Del Fondo de Estabilización de Precios del Aceite de Palma

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* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arevalo / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 26 de junio de 2020).- El Fondo busca mejorar los ingresos de los productores nacionales de aceite de palma y palmiste crudo; opera mediante la aplicación de cesiones y compensaciones de estabilización, operaciones de estabilización pagadas por los productores, vendedores o exportadores del sector palmero colombiano, orientadas a estabilizar el precio medio por las ventas que se realicen a los mercados de consumo definidos por el Comité Directivo.

Las operaciones de estabilización se dan  en ambos sentidos; si el precio de venta es mayor al precio medio de referencia, se descuenta a favor del fondo, cesión; si es menor al precio medio, el fondo hace el desembolso para igualarlo, produciéndose  compensación; sea para productos destinados al consumo del mercado interno como aquellos que se destinen a exportaciones.

Es acá donde se están presentando grandes diferencias afectando la estabilidad, entendimiento y relacionamiento entre miembros del sector, hoy con más de 560.000 Hctas sembradas, 486.000 en producción, 68 núcleos productivos con más de 6.000 productores de los cuales 5.016 son a pequeña escala; es el subsector con mayor inclusión social y económica en el Agro y Agroindustria colombiana.

Los palmicultores en Colombia con el Fondo han logrado organizarse, crecer constantemente de manera sostenible, generando ingresos estables a los productores.

En el vecindario, Ecuador y Perú, no existen los mecanismos anotados, esto les lleva a estar sujetos al vaivén de la oferta y demanda en mercados con distorsiones; saliendo con sus productos a menores precios de los observados en un mercado estabilizado como el Colombiano; lo que hace atractivo a algunos actores de la cadena de valor del Aceite de Palma Colombiano, quienes lo están importando generando competencia desmedida a la producción interna, ingresando al mercado nacional a ´´0´´ arancel.  Adicional al menor precio de adquisición; se genera reducción drástica al mercado local de los aceites nacionales y sus subproductos que crecen de forma sostenida (enero-mayo 2020, 825 mil Tnls, con crecimiento del 7.5% respecto al 2019 ); en muchas ocasiones estos productos provenientes de países de la CAN desplazan la producción nacional motivando mayores exportaciones de las que serían necesarias generando entonces mayores cesiones por el fondo; un tercer golpe al ingreso con el consecuente deterioro para la Agroindustria y, el Empleo Formal de calidad que genera el sector, de los pocos que cumplen en la ruralidad con la formalización, y todo el paquete de seguridad social, que hoy asciende a más de 185.000 puestos de trabajo directos e indirectos alcanzando alrededor de 740.000 personas en el Sector Rural.

Salidas:

1) Desde la Comunidad Andina de Naciones (CAN); se requieren medidas automáticas que permitan corregir los flujos de comercio derivados de un acuerdo imperfecto, que ha sido perforado en el caso del sector de aceites y grasas  por

  1. A) No aplicación de un mismo Arancel Externo Común (AEC),
  2. B) No aplicación común de mecanismos estabilización de precios como el Sistema Andino de Franjas de Precios (SAFP),
  3. C) Distintos niveles de aranceles consolidados en OMC.

Para así igualar los precios que se pagan por la producción nacional estable y rentable en el mercado colombiano con los de países de la región, o

2) La imposición del pago de operaciones de estabilización a todas las ventas de aceites de palma en el mercado colombiano independiente de su origen que permitan igualdad de condiciones con la producción nacional.

Las cesiones desembolsadas hasta mayo del 2020 fueron de $68, $89, $118, $315 y $417; sin las importaciones hubieran sido de $45, $51, $99, $260 y $352, con lo cual el ingreso medio del sector habría sido superior en $ 31.400 millones, que se pudieron direccionar a privilegiar la producción nacional y su consecuente generación y protección  del empleo, política que ingentemente defiende e implementa el Gobierno Nacional para lo cual se han empeñado grandes sumas de dinero buscando su estabilización en medio de la grave situación socioeconómica generada por la Pandemia.

Contrario a esto, se han importado 56.000 toneladas de crudo y 29.000 de refinado, el 94% del Ecuador y Perú, ocasionando graves pérdidas económicas e impacto negativo a la Agroindustria de la Palma de aceite, y las graves consecuencias frente a la pérdida del Empleo Rural.

Para evitar estas distorsiones que afectan no solo al subsector de la palma de aceite, es absolutamente necesaria la intervención del señor Ministro de Agricultura de manera activa y positiva ante Presidencia en la adopción de las soluciones propuestas de manera urgente por los productores, para mantener la cohesión del gremio y siga siendo generador de bienestar en el campo colombiano.

* Miguel Ángel Lacoutre Arévalo. @lacoutu Práctico en Desarrollo Rural.

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