Cereales, leguminosas y soya en el “filo de la navaja”

* El consumo nacional de cereales, leguminosas y soya crece, al tiempo que crece la dependencia de las importaciones.

* Un análisis hecho por la federación desde el 2012, hasta el primer semestre de 2025 (cifras cerradas), para los cultivos de maíz y fríjol, evidencian cómo ha caído la participación de la producción nacional en la demanda de estos granos, fundamentales para la soberanía y seguridad alimentaria del país.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Lunes 9 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), alerta ante la preocupante situación del decrecimiento de las áreas de siembra y la producción de los granos que representa (maíz, fríjol, soya, trigo, cebada, avena, arveja, haba y sorgo), un escenario que contrasta con el crecimiento sostenido de la demanda interna y el aumento continuo de las importaciones, año tras año. El país importa alrededor del 85%, de los 260 millones de sacos que consume en cereales, leguminosas y soya, en un año; siendo la producción nacional tan solo del 15%. 

Los hechos no mienten, aunque Fenalce representa a los productores de estos nueve granos en el país, un análisis hecho por la federación desde el 2012, hasta el primer semestre de 2025 (cifras cerradas), para los cultivos de maíz y fríjol, evidencian cómo ha caído la participación de la producción nacional en la demanda de estos granos, fundamentales para la soberanía y seguridad alimentaria del país.

Maíz amarillo y maíz blanco

En el 2012, la participación del maíz amarillo y el maíz blanco nacionales representaban el 25% y el 93% de la demanda, respectivamente. El mercado mostraba estabilidad relativa, pero ya existía preocupación por un factor determinante: la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos.

Aunque en 2012 aún había protección arancelaria con un contingente de 2,1 millones de toneladas y un arancel del 22%, las importaciones ya superaban los 3,2 millones de toneladas de maíz amarillo y las 69.062 toneladas de maíz blanco. En ese mismo año (2012), la producción nacional superaba 1 millón de toneladas en maíz amarillo y 820.000 toneladas en maíz blanco. Sin embargo, el efecto no tardó en evidenciarse: para 2014, la participación nacional había caído a 22% y 79%, respectivamente.

Con la progresiva reducción del arancel, el crecimiento del sector de alimentos balanceados y el aumento de la población, la demanda continuó expandiéndose mientras la producción nacional perdía terreno. Para 2015, con una demanda de 5,2 millones de toneladas de maíz amarillo y 0,6 millones de maíz blanco, la participación del producto nacional cayó a 15% y 66%, respectivamente. Cinco años después (2020), la demanda de maíz amarillo alcanzó 6,65 millones de toneladas, pero la pérdida de participación persistió: solo el 14% del maíz amarillo y el 50% del maíz blanco fue de origen nacional, muy por debajo de los niveles de 2012 (25% y 93%).

Para el primer semestre de 2025, se evidenció que el maíz amarillo nacional participó con apenas el 7% en la demanda, y el blanco, con el 47%. Esto ocurrió en un contexto de precios internacionales bajos, desprotección arancelaria, clima adverso en Colombia y un dólar débil que incentivó mayores importaciones y desincentivó la siembra local.     

La demanda total de maíz (amarillo y blanco) en 2024 fue de 8.381.248 toneladas, de las cuales el 81,4% fue importado (6.822.054 t), mientras que la producción nacional cubrió tan solo el 18,6% de la demanda (1.559.194 t). Si revisamos 2025 (cifras estimadas), de la demanda total de 8.992.587 toneladas de maíz, el 14,7% representa la producción nacional (1.325.792 t), mientras que el 85,3% las importaciones (7.666.795 t), lo que denota una disminución de la participación del maíz nacional, tanto amarillo, como blanco.

Fríjol

En 2012, la demanda de fríjol fue de 184.770 toneladas, con un consumo per cápita de 4,16 kilogramos. El fríjol nacional suplía el 77% del consumo, mientras que las importaciones apenas representaban el 23%.

Con el paso del tiempo, el consumo per cápita, la demanda y la producción empezaron a caer. No obstante, hasta 2022 el grano nacional continuó abasteciendo más del 75% del mercado. Ese año (2022), la demanda se ubicó en niveles de 2016 y comenzó un reemplazo más fuerte del producto nacional: las importaciones alcanzaron el 32 % del consumo, nivel que se mantuvo hasta 2024.

