* Investigadores logran, mediante tecnología CRISPR, un hongo más fácil de digerir, con sabor a carne y que reduce drásticamente el uso de agua y tierra.
* La innovación permite producir proteína un 88% más rápido, posicionándose como una alternativa clave ante la crisis climática y alimentaria en la región.
Agricultura & Ganadería
(AgroBio – Lunes 16 de febrero de 2026).- ¿Es posible disfrutar del sabor y la textura de la carne pero más sostenible? La respuesta parece estar en el reino de los hongos. Un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista Trends in Biotechnology de Cell Press, revela cómo científicos han logrado editar genéticamente el hongo Fusarium venenatum para convertirlo en una superproteína: más nutritiva, más sostenible, más fácil de digerir y, lo más importante, con el sabor indistinguible de la proteína animal.
Este avance utiliza la edición genética con CRISPR para ajustar los genes propios del hongo sin añadir ADN de otra especie. El resultado es el FCPD, una variante editada que no solo imita la experiencia de comer carne, sino que soluciona los dos grandes problemas de las proteínas derivadas de hongos en la actualidad: la digestión difícil y el alto costo de producción.
Más nutritivo y amable con el estómago
El hongo original posee paredes celulares tan gruesas que el cuerpo humano lucha por absorber sus nutrientes. Al apagar o desactivar dos genes específicos, los científicos de la Universidad de Jiangnan de Wuxi, Jiangsu, en China, lograron que el hongo sea más fácil de digerir al adelgazar sus paredes celulares. Esto permite que el consumidor aproveche mucho más la proteína de alta calidad que ofrece.
Más sostenible en su producción
En un contexto donde la agricultura animal es responsable del 14% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, esta innovación surge como un salvavidas ambiental:
* Velocidad récord: Se produce un 88% más rápido que las cepas convencionales.
* Menos recursos: Requiere un 44% menos de azúcar para crecer.
* Más verde: Logra un 61% menos de impacto ambiental asociado a su producción.
* Ahorro de tierra y agua: Comparado con la producción de pollo en China, este hongo utiliza un 70% menos de tierra y reduce el riesgo de contaminación del agua en un 78%.
”Los alimentos editados genéticamente pueden satisfacer la creciente demanda de alimentos sin los costos ambientales de la agricultura convencional”, mencionó Xiao Liu, coautor del estudio.
Impacto en la Región Andina
Aunque el hongo editado no se comercializa aún, para países como Colombia, Perú y Ecuador, donde la seguridad alimentaria y la protección de ecosistemas estratégicos son prioridad, estas tecnologías de edición genética representan una oportunidad de oro.
“Producir una alternativa de proteína de alta calidad sin extender la frontera agrícola, podría ser clave para alimentar a una población creciente sin sacrificar nuestra biodiversidad”, mencionó la experta en cultivos genéticamente modificados María Andrea Uscátegui, directora ejecutiva de la Asociación de Biotecnología Vegetal Agrícola Agro-Bio.
Este hongo que sustituye la carne promete ser el próximo gran salto en la oferta de alternativas más sostenibles.