Colombia intensifica ofensiva contra el tráfico ilegal de flora y fauna silvestre

* Las autoridades ambientales refuerzan controles y campañas de sensibilización ante el aumento histórico de casos de tráfico ilegal en temporadas de alta demanda. Reptiles, aves y mamíferos concentran la mayor presión del comercio ilegal.

* La extracción ilegal de palma de cera persiste en el país: entre 2023 y 2024 se incautaron 7.592 unidades, lo que evidencia la continuidad de este delito ambiental.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Lunes 30 de marzo de 2026).- El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible lanzó una alerta nacional para prevenir y denunciar el tráfico ilegal de flora y fauna silvestre, uno de los delitos ambientales que más amenaza la biodiversidad del país y que tiende a incrementarse durante la temporada de Semana Santa.

Según los reportes consolidados por el Ministerio y las autoridades ambientales regionales entre 2023 y 2025, el tráfico ilegal de fauna silvestre mantiene una tendencia persistente en el territorio nacional. El fenómeno se caracteriza por la operación de cadenas ilegales estructuradas, el aumento de casos en temporadas específicas y una afectación transversal en múltiples regiones del país.

Los impactos sobre los ecosistemas son significativos: disminución de poblaciones naturales, alteración de estructuras ecológicas, pérdida de funciones ecosistémicas y mayor riesgo de extinción de diversas especies.

El análisis por grupos taxonómicos muestra que los reptiles encabezan el tráfico ilegal de fauna silvestre, con más de 9.000 individuos registrados. Entre las especies más afectadas están la tortuga hicotea (Trachemys callirostris), el caimán de anteojos (Caiman crocodilus), la iguana verde (Iguana iguana) y la tortuga de patas rojas (Chelonoidis carbonarius). Su extracción ilegal responde principalmente al consumo de carne y huevos, así como a su comercialización, prácticas que implican captura masiva en sitios de anidación y transporte en condiciones precarias que ponen en riesgo su supervivencia.

Las aves constituyen el segundo grupo más afectado, con 2.621 individuos, con especies como el loro real amazónico (Amazona ochrocephala), el canario sabanero (Sicalis flaveola) y el periquito bronceado (Brotogeris jugularis), altamente demandadas para el comercio ilegal como mascotas. La extracción directa de nidos y el confinamiento en condiciones inadecuadas provocan lesiones, mortalidad temprana y una elevada tasa de pérdida durante el transporte, lo que indica que el número real de individuos afectados supera los registros oficiales de incautación.

En el caso de los mamíferos, con 1.553 individuos registrados, el tráfico se concentra en crías y ejemplares juveniles de especies como la zarigüeya (Didelphis marsupialis), el armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus) y el mono aullador rojo (Alouatta seniculus). Esta práctica genera altos niveles de estrés, problemas fisiológicos asociados al manejo inadecuado y una baja probabilidad de supervivencia en cautiverio.

El Ministerio advierte que el maltrato animal no es una consecuencia aislada, sino un componente intrínseco del tráfico ilegal, presente en todas sus etapas: captura, transporte, acopio y comercialización. Esta situación se traduce en altos niveles de mortalidad antes de los procesos de incautación, el ingreso de individuos en condiciones críticas a los Centros de Atención y Valoración (CAV) y bajas tasas de rehabilitación y retorno a su hábitat.

El tráfico ilegal de fauna silvestre no solo constituye un delito ambiental, sino también una forma de violencia contra los animales que vulnera su bienestar y compromete la sostenibilidad de los ecosistemas. Por lo tanto, la entidad invita a la ciudadanía a no comprar, comercializar ni mantener animales silvestres como mascotas, y a denunciar cualquier caso de tráfico ilegal o maltrato ante las autoridades competentes.

Palma de cera: símbolo nacional en peligro

En esta temporada también se incrementa la presión sobre especies de flora silvestre utilizadas en celebraciones religiosas, especialmente la palma de cera (Ceroxylon quindiuense), árbol nacional de Colombia declarado símbolo patrio mediante la Ley 61 de 1985, que prohíbe su tala y comercialización.

Esta especie, categorizada En Peligro, cumple un papel ecológico clave en los ecosistemas andinos, donde sirve de alimento y refugio para diversas especies, incluido el loro orejiamarillo. Sin embargo, durante la Semana Santa aumenta la extracción ilegal de cogollos y hojas para la elaboración de ramos, práctica que afecta la regeneración natural de la palma y contribuye a la reducción de su hábitat.

Entre 2023 y 2024, con el apoyo de las Corporaciones Autónomas Regionales y la Policía Nacional, se incautaron 7.592 unidades de palma de cera en el país, evidenciando la persistencia de este delito ambiental en temporadas de alta demanda.

Las autoridades ambientales reiteran el llamado a la ciudadanía a no utilizar palma de cera ni otras especies extraídas del bosque, y a optar por alternativas sostenibles como hojas de maíz o plátano, juncos, espigas de pastos, arroz o trigo, así como plantas ornamentales que posteriormente puedan sembrarse. Estas acciones contribuyen a proteger los bosques andinos y a conservar un patrimonio natural fundamental para la biodiversidad del país.

Colombia avanza hacia prácticas agrícolas que ayudan a usar el agua de manera más eficiente

* La agricultura es responsable del 70% del uso de agua dulce en el mundo, según datos de la Unesco.

* En Colombia, prácticas de agricultura regenerativa ya muestran mejoras en eficiencia hídrica gracias a suelos más sanos y tecnologías de precisión.

* En experiencias de Bayer en la región, estas prácticas han mostrado el potencial de reducir el uso de agua hasta un 30% en ciertos sistemas productivos bajo condiciones específicas.

Agricultura & Ganadería

(Bayer – Sábado 21 de marzo de 2026).- La agricultura es el sector que más agua utiliza en el mundo. Según la Unesco, el 70% de toda el agua dulce extraída a nivel mundial se destina a agricultura. En América Latina, esa cifra es igual de contundente: los sistemas agrícolas y ganaderos de la región consumen el 70% de los recursos hídricos disponibles, de acuerdo con The Nature Conservancy (TNC). Ante la aceleración del cambio climático, la degradación de los suelos y la variabilidad de las lluvias, el modelo convencional de producción ya no es sostenible.