Para el primer semestre de 2025, la situación se invirtió completamente: el fríjol importado aportó el 67% del consumo, mientras que el nacional lo hizo con el 33%. La menor producción interna aceleró esta pérdida de participación.

Varios aspectos han afectado la competitividad nacional del maíz y el fríjol, incluso de otros granos que representa la federación, llevándonos poco a poco a la situación actual de extrema urgencia. La baja productividad y los altos costos de producción son el resultado de la falta de incentivo de buenas prácticas agrícolas entre los productores, así como el desconocimiento y poca apropiación de acciones como la rotación, el estudio de suelos, la siembra directa sin labranza, la agricultura de precisión y el cultivo asociado, entre otras.

Avances y solicitud de la federación

La federación ha venido trabajando por la defensa de la soberanía y seguridad alimentaria de Colombia, para esto ha hecho varias alertas al Gobierno Nacional, participado en debates políticos y generado un diálogo con la industria en mesas mensuales de trabajo, todo esto con el objetivo de hacer un importante llamado que derive en acciones concretas: la protección de lo nuestro, de nuestros productores, de nuestra tierra y lo que produce, frente a aspectos como los precios, el mercado externo y  las inclemencias climáticas, entre otros, generando un agro más rentable, próspero para quienes se dedican a cultivar y para el país en general, reduciendo las importaciones, de tal manera que podamos ser autosuficientes y autosostenibles con nuestros alimentos en la medida de nuestras posibilidades, que son muchas.

Gracias a nuestra posición geográfica contamos con climas y suelos que permiten diversidad de cultivos durante todo el año, pero hemos descuidado temas clave como las vías, la seguridad, la infraestructura y la rotación de cultivos, entre otros, haciéndonos poco competitivos hasta en nuestro propio territorio. 

La defensa de la soberanía y seguridad alimentaria de nuestro país requiere del trabajo de todos: gobierno, productores, entidades, gremios, empresas, industria e incluso, la población en general, cada uno de nosotros debe hacer su aporte. Ahora que el país está en época electoral, la defensa de la seguridad y soberanía alimentaria debe ser prioridad para los candidatos presidenciales y, aún más, para la nueva o nuevo mandatario de los colombianos.

“Se debe analizar la ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector. Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios para analizar un Proyecto de Ley que defienda la soberanía alimentaria ofreciendo créditos oportunos, seguros de cosecha eficientes, infraestructura de almacenamiento y secado, transporte de los granos, acceso a maquinaria y equipos que garanticen una agricultura de precisión, precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro, seguridad jurídica y proyectos transversales que tengan que ver con el mejoramiento de vías, conectividad, acceso e información de alertas tempranas, acceso a semillas competitivas y garantías para trabajar de manera asociada”, afirma Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

Añadió, “es importante, por ejemplo, que desde el gobierno se genere un acuerdo con la industria, darles incentivos para que compren el producto nacional, en primer lugar, respondiendo al consumo del país. No es posible que crezca la industria y el consumo nacional, pero la producción decrezca en el país por no existir las garantías suficientes para que los productores sean competitivos”.

No todo son cifras negativas, lo que demuestra que unidos podemos recuperar nuestra producción nacional, tal es el caso de la soya, un grano que ha crecido en el país en los últimos años. Un análisis de este cultivo, hecho por la federación, desde el 2012, hasta el 2025 (cifras estimadas), lo demuestra. 

Soya

La soya presenta una dinámica distinta. En 2012, la demanda de grano fue de 365.626 toneladas, de las cuales el 76% provenía del exterior y solo el 24%, era nacional.

Con la expansión del mercado y el fortalecimiento de la producción local, la demanda de grano de soya aumentó progresivamente hasta alcanzar las 678.996 toneladas en 2024. A diferencia del maíz y del fríjol, la producción nacional de soya creció de forma sostenida a partir de 2020, acumulando un incremento del 137%, desde 2012. En consecuencia, para 2024 la soya nacional abasteció el 35% del consumo nacional; mientras que las cifras estimadas de 2025, con una demanda de 796.621 toneladas de soya en grano, evidencian una participación nacional del 30%, importando el 70%.

