Caldas, Risaralda y Quindío se destacan en la industria del aguacate hass en Colombia

* Los tres departamentos suman 14.888 hectáreas registradas ante el ICA, con Caldas a la cabeza, seguido de Quindío y Risaralda.

* Caldas se destaca por su extensión de cultivos, Risaralda por su infraestructura agroindustrial y Quindío por sus oportunidades de desarrollo productivo.

* La región cuenta con condiciones agroclimáticas que favorecen la producción y la posibilidad de abastecer mercados durante diferentes épocas del año.

Agricultura & Ganadería

(Corpohass – Miércoles 14 de octubre de 2026).- Caldas, Risaralda y Quindío se han convertido en territorios estratégicos para la industria del aguacate Hass en Colombia, gracias a sus condiciones climáticas, su capacidad productiva y el desarrollo de una cadena agroindustrial que abarca desde el cultivo hasta el empaque, la comercialización y la transformación de la fruta. Actualmente, los tres departamentos suman 14.888 hectáreas registradas ante el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), lo que evidencia la importancia del Eje Cafetero para esta actividad agrícola.

En cuanto a la distribución de los cultivos, Caldas concentra la mayor extensión de aguacate hass en la región, con 9.495 hectáreas, equivalentes a cerca del 64% del total regional, seguido de Quindío, con 3.221 hectáreas, y Risaralda, con 2.172.

“El Eje Cafetero reúne condiciones muy favorables para el cultivo de aguacate hass, especialmente por la diversidad de sus pisos térmicos, la calidad de sus suelos y la disponibilidad de agua lluvia. Además, las diferencias de altitud permiten tener cosechas en distintos momentos del año, lo que representa una ventaja para mantener el abastecimiento y responder a las necesidades de los mercados nacionales e internacionales”, señaló Katheryn Mejía, presidenta ejecutiva de Corpohass.

En Caldas, la disponibilidad de suelos y las condiciones favorables de altura y temperatura han impulsado el desarrollo del cultivo de aguacate Hass, especialmente en municipios como Aguadas, que registra 2.278 hectáreas, Salamina con 2.066, Aranzazu con 1.284, Pácora con 1.257 y Neira con 870.

Por su parte, Risaralda se ha consolidado como un punto estratégico para el empaque y la transformación del aguacate Hass, especialmente en Pereira y su área metropolitana, donde se encuentran cinco de las diez principales plantas procesadoras y empacadoras del país. Esta infraestructura facilita la comercialización de fruta fresca y la elaboración de productos derivados como aceite de aguacate, guacamole y pulpas congeladas.

En Quindío, municipios como Pijao, Génova y Salento cuentan con condiciones de altitud favorables para el cultivo, mientras que las oportunidades de crecimiento están relacionadas con el mejoramiento de la productividad por hectárea, la reconversión selectiva de terrenos y la incorporación de prácticas agrícolas que permitan aprovechar de manera más eficiente las áreas disponibles.

El desarrollo de esta agroindustria también se refleja en la generación de empleo, se estima que en el Eje Cafetero la cadena del aguacate Hass sostiene entre 68.000 y 75.000 empleos directos e indirectos, incluyendo labores agrícolas, asistencia técnica, suministro de insumos, transporte, empaque y comercialización.

A esto se suma el potencial de expansión de la actividad en la región, que, según las estimaciones atribuidas a la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), podría contar con entre 35.000 y 45.000 hectáreas adicionales con condiciones aptas para el cultivo, aunque su aprovechamiento dependerá de las restricciones ambientales, la infraestructura disponible y la viabilidad productiva de cada territorio.

“Una de las grandes oportunidades que tiene el Eje Cafetero es que parte de sus cultivos todavía no ha alcanzado su etapa de plena madurez productiva, por lo que existe la posibilidad de aumentar la oferta de aguacate hass sin necesidad de ampliar significativamente las áreas sembradas. El siguiente paso es trabajar en mejorar la productividad por hectárea, fortalecer el acompañamiento técnico y lograr que ese crecimiento se traduzca en mayores oportunidades para los productores”, explicó Mejía.

La productividad, el acceso a mercados y las oportunidades de crecimiento de esta agroindustria serán algunos de los temas que se analizarán en Territorio Aguacate 2026, que se realizará el 4 y 5 de noviembre en Medellín.

El encuentro reunirá a productores, compradores, comercializadores, expertos y otros actores de la cadena para abordar asuntos relacionados con la estandarización de cultivos, el material vegetal y la estructura de costos, con el propósito de fortalecer la competitividad de la industria colombiana del hass.

Gremca registra una huella de carbono de -39 kg de CO₂e por cada tonelada de aceite producida

* La empresa palmicultora, Gremca, ubicada en el Cesar y en Magdalena, en cuya junta directiva se sientan sus trabajadores, miembros del sindicato Sintraproaceites y dueños del 20% de la compañía, validó un resultado que la ubica por debajo de cero, frente a un promedio nacional de 182 kg y a cifras de miles de kilos en los grandes productores de Asia.