Un reto creciente para el campo colombiano

Colombia no es ajena a esta realidad. A pesar de contar con uno de los mayores índices de disponibilidad hídrica del mundo, el país enfrenta una creciente presión sobre sus fuentes de agua debido a la deforestación, el uso intensivo del suelo y prácticas de riego ineficientes. La escasez hídrica en regiones agrícolas clave —como los llanos orientales, la región Caribe y algunas zonas andinas— se ha convertido en un factor limitante para la producción y la seguridad alimentaria.

Agricultura regenerativa: restaurar el suelo para cuidar el agua

La agricultura regenerativa es un enfoque de producción que busca no solo sostener los recursos naturales, sino restaurarlos activamente. A diferencia de la agricultura convencional, se centra en mejorar la salud del suelo, aumentar la biodiversidad y recuperar el ciclo natural del agua. Sus prácticas centrales incluyen la labranza mínima o de conservación, los cultivos de cobertura, la rotación de cultivos y los sistemas agroforestales y silvopastoriles.

“Un suelo sano actúa como una esponja: cuando llueve, el agua se infiltra en lugar de escurrir superficialmente, se almacena en los microporos y está disponible para los cultivos durante períodos de sequía. Este mecanismo natural, activado por las prácticas regenerativas, es precisamente lo que permite reducir significativamente la demanda de riego”, asegura Paola Rodríguez, Líder del Centro de Innovación iHUB La Tupia de Bayer en el Valle del Cauca.

Eficiencia hídrica y compromiso país

La meta 6.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible exige aumentar significativamente la eficiencia hídrica en todos los sectores para 2030, y Colombia es uno de los países comprometidos en esta tarea. En el marco del Día Mundial del Agua, expertos y organizaciones destacan que la agricultura regenerativa ofrece herramientas concretas para avanzar en ese objetivo al fortalecer la eficiencia del agua, mejorar la salud de los ecosistemas y aportar resiliencia productiva.

Evidencia en campo: innovación aplicada en Colombia

En el país ya existen experiencias demostrables. En La Tupia se desarrollan más de 100 ensayos al año en cultivos de frutas, hortalizas, maíz y soya, aplicando soluciones innovadoras que van desde tecnologías digitales hasta agricultura de precisión. Todas las operaciones del centro se registran de forma digital, eliminando el uso de papel, y se cuenta con una estación meteorológica en tiempo real para optimizar decisiones de riego y aplicación de productos. El uso de tractores equipados con pilotos automáticos Trimble y drones agrícolas ha permitido reducir entre un 60% y un 85% el consumo de agua en comparación con métodos convencionales, mientras que los sistemas de riego por goteo en todas las áreas de cultivo garantizan un uso eficiente del recurso hídrico.

Los resultados de esta apuesta son medibles y contundentes. En la última década, La Tupia ha logrado reducir en un 39% sus emisiones de CO₂, disminuir en un 57% el consumo de agua para agricultura y capturar más de 700 toneladas métricas de CO₂ en suelo. Además, mantiene suelos con propiedades físicas y químicas estables y una microbiología activa que favorece la productividad.

Potencial de ahorro de agua en la región

En experiencias de Bayer en la región, estas prácticas han mostrado el potencial de reducir el consumo de agua en hasta un 30% en ciertos sistemas productivos bajo condiciones específicas. Este avance se sustenta en la combinación de prácticas agronómicas que mejoran la salud del suelo y el uso de tecnologías que permiten tomar mejores decisiones de manejo hídrico en campo.

Un llamado en el Día Mundial del Agua

El 22 de marzo es una oportunidad para recordar que el agua no es un problema exclusivo de las ciudades o las industrias: el campo colombiano es tanto parte del desafío como de la solución. Adoptar prácticas de agricultura regenerativa no requiere abandonar la productividad; por el contrario, un estudio de Boston Consulting Group muestra que estos sistemas pueden ser hasta un 60% más rentables a los seis años, al reducir costos de insumos y agua. Así pues, esta transición hacia una agricultura que cuide el agua es una necesidad presente.

Frutos del bosque revelan el potencial oculto de la biodiversidad colombiana

* El asaí, una baya de color morado intenso es uno de los frutos amazónicos más reconocidos por su alto contenido de antioxidantes y por su creciente uso en bebidas y alimentos funcionales. Foto Cortesía: Tarso Sarraf/AFP

Agricultura & Ganadería

(UN – Jueves 19 de marzo de 2026).- El territorio colombiano alberga cerca de 7.000 especies de frutas, muchas de ellas poco conocidas o subutilizadas. En ese universo aún por explorar se centra “Frutos del bosque”, una iniciativa que articula investigación científica, desarrollo tecnológico y trabajo directo con comunidades para transformar estos frutos en alimentos con mayor valor agregado y abrirles nuevos mercados.

El proyecto reúne a investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA), el Departamento de Química y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, junto con cuatro grupos de investigación que trabajan con productores de asaí en Putumayo, camu-camu en la Amazonia, copoazú en Caquetá y corozo en el Caribe colombiano.

“En el proyecto participan varios grupos de investigación alrededor de un objetivo común, que es apoyar a las comunidades productoras de frutos no tradicionales y potenciar su aprovechamiento”, señala la profesora Amanda Consuelo Díaz Moreno, coordinadora del Laboratorio de Análisis en Alimentos de Origen Vegetal de la Planta Piloto de Vegetales del ICTA, líder de esta iniciativa interdisciplinaria.

Uno de los aportes fundamentales del Laboratorio ha sido su estudio sobre la composición de estos frutos más allá de sus características básicas. “Analizamos no solo la humedad o los carbohidratos, sino además compuestos funcionales como antocianinas, antioxidantes fenólicos y vitamina C”, señala el profesor Carlos Alberto Fuenmayor Bobadilla, coordinador del Laboratorio de Análisis Fisicoquímico de Alimentos del ICTA.

Estos compuestos son cruciales pues se asocian con beneficios para la salud, como aquellos que ayudan a proteger las células del daño oxidativo, un proceso asociado con el envejecimiento, el fortalecimiento del sistema inmunológico y la prevención de enfermedades crónicas, lo que abre la puerta a su uso como ingredientes funcionales en alimentos.

“Estamos estudiando ese tesoro por descubrir que tienen nuestras frutas, no solo desde su composición básica, sino desde esos compuestos bioactivos que pueden tener efectos positivos en la salud”, agrega el investigador.

Por ejemplo, el camu-camu es reconocido como uno de los frutos con mayor contenido de vitamina C en el mundo, mientras que el asaí destaca por sus pigmentos antioxidantes, y el copoazú sorprende por su complejidad aromática, con notas que recuerdan a frutas como la piña o la guanábana. Esto significa que no solo son frutas exóticas en sabor, sino materias primas con alto potencial para la industria alimentaria, nutracéutica e incluso cosmética.

Ciencia aplicada al territorio

Aunque en países como Brasil se han estudiado algunas de estas especies, en Colombia la investigación apenas comienza a consolidarse.

“Aquí estamos generando conocimiento propio sobre nuestras especies nativas, que incluso pueden diferir en composición y propiedades frente a lo reportado en la literatura internacional”, explica la profesora Díaz.

Pero el alcance del proyecto va más allá de la caracterización científica. Uno de sus ejes es desarrollar productos a partir de la pulpa y de los biorresiduos —partes del fruto que normalmente se desechan, como cáscaras o semillas—, con el fin de facilitar su transporte, ampliar su vida útil y abrir nuevas oportunidades de mercado.

“Estamos generando prototipos tanto de la fracción comestible como de los residuos para que los productores puedan aprovechar integralmente el fruto e incursionar en mercados de alimentos e ingredientes funcionales”, agrega.

Los prototipos incluyen concentrados, pulpas mejoradas, salsas y otros desarrollos que permiten conservar mejor el producto, facilitar su transporte y diversificar su uso.

Este enfoque responde a un reto fundamental: la dificultad de llevar estos frutos frescos a los centros urbanos. En regiones como Putumayo el transporte puede tomar varios días, lo que limita su comercialización.

“Por ejemplo en territorios como Puerto Leguízamo el camu-camu puede tardar varios días en llegar a un centro de comercialización, lo que hace inviable su venta en fresco y reduce las oportunidades económicas para los productores”, explican los investigadores.

“Lo que podemos consumir hoy son las pulpas congeladas, pero la idea es desarrollar formas de conservar y concentrar los frutos sin que pierdan sus propiedades. Así no solo se facilita su llegada a ciudades como Bogotá, sino que también permite que una mayor parte del valor agregado del producto se quede en las regiones donde se produce”, señala la profesora Díaz.

Conocimiento en doble vía

Más allá de los resultados científicos, los académicos mencionan que uno de los mayores logros del proyecto ha sido el trabajo conjunto con las comunidades.

“Ha sido muy valioso comprobar que estas alianzas realmente permiten aprovechar la biodiversidad para la seguridad alimentaria. La idea no es solo trabajar para las comunidades, sino con ellas, reconociendo que su conocimiento tradicional es muy valioso y complementa el saber científico en un intercambio en dos vías. Hay un acervo de saberes tradicionales y de observación que es muy útil para la Universidad”, enfatiza la docente.

El proyecto, que inició en marzo de 2025 y se encuentra en su fase final, también ha dado lugar a nuevas líneas de investigación. Varias tesis de maestría y doctorado profundizarán en las propiedades y aplicaciones de estos frutos, ampliando así el conocimiento sobre la biodiversidad colombiana.

“Este trabajo no termina aquí, hasta ahora les estamos abriendo la puerta a nuevas investigaciones que profundicen en las propiedades de estos frutos y en sus posibles aplicaciones”, señala el equipo investigador.

Mientras tanto, uno de los próximos pasos será compartir los resultados con los productores en talleres teórico-prácticos, en donde aplicarán lo aprendido en sus propios procesos. Así se fortalecerán capacidades en temas como transformación, conservación, empaque y análisis sensorial de los productos.

“Se trata de trabajar con las comunidades, para ellas y desde sus territorios, de manera que una mayor parte del valor agregado se quede allí”, concluye la investigadora. Los aportes de los académicos al estudio de los frutos del bosque se conocieron durante el programa “Agenda”.

Existencia de rana venenosa depende de hormigas que están desapareciendo en Colombia

* La rana venenosa de rayas amarillas solo habita en los bosques secos tropicales de Colombia. Foto Cortesía: Matthijs Kuijpers / Biosgarden / Biosphoto vía AFP.

Agricultura & Ganadería

(UN – Jueves 19 de marzo de 2026).- Un estudio que analizó el sistema digestivo de la rana venenosa de rayas amarillas Dendrobates truncatus, autóctona del país, encontró que su cuerpo está altamente especializado para alimentarse de hormigas y ácaros, entre otros artrópodos del bosque seco tropical, un hábitat del que hoy queda menos del 10% en el país. La pérdida de ese entorno no solo reduce su alimento, sino que también podría debilitar el mecanismo que le permite producir su veneno y sobrevivir ante depredadores como aves y serpientes.

Antiguamente el bosque seco tropical —presente especialmente en zonas cálidas del Caribe y el valle del Magdalena— era un mosaico de árboles bajos y plantas resistentes a la sequía, pero hoy en muchos lugares se ha reemplazado por potreros con ganado, cultivos y carreteras. Considerado durante décadas como terreno “disponible”, la deforestación lo ha reducido a parches aislados, islas de sombra en un océano de sol, poniendo en riesgo a miles de especies de animales y plantas.

Un estudio adelantado en 2023 por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza evaluó 8.000 especies de anfibios y alertó que el 40% de ellas corre algún tipo de riesgo de desaparecer, es decir 2.873 especies, que incluyen a las ranas venenosas.

Con la pérdida de árboles de dichos bosques se va algo más que el paisaje: se va la humedad que se refugia bajo la hojarasca, los hongos que descomponen la materia orgánica, y sobre todo los pequeños habitantes del suelo: hormigas, ácaros y termitas. Para un animal grande esa pérdida puede pasar desapercibida, pero para la rana venenosa de rayas amarillas, que mide apenas unos centímetros, es la diferencia entre un bufet y una mesa vacía.

Esta especie, que habita los bosques del Magdalena y el Caribe, no caza presas grandes ni variadas, recorre el suelo del bosque como una recolectora minuciosa, capturando insectos que le proveen proteínas, energía, y especialmente alcaloides, moléculas que su organismo almacena en la piel y que la convierten en un pequeño frasco viviente de toxinas. Su veneno no nace en su sangre sino en lo que come. Entre los depredadores más frecuentes de estas ranas están las serpientes Liophis epinephelus, resistente a la mayoría de las toxinas de las especies venenosas.

Pequeña en tamaño, grande en resistencia

Para entender hasta qué punto D. truncatus depende de ese menú de insectos (en especial hormigas de la subfamilia Myrmicinae), el biólogo Rubén Darío Guzmán Rojas, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), observó lo que ocurre dentro del pequeño cuerpo de la rana, específicamente en su sistema digestivo, trabajo dirigido por el profesor Juan Manuel Carvajalino, del Departamento de Biología.

Los investigadores analizaron 15 ejemplares provenientes de la Colección Herpetológica del Instituto de Ciencias Naturales (ICN) de la UNAL, extrayendo la salida del estómago y la parte final del intestino delgado; luego realizaron cortes de tejido muy delgados, los tiñeron con tricrómico de Masson (que permite distinguir fibras y tejidos) y los observaron al microscopio óptico; además, midieron el grosor de la submucosa con el software ImageJ y aplicaron análisis estadísticos para comparar regiones y diferencias entre machos y hembras.

La atención se centró en la submucosa, una capa que funciona como amortiguador y red de soporte del intestino. Allí hay vasos en donde la sangre recoge los nutrientes y las sustancias químicas absorbidas tras la digestión. En total se realizaron más de 1.000 mediciones microscópicas de su grosor, como si se tratara de cartografiar un territorio invisible.

“Los resultados sugieren que el intestino de esta rana está diseñado para una dieta específica y constante de presas pequeñas y relativamente duras, ricas en quitina. En las zonas planas del tejido la submucosa es más gruesa, lo que ayudaría a soportar la presión de ese flujo continuo de insectos, mientras que en los pliegues es más delgada, facilitando así la absorción eficiente de nutrientes y toxinas”.

“También hallamos una diferencia entre sexos: las hembras presentan un engrosamiento mayor de esta capa, posiblemente asociado con las enormes demandas energéticas para producir huevos, mostrando que incluso la reproducción deja huellas microscópicas en el intestino”, explica el investigador Guzmán.

La alerta es una realidad

Los hallazgos no demuestran que la especie esté en peligro de extinción, pero sí revelan algo más inquietante: que su cuerpo parece afinado para un tipo de alimentación muy específico, propio de un bosque intacto, que funciona mejor cuando el ecosistema está completo, lo cual no ocurre con el bosque seco tropical actual.

Si el bosque se fragmenta, si la hojarasca desaparece, si las comunidades de insectos cambian, es como una sinfonía en la que la música se interrumpe. Puede que la rana aún encuentre comida, pero no necesariamente la que la convirtió en lo que es. Sin ciertas hormigas, su arsenal químico podría disminuir; sin humedad suficiente, su actividad se reduce; y sin cobertura vegetal, queda expuesta a depredadores y al calor extremo.

“Los anfibios suelen ser los primeros en resentir estos cambios, ya que su piel permeable los obliga a vivir pegados al clima, al agua y al suelo. En cierto sentido son termómetros vivientes del estado del ambiente, y cuando empiezan a desaparecer rara vez es un problema aislado: es un síntoma de un riesgo mayor”, señala el biólogo.

En ese sentido, mirar el intestino de una rana también es mirar el interior de un paisaje o ecosistema. Allí, en capas microscópicas, se revela hasta qué punto la vida puede depender de detalles diminutos como una hormiga, una hoja caída, una sombra suficiente para conservar la humedad, cosas pequeñas que sostienen cosas aún más pequeñas, y que juntas mantienen en pie todo un mundo.

Adoptan Plan de Manejo para la Ciénaga Grande de Santa Marta

* Tras 10 años de espera, la ministra (e) Irene Vélez Torres logró la adopción del Plan de Manejo Ambiental en la Ciénaga Grande de Santa Marta.

* Este documento reconoce la importancia de este ecosistema como patrimonio natural del país, su función ecológica y su aporte a las comunidades locales, además, resalta la gobernanza ambiental y el papel de las organizaciones ciudadanas para su conservación.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Martes 3 de febrero de 2026).-  – En cumplimiento de los compromisos con las comunidades y con la apuesta de hacer Paz con la Naturaleza, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, logró la concertación entre autoridades ambientales locales y nacionales, así como colectivos ciudadanos, para la aprobación del Plan de Manejo Ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta.

Este plan está orientado a garantizar la pervivencia de las comunidades asentadas en el territorio y a promover el uso sostenible y la recuperación de este sitio Ramsar, mediante la conservación de la integridad de sus características ecológicas, con la participación de las comunidades, los actores regionales y las entidades nacionales. Así, el Gobierno del Cambio da el primer paso, tras una década de espera, para iniciar la implementación de acciones que permitan la restauración de la Ciénaga Grande.

“Este no es un punto final, es el punto de partida de acciones contundentes para recuperar y revitalizar el ecosistema desde el tejido social. El esfuerzo del Gobierno y de las autoridades es importante, pero también lo es el compromiso de las comunidades, que permitirá conservar este territorio como un espacio vital”, señaló Irene Vélez Torres, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e).

Objetivos del Plan de Manejo

El Plan de Manejo Ambiental acoge las recomendaciones de la Asesoría Ramsar de 2016 y se consolida como una herramienta activa para la restauración de las conexiones del ecosistema, el mejoramiento de las prácticas comunitarias y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. El documento se estructura en tres objetivos estratégicos:

1.- Conservación y restauración de las características ecológicas, mediante la gestión integral de la dinámica hídrica; la conservación y el manejo de especies; y la restauración, recuperación y rehabilitación de ecosistemas degradados.

2.- Uso sostenible de los recursos naturales, a través del ordenamiento, la planificación y el manejo ambiental del territorio para a su conservación y sostenibilidad.

3.- Fortalecimiento de capacidades y medios de vida de las comunidades locales y de los grupos étnicos asentados en el sitio Ramsar, por medio de la gobernanza ambiental y procesos de educación, participación, sensibilización y cultura ambiental.

Por otro lado, en el marco del Comité de Coordinación, la ministra (e) Irene Vélez Torres hizo un llamado al Ejército Nacional para iniciar acciones orientadas a reforzar la vigilancia en el territorio de la Ciénaga, ante los problemas de inseguridad que afectan a las comunidades pesqueras y a los habitantes de los municipios palafitos.

Un hecho histórico

En 2016, las comunidades cienagueras alertaron sobre afectaciones que ponían en riesgo las funciones ecológicas, que permitieron la declaratoria de la Ciénaga como el primer humedal Ramsar de Colombia en 1998. Ante esta situación, un asesoramiento internacional por parte de la Convención Ramsar evidenció la necesidad de contar con un Plan de Manejo actualizado, construido con las comunidades y con acciones efectivas.

Desde entonces, y tras una década de espera por parte de estas comunidades, así como múltiples espacios de diálogo, concertación y propuestas, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, bajo el liderazgo de su ministra (e), logró la construcción de un documento que recoge las necesidades de la gente y de la naturaleza para la recuperación de uno de los humedales más grandes del mundo.

Fedearroz ganador de la convocatoria “Campeones del Agua”

* Este reconocimiento se hizo al calificar la experiencia presentada por Fedearroz en el vídeo titulado “Agua y gremio: estrategias de sostenibilidad para la gestión del recurso hídrico en el cultivo del arroz.”

Agricultura & Ganadería

(Fedearroz – Miércoles 31 de diciembre de 2025).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación-FAO y el Ministerio del Medio Ambiente, seleccionaron a la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), como ganadora del primer puesto en la categoría Sector agroindustrial, dentro de la convocatoria nacional “Campeones del Agua”, en la cual participaron 46 postulaciones recibidas desde 15 departamentos del país.

Este reconocimiento se hizo al calificar la experiencia presentada por Fedearroz en el vídeo titulado “Agua y gremio: estrategias de sostenibilidad para la gestión del recurso hídrico en el cultivo del arroz”, lo cual, a juicio del organismo internacional y el Ministerio, “evidencia que el sector arrocero puede ser un aliado clave en la gestión responsable del agua, mediante procesos de acompañamiento técnico, difusión de buenas prácticas y trabajo conjunto con productores, contribuyendo a mejorar la eficiencia en el uso del recurso hídrico e incorporando la sostenibilidad como parte central de la producción agrícola”.

La notificación en la que se destaca el aporte del gremio al cuidado, protección y la gobernanza del agua en Colombia, fue hecha mediante comunicación este 30 de diciembre por parte de la representación de la FAO en Colombia, en la que se señala, además, que gracias al compromiso de Fedearroz se demuestra que “es posible integrar criterios de sostenibilidad hídrica, acuerdos entre actores y prácticas responsables de uso del agua, generando impactos positivos para las comunidades y los ecosistemas”.

Este reconocimiento internacional llena de orgullo a Fedearroz, a todas sus directivas, funcionarios y productores y se recibe como una exaltación a la importancia de las diversas actividades que implementamos en el marco del programa de Adopción Masiva de Tecnología AMTEC, con el cual se viene haciendo una gran contribución a la productividad y competitividad del sector arrocero colombiano y a la preservación del agua como recurso vital”, ha indicado el gerente general del gremio, Rafael Hernández Lozano, al conocer el otorgamiento de este galardón.

“Es un hecho que motiva aún más, a continuar con todos los esfuerzos posibles en beneficio del sector arrocero nacional y la preservación de nuestros recursos naturales”, puntualizó Hernández Lozano.

CVC dejó huella ambiental en el Valle del Cauca

* El 2025 quedará registrado como un año clave para la sostenibilidad del Valle del Cauca. Con una agenda ambiciosa y resultados visibles en el territorio, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, consolidó obras estratégicas, fortaleció la conservación de la biodiversidad y avanzó en educación ambiental, gestión del riesgo e infraestructura para el saneamiento básico, demostrando que el desarrollo puede ir de la mano con la protección del ambiente.

Agricultura & Ganadería
(CVC – Martes 30 de diciembre de 2025).- Desde comienzos del año, la CVC puso en marcha proyectos que transforman la relación de las comunidades con su entorno. Uno de los hitos fue la culminación del circuito de Videles, en Guacarí, que abrió la navegación por el río Cauca y fortaleció el turismo de naturaleza a través del Barco Escuela de la CVC. A esto se sumó la entrega de obras de mejoramiento ambiental en el Ecoparque de Pance, hoy convertido en un referente de educación y disfrute responsable, con una torre de avistamiento de 30 metros, ecoquioscos, senderos ecológicos y un cierre perimetral que protege este valioso ecosistema.

“Cada una de estas obras responde a una visión integral del territorio, donde la conservación se convierte también en una oportunidad para la educación, el turismo sostenible y el bienestar de las comunidades”, destacó el director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez.

La infraestructura verde tuvo un papel protagónico con la entrega del Bosque Urbano El Samán, en El Cerrito, y del Sub Tramo 3 del Tramo 3 de Cristo Rey, proyectos que no solo recuperan espacios urbanos, sino que crean corredores ambientales y mejoran la calidad de vida en las ciudades. Paralelamente, la CVC reforzó la gestión del riesgo con la entrega del único helipunto del país especializado en la atención de incendios forestales en Cali, la dotación moderna para los cuerpos de bomberos voluntarios y la adopción de una nueva reglamentación de aguas subterráneas, basada en el estudio más detallado de acuíferos realizado en Colombia.

“Estamos cuidando el agua del futuro y preparándonos mejor para enfrentar los efectos del cambio climático. Esa es una responsabilidad con las próximas generaciones”, subrayó Suárez Gutiérrez. En esa misma línea, la entidad avanzó en un 44 % en el dique de protección del municipio de Florida, una obra vital para la seguridad de miles de familias.

La biodiversidad y el turismo sostenible siguieron siendo ejes centrales de la gestión. El respaldo a eventos como la Colombia BirdFair y Caliorquídeas 2025, así como el lanzamiento de la Red de Observadores de Aves, fortalecieron la apropiación social del patrimonio natural. A la par, la Red OTUS consolidó su liderazgo nacional con más de 240 cámaras trampa para el monitoreo de fauna silvestre. Estos esfuerzos se complementaron con la declaratoria de nuevas áreas protegidas, entre ellas Gamboa, en Buenaventura, con lo que el Valle del Cauca superó las 682 mil hectáreas conservadas.

La dimensión social y cultural de la gestión ambiental también marcó el 2025. Más de mil jóvenes participaron en el encuentro “Mil Voces, un Territorio”, mientras que el Encuentro Ambiental Regional de Arte y Cultura volvió a unir creatividad, conciencia ambiental y participación comunitaria. La Semana de la Biodiversidad y la Gran Vitrina Verde de Colombia convocaron a cerca de 60 mil visitantes y 300 negocios verdes, posicionando al Valle del Cauca como un referente nacional e internacional en economía sostenible.

En materia de innovación, la CVC, junto a la Universidad de los Andes y Conservación Internacional lanzó el sistema TAPIR, una herramienta que integra inteligencia artificial para la planificación de infraestructura sostenible, y dio pasos decisivos en saneamiento ambiental con la terminación de obras de la PTAR de Jamundí y la firma del convenio para la PTAR de Palmira. Estos avances consolidan al departamento como líder nacional en la implementación del Plan de Manejo de Aguas Residuales (PMAR).

El cierre del año estuvo marcado por logros en educación y reconocimiento internacional. La nueva graduación del diplomado “Tesos por el Ambiente”, desarrollado junto a la Universidad Javeriana, permitió superar los cinco mil jóvenes formados en cinco cohortes. Además, el libro Travesía 70, un viaje por las joyas naturales del Valle del Cauca recibió los Premios CLAP, uno de los reconocimientos más importantes en Iberoamérica en diseño, branding y comunicación visual.

“Este reconocimiento demuestra que la sostenibilidad también se construye desde el conocimiento, la memoria y la forma en que contamos nuestro territorio”, afirmó el director general de la CVC.

Así, el balance del 2025 muestra una gestión ambiental integral, con obras, alianzas y resultados concretos. La CVC cerró el año reafirmando su papel como autoridad ambiental y como articuladora de un modelo de desarrollo donde la conservación y el progreso avanzan juntos, trazando el camino hacia un Valle del Cauca verdaderamente sostenible y más cerca de la gente.

Colombia abre el diálogo por una gobernanza responsable del agua

* En 2024, Colombia reportó que el 56% de municipios contó con agua apta en cabeceras, pero solo 9,7% en zonas rurales. Establecer principios para la gobernanza hídrica es clave en el cierre de brechas.

* Sin agua no hay campo ni ciudades: la agricultura concentra 72% de las extracciones de agua dulce. Estos principios buscan equilibrar producción, ecosistemas y consumo humano con reglas y transparencia.

* Informes mundiales señalan que en 2024 cerca de 2,1 mil millones carecían de agua segura y 3,4 mil millones de saneamiento.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Martes 30 de diciembre de 2025).- Cada mañana, el agua aparece en gestos simples: el vaso al despertar, el café, el baño, el lavado de manos, la olla en la estufa. Pero detrás de esa rutina hay preguntas que definen bienestar, salud, producción de alimentos y convivencia: ¿quién puede usar el agua, para qué, en qué condiciones y con qué mecanismos de rendición de cuentas? En 2025, Colombia avanzó en esa conversación a través de un ciclo de diálogos multiactor que aportaron insumos a los Principios para la Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua, impulsados en el marco del proyecto ScaleWat: Agua, Vida y Gobernanza.

“Gobernanza y tenencia del agua es tener reglas claras y decisiones justas: quién accede, para qué y bajo qué condiciones. Estos principios buscan llevarlo a acciones verificables, especialmente donde el clima intensifica riesgos”, afirma Benjamin Kiersch, especialista senior en Recursos Hídricos de la FAO y coordinador global de ScaleWat.

Además de sostener la vida cotidiana, el agua es la base de la producción agropecuaria, la pesca y múltiples actividades; define rendimientos, estabilidad de ingresos rurales y disponibilidad de alimentos. Sin riego, procesamiento y saneamiento, se afecta la disponibilidad y el precio de los alimentos. UN‑Water estima que la agricultura representa alrededor del 72% de las extracciones mundiales de agua dulce, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierten que la producción agrícola debería aumentar cerca de 50% hacia 2050, presionando aún más el recurso, que, sin reglas claras, datos y acuerdos puede profundizar inequidades y conflictos por el agua.

ScaleWat, una iniciativa liderada por la FAO, con apoyo del Gobierno de Alemania, en alianza con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, acompaña este proceso para fortalecer la gobernanza responsable del acceso y uso del agua.

Un debate urgente: del mundo a Colombia

La urgencia es global. Según el Programa Conjunto de Monitoreo de la OMS/UNICEF, en 2024 cerca de 2,1 mil millones de personas aún carecían de servicios de agua potable gestionados de forma segura, y 3,4 mil millones no contaban con saneamiento gestionado de forma segura, profundizando desigualdades y riesgos sanitarios.

Y la presión crece. En el informe de la FAO sobre Repercusiones de los desastres en la agricultura y la seguridad alimentaria, se advierte que los desastres asociados al clima -incluidas sequías prolongadas e inundaciones- son cada vez más frecuentes y más intensos. Se señala que alrededor de 4.000 millones de personas experimentan escasez severa de agua al menos un mes al año, una realidad que compromete salud, bienestar y productividad.

En América Latina y el Caribe, aunque existen avances, persisten brechas profundas. De acuerdo con el programa de OPS/UNICEF, aproximadamente tres de cada cuatro personas cuentan con agua potable gestionada de manera segura, mientras que el saneamiento seguro sigue rezagado, con alrededor de una de cada tres personas con acceso a este servicio.

En Colombia, el reto va más allá de la cobertura, abarca también temas como la calidad, continuidad y la desigualdad territorial. De acuerdo con el programa “Agua es Vida” del Ministerio de Igualdad y Equidad, con base en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2022 del DANE, el 89% de los hogares reportaba acceso a acueducto.

Sin embargo, la diferencia urbano-rural es marcada. El Informe Nacional de Monitoreo a los Recursos del SGP‑APSB de 2024 del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio -con datos del Índice de Riesgo de la Calidad del Agua para Consumo Humano (IRCA) reportados por el Instituto Nacional de Salud- muestra que solo el 56% de los municipios suministra agua apta para consumo humano en zonas urbanas y apenas el 9,7% lo logra en zonas rurales.

Cuatro diálogos, un mismo objetivo: principios aplicables en la práctica

Durante 2025, ScaleWat recogió aportes desde cuatro espacios complementarios -diálogo nacional, sector privado, academia y entidades del Consejo Nacional del Agua- para fortalecer el “borrador cero” de los Principios de Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua. En conjunto, las discusiones coincidieron en la necesidad de convertir la gobernanza en decisiones verificables: más transparencia y datos, mayor equidad territorial, participación efectiva, coordinación institucional y respuestas adaptativas ante el cambio climático.

“En Colombia, los diálogos mostraron un consenso: sin datos abiertos, coordinación y participación real, la gobernanza no se vuelve mejoras concretas. Estos principios apuntan a reducir brechas urbano-rurales y prevenir conflictos”, expresó María Alejandra Chaux, Especialista senior de Recursos Naturales y Gobernanza de la FAO y coordinadora de ScaleWat en Colombia.

Diálogo nacional: acceso equitativo, ecosistemas y participación. Este espacio consolidó prioridades para una gobernanza responsable del acceso y uso del agua, con énfasis en reconocer arreglos consuetudinarios de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, facilitar condiciones para prestadores comunitarios y asegurar balances hídricos transparentes que integren aguas superficiales y subterráneas. También resaltó la protección de ecosistemas (caudales ecológicos, nacimientos y zonas de recarga) y la necesidad de mecanismos claros de participación y transformación de conflictos.

Sector privado: corresponsabilidad y eficiencia hídrica basada en evidencia. Las empresas y gremios destacaron que la implementación de principios requiere gestión del riesgo y decisiones sustentadas en información técnica, incluyendo modelación hidrológica, escenarios de cambio climático y medidas de adaptación. El diálogo reforzó la corresponsabilidad y la articulación público-privada para anticipar impactos, mejorar eficiencia en el uso del agua y orientar inversiones y prácticas productivas compatibles con la sostenibilidad.

Academia: datos abiertos, equidad y gobernanza multinivel. Desde la evidencia académica, se insistió en fortalecer datos abiertos, monitoreo y acceso público a información sobre cantidad, calidad, asignaciones y vertimientos, para hacer más trazables las decisiones y el control ciudadano e institucional. Además, se propuso enfatizar que el agua debe ser priorizada para el sostenimiento de la vida humana y los ecosistemas, sobre otro tipo de usos, visibilizar la relación urbano rural para la conservación del agua y reglas para una gobernanza adaptativa ante la variabilidad climática.

Consejo Nacional del Agua: coherencia con política del agua, ordenamiento y derechos. Las entidades del CNA subrayaron que los principios deben conectarse con la actualización de la política del agua, la planificación del desarrollo y el ordenamiento territorial, de modo que no se queden en lo conceptual. Se priorizó traducir el derecho humano al agua en criterios verificables (calidad, continuidad, asequibilidad), reconocer la continuidad rural-urbana, fortalecer la gestión de conflictos por uso y reflejar la diversidad de ecosistemas hídricos del país, incluidos los costeros y marinos.

De Colombia al diálogo regional y mundial

Los aportes recogidos en los diálogos realizados en Colombia durante 2025 se integran al borrador de los Principios de Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua. La expectativa es que estos aprendizajes alimenten el Diálogo Global sobre la Tenencia del Agua, previsto para 2026, y contribuyan a decisiones más equitativas, transparentes y sostenibles.

En esa ruta, la FAO y el proyecto ScaleWat también impulsaron prediálogos regionales en América Latina y el Caribe, con seminarios virtuales durante septiembre de 2025 para recoger visiones de gobiernos, academia, sociedad civil y sector privado, y un encuentro de Expertos en Roma (en mayo de este año) que reunió a especialistas de múltiples países para afinar conceptos, alcances y mecanismos de implementación.

Colombia también tuvo presencia en espacios regionales como la Semana Regional del Agua de América Latina y el Caribe de la CEPAL, donde se discutió cómo traducir estos principios en compromisos y políticas. El proceso dialoga, además, con la agenda global hacia la Conferencia de las Naciones Unidas por el Agua 2026, que se realizará del 2 al 4 de diciembre en Emiratos Árabes Unidos, copresidida con Senegal.

Finalmente, el proceso responde a un mandato institucional: el Comité de Agricultura de la FAO (COAG) llamó a avanzar en un diálogo mundial sobre la tenencia del agua para los sistemas agroalimentarios y la seguridad alimentaria, integrando enfoques de derechos, inclusión, sostenibilidad ambiental y resiliencia climática.

Premios AVA de Camcomercio Barranquilla galardona a Gremca

* La empresa fue reconocida por el alto impacto en la conservación de los recursos hídricos y la contribución a la reducción del cambio climático, explicaron el Presidente de la Junta Directiva José Ernesto Macías (izquierda) y el gerente de la organización Oscar Cifuentes Vargas, quienes están en la foto.

* El objetivo de este galardón es reconocer y visibilizar el liderazgo de empresas que generan un triple impacto: económico, social y ambiental y se premian iniciativas en categorías como Innovación Sostenible (EVO), Bienestar Social (GEN) y Producción Responsable (ECO).

Agricultura & Ganadería

(G – Jueves 11 de diciembre de 2025).- Por una eficiencia de 90% en el uso del agua en plantación, la palmicultora Gremca S.A, Agricultura y Energía Sostenible, fue galardonada, recientemente, en el marco de los Premios AVA, (Empresas que le ponen el Alma, cuidan el Ambiente y crean Valor), por parte de la Cámara de Comercio de Barranquilla, entidad que destaca a empresas de la región Caribe que implementan prácticas empresariales sostenibles y generan impacto positivo.

La evaluación fue realizada por un comité técnico, conformado por representantes de entidades aliadas comprometidas igualmente con el desarrollo sostenible y la competitividad empresarial de Barranquilla y el Atlántico: Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A), Veolia, Universidad del Norte, Bancolombia, BBVA y Barranquilla Verde, el cual evaluó un total de 119 empresas.

Gremca participó en la categoría ECO – Producción responsable con más de 15 empresas – con registro mercantil de la Cámara de Comercio de Barranquilla, presentando la práctica sostenible de tecnología de riego por goteo de alto caudal, operado con energías limpias (biogás y solar), sistema que disminuye las pérdidas de agua por efecto de la evaporación, escorrentía y percolación profunda.

La práctica permite la uniformidad y eficiencia de aplicación hasta 90%, garantiza una entrega dirigida de los nutrientes y control de la humedad precisa que requiere el suelo. Es así como la automatización de este sistema de riego, hace posible la optimización del proceso, el seguimiento en tiempo real y su operatividad remota.