Si bien hemos aumentado nuestra participación en la demanda nacional de grano de soya, con respecto al importado, las cifras son poco alentadoras si analizamos la demanda total de soya en Colombia, necesaria para abastecer tanto el consumo directo como la transformación industrial; lo que denota nuestro atraso en procesos de transformación de materia prima, como los granos.

En 2012, la demanda total de soya fue de 1.781.774 toneladas, de las cuales la participación nacional fue de tan solo el 5%, mientras que el importado representó el 95%. Ahora bien, en 2024, la demanda ascendió a 2.953.142 toneladas, siendo el 92% importado, y el 8% producción nacional, generándose un leve incremento del 3%. Sin embargo, las cifras estimadas para 2025, con una demanda total de 3.289.826 toneladas, muestran una participación nacional del 7,2%, frente al 92,8% importado.

Si comparamos 2024 (cifras cerradas) con 2025 (cifras estimadas), las leves caídas en participación nacional, tanto de soya en grano (de 35% a 30%), como la demanda total que contempla la importación de torta de soya (de 8% a 7,2%), se explican por los menores precios internacionales que incentivan las importaciones, a pesar del crecimiento en áreas y producción de la oleaginosa nacional.

Propuestas de Fenalce a la industria

La federación ha promovido el diálogo con la industria, a través de encuentros mensuales, como una manera de trabajar de la mano con quienes siempre debieron ser los aliados de los productores nacionales. Estos encuentros han sido muy positivos, demostrando todas las partes participantes, su interés por llegar a acuerdos y sacar adelante el país.

En las reuniones con la industria, la federación ha tomado un rol activo a través de propuestas, enfocadas en fomentar la compra nacional, que ha llevado a las mesas mensuales de trabajo.  Estas son: un Sello Nacional de Abastecimiento, para distinguir a las empresas que demuestren un compromiso real con la compra de materias primas agrícolas nacionales; un plan conjunto de inversión en infraestructura de secado y almacenamiento, que consiste en impulsar una alianza de inversión mixta entre la Industria, Fenalce y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural para desarrollar centros logísticos cercanos a las zonas productivas; un acuerdo nacional de comercialización: “Compro Colombia”, para el diseño y promoción de contratos de suministro a futuro entre productores nacionales e industriales; y propuestas para la Agenda Política 2026 que contempla aspectos como competitividad productiva y financiera, líneas especiales de crédito e incentivos tributarios.

Buenas Prácticas Agrícolas y otras acciones para mejorar la productividad

Fenalce ha venido firmando convenios con entidades del orden nacional e internacional, con el objetivo de fortalecer la productividad y reducir los costos de producción de los 9 granos que representa, que incluyen la implementación de buenas prácticas agrícolas y la implementación de acciones como la rotación, el estudio de suelos, la siembra directa sin labranza, la agricultura de precisión y el cultivo asociado, entre otras, para obtener todos los beneficios que conllevan como mejorar la fertilidad del suelo, reducir plagas y enfermedades y, conservar y optimizar los recursos.

La correcta implementación de estas prácticas y acciones, con acompañamiento técnico, permitirán mejorar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad de los cultivos de cereales, leguminosas y soya en el país, mejorando las unidades productivas agrícolas y protegiendo, además, el medio ambiente.

La fauna amazónica se nombra en cuatro lenguas indígenas: bora, okaina, muinane y uitoto mɨnɨka

* En el Día Nacional de las Lenguas Nativas, el Instituto Sinchi y la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch) presentan una publicación que documenta la fauna del río Igara Paraná, integrando investigación científica y saber tradicional para fortalecer la conservación intercultural de la Amazonia colombiana. Foto Cortesía: Frank Chávez.

Agricultura & Ganadería

(Sinchi – Lunes 9 de marzo de 2026).- La biodiversidad amazónica no solo se observa y se clasifica: también se nombra y se escucha. En el Día Nacional de las Lenguas Nativas, el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas Sinchi y la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch) presentan el libro “Los animales de la gente de centro en el territorio de Azicatch”, una publicación que documenta las especies de vertebrados terrestres de la cuenca alta y media del río Igara Paraná, del Amazonas, integrando nomenclatura científica y saber ancestral en cuatro lenguas indígenas.

