¿Que sigue para la empresa agropecuaria?

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* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 5 de agosto de 2022).- Sin temor a equívocos, el sector agropecuario es el de mayor sensibilidad socioeconómica para cualquier gobierno, lleva en andas la Seguridad Alimentaria de la Nación, el mayor generador de empleos en el sector rural, la empresa agropecuaria es quien hace dinámica la economía rural sea a través del pago de salarios y la reinversión de capitales privados en los negocios rurales, en nuestro sector es en el que se gesta de manera directa la posibilidad de acabar con el hambre, bandera que batió vehementemente el hoy Presidente Petro en toda plaza pública de La Patria, su eslogan siempre fue que jamás falte en la mesa  pan, leche y carne, una vez designado ganador formalmente de las justas electorales se desata de parte de su equipo una desmedida persecución en contra del aparato productivo Agro que en medio de la pobreza generalizada llevó durante toda la pandemia alimentos básicos a la nación en medio de las dificultades presupuestarias y logísticas  que ello implicó.

El discurso de la tenencia de la tierra en terratenientes es la bandera de amenaza de expropiación y democratización de la propiedad inmueble rural para aquellos predios  que de acuerdo a no se sabe que parámetros se consideran improductivos, pasando por encima de instituciones como la Función Social y Ecológica de la propiedad, que  han llevado al empoderamiento de los pueblos indígenas del sur del país  donde se ha hecho común  la invasión ilegal e ilegítima de fincas productivas so pretexto de deuda ancestrales  que pudieron haber existido y que atendiendo nuestro ordenamiento jurídico ya se encuentran prescritas por el solo paso del tiempo. En medio de este desorden ideológico jurídico es menester generar un parte de tranquilidad básica a quienes de manera Formal, Legal y Legítima detentan el Derecho de Propiedad sobre inmuebles rurales que cumplen con obligaciones fiscales, laborales y sociales; hoy atendiendo la legislación vigente no es posible que estos derechos puedan ser democratizados (figura inexistente) legalmente; las expropiaciones si están reguladas por ley como procedimiento administrativo viable en casos que el interés general   haga necesaria su puesta en marcha, eso sí, cumpliendo formalismos de ley previa indemnización. De todas formas, argumentos para defender la propiedad rural hay en cantidades, cuando sea el momento de sacar las cartas sobre la mesa seguramente muchos juristas y jurisconsultos se pondrán de acuerdo para la defensa de la causa común, para mayor apaciguamiento debo expresar que cualquier reforma requiere pasar por el congreso el que de alguna manera atendiendo los últimos acontecimientos está comenzando a dar muestras de autonomía legislativa poniendo de presente que unidos son mayorías, perfectamente pueden trastocar cualquier intención proterva de detener la marcha del país. Antes de pensar en la repartija de tierras como solución a la pobreza rural lo primero que hay que hacer es generar la infraestructura productiva agropecuaria.

Tampoco  es cierto que se vayan a suspender las actividades de la empresa ganadera, la Ganadería Bovina es la más importante y estable empresa del Sector Rural en Colombia, instrumento de democratización empresarial, generación de ocupación rural y divisas a través de la producción para el consumo nacional y exportación de material genético, ganado en pie, cortes especiales empacados, lácteos para el abastecimiento de la demanda nacional, abriendo mercados en el exterior con potenciales mercados ávido de nuestra producción sostenible y sustentable con materias primas o productos transformados, de ese tamaño es lo que está en juego, todo lo anterior no es despreciable para ningún gobierno máxime cuando lo que vemos en el próximo futuro es incertidumbre  política.

Ahora bien, al revisar el informe de “Diagnóstico y Recomendaciones del Empalme del Sector Agro, “Hacia un Nuevo Campo Colombiano””, del equipo de empalme no se encuentra en lo que respecta a la Ganadería Colombiana, hallazgos que pongan en entredicho el manejo que se le ha dado, por el contrario, no se toca las exportaciones de Bovinos y solo se centra en el manejo de políticas de Ganadería Sostenible. Con lo anterior quiero dejar un parte de tranquilidad momentánea sin desistir estar atentos y fiscalización de los movimientos que se intenten sobre la empresa agropecuaria la cual no puede parar, no nos dejemos arrinconar ni amilanar, si dejamos que pase la destruyen, no paremos jamás.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

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