enero 10, 2026

Colmenas “inteligentes” permiten monitorear abejas y mejorar producción de miel

*Colmenas con abejas en producción, monitoreadas sin abrirlas. Foto Cortesía: Unimedios.

Agricultura & Ganadería

(UN – Jueves18 de diciembre de 2025).- Un sistema que convierte colmenas convencionales en colmenas inteligentes permite medir temperatura, humedad, peso y actividad de las abejas en tiempo real, generar alertas automáticas y mejorar la obtención de miel sin alterar el comportamiento natural de las colonias. El desarrollo resulta especialmente relevante para la apicultura en zonas rurales, donde abrir la colmena de manera frecuente puede afectar la salud de las abejas y disminuir su rendimiento.

A partir de este enfoque, estudiantes de Ingeniería Física de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, diseñaron un sistema que se integra a colmenas tradicionales sin modificar su estructura ni interferir con la dinámica natural de las colonias. Su propuesta busca aumentar hasta en un 20 % la producción de miel, reducir el estrés de las abejas y ofrecer una alternativa sostenible para comunidades de municipios como Marmato y Supía, en Caldas.

El sistema se incorpora a colmenas convencionales y permite vigilar, de forma continua, lo que ocurre dentro sin necesidad de abrirlas. Al reducir las intervenciones físicas, se protege el comportamiento natural de las abejas y se evita el estrés que suele afectar su productividad.

En su interior, la colmena cuenta con sensores que miden temperatura y humedad, registran vibraciones asociadas a la actividad de la colonia y controlan el peso total, un indicador directo de la producción de miel. Estos datos se recopilan de manera permanente y son gestionados por un microcontrolador.

Diseño pensado para el apicultor

Para no alterar el trabajo cotidiano del apicultor, los componentes se acoplan mediante conexiones magnéticas, lo que permite retirar las alzas sin desconectar cables ni manipular la electrónica. Así, la tecnología se adapta a la práctica apícola tradicional y no al revés.

“La idea no es crear una colmena nueva, sino adaptar una que ya utiliza cualquier apicultor para que pueda conocer lo que ocurre adentro sin necesidad de abrirla constantemente”, explica la estudiante Mariana Londoño Franco.

La información recogida se procesa primero dentro de la colmena y luego se envía por radiofrecuencia de baja frecuencia (433 MHz) a un receptor ubicado a varios kilómetros. Desde allí, los datos llegan a una plataforma digital en línea que procesa la información y la traduce en rangos normales de producción y alertas para el apicultor.

Cuando algo se sale de esos rangos, el sistema emite alertas automáticas que llegan al celular del apicultor, indicando cuándo intervenir o advirtiendo sobre condiciones anómalas que podrían afectar la salud de la colonia.

Al operar con energía solar, el sistema funciona de manera autónoma, sin depender de redes eléctricas, y reduce la exposición de las abejas a campos eléctricos intensos. Además, el monitoreo constante disminuye las intervenciones innecesarias y contribuye a mantener colonias más estables.

Además de su aporte productivo y ambiental, los componentes del sistema son modulares, resistentes y fácilmente reemplazables, de modo que el apicultor no necesita conocimientos en electrónica para instalar o desmontar el sistema.

“No queríamos un sistema complejo o frágil. La idea es que el apicultor pueda montar o desmontar todo el sistema sin involucrarse con la parte electrónica o eléctrica, ya que todo viene integrado; es solo como montar lo que ya está unido, usando procesos sencillos como atornillar las piezas”, explica el ingeniero físico Diego Armando Girón Murcia, quien aportó sus conocimientos en instrumentación electrónica.

Añade que, las conexiones magnéticas, permiten separar las partes de la colmena sin riesgo de dañar el sistema electrónico, un aspecto clave para su uso cotidiano en campo.

Del laboratorio al territorio

El prototipo fue desarrollado inicialmente como trabajo de grado y validó su funcionamiento en laboratorio. Posteriormente, obtuvo una financiación de 10 millones de pesos del Fondo de Cofinanciación de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Gobernación de Caldas, lo que permitió fortalecer el diseño y proyectarlo hacia su aplicación en territorio.

El desarrollo ha contado con el acompañamiento de la Corporación para el Desarrollo de Caldas (CDC) y de los docentes Elisabeth Restrepo Parra y Daniel Alejandro Pineda Hernández, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Departamento de Física y Química de la UNAL Sede Manizales, en el marco del Centro de Desarrollo Tecnológico Interfaz.

La siguiente etapa contempla pruebas en campo en municipios como Marmato y Supía, con el objetivo de ajustar el sistema a condiciones reales de uso y avanzar hacia su implementación directa por apicultores, como una herramienta que contribuya a la protección de las abejas y a la sostenibilidad económica de las comunidades rurales.