La empresa Gremca fue reconocida por el alto impacto en la conservación de los recursos hídricos y la contribución a la reducción del cambio climático; por la innovación tecnológica en el cultivo de la palma de aceite, el cual representa 8% del PIB agrícola en la economía del Colombia, por el liderazgo en investigación y desarrollo y acciones en torno a la sostenibilidad; por el compromiso social de la Compañía con el sector palmero y con el país y por la destinación de recursos significativos en la búsqueda de mejoras en la productividad, la calidad del producto y de vida de las comunidades y el empleo.

Oscar Cifuentes Vargas, gerente general de Gremca, quien recibió el galardón, explicó la escalabilidad y perdurabilidad del proyecto, indicando que la implementación de éste, se inició en un área de 400 hectáreas con una inversión de $15.000.000 por hectárea; siendo las perspectivas de productividad estimadas en 114% adicional a los sistemas tradicionales pasando de 22 a 35 toneladas de fruta y de 4.4 a 9.4 toneladas de aceite por hectárea.

“De esta forma se logra una calidad superior del aceite en términos de sostenibilidad, estabilidad y reducción de agentes contaminantes, lo cual permitirá su comercialización en mercados internacionales (alimentos, biocombustibles, combustibles sostenibles para la aviación-SAF). Es así como se estiman rentabilidades superiores a 25%, lo cual viabiliza la implementación en 8.000 hectáreas del núcleo y teniendo en cuenta los resultados previstos, este será un modelo replicable a nivel nacional en el sector palmero”, puntualizó el directivo.

Dijo que “debido a los impactos del cambio climático y a la necesidad de garantizar el manejo sostenible de los recursos hídricos, las directivas de Gremca tomaron la decisión de tecnificar los sistemas de riego, iniciando en estas 400 hectáreas de palma de aceite, al tiempo que manifestó que la tecnificación implicó la instalación de pozos profundos, incorporación de sistemas automáticos de goteo de alto caudal con fertirriego controlados de manera remota.

“La iniciativa responde a una idea totalmente nueva, siendo la primera vez que se implementa en el territorio y grupo beneficiario; fue desarrollada en la Cuenca del Río Ariguaní en la zona de influencia de los municipios de Algarrobo (Magdalena) y El Copey (Cesar), y contribuye al número 13 de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Acción por el clima con un alcance regional”, comentó Cifuentes Vargas.

Dijo para concluir que el modelo por goteo de alto caudal con fertirriego automatizado, “es un desarrollo propio adaptado a las condiciones particulares de nuestra plantación de palma de aceite (tipo de suelo, precipitaciones, radiación solar, evaporación) que usó la referencia de otros sistemas tecnificados de cultivos como flores y hortalizas en el país”.

Abren convocatoria para financiar proyectos ambientales en Colombia

* Tres convocatorias fortalecerán la restauración, la gobernanza y las economías basadas en la naturaleza con el apoyo de entidades públicas y comunidades étnicas.

* El Plan de Convocatorias 2025–2026 prioriza justicia territorial, transparencia y protección de áreas estratégicas.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Jueves 4 de diciembre de 2025).- En el marco de Bioexpo 2025, que se realiza en Pasto, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, lanzó el Plan de Convocatorias 2025–2026 de la Asignación Ambiental y del 20% del Mayor Recaudo del Sistema General de Regalías, a través del cual se destinarán 423.000 millones de pesos para financiar proyectos ambientales en todo el país.

El objetivo del plan es fortalecer la conservación de áreas estratégicas, mejorar la gestión territorial y apoyar a las entidades públicas y comunidades étnicas en la formulación de iniciativas ambientales que impulsen la restauración, la gobernanza y el desarrollo sostenible.

“Asumimos tres retos que replicamos en las líneas estratégicas del Plan de Convocatorias: reducir el 20% de la deforestación nacional respecto al año 2021; restaurar, recuperar y rehabilitar al menos 753.000 hectáreas; y consolidar 28 núcleos para el desarrollo de la economía forestal y de la biodiversidad”, afirmó la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres.

La jefe de la cartera ambiental también explicó que “estas tres convocatorias suman 423.000 millones de pesos, distribuidos así: 296.202 millones en la convocatoria general, $63.472 millones para pueblos indígenas y $63.472 millones para comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Esta distribución refleja un compromiso inequívoco: la conservación debe avanzar con justicia étnica y territorial”.

Detalles de las convocatorias

Las entidades públicas del orden nacional, regional, departamental o municipal, así como los pueblos indígenas y comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras podrán participar en las convocatorios:

1. Conservación de áreas ambientales estratégicas y lucha contra la deforestación: dirigida a entidades públicas nacionales, regionales, departamentales y municipales.

2. Conservación de áreas ambientales para pueblos y comunidades indígenas.

3. Conservación de áreas ambientales para comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.

Los proyectos deberán enmarcarse en los componentes temáticos definidos en el Plan:

* Restauración participativa para recuperar ecosistemas desde el territorio.

* Pagos por Servicios Ambientales (PSA) y Otros Incentivos a la Conservación, que reconocen el rol de las comunidades.

* Economías de la naturaleza para impulsar emprendimientos y negocios verdes.

* Gobernanza ambiental, mediante educación ambiental, veeduría ciudadana y extensionismo.

Los detalles de cada convocatoria, incluidos requisitos, fechas de inscripción y presentación de proyectos, están disponibles en regalias.minambiente.gov.co.

Transparencia y acceso a la información

El Ministerio reiteró su compromiso con la transparencia, poniendo a disposición de la ciudadanía la plataforma regalías.minambiente.gov.co, la línea anticorrupción 3133463676 y el correo regaliasvisibles@minambiente.gov.co para reportar situaciones irregulares, posibles hechos de corrupción o delitos contra la administración pública.

A propósito, la ministra recalcó que “la transparencia en este Gobierno es un principio innegociable. Los recursos del Sistema General de Regalías pertenecen a toda la ciudadanía, y estamos comprometidos con cuidar esos recursos públicos”.

Finalmente, el Gobierno hizo un llamado a entidades territoriales y comunidades étnicas a participar activamente en estas convocatorias, que representan una oportunidad decisiva para fortalecer capacidades, proteger las áreas ambientales estratégicas y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible en todas las regiones del país.