La obra es resultado de inventarios de fauna desarrollados entre 2019 y 2023 en bosques de tierra firme, bosques inundables, sabanas y cananguchales. Cada especie se presenta con su nombre científico y su denominación en bora, okaina, muinane y uitoto mɨnɨka, además de relatos de origen narrados por sabedores de los pueblos indígenas.

Esta investigación se genera en el marco de la misión institucional del Instituto Sinchi de adelantar investigación científica y generar conocimiento sobre la realidad biológica, cultural y ecológica de la Amazonia colombiana. Asimismo, responde a los lineamientos nacionales orientados a conocer la biodiversidad y fomentar su apropiación social mediante la articulación entre conocimiento científico y conocimiento cultural.

Para la directora general del Instituto Sinchi, Luz Marina Mantilla Cárdenas, esta publicación representa una experiencia transformadora tanto para investigadores como para sabedores: “Este libro es el resultado de caminar juntos el territorio. Durante varios años, investigadores del Instituto y sabedores de los pueblos uitoto, muinane, okaina y bora indagaron los bosques, sabanas y riberas del río Igara Paraná no solo para registrar especies, sino para escucharlas en sus lenguas.

Para nuestros investigadores ha sido una experiencia profunda comprender que cada nombre científico dialoga con un nombre ancestral que encierra historia, memoria y relación con el territorio. Y para los sabedores, ver sus palabras escritas junto a la nomenclatura científica es un reconocimiento a la vigencia de su conocimiento”, precisó.

Por su parte, la investigadora del Instituto Sinchi, Mariela Osorno destacó que la obra trasciende el formato de guía biológica: “No es solo una guía de fauna; es un puente entre generaciones y entre sistemas de conocimiento. Hoy cualquier persona puede consultarla en nuestra página web (www.sinchi.org.co) y descubrir no solo las especies, sino también cómo suenan sus nombres en cuatro lenguas indígenas. Cuando la ciencia y la memoria se encuentran, la conservación se fortalece.”

Una herramienta para las nuevas generaciones

La Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch), que agrupa 22 cabildos y cuatro grupos étnicos —uitoto, muinane, bora y okaina— ubicados en el Gran Resguardo Predio Putumayo, resalta que esta publicación constituye una herramienta educativa para que niñas, niños y jóvenes del territorio conozcan los animales que habitan sus bosques, caños y sabanas, así como la manera en que son nombrados en sus lenguas originarias.

Ángel Eduardo Cerityatofe Mera, Representante Legal de Azicatch (2022–2026), reconoció el valor del diálogo de saberes promovido en esta investigación, destacando su aporte al bienestar, la conservación y la gobernanza ambiental en la Amazonia colombiana.

Además del contenido impreso, el libro incorpora material audiovisual mediante el cual los sabedores y dinamizadores pronuncian los nombres de las especies en sus respectivas lenguas, fortaleciendo la transmisión intergeneracional del conocimiento.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Lunes 9 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Lunes 9 de marzo de 2026

Precios de referencia de maíz y soya importados en Colombia

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Lunes 9 de marzo de 2026).- A continuación, encontrará los precios futuros de maíz y soya para Colombia. Estos son precios referencia no necesariamente son precios de compra. Los precios de cada comprador pueden variar al precio referencia dependiendo de condiciones pasadas, presentes y/o futuras del mercado internacional y/o nacional. Estos valores de se dan en pesos colombianos, de acuerdo con los precios de la Bolsa de Chicago y con la tasa de cambio del dólar americano de apertura de la jornada.

Precios mayoristas de la cebolla y el plátano en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 9 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la cebolla y el plátano en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Plátano

Plátano guineo                               1 Kilogramo                               3.000

Plátano hartón maduro                  Bolsa 20 Kilogramo                80.000

Plátano hartón verde                      Bolsa 20 Kilogramo                 80.000

Plátano hartón verde llanero          Canastilla 20 Kilogramo        110.000

Plátano hartón verde ecuatoriano Caja Cartón 30 Kilos               90.000

Cebollas

Cebolla cabezona blanca              Bulto 50 Kilogramo                  50.000

Cebolla cabezona roja                   Bulto 50 Kilogramo               150.000

Cebolla junca aquitania                  Atado 30 Kilogramo             140.000

Cebolla puerro                                Atado 20 Kilogramo               50.000

Precios mayoristas de la arveja, frijol, habichuela y tomate en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 9 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la arveja, fríjol, habichuela y tomate en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Leguminosa

Arveja verde en vaina                    Bulto 50 Kilogramo               300.000

Arveja verde en vaina pastusa      Bulto 50 Kilogramo               320.000

Fríjol verde cargamanto                 Bulto 50 Kilogramo               280.000

Habichuela                                     Bulto 60 Kilogramo               150.000

Tomates

Tomate chonto                                Canastilla 22 Kilogramo        100.000

Tomate larga vida                           Canastilla 20 Kilogramo        120.000

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 9 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                240.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                180.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                150.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Una amenaza “integral”

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 6 de marzo de 2026).- Nuestra democracia enfrenta su primera contienda electoral de 2026, trascendental para el país, no solo porque la conformación del Congreso dibuja el mapa político del próximo cuatrienio y es, a la vez, una suerte de “primaria” hacia la primera vuelta presidencial, sino porque es mucho lo que está en juego.

En efecto, la izquierda, en cabeza de Petro desde la Presidencia y del Pacto Histórico en la arena política, adelanta una amenazante “estrategia integral” para atornillarse al poder, no hasta 2030, sino con la vocación de permanencia de los regímenes comunistas.

Su primer componente es deslegitimar, algo nada nuevo en Petro: A la Corte Constitucional que no aprueba sus reformas y al Consejo Nacional Electoral que lo investiga; deslegitimar al empresariado, al Congreso, a la Procuraduría y a toda persona o institución que se le atraviese.

Con las elecciones encima, Petro arremete contra el CNE por no dejarle repetir a Cepeda consulta interpartidista y, luego, por confirmar las multas a su campaña, que se voló los topes y usó financiación prohibida. “No aceptamos esa decisión administrativa”, fue su respuesta, algo así como “la Ley no es con nosotros”. 

Sus otros objetivos son la Registraduría y el sistema electoral. El 7 de febrero anuncia que no votará una consulta “manchada de trampa, delito y exclusión antidemocrática”. Días después, el Pacto Histórico, partido del cual es jefe supremo, anuncia sanciones a quienes la voten.

En su última alocución fue más lejos: lanzó un manto de duda sobre el software, calificó de ilegal el preconteo e instigó a la impugnación masiva de las 123.000 mesas. “Si son todas, todas”, lo que representaría un verdadero “estallido electoral”, un saboteo sin precedentes al proceso insignia de la democracia.

Al segundo componente de la estrategia ya me referí en anterior columna: la descarada utilización de recursos públicos con inocultable “oportunidad electoral”, mientras se envuelve de dignidad lanzando una campaña contra la compra de votos.

La feria del gasto populista inició con 235.000 empleos públicos creados en 2025; votos cautivos a los que se sumaron más de un millón con el subsidio a la “Colombia mayor”, y luego el “mínimo vital” agregó 4 millones más de posibles sufragantes agradecidos; incremento que generó el ataque al Consejo de Estado por la suspensión del decreto y un desacato por presentarlo nuevamente sin modificación alguna; para rematar enero con 165 mil contratos firmados por 15 billones, una burla a la Ley de Garantías.

En febrero, una rebaja de $500 por galón de gasolina es presentada como “regalo”, cuando en realidad es una restitución, pues al Gobierno se le fue la mano en los aumentos de precio en cerca de $4.000 por galón por encima del precio internacional y estábamos siendo, literalmente, robados. Hace apenas unos días se anuncia otra rebaja de 500 pesos, calificada de irresponsable por los expertos, en un momento de aumento mundial de precios por la guerra; pero no importa…, estamos en elecciones. 

