El caracol gigante africano amenaza la agricultura colombiana

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Caracol Gigante Africano

* Esta especie puede comprometer la producción agrícola en el territorio colombiano tanto a nivel comercial como de autoconsumo, por su naturaleza polífaga, éxito reproductivo y carácter invasor capaz de colonizar efectivamente cualquier área.

* Además, el contacto directo con este molusco puede generar enfermedades intestinales, meningitis, inflamación de tejidos, diarrea y fiebre, al ser vector de nematodos del género Angiostrongylus.

* En este informe especial encontrará las recomendaciones para prevención, manejo y control.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Viernes 15 de enero de 2021).- El caracol gigante africano es una de las especies plaga más destructivas e invasoras de la agricultura, causa daños en cultivos comerciales y huertas domésticas. Se alimenta de cerca de 200 especies diferentes de plantas, líquenes, materia orgánica en descomposición y heces de animales. Tiene un alto potencial reproductivo lo que favorece su dispersión en las zonas rurales y urbanas.

Se caracteriza por tener una concha que puede llegar a alcanzar los 13 cm de longitud, de forma helicoidal conformada por 7 a 9 vueltas y con una punta nítidamente aguda. La superficie de la concha es lisa, lustrosa con bandas longitudinales grandes e irregulares de color violeta oscuro sobre un fondo amarillo claro.

Aplique las siguientes recomendaciones para su manejo

* No arroje desechos o residuos de cosecha, que puedan favorecer el establecimiento y dispersión del caracol gigante africano en su predio.

* Implemente acciones permanentes de monitoreo, para identificar oportunamente la presencia de huevos o individuos.

* En caso de identificarlo en su predio, use tapabocas y proteja las manos con guantes de látex o bolsas plásticas para evitar el contacto directo con la baba y membranas mucosas.

* Coloque el caracol dentro de un recipiente de plástico o vidrio y aplique sal o cal directamente en el cuerpo del animal, no lo haga sobre la concha.

* Busque sus huevos y también dispóngalos en un recipiente con sal.

* Lávese muy bien las manos y los antebrazos con abundante agua y jabón, después de manipular el caracol.

* No movilice material vegetal con presencia del molusco.

* No disponga caracoles muertos o sus restos en las fuentes hídricas o cerca de los reservorios.

* Haga una correcta disposición final de los caracoles muertos, de acuerdo con lo que la autoridad ambiental competente haya dispuesto para su municipio.

Caracol Gigante Africano

El caracol gigante africano, Achatina fulica, es una especie terrestre, nativa del este de África (Kenia y Tanzania) donde se halla ampliamente diseminado. Este caracol es una de las especies plaga más destructivas en áreas tropicales y subtropicales, causando daños en cultivos comerciales y huertas domésticas (Alburqueque, et al. 2008). En la actualidad se encuentra distribuido en Asia, Oceanía, América y Europa, en cerca de 61 países y su principal medio de dispersión ha sido el hombre (Linares et al. 2013).

El caracol gigante africano se encuentra entre las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo según la lista elaborada por el Grupo de Especialistas de Especies Invasoras (GEEI) de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de la Unión internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) (Lowe et al. 2004).  Esto se debe principalmente a sus características fisiológicas y morfológicas que les confieren resistencia a variables ambientales, a su dieta polífaga (pueden alimentarse de cerca de 200 especies diferentes de plantas, líquenes, materia orgánica en descomposición y heces de animales) y a su alto potencial reproductivo que favorece su dispersión (Senasa, 2013).

Además del impacto que puede tener en sistemas agrícolas comerciales y en ecosistemas naturales, A. fulica también puede actuar como vector de parásitos de importancia médica y veterinaria al ser hospedante de nematodos del género Angyostrongylus, específicamente de las especies A. cantonensis y A. costaricensis causantes, respectivamente, de meningoencefalitis y angiostrongilosis abdominal en humanos (Alburqueque et al. 2008).

Uno de los factores más determinantes en la rápida dispersión de esta especie en el mundo es la presencia humana. Por lo general A. fulica es más abundante en sitios de asentamiento humano y ciudades densamente pobladas en donde encuentran fácilmente recursos alimenticios como material vegetal y animal en descomposición (Alburqueque et al. 2008; Senasa, 2013).

Descripción de la especie

El caracol gigante africano se caracteriza por tener una concha que puede llegar a alcanzar los 13 cm de longitud, de forma helicoidal conformada por 7 a 9 vueltas y con una punta nítidamente aguda. La superficie de la concha es lisa, lustrosa con bandas longitudinales grandes e irregulares de color violeta oscuro sobre un fondo amarillo claro (Linares et al. 2013).

El animal se caracteriza por tener un cuerpo de color pardo claro acompañado de una banda longitudinal oscura a lo largo del mismo; La cabeza posee dos pares de tentáculos, uno corto y otro largo que porta los ojos en los extremos, y cuenta con una estructura bucal dotada con cerca de 90.000 dientes (Linares et al. 2013).

Achatina fulica es una especie hermafrodita ovípara, y tras la copula puede llegar a almacenar esperma, permitiendo varias puestas de huevos con solo un apareamiento; esta especie es fértil transcurridos 5 a 6 meses de edad. Se ha registrado que A. fulica puede llegar a colocar entre 900 y 1200 huevos / año; La longevidad promedio registrada para poblaciones de caracol adulto es de 4,5 años (De La Ossa-Lacayo et al. 2012).

La actividad de los caracoles depende de la humedad y de la temperatura, son nocturnos pero su ritmo de actividad varía de acuerdo a las condiciones ambientales, pudiendo llegar a hibernar durante largos períodos de tiempo (De La Ossa-Lacayo et al. 2012). Bajo condiciones húmedas o cielo nublado, estos caracoles andan libremente y se pueden encontrar en cualquier lugar, en el suelo, árboles o sobre edificios. En condiciones secas y soleadas estos organismos tienden a refugiarse en la tierra o sus cercanías y debajo de vegetación densa (Linares et al. 2013).

Situación en Colombia

En Colombia, y a partir de reportes de la presencia del caracol gigante africano en siete departamentos del país, se definió, en el año 2011, el “Plan nacional interinstitucional de los sectores ambiental, agropecuario, salud y defensa para la prevención, manejo y control del caracol gigante africano (Achatina fulica)”, el cual nació del trabajo conjunto del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural,  Ministerio de Protección Social, Instituto de Investigación en Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt, Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia y del Instituto Colombiano Agropecuario ICA.

De acuerdo a lo establecido en el plan nacional interinstitucional, el ICA a través de las Subgerencias de Protección Animal y de Protección Vegetal, vienen adelantando labores de vigilancia conjunta para identificar la presencia del caracol gigante africano como potencial plaga de importancia pecuaria y agrícola, en este sentido la Dirección Técnica de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria, a través de sus líderes seccionales aplicó la encuesta para la detección rápida de focos de caracol gigante africano a productores y comunidades con presencia de plantas de traspatio, jardines, viveros de plantas ornamentales y frutales, cultivos de cítricos, cacao y especies forestales.

Para el primer semestre se implementaron 187 encuestas en los departamentos de Arauca, Atlántico, Boyacá, Caldas, Casanare, Caquetá, Córdoba, Cundinamarca, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima y Vichada.  Los resultados obtenidos a partir de la implementación de la encuesta advierten de la presencia del caracol en plantas de traspatio y de vivero.

A la fecha, Los resultados del monitoreo realizado por el Instituto de Ciencias Naturales, bajo la dirección del profesor Edgar Linares, confirman la presencia del caracol en 26 departamentos y 112 municipios del país, siendo los departamentos del Meta, Valle del Cauca, Putumayo y Caquetá, los que afrontan la peor situación. Frente a este panorama la Dirección Técnica de Epidemiología y Vigilancia Fitosanitaria y la oficina asesora de comunicaciones del ICA emprenderán una propuesta de edu-comunicación para que las comunidades conozcan el caracol gigante africano y los riesgos asociados a la presencia de estos organismos.

Puede causar…

Su contacto con las personas puede generar enfermedades intestinales, meningitis, inflamación de tejidos, diarrea, fiebre y hasta la muerte.

Recomendaciones:

El caracol gigante africano puede alimentarse de prácticamente todo y puede convertirse en una especie plaga de importancia económica en diversos sistemas productivos agrícolas. Por sus hábitos alimenticios y la preferencia que muestra por colonizar espacios como basureros con presencia de ratas, pueden adquirir fácilmente parásitos, bacterias y hongos lo que los convierten en potenciales vectores de microorganismos que puedenIMG_20131007_133812.jpg afectar la salud de humanos, animales domésticos y ganados diversos. Por tal motivo la principal recomendación es no manipular los caracoles con las manos, y no hacer uso de estos organismos o sus productos para ningún fin.

Productos de esta especie, tales como la baba de caracol no tienen ninguna propiedad cosmetológica, por lo que está prohibido su cría o tenencia para este o cualquier otro fin económico.

Si la ciudadanía evidencia la presencia del caracol gigante africano en su comunidad debe comunicarse a la autoridad más cercana. Si los productores sospechan de la presencia de esta plaga en su cultivo, pueden reportarla a la oficina del ICA más cercana o al correo epidemi.agricola@ica.gov.co. Bajo cualquier circunstancia evite tomar muestras o movilizar el material vegetal afectado.

Referencias:

Alburqueque, F. Peso – Aguiar, M., Assunção-Albuquerque, M. 2008. Distribution, feeding behavior and control strategies of the exotic land snail Achatina fulica (Gastropoda: Pulmonata) in the northeast of Brazil. Braz. J. Biol. Vol.68, n.4, pp. 837-842.

De La Ossa-Lacayo, A., De La Ossa, J., Lasso, C. 2012.  Registro del caracol africano gigante Achatina fulica (Bowdich 1822) (Mollusca: Gastropoda-Achatinidae) en Sincelejo, costa Caribe de Colombia. Biota Colombiana 13 (2) 2012.

Linares, E., Avendaño, J., Martínez, A. Rojas, A. 2013. El caracol gigante africano, un visitante indeseado. Mini guía de campo Instituto de Ciencias Naturales. Universidad Nacional de Colombia.

Lowe S., Browne M., Boudjelas S., De Poorter M. 2004. 100 of the World’s Worst Invasive Alien Species.  A selection from the Global Invasive Species. Published by The Invasive Species Specialist Group (ISSG) a specialist group of the Species Survival Commission (SSC) of the World Conservation Union (IUCN), 12pp.

Senasa –Argentina. 2013. Sistema de Prevención, Monitoreo y Control del Caracol Gigante Africano (Achatina fulica).

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