo” para canalizar la “rabia ciudadana” y ocultar al verdadero. Ahora resulta que el narcotráfico y todas las rentas ilícitas que mueven la violencia las maneja, desde Dubái, una “Junta del Narcotráfico” intangible, inatacable, que al parecer solo Petro conoce.

21 vidas perdidas… ¿para qué? ¿Acaso para tapar la corrupción y los escándalos de este gobierno agonizante? ¿Acaso para generar, con ayuda de quienes sí han sido sus aliados en el monte, un ambiente “prerrevolucionario” que tensione el debate electoral y justifique, inclusive, la suspensión de elecciones? ¿Acaso para imponer la Constituyente Popular que concentre el poder en el sucesor de Petro, con él tras bambalinas?

A esa Constituyente, convertida en consigna incendiaria de las manifestaciones que el mismo Petro está convocando para el 1º de Mayo, pretende incorporarle sus fracasos: la salud, las pensiones, el déficit, la Paz Total, etc., y también sus enemigos: el Banco de la República, el Consejo Nacional Electoral, la Registraduría, el empresariado, “la derecha”. ¿Estamos repitiendo el libreto de Venezuela 1999?

Para todo eso le sirven a Petro esas 21 vidas perdidas. Por ellas y por los miles que se ha llevado la violencia narcotraficante…; por la libertad, el orden y la democracia…, Colombia debe despertar el 31 de mayo.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie