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Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(JFLR – Sábado 24 de octubre de 2026).- ¿Para qué sirve la asistencia técnica si no logra transformar una finca en una explotación más productiva y rentable? La pregunta merece respuesta ahora que el Gobierno formula su Plan Nacional de Desarrollo (PND)2026-2030. Es la oportunidad de cambiar la manera como se utilizan los instrumentos de política agropecuaria. Seguir haciendo lo mismo solo prolongará los mediocres resultados del desarrollo rural.
Colombia cuenta con más de 584.000 pequeños ganaderos, con inventario promedio de 21 animales promedio en sus predios. Tienen tierra, experiencia y vocación, pero carecen del capital y de acompañamiento para aprovechar mejor sus recursos.
Lo mismo sucede en la agricultura. Millones de familias rurales trabajan parcelas de reducida escala, con bajos niveles de tecnificación, dificultades de crédito y débil conexión con mercados. No basta entregar insumos o financiar la cosecha, necesitan asistencia técnica para decidir qué producir, cómo hacerlo con mayor eficiencia, reducir riesgos y vender mejor.
El Informe Nacional de Competitividad 2025-2026 recuerda que apenas el 16,5% de las unidades productivas recibe asistencia técnica (AT) e ilustra la brecha estructural: sin conocimiento, tecnología y financiación, la tierra difícilmente se convierte en progreso y bienestar, tanto en ganadería como en agricultura.
Existe, además, una dimensión financiera que no podemos ignorar. Según los estados financieros del Fondo Agropecuario de Garantías, FAG, en 2025 se pagaron $646.165 millones por siniestros. Sería equivocado atribuir todos esos pagos a créditos mal estructurados: intervienen el clima, los mercados y otros riesgos. Pero sería igualmente equivocado no preguntarse: ¿cuánto podría prevenirse mediante AT y seguimiento efectivo?
El impacto también es fiscal. Una garantía pública no puede convertirse en excusa para prestar sin acompañar al productor. Si el Estado financia conocimiento junto con capital y vigila su utilización, gana el productor y se protege el patrimonio colectivo.
Nuestra propuesta es concreta. Cada intervención de AT debería identificar las oportunidades de mejoramiento de la finca y, cuando exista viabilidad, traducirse en un proyecto productivo con crédito apropiado. El desembolso debe comenzar con el control de inversiones y el acompañamiento técnico para que el proyecto produzca y el productor pueda pagar y mejorar su vida.
El PND debe tener una línea de base y metas verificables. En la ganadería puede medirse la natalidad, mortalidad, producción de leche, ganancia de peso, carga animal, costos, ingresos y la capacidad de pago. En agricultura el rendimiento por hectárea, costos de producción, calidad, pérdidas poscosecha, comercialización, ingresos y capacidad de pago.
FEDEGÁN no improvisa. ASISTEGÁN desarrolla experiencia de acompañamiento y trabaja con Banco Agrario en articulación de asistencia técnica, proyectos y financiación. Desde 2020 he insistido a Finagro incorporar acompañamiento a los créditos. En septiembre presenté la propuesta al ministro de Agricultura y en octubre la reiteré al presidente de la Agencia de Desarrollo Rural.
La ADR junto con MADR, Finagro, BanAgrario y gremios, puede impulsar pilotos regionales.
En el PND 2026-30 en construcción deberían incluirse estas ideas. Coordinar instrumentos y evaluar su eficacia. Una política de esa naturaleza permitiría producir más con la misma tierra, mejorar ingresos familiares y reducir riesgos para los fondos públicos y los bancos.
El desafío es construir una clase media rural. Cuando el 82% de los productores son pequeños, la política agropecuaria debe pensar en él como empresario que necesita crédito; un proyecto productivo; asistencia técnica; mercados; infraestructura, conectividad y reglas que le permitan planear. Una finca que produce genera empleo, demanda bienes y servicios y fortalece el comercio, ofrece una alternativa distinta a abandonar el campo.
La transformación rural no consiste en administrar la pobreza, sino en crear las condiciones para generar riqueza, prosperidad y desarrollo.
* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie