Fedearroz ganador de la convocatoria “Campeones del Agua”

* Este reconocimiento se hizo al calificar la experiencia presentada por Fedearroz en el vídeo titulado “Agua y gremio: estrategias de sostenibilidad para la gestión del recurso hídrico en el cultivo del arroz.”

Agricultura & Ganadería

(Fedearroz – Miércoles 31 de diciembre de 2025).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación-FAO y el Ministerio del Medio Ambiente, seleccionaron a la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), como ganadora del primer puesto en la categoría Sector agroindustrial, dentro de la convocatoria nacional “Campeones del Agua”, en la cual participaron 46 postulaciones recibidas desde 15 departamentos del país.

Este reconocimiento se hizo al calificar la experiencia presentada por Fedearroz en el vídeo titulado “Agua y gremio: estrategias de sostenibilidad para la gestión del recurso hídrico en el cultivo del arroz”, lo cual, a juicio del organismo internacional y el Ministerio, “evidencia que el sector arrocero puede ser un aliado clave en la gestión responsable del agua, mediante procesos de acompañamiento técnico, difusión de buenas prácticas y trabajo conjunto con productores, contribuyendo a mejorar la eficiencia en el uso del recurso hídrico e incorporando la sostenibilidad como parte central de la producción agrícola”.

La notificación en la que se destaca el aporte del gremio al cuidado, protección y la gobernanza del agua en Colombia, fue hecha mediante comunicación este 30 de diciembre por parte de la representación de la FAO en Colombia, en la que se señala, además, que gracias al compromiso de Fedearroz se demuestra que “es posible integrar criterios de sostenibilidad hídrica, acuerdos entre actores y prácticas responsables de uso del agua, generando impactos positivos para las comunidades y los ecosistemas”.

Este reconocimiento internacional llena de orgullo a Fedearroz, a todas sus directivas, funcionarios y productores y se recibe como una exaltación a la importancia de las diversas actividades que implementamos en el marco del programa de Adopción Masiva de Tecnología AMTEC, con el cual se viene haciendo una gran contribución a la productividad y competitividad del sector arrocero colombiano y a la preservación del agua como recurso vital”, ha indicado el gerente general del gremio, Rafael Hernández Lozano, al conocer el otorgamiento de este galardón.

“Es un hecho que motiva aún más, a continuar con todos los esfuerzos posibles en beneficio del sector arrocero nacional y la preservación de nuestros recursos naturales”, puntualizó Hernández Lozano.

CVC dejó huella ambiental en el Valle del Cauca

* El 2025 quedará registrado como un año clave para la sostenibilidad del Valle del Cauca. Con una agenda ambiciosa y resultados visibles en el territorio, la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, consolidó obras estratégicas, fortaleció la conservación de la biodiversidad y avanzó en educación ambiental, gestión del riesgo e infraestructura para el saneamiento básico, demostrando que el desarrollo puede ir de la mano con la protección del ambiente.

Agricultura & Ganadería
(CVC – Martes 30 de diciembre de 2025).- Desde comienzos del año, la CVC puso en marcha proyectos que transforman la relación de las comunidades con su entorno. Uno de los hitos fue la culminación del circuito de Videles, en Guacarí, que abrió la navegación por el río Cauca y fortaleció el turismo de naturaleza a través del Barco Escuela de la CVC. A esto se sumó la entrega de obras de mejoramiento ambiental en el Ecoparque de Pance, hoy convertido en un referente de educación y disfrute responsable, con una torre de avistamiento de 30 metros, ecoquioscos, senderos ecológicos y un cierre perimetral que protege este valioso ecosistema.

“Cada una de estas obras responde a una visión integral del territorio, donde la conservación se convierte también en una oportunidad para la educación, el turismo sostenible y el bienestar de las comunidades”, destacó el director general de la CVC, Marco Antonio Suárez Gutiérrez.

La infraestructura verde tuvo un papel protagónico con la entrega del Bosque Urbano El Samán, en El Cerrito, y del Sub Tramo 3 del Tramo 3 de Cristo Rey, proyectos que no solo recuperan espacios urbanos, sino que crean corredores ambientales y mejoran la calidad de vida en las ciudades. Paralelamente, la CVC reforzó la gestión del riesgo con la entrega del único helipunto del país especializado en la atención de incendios forestales en Cali, la dotación moderna para los cuerpos de bomberos voluntarios y la adopción de una nueva reglamentación de aguas subterráneas, basada en el estudio más detallado de acuíferos realizado en Colombia.

“Estamos cuidando el agua del futuro y preparándonos mejor para enfrentar los efectos del cambio climático. Esa es una responsabilidad con las próximas generaciones”, subrayó Suárez Gutiérrez. En esa misma línea, la entidad avanzó en un 44 % en el dique de protección del municipio de Florida, una obra vital para la seguridad de miles de familias.

La biodiversidad y el turismo sostenible siguieron siendo ejes centrales de la gestión. El respaldo a eventos como la Colombia BirdFair y Caliorquídeas 2025, así como el lanzamiento de la Red de Observadores de Aves, fortalecieron la apropiación social del patrimonio natural. A la par, la Red OTUS consolidó su liderazgo nacional con más de 240 cámaras trampa para el monitoreo de fauna silvestre. Estos esfuerzos se complementaron con la declaratoria de nuevas áreas protegidas, entre ellas Gamboa, en Buenaventura, con lo que el Valle del Cauca superó las 682 mil hectáreas conservadas.

La dimensión social y cultural de la gestión ambiental también marcó el 2025. Más de mil jóvenes participaron en el encuentro “Mil Voces, un Territorio”, mientras que el Encuentro Ambiental Regional de Arte y Cultura volvió a unir creatividad, conciencia ambiental y participación comunitaria. La Semana de la Biodiversidad y la Gran Vitrina Verde de Colombia convocaron a cerca de 60 mil visitantes y 300 negocios verdes, posicionando al Valle del Cauca como un referente nacional e internacional en economía sostenible.

En materia de innovación, la CVC, junto a la Universidad de los Andes y Conservación Internacional lanzó el sistema TAPIR, una herramienta que integra inteligencia artificial para la planificación de infraestructura sostenible, y dio pasos decisivos en saneamiento ambiental con la terminación de obras de la PTAR de Jamundí y la firma del convenio para la PTAR de Palmira. Estos avances consolidan al departamento como líder nacional en la implementación del Plan de Manejo de Aguas Residuales (PMAR).

El cierre del año estuvo marcado por logros en educación y reconocimiento internacional. La nueva graduación del diplomado “Tesos por el Ambiente”, desarrollado junto a la Universidad Javeriana, permitió superar los cinco mil jóvenes formados en cinco cohortes. Además, el libro Travesía 70, un viaje por las joyas naturales del Valle del Cauca recibió los Premios CLAP, uno de los reconocimientos más importantes en Iberoamérica en diseño, branding y comunicación visual.

“Este reconocimiento demuestra que la sostenibilidad también se construye desde el conocimiento, la memoria y la forma en que contamos nuestro territorio”, afirmó el director general de la CVC.

Así, el balance del 2025 muestra una gestión ambiental integral, con obras, alianzas y resultados concretos. La CVC cerró el año reafirmando su papel como autoridad ambiental y como articuladora de un modelo de desarrollo donde la conservación y el progreso avanzan juntos, trazando el camino hacia un Valle del Cauca verdaderamente sostenible y más cerca de la gente.

Colombia abre el diálogo por una gobernanza responsable del agua

* En 2024, Colombia reportó que el 56% de municipios contó con agua apta en cabeceras, pero solo 9,7% en zonas rurales. Establecer principios para la gobernanza hídrica es clave en el cierre de brechas.

* Sin agua no hay campo ni ciudades: la agricultura concentra 72% de las extracciones de agua dulce. Estos principios buscan equilibrar producción, ecosistemas y consumo humano con reglas y transparencia.

* Informes mundiales señalan que en 2024 cerca de 2,1 mil millones carecían de agua segura y 3,4 mil millones de saneamiento.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Martes 30 de diciembre de 2025).- Cada mañana, el agua aparece en gestos simples: el vaso al despertar, el café, el baño, el lavado de manos, la olla en la estufa. Pero detrás de esa rutina hay preguntas que definen bienestar, salud, producción de alimentos y convivencia: ¿quién puede usar el agua, para qué, en qué condiciones y con qué mecanismos de rendición de cuentas? En 2025, Colombia avanzó en esa conversación a través de un ciclo de diálogos multiactor que aportaron insumos a los Principios para la Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua, impulsados en el marco del proyecto ScaleWat: Agua, Vida y Gobernanza.

“Gobernanza y tenencia del agua es tener reglas claras y decisiones justas: quién accede, para qué y bajo qué condiciones. Estos principios buscan llevarlo a acciones verificables, especialmente donde el clima intensifica riesgos”, afirma Benjamin Kiersch, especialista senior en Recursos Hídricos de la FAO y coordinador global de ScaleWat.

Además de sostener la vida cotidiana, el agua es la base de la producción agropecuaria, la pesca y múltiples actividades; define rendimientos, estabilidad de ingresos rurales y disponibilidad de alimentos. Sin riego, procesamiento y saneamiento, se afecta la disponibilidad y el precio de los alimentos. UN‑Water estima que la agricultura representa alrededor del 72% de las extracciones mundiales de agua dulce, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advierten que la producción agrícola debería aumentar cerca de 50% hacia 2050, presionando aún más el recurso, que, sin reglas claras, datos y acuerdos puede profundizar inequidades y conflictos por el agua.

ScaleWat, una iniciativa liderada por la FAO, con apoyo del Gobierno de Alemania, en alianza con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia, acompaña este proceso para fortalecer la gobernanza responsable del acceso y uso del agua.

Un debate urgente: del mundo a Colombia

La urgencia es global. Según el Programa Conjunto de Monitoreo de la OMS/UNICEF, en 2024 cerca de 2,1 mil millones de personas aún carecían de servicios de agua potable gestionados de forma segura, y 3,4 mil millones no contaban con saneamiento gestionado de forma segura, profundizando desigualdades y riesgos sanitarios.

Y la presión crece. En el informe de la FAO sobre Repercusiones de los desastres en la agricultura y la seguridad alimentaria, se advierte que los desastres asociados al clima -incluidas sequías prolongadas e inundaciones- son cada vez más frecuentes y más intensos. Se señala que alrededor de 4.000 millones de personas experimentan escasez severa de agua al menos un mes al año, una realidad que compromete salud, bienestar y productividad.

En América Latina y el Caribe, aunque existen avances, persisten brechas profundas. De acuerdo con el programa de OPS/UNICEF, aproximadamente tres de cada cuatro personas cuentan con agua potable gestionada de manera segura, mientras que el saneamiento seguro sigue rezagado, con alrededor de una de cada tres personas con acceso a este servicio.

En Colombia, el reto va más allá de la cobertura, abarca también temas como la calidad, continuidad y la desigualdad territorial. De acuerdo con el programa “Agua es Vida” del Ministerio de Igualdad y Equidad, con base en la Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2022 del DANE, el 89% de los hogares reportaba acceso a acueducto.

Sin embargo, la diferencia urbano-rural es marcada. El Informe Nacional de Monitoreo a los Recursos del SGP‑APSB de 2024 del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio -con datos del Índice de Riesgo de la Calidad del Agua para Consumo Humano (IRCA) reportados por el Instituto Nacional de Salud- muestra que solo el 56% de los municipios suministra agua apta para consumo humano en zonas urbanas y apenas el 9,7% lo logra en zonas rurales.

Cuatro diálogos, un mismo objetivo: principios aplicables en la práctica

Durante 2025, ScaleWat recogió aportes desde cuatro espacios complementarios -diálogo nacional, sector privado, academia y entidades del Consejo Nacional del Agua- para fortalecer el “borrador cero” de los Principios de Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua. En conjunto, las discusiones coincidieron en la necesidad de convertir la gobernanza en decisiones verificables: más transparencia y datos, mayor equidad territorial, participación efectiva, coordinación institucional y respuestas adaptativas ante el cambio climático.

“En Colombia, los diálogos mostraron un consenso: sin datos abiertos, coordinación y participación real, la gobernanza no se vuelve mejoras concretas. Estos principios apuntan a reducir brechas urbano-rurales y prevenir conflictos”, expresó María Alejandra Chaux, Especialista senior de Recursos Naturales y Gobernanza de la FAO y coordinadora de ScaleWat en Colombia.

Diálogo nacional: acceso equitativo, ecosistemas y participación. Este espacio consolidó prioridades para una gobernanza responsable del acceso y uso del agua, con énfasis en reconocer arreglos consuetudinarios de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, facilitar condiciones para prestadores comunitarios y asegurar balances hídricos transparentes que integren aguas superficiales y subterráneas. También resaltó la protección de ecosistemas (caudales ecológicos, nacimientos y zonas de recarga) y la necesidad de mecanismos claros de participación y transformación de conflictos.

Sector privado: corresponsabilidad y eficiencia hídrica basada en evidencia. Las empresas y gremios destacaron que la implementación de principios requiere gestión del riesgo y decisiones sustentadas en información técnica, incluyendo modelación hidrológica, escenarios de cambio climático y medidas de adaptación. El diálogo reforzó la corresponsabilidad y la articulación público-privada para anticipar impactos, mejorar eficiencia en el uso del agua y orientar inversiones y prácticas productivas compatibles con la sostenibilidad.

Academia: datos abiertos, equidad y gobernanza multinivel. Desde la evidencia académica, se insistió en fortalecer datos abiertos, monitoreo y acceso público a información sobre cantidad, calidad, asignaciones y vertimientos, para hacer más trazables las decisiones y el control ciudadano e institucional. Además, se propuso enfatizar que el agua debe ser priorizada para el sostenimiento de la vida humana y los ecosistemas, sobre otro tipo de usos, visibilizar la relación urbano rural para la conservación del agua y reglas para una gobernanza adaptativa ante la variabilidad climática.

Consejo Nacional del Agua: coherencia con política del agua, ordenamiento y derechos. Las entidades del CNA subrayaron que los principios deben conectarse con la actualización de la política del agua, la planificación del desarrollo y el ordenamiento territorial, de modo que no se queden en lo conceptual. Se priorizó traducir el derecho humano al agua en criterios verificables (calidad, continuidad, asequibilidad), reconocer la continuidad rural-urbana, fortalecer la gestión de conflictos por uso y reflejar la diversidad de ecosistemas hídricos del país, incluidos los costeros y marinos.

De Colombia al diálogo regional y mundial

Los aportes recogidos en los diálogos realizados en Colombia durante 2025 se integran al borrador de los Principios de Gobernanza Responsable de la Tenencia del Agua. La expectativa es que estos aprendizajes alimenten el Diálogo Global sobre la Tenencia del Agua, previsto para 2026, y contribuyan a decisiones más equitativas, transparentes y sostenibles.

En esa ruta, la FAO y el proyecto ScaleWat también impulsaron prediálogos regionales en América Latina y el Caribe, con seminarios virtuales durante septiembre de 2025 para recoger visiones de gobiernos, academia, sociedad civil y sector privado, y un encuentro de Expertos en Roma (en mayo de este año) que reunió a especialistas de múltiples países para afinar conceptos, alcances y mecanismos de implementación.

Colombia también tuvo presencia en espacios regionales como la Semana Regional del Agua de América Latina y el Caribe de la CEPAL, donde se discutió cómo traducir estos principios en compromisos y políticas. El proceso dialoga, además, con la agenda global hacia la Conferencia de las Naciones Unidas por el Agua 2026, que se realizará del 2 al 4 de diciembre en Emiratos Árabes Unidos, copresidida con Senegal.

Finalmente, el proceso responde a un mandato institucional: el Comité de Agricultura de la FAO (COAG) llamó a avanzar en un diálogo mundial sobre la tenencia del agua para los sistemas agroalimentarios y la seguridad alimentaria, integrando enfoques de derechos, inclusión, sostenibilidad ambiental y resiliencia climática.

Premios AVA de Camcomercio Barranquilla galardona a Gremca

* La empresa fue reconocida por el alto impacto en la conservación de los recursos hídricos y la contribución a la reducción del cambio climático, explicaron el Presidente de la Junta Directiva José Ernesto Macías (izquierda) y el gerente de la organización Oscar Cifuentes Vargas, quienes están en la foto.

* El objetivo de este galardón es reconocer y visibilizar el liderazgo de empresas que generan un triple impacto: económico, social y ambiental y se premian iniciativas en categorías como Innovación Sostenible (EVO), Bienestar Social (GEN) y Producción Responsable (ECO).

Agricultura & Ganadería

(G – Jueves 11 de diciembre de 2025).- Por una eficiencia de 90% en el uso del agua en plantación, la palmicultora Gremca S.A, Agricultura y Energía Sostenible, fue galardonada, recientemente, en el marco de los Premios AVA, (Empresas que le ponen el Alma, cuidan el Ambiente y crean Valor), por parte de la Cámara de Comercio de Barranquilla, entidad que destaca a empresas de la región Caribe que implementan prácticas empresariales sostenibles y generan impacto positivo.

La evaluación fue realizada por un comité técnico, conformado por representantes de entidades aliadas comprometidas igualmente con el desarrollo sostenible y la competitividad empresarial de Barranquilla y el Atlántico: Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A), Veolia, Universidad del Norte, Bancolombia, BBVA y Barranquilla Verde, el cual evaluó un total de 119 empresas.

Gremca participó en la categoría ECO – Producción responsable con más de 15 empresas – con registro mercantil de la Cámara de Comercio de Barranquilla, presentando la práctica sostenible de tecnología de riego por goteo de alto caudal, operado con energías limpias (biogás y solar), sistema que disminuye las pérdidas de agua por efecto de la evaporación, escorrentía y percolación profunda.

La práctica permite la uniformidad y eficiencia de aplicación hasta 90%, garantiza una entrega dirigida de los nutrientes y control de la humedad precisa que requiere el suelo. Es así como la automatización de este sistema de riego, hace posible la optimización del proceso, el seguimiento en tiempo real y su operatividad remota.

La empresa Gremca fue reconocida por el alto impacto en la conservación de los recursos hídricos y la contribución a la reducción del cambio climático; por la innovación tecnológica en el cultivo de la palma de aceite, el cual representa 8% del PIB agrícola en la economía del Colombia, por el liderazgo en investigación y desarrollo y acciones en torno a la sostenibilidad; por el compromiso social de la Compañía con el sector palmero y con el país y por la destinación de recursos significativos en la búsqueda de mejoras en la productividad, la calidad del producto y de vida de las comunidades y el empleo.

Oscar Cifuentes Vargas, gerente general de Gremca, quien recibió el galardón, explicó la escalabilidad y perdurabilidad del proyecto, indicando que la implementación de éste, se inició en un área de 400 hectáreas con una inversión de $15.000.000 por hectárea; siendo las perspectivas de productividad estimadas en 114% adicional a los sistemas tradicionales pasando de 22 a 35 toneladas de fruta y de 4.4 a 9.4 toneladas de aceite por hectárea.

“De esta forma se logra una calidad superior del aceite en términos de sostenibilidad, estabilidad y reducción de agentes contaminantes, lo cual permitirá su comercialización en mercados internacionales (alimentos, biocombustibles, combustibles sostenibles para la aviación-SAF). Es así como se estiman rentabilidades superiores a 25%, lo cual viabiliza la implementación en 8.000 hectáreas del núcleo y teniendo en cuenta los resultados previstos, este será un modelo replicable a nivel nacional en el sector palmero”, puntualizó el directivo.

Dijo que “debido a los impactos del cambio climático y a la necesidad de garantizar el manejo sostenible de los recursos hídricos, las directivas de Gremca tomaron la decisión de tecnificar los sistemas de riego, iniciando en estas 400 hectáreas de palma de aceite, al tiempo que manifestó que la tecnificación implicó la instalación de pozos profundos, incorporación de sistemas automáticos de goteo de alto caudal con fertirriego controlados de manera remota.

“La iniciativa responde a una idea totalmente nueva, siendo la primera vez que se implementa en el territorio y grupo beneficiario; fue desarrollada en la Cuenca del Río Ariguaní en la zona de influencia de los municipios de Algarrobo (Magdalena) y El Copey (Cesar), y contribuye al número 13 de los ODS, Objetivos de Desarrollo Sostenible, Acción por el clima con un alcance regional”, comentó Cifuentes Vargas.

Dijo para concluir que el modelo por goteo de alto caudal con fertirriego automatizado, “es un desarrollo propio adaptado a las condiciones particulares de nuestra plantación de palma de aceite (tipo de suelo, precipitaciones, radiación solar, evaporación) que usó la referencia de otros sistemas tecnificados de cultivos como flores y hortalizas en el país”.

Abren convocatoria para financiar proyectos ambientales en Colombia

* Tres convocatorias fortalecerán la restauración, la gobernanza y las economías basadas en la naturaleza con el apoyo de entidades públicas y comunidades étnicas.

* El Plan de Convocatorias 2025–2026 prioriza justicia territorial, transparencia y protección de áreas estratégicas.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Jueves 4 de diciembre de 2025).- En el marco de Bioexpo 2025, que se realiza en Pasto, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, lanzó el Plan de Convocatorias 2025–2026 de la Asignación Ambiental y del 20% del Mayor Recaudo del Sistema General de Regalías, a través del cual se destinarán 423.000 millones de pesos para financiar proyectos ambientales en todo el país.

El objetivo del plan es fortalecer la conservación de áreas estratégicas, mejorar la gestión territorial y apoyar a las entidades públicas y comunidades étnicas en la formulación de iniciativas ambientales que impulsen la restauración, la gobernanza y el desarrollo sostenible.

“Asumimos tres retos que replicamos en las líneas estratégicas del Plan de Convocatorias: reducir el 20% de la deforestación nacional respecto al año 2021; restaurar, recuperar y rehabilitar al menos 753.000 hectáreas; y consolidar 28 núcleos para el desarrollo de la economía forestal y de la biodiversidad”, afirmó la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres.

La jefe de la cartera ambiental también explicó que “estas tres convocatorias suman 423.000 millones de pesos, distribuidos así: 296.202 millones en la convocatoria general, $63.472 millones para pueblos indígenas y $63.472 millones para comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras. Esta distribución refleja un compromiso inequívoco: la conservación debe avanzar con justicia étnica y territorial”.

Detalles de las convocatorias

Las entidades públicas del orden nacional, regional, departamental o municipal, así como los pueblos indígenas y comunidades negras, afrodescendientes, raizales y palenqueras podrán participar en las convocatorios:

1. Conservación de áreas ambientales estratégicas y lucha contra la deforestación: dirigida a entidades públicas nacionales, regionales, departamentales y municipales.

2. Conservación de áreas ambientales para pueblos y comunidades indígenas.

3. Conservación de áreas ambientales para comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras.

Los proyectos deberán enmarcarse en los componentes temáticos definidos en el Plan:

* Restauración participativa para recuperar ecosistemas desde el territorio.

* Pagos por Servicios Ambientales (PSA) y Otros Incentivos a la Conservación, que reconocen el rol de las comunidades.

* Economías de la naturaleza para impulsar emprendimientos y negocios verdes.

* Gobernanza ambiental, mediante educación ambiental, veeduría ciudadana y extensionismo.

Los detalles de cada convocatoria, incluidos requisitos, fechas de inscripción y presentación de proyectos, están disponibles en regalias.minambiente.gov.co.

Transparencia y acceso a la información

El Ministerio reiteró su compromiso con la transparencia, poniendo a disposición de la ciudadanía la plataforma regalías.minambiente.gov.co, la línea anticorrupción 3133463676 y el correo regaliasvisibles@minambiente.gov.co para reportar situaciones irregulares, posibles hechos de corrupción o delitos contra la administración pública.

A propósito, la ministra recalcó que “la transparencia en este Gobierno es un principio innegociable. Los recursos del Sistema General de Regalías pertenecen a toda la ciudadanía, y estamos comprometidos con cuidar esos recursos públicos”.

Finalmente, el Gobierno hizo un llamado a entidades territoriales y comunidades étnicas a participar activamente en estas convocatorias, que representan una oportunidad decisiva para fortalecer capacidades, proteger las áreas ambientales estratégicas y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible en todas las regiones del país.

En Zipaquirá la expansión urbana incrementa la presión sobre ríos y quebradas

* En Zipaquirá la expansión urbana ha llevado a un aumento de la presión sobre rondas de ríos y quebradas, y pérdidas en el sistema de acueducto. Foto Cortesía: SOS Amoladero.

Agricultura & Ganadería

(UN – Lunes 24 de noviembre de 2025).- Este municipio de la Sabana de Bogotá crece sobre franjas de protección de ríos y quebradas y de antiguos suelos agrícolas, amparada en un Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que hace más de 10 años no se actualiza. Este desfase entre planeación y gestión ambiental ha llevado a que más del 30% del agua tratada se pierda en redes obsoletas, mientras que las aguas residuales se descargan sin tratamiento al río Bogotá, en medio de un auge inmobiliario que avanza más rápido que la capacidad hídrica del territorio.

La investigación realizada por Juan Sebastián Fonseca, magíster en Gobierno Urbano de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), evidenció que en Zipaquirá las modificaciones al POT en las áreas de transición entre lo urbano y lo rural (zonas suburbanas) duplicaron los índices de ocupación —del 20 al 40%— entre las versiones de 2000 y 2003, lo que permitió urbanizar áreas concebidas originalmente para regular la expansión hacia suelos agrícolas y ecosistemas sensibles.

El estudio reconstruyó hasta el 2000 la historia hídrico-urbana de Zipaquirá y de la Sabana de Bogotá —conformada por 27 municipios—, analizando los cambios en el uso del suelo y su relación con las fuentes de agua.

“Encontramos que la urbanización temprana del municipio siguió lógicas territoriales heredadas de los periodos muisca y premuisca, y que durante la colonia se consolidó una división espacial entre el ‘pueblo de blancos’ y el ‘pueblo de indios’, una forma temprana de segregación socioespacial. Esa separación histórica sigue presente hoy en la manera en que se han transformado los suelos agrícolas en áreas residenciales, muchas de ellas ubicadas sobre rondas de ríos y quebradas”, afirma el magíster.

En ese contexto, el crecimiento urbano reciente se ha concentrado en el noroccidente del municipio, en donde se desarrollaron proyectos de vivienda de interés social (VIS) y vivienda de interés prioritario (VIP). Como consecuencia, zonas cercanas a las quebradas El Molino y El Amoladero han perdido franjas verdes y suelos productivos, que han sido reemplazados por urbanizaciones cerradas y proyectos de alta densidad, con edificaciones de hasta 12 pisos que ejercen presión directa sobre estos cuerpos de agua.

El investigador también revisó los POT de 2000, 2003 y 2013, comparando sus disposiciones con la expansión real de la ciudad mediante cartografía y análisis normativo. Este ejercicio le permitió evidenciar cómo las modificaciones sucesivas facilitaron el avance urbano sobre zonas originalmente destinadas a contención, y cómo en la franja de expansión se concentraron conflictos entre dinámicas urbanas y sistemas hídricos, documentados a partir de las percepciones de actores sociales y comunitarios.

“Al superponer las cartografías de los diferentes POTs evidenció que la ciudad ha mantenido las mismas dinámicas de segregación socioespacial sobre suelos agrícolas y rondas hídricas, generando nuevas conflictividades sin darles manejo. Esa lectura permitió ver que el instrumento no solo quedó desactualizado, sino que además no ha logrado concretar un modelo de ciudad armonioso con el agua, ni en el papel ni en la práctica”, señala el magíster Fonseca.

El agua sin “voz” en la planeación

La ausencia de una visión integral del agua en el POT se refleja directamente en el sistema de acueducto de Zipaquirá. El municipio se abastece de una planta de tratamiento regional que comparte con Nemocón y Cogua, a través de redes de distribución instaladas hace décadas. Más del 30% del agua tratada se pierde por fugas, superando los límites legales permitidos, y una gran parte de Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado —formulado en 2011— sigue sin ejecutarse, a pesar de haber superado su horizonte de planeación.

A esta situación se suma una distribución desigual del recurso: mientras los barrios tradicionales enfrentan cortes frecuentes, los nuevos conjuntos residenciales son priorizados, lo que refleja que la expansión urbana ha avanzado sin considerar la capacidad hídrica real del territorio.

Este escenario convierte el manejo del agua en un problema integral, en el que, además de las dimensiones ambientales y sociales mencionadas, se cruzan las culturales, pues la transformación de suelos agrícolas ha erosionado la identidad campesina y debilitado el vínculo histórico de la población con el agua como sustento de vida.

Una torre de Babel institucional

El caso de Zipaquirá es representativo de lo que ocurre en varios municipios pequeños de la Sabana de Bogotá que enfrentan limitaciones técnicas e institucionales para actualizar y ejecutar sus instrumentos de ordenamiento. Su POT, expedido en el 2000, tuvo modificaciones excepcionales en 2003 y 2013, pero debió ser objeto de una revisión estructural en 2012, lo que no ocurrió. Como resultado, hoy opera desactualizado y sin incorporar integralmente resoluciones ambientales recientes de entidades como la CAR o el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, ni fallos judiciales como la sentencia que ordena el saneamiento del río Bogotá.

Este rezago ha creado un campo normativo ambiguo, en el que las administraciones locales pueden otorgar licencias con base en el POT, en circulares internas o en otras normatividades que no están articuladas coherentemente entre sí. Las tensiones con el nivel nacional —ambiental, agrario y cultural, dado que el centro histórico es patrimonio nacional— se superponen sin una jerarquía clara, generando vacíos y conflictos regulatorios.

“Esto ha derivado en una verdadera torre de Babel institucional que dificulta la gestión sostenible y abre espacios a prácticas discrecionales, por ejemplo, en el licenciamiento”, advierte el investigador.

A este problema institucional se suma la precariedad de la infraestructura sanitaria. Zipaquirá no cuenta con una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) plenamente funcional, el sistema actual, basado en una laguna de oxidación diseñada en el POT del 2000, rebosa en temporada de lluvias y descarga directamente al río Bogotá.

“La coexistencia de un alcantarillado mixto, donde confluyen aguas residuales y pluviales, incrementa la carga contaminante y limita la capacidad de respuesta frente al crecimiento poblacional”, indica el magíster.

Por otra parte, la presión sobre el recurso hídrico trasciende las fronteras municipales. Zipaquirá depende en parte de la cuenca del río Neusa, compartida con otros municipios de la Sabana, lo que evidencia la falta de articulación regional en la planeación.

Ciudadanía y territorios sensibles al agua

La investigación del magíster Fonseca también identificó procesos comunitarios que han surgido como respuesta a las deficiencias institucionales. En la quebrada El Amoladero, por ejemplo, habitantes de la zona se han organizado para defender la ronda hídrica y proponer alternativas locales de manejo, articulando prácticas cotidianas con una visión territorial del agua.

Tales hallazgos evidencian que la planeación urbana, particularmente en Zipaquirá, enfrenta una debilidad estructural en el desconocimiento del agua como eje central del territorio. Así mismo, sin la actualización de los POT y su articulación con normas ambientales y resoluciones judiciales, los municipios seguirán expuestos a crisis de abastecimiento, deterioro de ecosistemas y conflictividades sociales ligadas a su dimensión hídrica en su expansión.

Así, la investigación concluye que el agua no solo es un recurso sino un actor territorial que configura la forma en que se habita el territorio, que cumple un rol desde lo ambiental, cultural, político y simbólico, y que opera en diferentes escalas, de lo local a municipal y regional.

La deforestación mundial se desacelera, pero los bosques siguen bajo presión: FAO 

* En América del Sur, los bosques cubren 849 millones de hectáreas, en tanto que en Norte y Centroamérica son 776 millones de hectáreas (cifras para el año 2025). 

Agricultura & Ganadería

(FAO – Lunes 27 de octubre de 2025).- Según la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales 2025 (FRA 2025) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la tasa de deforestación ha disminuido en todas las regiones del mundo durante la última década. 

Publicado cada cinco años, el informe 2025 fue presentado durante la reunión plenaria de la Iniciativa Global de Observaciones Forestales (GFOI) en Bali (Indonesia). 

Los datos más recientes muestran que los bosques cubren 4,14 mil millones de hectáreas a nivel global, representando alrededor de un tercio de la superficie terrestre del planeta al año 2025. Además de la reducción de las tasas de deforestación en todas las regiones del mundo, el informe destaca otros avances positivos: más de la mitad de los bosques del mundo cuentan ahora con planes de manejo a largo plazo, y una quinta parte se encuentra dentro de áreas protegidas establecidas por ley. 

Sin embargo, el informe advierte que los ecosistemas forestales continúan enfrentando grandes desafíos, ya que la tasa actual de deforestación —10,9 millones de hectáreas por año en 2015-2025 — sigue siendo alta. 

“Las FRAs son las evaluaciones globales más completas y transparentes de los recursos forestales y su estado, manejo y usos, cubriendo todos los elementos temáticos de la gestión forestal sostenible. Los datos que producen cumplen múltiples propósitos: informar a la comunidad internacional sobre la situación y los cambios de los bosques, y respaldar decisiones, políticas e inversiones relacionadas con los bosques y los servicios ecosistémicos que brindan”, dijo QU Dongyu, Director General de la FAO. 

América del Sur: avances y desafíos 

En América del Sur, los bosques cubren 849 millones de hectáreas, lo que equivale a una quinta parte de la superficie forestal mundial. Más de la mitad de esta superficie —486 millones de hectáreas— se encuentra en Brasil, y la gran mayoría (98%) corresponde a bosques de regeneración natural. 

El informe destaca que la tasa de deforestación en la región sudamericana ha disminuido de forma sostenida en los últimos períodos analizados (aunque sigue siendo la mayor a nivel global). Entre 2015 y 2025, la pérdida anual promedio se estimó en 4,22 millones de hectáreas, una reducción significativa respecto de los 5,53 millones (2000–2015) y los 8,24 millones (1990–2000). 

La superficie de bosques plantados aumentó levemente, pasando de 17,2 millones de hectáreas en 2015 a 17,3 millones en 2025, con una tasa anual de expansión de 0,1%, lo que representa alrededor del 2% del área forestal total de la región alrededor de 15.600 ha/año para el período 2015-2025. 

A nivel de conservación, el 17% de los bosques sudamericanos se encuentra dentro de áreas protegidas legalmente establecidas, con una extensión de 148 millones de hectáreas, un aumento de 1,8 millones desde 2020. Además, cerca del 19% de los bosques —148 millones de hectáreas— están bajo planes de manejo forestal, sin embargo, este es un menor porcentaje que el resto de las regiones del mundo. 

En cuanto a la propiedad, una pequeña mayoría de los bosques (58%) pertenece al sector público, mientras que el 34% es de propiedad privada. El resto corresponde a otras formas de tenencia o casos en los que no se dispone de información. 

 América del Norte y Centroamérica 

 En Centro y Norteamérica, los bosques cubren 776 millones de hectáreas, lo que representa alrededor del 19 por ciento de la superficie forestal mundial al año 2025. Del total de la superficie forestal de la región, se estima que 726 millones de hectáreas (94 por ciento) corresponden a bosques de regeneración natural. 

Aunque la presentación de informes sobre deforestación, forestación y expansión forestal natural en la FRA 2025 ha mejorado en comparación con evaluaciones anteriores, sigue habiendo grandes lagunas y deficiencias debido a que numerosos países y zonas no recopilan datos sobre estos parámetros. En estas regiones, la tasa de deforestación ha disminuido de forma significativa en los últimos períodos analizados, estimándose en 570 000 hectáreas por año entre 2015 y 2025, frente a 655 000 hectáreas por año entre 2000 y 2015 y 1,04 millones de hectáreas por año entre 1990 y 2000. 

La superficie de bosques plantados ha aumentado en Norte y Centroamérica, pasando de 44,0 millones de hectáreas en 2015 a 49,8 millones de hectáreas en 2025, con una tasa anual de expansión del 1,3 por ciento. Los bosques plantados representan alrededor del 6 por ciento de la superficie forestal total de la región. 

El once por ciento de los bosques en esta región se encuentra en áreas protegidas legalmente establecidas, que abarcan una superficie de aproximadamente 87 millones de hectáreas, lo que representa un aumento de más de 4 millones de hectáreas desde 2020. 

Más de la mitad (58 por ciento) de todos los bosques en Norte y Centroamérica cuentan con planes de manejo, que abarcan 449 millones de hectáreas. 

La mayoría de los bosques en esta zona son de propiedad pública. El 61 por ciento de los bosques de la región está bajo propiedad pública y el 34 por ciento es de propiedad privada. 

Acerca de la Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales (FRA) 

La Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales es el principal sistema de referencia de la FAO sobre el estado de los bosques del planeta. Se actualiza cada cinco años y recopila información de 236 países y territorios, en estrecha colaboración con redes nacionales de corresponsales forestales. Los resultados de la FRA apoyan la toma de decisiones y las políticas nacionales e internacionales en materia de gestión sostenible de los bosques y mitigación del cambio climático. 

“Otro Valle del Cauca es posible”: Minambiente

* La ministra (e) Irene Vélez Torres hizo un fuerte llamado a la equidad en el acceso a la tierra, el agua y las oportunidades para las comunidades en el Valle del Cauca.

* La Semana de la Biodiversidad en Cali es un legado de la COP16 realizada en esta ciudad el año pasado, un hito del Gobierno del Cambio para movilizar a la ciudadanía y a diferentes sectores en torno a la protección de la naturaleza.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Lunes 29 de septiembre de 2025).- En la inauguración de la Semana de la Biodiversidad en Cali, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, instó a transformar el Valle del Cauca hacia nuevas economías que reduzcan la dependencia del monocultivo de caña de azúcar. Asimismo, hizo un llamado a superar la visión “ornamental” de la biodiversidad, que celebra la riqueza natural sin atender las injusticias estructurales, y avanzar hacia un modelo construido desde la justicia ambiental y climática.

“Este valle tiene que cambiar. Esta es la oportunidad perfecta para que nos soñemos otro valle posible, que vaya más allá del monocultivo de la caña de azúcar que tanto daño les ha hecho a los suelos, al agua y a las comunidades que han quedado marginadas”, dijo la ministra Irene Vélez Torres.

Además, la ministra enfatizó que no es suficiente con contabilizar el número de especies o la riqueza hídrica del país, es indispensable superar las violencias estructurales derivadas de la desigual distribución de los recursos, históricamente acumulados en manos de unas pocas élites.

“Esta Semana de la Biodiversidad debe incluir en el diálogo a las comunidades fumigadas por la caña de azúcar, a las que se les ha arrebatado el agua durante décadas, se les ha confinado en zonas de ladera, se les han degradado sus suelos y se les ha privado su seguridad y soberanía alimentaria”, afirmó.

La jefe de la cartera ambiental también señaló que Cali es una de las ciudades más violentas del país y que la génesis de esa violencia está en la inequidad: “Negar la inequidad es como negar la ciencia. Aquí durante décadas nos han dicho que el Gini de desigualdad de acceso a la tierra y al agua es un factor estructural de la violencia”.

En el Valle del Cauca, mientras la caña de azúcar acapara el agua subterránea, muchas comunidades rurales carecen de acueductos y consumen agua sin tratamiento. Apenas el 48% del territorio rural tiene alcantarillado. “Estos desafíos son gigantes, y negarlos es negar las verdaderas causas de la violencia. Aquí para poder llegar a una ciudad en paz y a una región en paz necesitamos atacar esa inequidad estructural. Es decir, democratización de la propiedad de la tierra, del uso del suelo, del agua, justicia hídrica y diversidad en los cultivos de la tierra”, aseguró.

A propósito, durante su intervención, la ministra cuestionó la expansión de la caña de azúcar en la región, que calificó como un “desastre ecológico y social”. Recordó que en siete décadas de monocultivo se han agotado y contaminado fuentes de agua subterránea, se ha usado glifosato en el 70% de los cultivos y se ha profundizado la desigualdad en la tenencia de la tierra.

Bioeconomía, turismo de naturaleza y economías populares

La ministra afirmó que la transición productiva y ecológica en la región debe abordarse en tres líneas de trabajo basadas en la protección y conservación de la naturaleza:

* Bioeconomía y negocios verdes: emprendimientos locales y populares que aprovechan de manera sostenible la biodiversidad.

* Turismo de naturaleza y turismo local: alternativas que sustituyan economías de la caña y generen empleo digno.

* Diversificación agrícola: cultivos de frutales y café para garantizar seguridad alimentaria y reducir la dependencia de la caña.

La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe traza el rumbo hacia la gestión forestal sostenible

* La 34ª Sesión de la COFLAC convoca a gobiernos, organismos internacionales, sociedad civil y sector privado para impulsar soluciones conjuntas que protejan la biodiversidad y promuevan bioeconomías forestales sostenibles.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Lunes 1 de septiembre de 2025).- La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se reúne esta semana en Ciudad de Panamá para definir un plan de acción destinado a movilizar recursos para los bosques de la región.

América Latina y el Caribe alberga el 23 por ciento de los bosques del mundo, que cubren el 47 por ciento de la superficie terrestre regional, almacenan enormes cantidades de carbono, proveen servicios ecosistémicos vitales y sostienen actividades económicas. Sin embargo, enfrentan amenazas derivadas de los incendios forestales, plagas y la deforestación.

“Gestionar de manera sostenible los bosques de América Latina y el Caribe no es solo una prioridad regional: es un imperativo global”, señaló Zhimin Wu, Director de la División Forestal de la FAO. “La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe es una plataforma única para que los países trabajen juntos en la preservación de algunos de los bosques más extensos, vitales y biodiversos del planeta, al mismo tiempo que se apoya a las comunidades cuya subsistencia depende de ellos”.

Datos de la FAO advierten que se pasó de perder 5.5 millones de hectáreas anuales en los años noventa a 2.7 millones en el período 2015-2020. Una mejora aún insuficiente frente a la magnitud de la crisis climática.

“De cara a la COP30, y en el marco de la Década de la Restauración, el llamado es a mirar los bosques no solo como pulmones del planeta, sino como mesas tendidas de futuro. Protegerlos significa garantizar agua limpia, suelos fértiles, polinizadores sanos y alimentos para millones de personas”, aseguró Juan Ferrando, oficial forestal de FAO para América Latina y el Caribe. 

