* El representante del gobierno escuchó a los productores de arroz del Caribe y les dijo: “No queremos un productor que sobreviva; queremos un productor que prospere. El arroz tiene futuro en Colombia”.
Agricultura & Ganadería
(Minagricultura – Domingo 30 de agosto de 2026).- El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, sostuvo un diálogo directo con pequeños y medianos productores de arroz del Caribe y de diferentes regiones del país, quienes expusieron las dificultades que hoy amenazan la rentabilidad y sostenibilidad de sus cultivos.
Al encuentro asistieron productores y representantes de Fonseca, Valledupar, Aguachica, Fundación, La Mojana, sur de Bolívar, Caucasia y Cúcuta, quienes plantearon problemas relacionados con el acceso a semillas certificadas, disponibilidad de agua, costo de la tierra, altos costos de producción, acceso al crédito y condiciones de comercialización.
El ministro fue enfático en señalar que el productor debe volver a estar en el centro de la política arrocera.
“Los productores eligen a sus dirigentes gremiales para que defiendan sus derechos y trabajen por mejorar sus condiciones de producción. No podemos aceptar que mientras los patrimonios de algunos gremios crecen, el patrimonio de sus afiliados se destruye cosecha tras cosecha. Los arroceros necesitan una representación que defienda sus intereses y que, además, promueva sistemas modernos de producción para hacerlos más productivos, rentables y competitivos”, afirmó el ministro Dangond.
Agregó que la responsabilidad del Gobierno es corregir esa falla y construir instrumentos que permitan que el productor gane dinero cultivando arroz, en lugar de asumir permanentemente las pérdidas y los riesgos de la actividad.
Como resultado del encuentro, el Ministerio definió cinco líneas inmediatas de trabajo para recuperar la rentabilidad del sector arrocero:
* Planificar las siembras, de acuerdo con las necesidades del mercado y la disponibilidad de agua.
* Promover la comercialización anticipada de las cosechas, reduciendo la incertidumbre del productor.
* Facilitar el acceso a financiación en condiciones acordes con el ciclo productivo.
* Revisar y reestructurar la cartera de los arroceros, para aliviar las presiones financieras sobre las familias productoras.
* Impulsar buenas prácticas y sistemas modernos de producción, con tecnología, semillas de calidad, manejo eficiente del agua y reducción de costos.
“Tenemos las tierras, tenemos agua en buena parte del territorio y tenemos productores que saben trabajar. Lo que nos ha faltado son mejores instrumentos, tecnología, planeación y una verdadera defensa de los intereses del productor. Esa es la falla que como Ministerio estamos decididos a corregir”, señaló el jefe de la cartera agropecuaria.
El Ministerio de Agricultura trabajará directamente con los productores, las entidades del sector financiero y las organizaciones gremiales para construir una nueva política arrocera basada en productividad, rentabilidad y competitividad, y no solamente en atender las crisis después de que ocurren.
“No queremos un productor que sobreviva; queremos un productor que prospere. El arroz tiene futuro en Colombia, pero ese futuro depende de producir mejor, vender mejor y financiar mejor”, concluyó el ministro.
Detrás de cada hectárea sembrada hay una familia, una inversión y un proyecto de vida. El Gobierno Nacional está decidido a que trabajar la tierra vuelva a ser un negocio rentable y digno. Ese es el compromiso con nuestros arroceros y con el Campo Milagro.