En medio de inauguraciones, entrega de tierras y plata para universidades públicas, el Gobierno sale a remediar otro atraco a los colombianos ¡en 2023! con los precios del gas, ordenando a las empresas distribuidoras, a través de la CREG, devolver $150 mil millones a los consumidores. Falta ver si es cierto.

Deslegitimación, promesas y gasto populista a tutiplén, todo adobado con la publicidad del PH exaltando al Gobierno “que nos llenó la nevera”, mientras los violentos ponen candidatos en los territorios sin gastar un peso…, con sus armas en bandolera.

Entre tanto, quienes creemos en la democracia y sus instituciones, en la propiedad privada y el emprendimiento, salgamos a votar para garantizar nuestras libertades.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Más patrimonio en papel, más impuestos en caja

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 6 de marzo de 2026).- “El día en que el avalúo activa $30 millones” no es una exageración retórica. Una actualización catastral puede no disparar el predial por sus límites legales, pero sí cruzar el umbral que activa el impuesto al patrimonio. El problema no es el valor en papel: es la obligación de pagar en efectivo, y hacerlo ahora.

En el sector agropecuario se discute con intensidad el aumento del predial. El debate necesita menos estridencia y más precisión jurídica. Pero cuando se mira completo, el rigor también inquieta.

El avalúo catastral no es el impuesto. El predial es un tributo municipal sometido a límites claros. El artículo 49 de la Ley 1955 de 2019 establece que, tras actualización catastral, el incremento anual no puede superar el IPC más ocho (8) puntos porcentuales frente al año anterior. Ese tope es obligatorio.

El impacto verdadero, sin embargo, no termina en el municipio.

El Estatuto Tributario dispone que el patrimonio bruto está conformado por el total de bienes poseídos al 31 de diciembre por su valor fiscal. Si el avalúo sube, el patrimonio sube. Y cuando el patrimonio cruza ciertos umbrales, se activan nuevas obligaciones nacionales.

Supongamos que el Decreto Legislativo 0173 de 2026 fija un umbral de sujeción de $5.000 millones de patrimonio líquido y una primera tarifa del 0,5%.

Un productor tenía:

Patrimonio líquido total: $4.800 millones.

No estaba sujeto al impuesto al patrimonio.

Tras la actualización catastral, su predio aumenta de valor y su patrimonio líquido asciende a $6.000 millones.

¿Qué ocurre jurídicamente?

Primero, supera el umbral legal.

Segundo, se convierte en sujeto pasivo del impuesto.

Tercero, la tarifa se aplica sobre la base gravable definida por la norma.

Si la base corresponde a $6.000 millones, el cálculo es directo:

0,5% de $6.000 millones = $30 millones anuales.

Antes pagaba $0.

Ahora debe pagar $30 millones.

No sobre el excedente. Sobre la base gravable que la ley determine una vez superado el umbral.

Y aquí está el punto crítico: ese impuesto no se paga con avalúos. Se paga con liquidez.

No es una obligación teórica ni diferida. Se liquida dentro del mismo año fiscal y debe pagarse en las cuotas establecidas por el calendario tributario. El productor puede tener más patrimonio en el papel, pero no necesariamente más rentabilidad ni mayor flujo de caja. La productividad por hectárea no aumenta porque el catastro se actualice.

Sin embargo, la obligación sí es inmediata.

Además, cuando se cruza el umbral patrimonial no solo se activa el impuesto al patrimonio. También se amplía el universo de declarantes de renta y se incrementa la exposición fiscal.

Conviene una precisión técnica: “empresario” no es categoría tributaria. El sujeto pasivo lo define la ley y puede ser persona natural o jurídica. Si el patrimonio supera el umbral, queda dentro, sin importar la forma jurídica en que opere la actividad.

Por eso el debate no puede reducirse a si el predial “se disparó” o no. El debate serio es si el sistema tributario está midiendo capacidad contributiva real o valorización administrativa.

Cuando el avalúo crece sin que crezca el ingreso, el riesgo no es la histeria. El riesgo es la descapitalización silenciosa.

Porque el patrimonio puede aumentar en los registros.

Pero el impuesto se paga en efectivo.

Y se paga ya.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Viernes 6 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Viernes 6 de marzo de 2026