Escalando el financiamiento forestal

La 34ª Sesión de la Comisión reúne a directores de servicios forestales, autoridades gubernamentales de los países miembros de la región y especialistas de la FAO. Asimismo, participan como observadores representantes de organizaciones internacionales, ONG y sociedad civil, instituciones académicas y de investigación, así como del sector privado.

La Sesión abordará una amplia gama de temas, desde cómo hacer más sostenible la gestión forestal y la plantación de árboles, hasta los desafíos y oportunidades vinculados a la restauración de bosques y paisajes forestales. También se discutirán enfoques integrados para el control de incendios forestales, plagas y especies invasoras, la promoción de la biodiversidad y el impulso a las bioeconomías basadas en los bosques.

Otro punto clave de la agenda es la urgente necesidad de escalar el financiamiento forestal para aprovechar el enorme potencial de mitigación que ofrecen los bosques y cumplir los compromisos colectivos de frenar la deforestación. Para ello se requiere una combinación estratégica de financiamiento internacional y nacional, proveniente tanto de fuentes públicas como privadas.

Sobre la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe

La Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC) es una de las seis comisiones forestales regionales creadas por la FAO para servir como un foro neutral en el que los países miembros discuten políticas fundamentales que afectan al sector forestal y asesoran a la FAO sobre el programa forestal a implementarse en sus respectivas regiones.

Establecida en 1948, la COFLAC cuenta actualmente con 37 países miembros, incluidos los territorios dependientes de Francia, el Reino Unido y los Estados Unidos de América. Los países miembros cooperan activamente a nivel regional y subregional a través de diversas redes y dentro de los cuatro grupos subregionales: el Caribe, Mesoamérica, la Amazonía y el Cono Sur.

La COFLAC se reúne cada dos años para formular políticas y hacer recomendaciones sobre temas de interés común, que luego se revisan en foros regionales e internacionales, tales como la Conferencia Regional de la FAO, el Comité Forestal (COFO) y el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (UNFF).

Colombia lidera propuesta internacional para conservar los delfines de río

* El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, bajo el liderazgo de la ministra Lena Estrada, presentará una resolución clave en la COP15 de Ramsar para proteger a estos cetáceos y los ecosistemas de humedal. Foto Cortesía: Fernando Trujillo, Fundación Omacha.

* Con esta iniciativa Colombia consolida su liderazgo internacional con acciones contundentes para el cuidado y la protección de la naturaleza.

Agricultura & Ganadería

(Minambiente – Martes 22 de julio de 2025).- Colombia reafirma su compromiso con la conservación de los ecosistemas de humedal y la biodiversidad acuática al anunciar la presentación de una propuesta de resolución internacional para la protección de los delfines de río, en el marco de la COP15 de la Convención Ramsar sobre Humedales, que reúne a cerca de 170 países del 23 al 31 de julio en Victoria Falls (Zimbabwe). Esta iniciativa, liderada por la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Lena Estrada Añokazi, busca reconocer a los delfines de río como especies clave para la conservación de humedales en Suramérica y Asia.

“Colombia asume con orgullo este liderazgo regional y global. Los delfines de río son símbolos de la salud de nuestros ecosistemas acuáticos. Su conservación no solo protege la biodiversidad, sino también el bienestar de millones de personas que dependen de los humedales para vivir”, afirmó la ministra Lena Estrada.

El liderazgo del Gobierno de Colombia se ha venido materializando con acciones como el Plan de Manejo y Conservación (CMP, por sus siglas en inglés) para los delfines de río en las cuencas de los ríos Amazonas, Orinoco y Tocantins-Araguaia, presentado ante la Comisión Ballenera Internacional en 2020 por el país, en colaboración con Brasil, Ecuador y Perú. Este instrumento representa una de las experiencias regionales más relevantes y exitosas en materia de conservación de cetáceos de agua dulce en Suramérica.

La propuesta de resolución es resultado de lo acordado en conjunto con 10 países firmantes de la Declaración Global por los Delfines de Río, suscrita en 2023 quienes se comprometieron avanzar en acciones integrales, incluyendo el posicionamiento ante convenciones que faciliten la conservación de sus hábitats. Tiene como objetivo proteger a ocho especies de delfines de río y a las numerosas especies acuáticas asociadas a sus hábitats. Entre las principales amenazas identificadas se encuentran la deforestación, el cambio climático, la contaminación del agua, la pérdida de conectividad fluvial y los conflictos con las pesquerías.

La resolución promueve la cooperación transfronteriza, el intercambio de experiencias exitosas, el desarrollo de buenas prácticas de conservación, y el fortalecimiento organizativo a nivel regional y global. También busca consolidar medidas en más de 27 millones de hectáreas de humedales, incluyendo 23 sitios Ramsar en la Amazonía y 6 sitios en Asia, donde habitan estas especies.

Esta iniciativa resalta el papel de las comunidades locales e indígenas, incluyendo mujeres y grupos vulnerables, como actores fundamentales en acciones sostenibles como el turismo responsable, la restauración de bosques inundables, y los acuerdos comunitarios de pesca.

Los delfines de río son indicadores de la salud de los humedales, ecosistemas esenciales que abastecen de agua, alimento, transporte y medios de vida a millones de personas. Su protección es una prioridad ambiental y social.

De acuerdo con Fernando Trujillo, director de la Fundación Omacha, es fundamental recordar que en las regiones donde habitan los delfines de río viven más de 1.600 millones de personas, y esta nueva resolución ofrece herramientas concretas para proteger tanto a estos cetáceos como a los humedales de los que dependen.

Por su parte, Carlos Herrera, director de Conservación y Gobernanza de WWF Colombia, destaca que los delfines de río son indicadores clave de la salud de los ecosistemas de agua dulce, ya que su presencia refleja abundancia de peces —su principal fuente de alimento— y condiciones adecuadas del hábitat. Además, advierte que su desaparición puede alertar sobre problemas como la contaminación, la sobrepesca y las alteraciones en los cauces y flujos hídricos.

Colombia hace un llamado a los países de Suramérica y Asia a unirse a esta propuesta en la COP15 de Ramsar, como un paso firme para proteger la vida en nuestros ríos, fortalecer la cooperación internacional y salvaguardar el equilibrio ecológico de las cuencas hidrográficas.