agosto 30, 2026

Trump autorizó la importación adicional de 300.000 toneladas de carne y Colombia no puede perder esta oportunidad: Lafaurie

* Estados Unidos atraviesa una escasez de ganado y de carne sin precedentes. Colombia tiene toda la capacidad para suministrarles esta proteína con inmejorable calidad: animales alimentados 100 % de manera natural, ganadería sostenible y razas élite.

* José Félix Lafaurie Rivera reveló que el gobierno colombiano está negociando con EE. UU. un Acuerdo de Comercio Recíproco en donde se ha insistido en la entrada de la carne bovina al mercado de ese país que tiene unos 350 millones de habitantes con buenos ingresos.

Agricultura & Ganadería

(Fedegán – Sábado 29 de agosto de 2026).- La admisibilidad sanitaria que daría acceso al mercado estadounidense no puede seguir patinando entre trámites y estudios mientras otros países ocupan el espacio que hoy se abre con la autorización del presidente Donald Trump, de importar 300.000 toneladas de carne de res en los próximos 90 días.

Este es el llamado que acaba de hacer José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (FEDEGÁN), en su columna de opinión semanal titulada “ES AHORA O NUNCA”.

El alto ejecutivo afirmó que después de catorce años del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, nunca las circunstancias habían coincidido de manera tan favorable: EE. UU. necesita carne, Colombia puede producirla y estamos negociando con ellos. “Es ahora… o nunca”, insistió.

Hoja de ruta urgente

En su escrito, considera urgente diseñar una hoja de ruta para avanzar en esa necesidad con gran celeridad. “No pretendemos preferencias ni desconocer exigencias sanitarias, solo que reconozcan el acceso a los subproductos cárnicos originarios de Colombia”, dijo e invitó a los ministerios de Comercio y Agricultura, así como a la Cancillería, ICA e INVIMA a trabajar de la mano con el gremio ganadero para evaluar los pendientes relacionados con la admisibilidad sanitaria de la carne al país del norte.

Para Lafaurie existe una gran oportunidad de mercado. Estados Unidos, uno de los grandes consumidores de carne bovina, atraviesa una escasez de ganado sin precedentes en su historia reciente, con un inventario que cayó a 86,2 millones de cabezas, el nivel más bajo en 75 años.

Las exportaciones adicionales a EE. UU. podrían mantenerse

Este factor de mercado disparó los precios de la carne y de su expresión más popular: la hamburguesa, el “lunch” de la inmensa clase media de ese país.

Ante esta circunstancia, el olfato político de Trump -con los precios de la carne subiendo y las elecciones de noviembre a la vista- lo llevó a autorizar la importación adicional de 300.000 toneladas de carne bovina en 90 días.

No parece una necesidad pasajera, pues Estados Unidos puede recomponer rápidamente su economía ganadera, pero el crecimiento de la población mundial viene generando una escasez permanente que podría extender las importaciones adicionales más allá de los 90 días.

En carne de res, Colombia tiene lo que EE. UU. Necesita Estados Unidos necesita carne y Colombia tiene cómo suministrarla:

* Representa una oportunidad comercial sin antecedentes para la ganadería colombiana.

* El país tiene una población de 30 millones de bovinos y, con ella, un gran componente de razas cebuinas alimentadas a pasto.

* El mercado estadounidense demanda carne magra para mezclar con sus cortes grasos y abastecer su gigantesco mercado de carne molida.

* Es una necesidad que no es de poca monta en un país que consume entre 150 y 156 hamburguesas/habitante/año, es decir, algo más de 50.000 millones de este producto alimenticio.

Reconversión social

El dirigente gremial considera que el tema trasciende el de las exportaciones y se constituye en un factor impulsor de la economía ganadera y sus implicaciones sociales. Al lograr la admisibilidad al mercado estadounidense se generaría una demanda sostenida de carne y enviaría una señal económica a toda la cadena productiva hasta llegar al pequeño criador del Caribe y el trópico bajo.

“Miles de productores que sobreviven ordeñando vacas de cuatro o cinco litros y destetando terneros de apenas 160 kilos, podrían producir a toda leche terneros de 200 kilos o más peso en menos tiempo y, esto, sería un mejor negocio”, añadió.

Lafaurie Rivera considera urgente también protocolizar de manera prioritaria un esquema de trazabilidad regionalizada. “Todos los instrumentos planteados, así como el respectivo análisis se deben presentar en el marco de la negociación que se adelanta el gobierno nacional sobre la admisibilidad de la carne de res en Washington”, finalizó.