Agricultura & Ganadería

(Gremca – Miércoles 7 de octubre de 2026).- Producir aceite de palma y, al mismo tiempo, retirar de la atmósfera más gases de efecto invernadero de los que se emiten, es lo que acaba de validar Gremca, Agricultura y energía Sostenible, S.A.,empresa palmicultora con operaciones en El Copey (Cesar) y Algarrobo (Magdalena): su huella de carbono es negativa, de -39 kilogramos de CO₂ equivalente por cada tonelada de aceite producido.

El resultado fue ratificado en las auditorías más recientes bajo los estándares internacionales RSPO (Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible) e ISCC (Certificación Internacional de Sostenibilidad y Carbono), los mismos que exigen los compradores más rigurosos del mundo, explicó Oscar Cifuentes Vargas, gerente general de Gremca.

“Este resultado reafirma nuestro compromiso con la sostenibilidad y con una producción de aceite de palma cada vez más responsable”,señaló el directivo.

¿Qué es una huella de carbono negativa?

Pensemos en una cuenta bancaria del clima. De un lado están los “retiros”: los gases que una empresa emite al usar combustibles, fertilizantes, maquinaria o al tratar sus residuos. Del otro, los “depósitos”: el carbono que sus cultivos y ecosistemas capturan y las emisiones que logra evitar. Si los retiros superan a los depósitos, la huella es positiva, que es lo habitual en la industria. Si se igualan, la empresa es carbono neutral. Y si los depósitos son mayores, la huella es negativa: la operación deja la atmósfera con menos carbono del que había.

En el caso de Gremca, reporta que pasó de 1.243 kg CO₂/ton de aceite crudo en el año 2021 a −39 kg CO₂/ton de CPO en agosto de 2026.

Ese −39 kg CO₂/ton es precisamente lo que permite hablar de una huella neta negativa bajo su metodología de cálculo por cada tonelada de aceite de palma, que sale de sus instalaciones y  llega al mercado con un saldo a favor del clima de -39 kilogramos de CO₂e, bajo el alcance y la metodología de cálculo aplicados y verificados en auditoría. En otras palabras, su producción no solo deja de contaminar: se convierte en un aporte a la mitigación del cambio climático.

Lo que logran algunos países, a escala de empresa

En el mundo solo hay tres países que se reconocen como carbono negativos: Panamá, Bután y Surinam. Sus bosques, manglares y coberturas vegetales absorben más gases de los que generan sus actividades humanas, y en 2021, durante la cumbre climática COP26 en Glasgow, fimaron una declaración conjunta para pedir mayor ambición global. Lo que esas naciones consiguen con millones de hectáreas de bosque, Gremca lo alcanza dentro de su propia operación agroindustrial y va un paso más allá: no solo reduce, sino que su balance queda por debajo de cero.

¿Cómo lo logró Gremca?

El resultado es fruto de un trabajo sostenido en los siguientes frentes:

  • Captura el biogás de los residuos de la planta extractora: Gremca utiliza reactores anaerobios para capturar ese biogás y posteriormente lo emplea como combustible para generar electricidad. Esto tiene un doble efecto, ya que evita que el metano llegue a la atmósfera y reemplaza energía que de otro modo podría provenir de combustibles fósiles.
  • Manejo de los subproductos:  Gremca aprovecha los subproductos de la palma como biomasa (fibra, cuesco, tusa, etc.), los cuales los utiliza dentro de su estrategia energética, reduciendo la necesidad de combustibles convencionales. La propia compañía reporta un esquema de energías renovables que combina solar, biogás y biomasa, con una capacidad conjunta cercana a 4,8 MW.
  • Eficiencia productiva: más aceite por hectárea y por unidad de energía significa menos emisiones por tonelada.
  • Manejo responsable del cultivo: prácticas agronómicas que cuidan el suelo y optimizan el uso de insumos.
  • Conservación de ecosistemas: áreas naturales protegidas que almacenan carbono y sostienen la biodiversidad.

Un punto importante: “huella negativa” no significa que la empresa no produzca emisiones; significa que, según el alcance y metodología de su inventario, el balance neto calculado resulta negativo.

Por qué importa para el negocio y para el país

El dato llega en un momento clave. A partir del 30 de diciembre de 2026, las medianas y grandes empresas que vendan aceite de palma a la Unión Europea deberán demostrar, con geolocalización de las parcelas, que su materia prima no proviene de tierras deforestadas después de 2020 (Reglamento EUDR). Al mismo tiempo, multinacionales de alimentos, cosmética y biocombustibles buscan reducir las emisiones de su cadena de suministro. Para ellas, comprar una materia prima con huella negativa no es solo una buena noticia ambiental: les ayuda a bajar su propia huella.

En el plano nacional, el carbono también empieza a tener más valor. Recientemente, el pasado 29 de septiembre, durante la Climate Week Medellín 2026, el ministro de Ambiente, Fabio Arjona, anunció la revocatoria del Decreto 973 de 2026, que reglamentaba los mercados de carbono, por razones jurídicas, y adelantó que propondrá en el Plan Nacional de Desarrollo recuperar el 100% de la no causación del impuesto al carbono, hoy limitada al 50%.

El objetivo, según el ministro, es fortalecer el mercado y movilizar inversión hacia la conservación. En ese escenario, las empresas que ya miden, reducen y verifican sus emisiones con estándares internacionales llegan mejor preparadas.

“Queremos compartir este logro con nuestros clientes, aliados y público en general, porque es una oportunidad para avanzar juntos hacia cadenas de suministro con menor impacto climático, mayor trazabilidad y mejores estándares de sostenibilidad. Seguiremos trabajando para que nuestros productos contribuyan cada vez más a una economía baja en carbono”, expuso Oscar Cifuentes Vargas.

Una empresa donde los trabajadores también deciden

El resultado ambiental de Gremca tiene un componente humano poco común en la agroindustria colombiana: su sindicato es dueño del 20 % de la compañía y su dirigencia tiene asiento en la junta directiva. Eso significa que las decisiones que llevaron a una huella negativa se tomaron con los trabajadores en la mesa, y que el valor que hoy genera la sostenibilidad también se reparte entre quienes trabajan la tierra en el Cesar y el Magdalena.

Sobre Gremca:

Gremca es una empresa palmicultora colombiana con operaciones en El Copey (Cesar) y Algarrobo (Magdalena), certificada bajo los estándares RSPO e ISCC. Su modelo combina producción sostenible de aceite de palma, conservación de ecosistemas y participación de los trabajadores en la propiedad y el gobierno corporativo de la compañía.

Contacto de prensa: Lourdes Molina Navarro – Comunicante· Teléfono celular [3123979422]· [Correo eléctrónico lmmcomunicacion@gmail.com]

Colombia abre una nueva puerta de exportación para sus carnes en Filipinas

* Gobierno Nacional consolida avance sanitario que permite iniciar el trámite de permisos de exportación para carne bovina y porcina colombiana.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura – Miércoles 30 de septiembre de 2026).- El Gobierno Nacional anuncia un nuevo paso en su estrategia de internacionalización del campo colombiano: Filipinas aprobó los certificados sanitarios veterinarios acordados con Colombia para carne bovina y porcina.

Esta decisión habilita el avance de las solicitudes de permisos de importación ante las autoridades filipinas para los establecimientos y productos que cumplan los requisitos sanitarios establecidos. Es decir, se abre formalmente el camino para que la carne bovina y porcina colombiana pueda ingresar al mercado filipino, sujeto a la obtención de los permisos correspondientes y al cumplimiento de las condiciones exigidas por ese país.

Declaración del Ministro

“Esta es una gran noticia para nuestros ganaderos y porcicultores. Filipinas es un mercado de más de 115 millones de consumidores y hoy Colombia da un paso firme para llevar hasta allí la calidad de nuestras carnes. Estamos pasando de un campo que produce para sobrevivir a un campo que produce para conquistar mercados. Más exportaciones significan más ingresos, más empleo y más oportunidades para nuestras familias rurales.”

El Ministerio de Agricultura, en coordinación con el ICA, los gremios y los productores, continuará acompañando el proceso para que esta apertura sanitaria se traduzca en operaciones comerciales concretas y nuevas oportunidades de exportación.

Colombia está abriendo mercados. El campo colombiano está listo para exportar.

Avanzan en ruta de trabajo para preservar el empleo y competitividad de la floricultura colombiana

* Durante la Junta Nacional de Asocolflores, representantes del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Banco Agrario y Finagro analizaron junto con los empresarios del sector alternativas para atender la situación sin precedentes que enfrenta la floricultura y proteger el empleo formal que genera en Colombia.

* El Ministerio puso en marcha una línea de crédito con subsidio a la tasa de interés. Además, indicó que se trabaja en alternativas para reperfilar las deudas del sector con mejores condiciones de plazo y tasa, así como en un cupo de crédito para apoyar proyectos de transición energética.

Agricultura & Ganadería

(Asocolflores – Miércoles 30 de septiembre de 2026).- La Junta Nacional de Asocolflores se reunió ayer jueves con el viceministro de Asuntos Agropecuarios, Arturo Dajud —quien también ejerce como presidente encargado del Banco Agrario—, así como con representantes de esta entidad y de Finagro, para analizar la coyuntura que enfrenta la floricultura colombiana, segundo producto de exportación no minero energético del país, y avanzar en una ruta de trabajo orientada a preservar su competitividad.

Durante el encuentro, Asocolflores presentó al Gobierno las presiones que enfrenta el sector relacionadas con: 1. la apreciación del peso y su impacto significativo en la caída de los ingresos; 2. el aumento de los costos laborales, que han crecido 35% sólo en el último año; y 3. las nuevas condiciones arancelarias en mercados estratégicos como Estados Unidos, destino del 80% de las exportaciones de flores de Colombia.

Para la asociación, esta coyuntura requiere un trabajo articulado con el Gobierno nacional por la importancia económica y social de la floricultura, en particular por tratarse de una actividad intensiva en mano de obra, la cual genera 240.000 empleos formales, entre directos e indirectos, 60% de los cuales son ocupados por mujeres.

“Durante más de cinco décadas consolidamos una floricultura que ha convertido a Colombia en el segundo exportador de flores del mundo y genera cientos de miles de empleos formales en nuestras regiones. Lo que está en juego no es solamente la situación de unas empresas. Se trata de preservar la capacidad productiva y exportadora que Colombia tardó décadas en construir”, afirmó Laura Valdivieso Jiménez, presidenta de Asocolflores.

Prioridades inmediatas

En el encuentro se analizaron diferentes alternativas en materia de financiamiento, garantías y mecanismos de apoyo que puedan responder a las distintas realidades de las empresas floricultoras. Entre las opciones discutidas se encuentran líneas especiales de crédito para financiar capital de trabajo, así como el reperfilamiento de obligaciones y garantías.

El Ministerio de Agricultura, Banco Agrario y Finagro manifestaron su disposición para continuar trabajando con Asocolflores en la revisión de las opciones planteadas y en la identificación de instrumentos que respondan a las necesidades del sector.

“Valoramos especialmente la apertura que encontramos en el Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella. Sabemos que no existe una única solución y que algunas de las medidas requieren la participación de diferentes entidades. Lo importante es que hoy abrimos una ruta concreta de trabajo para buscar alternativas que den oxígeno a las empresas y, sobre todo, permitan preservar el empleo formal”, agregó Valdivieso.

El viceministro de Asuntos Agropecuarios manifestó además la disposición del Ministerio de Agricultura para acompañar al sector y servir como articulador y vocero ante las diferentes entidades del Gobierno que tienen competencia sobre los temas planteados.

Una agenda estructural para la competitividad

Además de atender las necesidades inmediatas, durante el encuentro se planteó la importancia de continuar trabajando en una agenda de mediano y largo plazo que contribuya a mejorar la competitividad del agroexportador colombiano y a impulsar el crecimiento del sector floricultor.

Entre los temas abordados estuvieron la volatilidad cambiaria, los costos laborales, la productividad y las condiciones de acceso a los mercados internacionales, así como los mecanismos para responder a estos desafíos.

“Colombia lleva años hablando de su enorme potencial para convertirse en una potencia agroexportadora. La floricultura demuestra que ese potencial puede hacerse realidad. Por eso, además de responder a esta coyuntura, debemos trabajar conjuntamente en las condiciones que permitan que sectores como este sigan creciendo, generando empleo y llevando productos colombianos a los mercados internacionales”, señaló la presidenta de Asocolflores.

Una actividad estratégica para Colombia

Colombia es el segundo exportador mundial de flores y en 2025 registró exportaciones cercanas a US$2.400 millones. La floricultura aporta el 5,8% del PIB agropecuario, representa el 28% del empleo formal del sector agrícola y el 70% del empleo femenino del agro. El 97% de la producción se exporta y las flores representan aproximadamente el 80% de la carga aérea internacional que sale del Aeropuerto El Dorado.

“Preservar la competitividad de la floricultura significa proteger el empleo formal, el desarrollo rural, las exportaciones y un posicionamiento internacional que se ha construido durante décadas. Nuestro compromiso es seguir trabajando con el Gobierno para superar esta coyuntura y generar las condiciones necesarias para que el sector continúe siendo un referente mundial”, concluyó Valdivieso.

Minagricultura le da oxígeno a los floricultores colombianos

Luego del encuentro entre el ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural con la junta directiva de Asocolflores, el jefe de la cartera agropecuaria anunció medidas para superar la coyuntura por la que atraviesa el sector, encaminadas a aliviar los costos de producción y optimizar las condiciones de financiación.

El ministro Dangond señaló que el sector ha enfrentado durante este año, el incremento de los costos laborales, la revaluación del peso y mayores aranceles en Estados Unidos, factores que han presionado las finanzas de las empresas y reducido su competitividad frente a otros países productores.

“Este es un sector campeón en productividad y calidad, y además es uno de los mayores generadores de empleo por hectárea en Colombia. Vamos a sacar adelante al sector que genera alrededor de 240.000 empleos. No vamos a dejar solos a los floricultores en esta coyuntura”, afirmó el ministro.

Entre los anuncios, se destaca que el Ministerio puso en marcha una línea de crédito con subsidio a la tasa de interés. Además, indicó que se trabaja en alternativas para reperfilar las deudas del sector con mejores condiciones de plazo y tasa, así como en un cupo de crédito para apoyar proyectos de transición energética, que permitan reducir los costos de energía y, con ello, los costos de producción. Estas acciones, lideradas por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, harán parte de un trabajo articulado del Gobierno nacional, en el que las carteras de Hacienda, Comercio, Trabajo y Agricultura, apoyarán con medidas desde sus respectivas competencias para atender la coyuntura.

Por su parte, la presidenta de Asocolflores, Laura Valdivieso, destacó que “Somos el segundo exportador de flores del mundo y eso es producto de décadas de esfuerzo en productividad y competitividad. Estanos llegando a cerca de 100 mercados internacionales y generando aproximadamente US$2.400 millones en divisas para el país. Vamos a seguir trabajando con el Gobierno para salir fortalecidos y continuar generando impacto social en las regiones donde producimos nuestras flores”, señaló.

El Ministerio de Agricultura reitera su compromiso de diálogo constante con los productores y empresarios para avanzar en medidas que permitan aliviar las presiones financieras, sostener la competitividad de uno de los sectores agroexportadores más importantes de la Patria Milagro.

Clima y precios amenazan la productividad del sector bananero

* Colombia alerta a Europa: Producir un banano en medio del fenómeno del niño y la revaluación de la moneda, cuesta cada vez más y pone en riesgo 200.000 empleos

* A pocos días de Fruit Attraction 2026, los gremios bananeros de Colombia, Augura y Asbama, advierten que la caída de la productividad, los impactos climáticos, la apreciación del peso y el aumento de los costos reducen la capacidad del sector para sostener más de 200.000 empleos y atender las crecientes exigencias sociales y ambientales del mercado europeo.

* El banano colombiano llegará a Fruit Attraction, que se celebrará en Madrid del 6 al 8 de octubre, en un momento especialmente complejo. Mientras el mercado europeo eleva sus estándares de sostenibilidad, los productores afrontan una combinación de factores que encarece su cumplimiento y estrecha los márgenes de la actividad.

Agricultura & Ganadería

(Augura-Asbama, Miércoles 30 de septiembre de 2026).- En 2026, más de 1.200 hectáreas de cultivo de banano han resultado afectadas por inundaciones y más de 3.000 por vendavales. Ante estos y otros impactos climáticos, Augura y Asbama estiman que la productividad del sector podría caer cerca de un 20%.

Al descenso de la producción se suma un entorno económico exigente. La apreciación del peso frente al dólar reduce los ingresos en moneda local de una actividad esencialmente exportadora. A la vez, los costos aumentan por el encarecimiento de los insumos y fertilizantes, las inversiones necesarias para cumplir los estándares internacionales y el incremento cercano al 23% del salario mínimo en Colombia para el año en curso.

Las condiciones podrían agravarse en los próximos meses. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) ha advertido sobre el fortalecimiento de El Niño y ha elevado al 75% la probabilidad de que el fenómeno alcance una intensidad no registrada en las últimas décadas. Para una actividad agrícola que depende de la disponibilidad de agua, la temperatura y la estabilidad de los ciclos productivos, un escenario de menos lluvias y mayor estrés hídrico añade incertidumbre a la producción y los costos.

El principal riesgo trasciende la rentabilidad de las fincas

Más de 200.000 empleos dependen directamente de la agroindustria bananera colombiana. Durante más de 38 años, productores y trabajadores han construido un modelo de diálogo social y negociación colectiva que ha permitido avanzar en formalización laboral, estabilidad y mejores condiciones de vida para miles de familias en las regiones productoras del país.

“Colombia ha demostrado que es posible producir banano con empleo formal, diálogo social y altos estándares de sostenibilidad. Lo que planteamos a la cadena europea es que ese modelo también debe ser económicamente sostenible. No podemos seguir acumulando costos sin avanzar hacia una mayor corresponsabilidad de todos los actores del mercado”, afirmó Emerson Aguirre Medina, presidente ejecutivo de la Asociación de Bananeros de Colombia (Augura).

Preservar este modelo requiere recursos

Producir un banano que responda a las expectativas del mercado europeo implica financiar salarios y seguridad social, infraestructura, certificaciones, trazabilidad, protección ambiental, sanidad vegetal, adaptación climática y el cumplimiento de múltiples estándares internacionales.

Los gremios no cuestionan esas exigencias. El sector mantiene su compromiso con la sostenibilidad, el salario digno y la protección ambiental. La discusión es cómo financiar los mismos en un entorno económico cada vez más restrictivo.

“Lo que está en juego no es simplemente cuánto cuesta producir una caja de banano. Lo que está en juego es qué tipo de cadena queremos construir para los próximos años y qué tan comprometida está Europa con preservar un modelo que genera empleo formal, protege el medio ambiente y sostiene comunidades enteras en nuestros territorios. Colombia ha demostrado que quiere seguir siendo un proveedor confiable de banano sostenible para Europa; ahora necesitamos que esa relación evolucione hacia un modelo en el que el valor de lo que producimos también refleje el esfuerzo, la inversión y los riesgos que asumimos para hacerlo posible. Un banano sostenible no puede ser sostenible solo en la finca: tiene que serlo a lo largo de toda la cadena” concluyó José Francisco Zúñiga Cotes, presidente ejecutivo de Asbama, asociación que agrupa a productores y comercializadores del Magdalena, el Cesar y La Guajira.

Por ello, Augura y Asbama, en el marco de esta importante feria, proponen abrir una conversación con supermercados, importadores, comercializadoras y grandes compradores europeos sobre la distribución del valor, los costos y los riesgos a lo largo de la cadena. El precio de la fruta no puede analizarse únicamente como una variable comercial.

El planteamiento no se limita a solicitar un mayor precio ni pretende trasladar la presión económica a otro eslabón. Los productores piden que toda la cadena reconozca una realidad: la sostenibilidad tiene un costo y su financiación debe ser compartida. Importa la capacidad de la cadena para mantener en el tiempo el empleo digno, la inversión productiva y el desarrollo en los territorios donde la actividad está presente.

Industria del hass prepara grandes transformaciones en productividad y competitividad

* El país cuenta con 39.474 hectáreas sembradas de aguacate hass registradas ante el ICA, con un crecimiento del 6% frente a 2025.

* Según cifras de la DIAN, durante el primer semestre de 2026, Colombia exportó 88.194 toneladas de aguacate hass por cerca de USD 168,9 millones.

* Para 2027, la industria proyecta avanzar en renovación de cultivos, productividad, estandarización de calidad, diversificación de mercados y transformación de fruta no exportable.

Agricultura & Ganadería

(Corpohass – Miércoles 30 de septiembre de 2026).- Colombia cuenta actualmente con 39.474 hectáreas de aguacate hass registradas ante el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), un 6% más que en 2025, crecimiento que refleja la expansión que ha tenido esta agroindustria en el país y abre una nueva etapa para el sector, con el foco hacia 2027 puesto en aumentar el rendimiento de los cultivos, renovar áreas de mayor antigüedad y fortalecer la calidad y competitividad de la fruta colombiana.

De acuerdo con cifras de Corpohass, Antioquia concentra la mayor área registrada del país, con 14.258 hectáreas, seguida por Caldas, con 9.495; Valle del Cauca, con 5.753; Quindío, con 3.221; Risaralda, con 2.172, y Tolima, con 2.110. En conjunto, estos seis departamentos reúnen la mayor parte del área registrada de hass en Colombia.

“La industria del aguacate hass en Colombia ha alcanzado una escala importante y ahora debemos lograr que ese crecimiento se traduzca en una mayor productividad. Hacia 2027 el foco estará en aprovechar mejor las áreas que ya están sembradas, acompañar la renovación de los cultivos que lo requieren y seguir elevando los estándares de calidad para que la fruta colombiana sea cada vez más competitiva en los mercados nacionales e internacionales”, señaló Katheryn Mejía, presidenta ejecutiva de Corpohass.

En cuanto a las exportaciones, según cifras de la DIAN durante el primer semestre de 2026 Colombia envió al exterior 88.194 toneladas de aguacate hass por cerca de USD 168,9 millones. Actualmente, alrededor del 76% de la producción nacional tiene como destino la Unión Europea y los Estados Unidos. A estos destinos se sumaron en 2026 Uruguay y Cuba, mientras continúan los procesos de admisibilidad para mercados como Brasil y México.

El siguiente paso para la industria será mejorar el desempeño de las hectáreas que ya están sembradas. Para ello, el sector proyecta fortalecer el manejo agronómico, avanzar en la renovación de árboles de mayor antigüedad y estandarizar prácticas que permitan obtener mejores rendimientos y una calidad más homogénea entre las diferentes zonas productoras.

Esta prioridad cobrará mayor relevancia en 2027, cuando parte de las siembras realizadas entre 2020 y 2022 alcanzarán etapas de mayor rendimiento, mientras las áreas más antiguas requerirán procesos de renovación para mantener una oferta competitiva tanto para el mercado nacional como para la exportación.

“Cada región productora tiene condiciones particulares, desde el microclima y las características del suelo hasta el material vegetal, que pueden incidir en el rendimiento de los cultivos. Hay variables que no podemos controlar, pero sí podemos avanzar en la estandarización de prácticas de manejo agronómico, protocolos de calidad y procesos en finca que nos permitan seguir mejorando la productividad y responder a una demanda creciente, tanto en Colombia como en los mercados internacionales”, agregó Mejía.

Este desarrollo de la industria también ha ampliado su impacto en las regiones productoras, donde la cadena del aguacate hass genera actualmente más de 82.000 empleos directos asociados a actividades en finca, cosecha, poscosecha, plantas de empaque y logística, además de contribuir de manera directa e indirecta al sustento de entre 235.000 y 240.000 personas en el país.

Parte de esta agenda sectorial tendrá un espacio de discusión en Territorio Aguacate 2026, que se realizará el 4 y 5 de noviembre en Medellín y reunirá a productores, compradores, comercializadores, expertos y otros actores de la cadena. La programación abordará temas relacionados con productividad, estandarización de cultivos, material vegetal, estructura de costos y mercados, asuntos clave para fortalecer la competitividad de la industria colombiana del hass.

Cenipalma respalda líneas de acción para fortalecer la palmicultura colombiana

* El ministro de agricultura presentó en el evento seis líneas prioritarias de acción: financiamiento para renovaciones, incentivos para la sustitución de economías ilícitas por cultivos de palma, acompañamiento en formalización de la tierra y seguridad jurídica, transferencia de ciencia y tecnología e impulso a una palmicultura sostenible.

Agricultura & Ganadería

(Cenipalma – Jueves 24 de septiembre de 2026).- En el marco de la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, destacó el papel de los palmicultores colombianos como agentes de desarrollo rural a largo plazo y reiteró el compromiso del Gobierno Nacional con el sector.

En su intervención subrayó que “la palma de aceite representa desarrollo energético, formalización laboral y sostenibilidad, y que los productores son un ejemplo de resistencia al superar desafíos manteniendo la productividad”.

El ministro presentó seis líneas prioritarias de acción: financiamiento para renovaciones; fortalecimiento de líneas de crédito con Finagro; incentivos para la sustitución de economías ilícitas por cultivos de palma en zonas estratégicas como el Catatumbo y Tumaco, con la meta de sustituir 50 mil hectáreas sembradas con coca; acompañamiento en formalización de la tierra y seguridad jurídica; transferencia de ciencia y tecnología directamente a las fincas; e impulso a una palmicultura sostenible que posicione a Colombia como referente mundial en aceite de palma y biocombustibles.

Por su parte, la presidenta de la Junta Directiva de Cenipalma, Catalina Convers, destacó que el Centro de Investigación en Palma de Aceite (Cenipalma), hará una alianza con el Gobierno Nacional para crecer y llevar las investigaciones y nuevas tecnologías al campo colombiano.

Finalmente, el presidente de la Junta Directiva de Fedepalma, Carlos José Murgas Dávila, reiteró la necesidad de “fortalecer una política de biocombustibles y el diálogo con el actual gobierno para articular una visión de sector más fuerte, competitivo y sostenible, que genera empleo, energía, sostenibilidad y oportunidades para los territorios rurales”.

Factura electrónica y trazabilidad: la estrategia para frenar el comercio ilegal de semillas

* Acosemillas propone al Gobierno nacional un control estricto en toda la cadena agroindustrial y la solicitud de la factura electrónica de la compra de la semilla autorizada como requisito para acceder a incentivos estatales.

* El gremio quiere fijar una meta transformadora ambiciosa: lograr en dos años que el sector formal suministre mínimo el 80% del material requerido para los principales cultivos del país

Agricultura & Ganadería

(Acosemillas – Jueves 22 de septiembre de 2026).- En la ruta estratégica para que el campo colombiano alcance los objetivos de productividad, rentabilidad y competitividad trazados por el gobierno nacional en cabeza del ministerio de agricultura para el periodo 2026-2030, el uso de semillas de calidad se posiciona como el pilar determinante de la producción agrícola.

Frente a esta coyuntura, la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas) planteó al Gobierno nacional una propuesta concreta: la implementación obligatoria de la factura electrónica de compra de semilla autorizada y la trazabilidad integral de la cadena como mecanismos clave de fiscalización y control.

De acuerdo con el gremio, el empleo de semillas sin autorización previa del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) suele presentarse como una alternativa económica atractiva, pero genera pérdidas severas a mediano y largo plazo. Estos insumos no autorizados carecen de las evaluaciones genéticas, físicas, fisiológicas y sanitarias indispensables para enfrentar tanto los fenómenos climáticos adversos, como plagas y enfermedades que atacan a los cultivos.

“Sufrimos de un fenómeno importante de pirateo de semillas, que no tienen la trazabilidad ni el control de registros en el ICA. A veces salen a mitad de precio de las semillas autorizadas y la gente cree que se está ganando una plata, pero la verdad lo que están llevando son problemas al campo: enfermedades, plagas y malezas”, advierte Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de Acosemillas.  

Por el contrario, el uso de semillas de calidad aprobadas y reguladas asegura el cumplimiento de las normativas vigentes para cultivos de carácter comercial. Según explica Ariza, iniciar un proyecto agrícola con material certificado garantiza hasta un 40% del éxito en la rentabilidad final del cultivo, el cual debe complementarse con análisis de suelos, planes de fertilización adecuados y buenas prácticas de manejo integrado.

Para frenar la comercialización no autorizada, Acosemillas trabaja de la mano con el Ministerio de Agricultura en la Mesa Sectorial de Semillas y Biotecnología. Dentro de esta instancia, una de las solicitudes principales al Gobierno es condicionar el acceso a los beneficios estatales a la presentación de la factura electrónica que compruebe la adquisición legal de la semilla.  

“Le hemos pedido al Gobierno que, de la mano con el sector privado, trabajemos en la exigencia de la factura electrónica. Instrumentos como el seguro agropecuario, líneas de crédito especial, tasas preferenciales o asistencia técnica deben requerir la comprobación de que se compró una semilla autorizada y legal”, señala Ariza Ramírez. 

La propuesta abarca no solo a los agricultores individuales, sino también a los compradores industriales, como los molinos de arroz y las plantas de alimentos balanceados. La intención es que estas industrias también exijan la factura de compra de semilla autorizada al momento de recibir los granos y materias primas.  

Trazabilidad y brigadas de control

Adicionalmente, el gremio insiste en la necesidad de estructurar un sistema de trazabilidad que acompañe a cada eslabón del proceso: desde el productor de semillas y los distribuidores, pasando por las fincas agrícolas, hasta la transformación industrial y el consumidor final. 

Para llevar a cabo este seguimiento en el territorio, se prevé el trabajo articulado entre el ICA, la Policía Nacional y la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Mediante brigadas de control conjuntas, estas entidades verificarán que los establecimientos distribuidores cuenten con el registro oficial ante el ICA y cumplan con las obligaciones fiscales.  

La meta es del 80% de formalidad

Como complemento a las acciones inmediatas de fiscalización, Acosemillas ha trazado la Hoja de Ruta Estratégica 2027–2031, una visión integral diseñada para consolidar un sector semillero formal, competitivo, innovador y articulado.  

Esta estrategia de largo plazo fija una meta transformadora ambiciosa: lograr en dos años que el sector formal suministre mínimo el 80% del material de semillas requerido para los principales cultivos del país.

Para alcanzar esta transformación, la hoja de ruta se cimenta en dos prioridades estratégicas y cuatro motores de ejecución:  

1.- Legalidad de las semillas

Centrada en combatir la comercialización no autorizada, fortalecer el mercado formal, proteger los derechos de los obtentores, elevar la trazabilidad desde la producción hasta el consumidor e intensificar los controles interinstitucionales.  

2.- Biotecnología y clima

Enfocada en destrabar, como ya se viene haciendo con el nuevo gobierno, las solicitudes de eventos biotecnológicos, con el Comité Técnico Nacional de Bioseguridad, actualizar las regulaciones con criterios científicos y facilitar el acceso a tecnologías que preparen los cultivos ante el cambio climático y mejoren la rentabilidad del campo colombiano.

El plan se apoya en una sólida presencia gremial (representar, defender e incidir), y la articulación institucional entre Gobierno, ICA, academia e industria, el enfoque integral de cadena (semilla -> productor -> agroindustria -> consumidor) y la generación de valor constante mediante innovación y servicios para los agremiados. 

“Todas estas medidas, sumadas a la visión estratégica de largo plazo de Acosemillas estarán acompañando y liderando este proceso para garantizar que el campo colombiano sea rentable, productivo, legal y sostenible”, concluye el dirigente gremial. 

Llega a Villavicencio la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite

* Después de 18 ediciones de la Reunión Técnica Nacional, el evento se renueva en el marco de los 35 años de Cenipalma con una agenda de más de 25 conferencistas, intercambio de experiencias, y una propuesta que transforma el legado institucional de ciencia e innovación en productividad y rentabilidad del cultivo.

* El Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, participará en el evento junto a dirigentes de entidades adscritas a la cartera de agricultura y del orden nacional y local; así como investigadores, líderes y empresarios de plantaciones y plantas extractoras, entre otros actores de la cadena de valor.

* La Zona Oriental palmera genera 84.527 empleos directos e indirectos en las cerca de 284.000 hectáreas sembradas con palma de aceite en 38 municipios (departamentos de Arauca, Casanare, Cundinamarca, Guaviare, Meta y Vichada).

Agricultura & Ganadería

(Fedepalma,Cenipalma – Sábado 19 de septiembre de 2026).- Del 22 al 24 de septiembre en el Parque Las Malocas en Villavicencio (Meta) se llevará a cabo la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite “Un encuentro para vivir el conocimiento e impulsar la agroindustria”. Este es el evento técnico-científico más importante organizado por la Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite –Cenipalma, en conmemoración de sus 35 años transformando conocimiento en soluciones para el sector palmero colombiano, y que por primera vez se traslada a los Llanos Orientales como región de mayor expansión y potencial productivo en el país.

Más de 1.600 personas de todo el país estarán presentes en la Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite, dentro de ellas se cuentan 400 productores de menor y mediana escala que asistirán con apoyo del Fondo de Fomento Palmero, y que se congregarán durante tres días para conocer los avances en investigación aplicada, extensión e innovación, que responden a las necesidades reales del palmicultor, apuntan al mejoramiento del estatus fitosanitario y la productividad de los cultivos y plantas de beneficio, con procesos cada vez más eficientes frente al mercado mundial.

“Hace 35 años los palmicultores de Colombia dieron vida al Centro de Investigación en Palma de Aceite – Cenipalma para impulsar el desarrollo sostenible de la agroindustria basados en ciencia, tecnología e innovación. Hoy podemos decir que en cumplimiento de ese propósito nuestros resultados, productos, tecnologías, herramientas y servicios han aportado al crecimiento y solidez del sector palmero, ante las adversidades fitosanitarias y otros retos que demandan las diferentes zonas palmeras”, afirmó Eduardo José Graterol Matute, Director General de Cenipalma.

El 21 de septiembre en el Hotel Estelar de Villavicencio (Meta), se desarrollarán actividades preconferencia como el Taller Alto Oleico, la 54ª Asamblea General de Fedepalma, y la 36ª Sala General de Cenipalma.

Del 22 al 24 de septiembre en el Parque Las Malocas en Villavicencio, los asistentes tendrán acceso a una amplia agenda académica con conferencias magistrales, presentaciones y paneles de expertos en temáticas como: relevo generacional en campo, atracción y retención de talento; nutrición eficiente ante la incertidumbre climática; mecanización y automatización de la agroindustria; retos y oportunidades en sanidad de la palma; coberturas leguminosas y productividad; manejo del híbrido OxG; bioeconomía circular, bioenergía y sostenibilidad; Inteligencia Artificial, innovación y tecnologías emergentes; mecanización y transformación digital, entre otros.

Una novedad del evento será la ruta interactiva con exhibiciones sobre prácticas de: sanidad y productividad del cultivo; procesamiento, eficiencia industrial y generación de valor agregado; biodiversidad y sostenibilidad. Además, las experiencias programadas y la nutrida muestra comercial harán de este encuentro un espacio altamente productivo para la comunidad palmera.

“La Conferencia Nacional sobre Palma de Aceite nace para acercar el conocimiento a donde realmente cobra valor: al campo y a las plantas de beneficio. Es un espacio para conocer, experimentar y compartir los avances que Cenipalma ha construido durante 35 años junto a los palmicultores, y convertir ese conocimiento en mejores decisiones, mayor productividad y sostenibilidad para nuestro negocio”, enfatizó Catalina Convers, presidente de la Junta Directiva de Cenipalma.

El sector palmero se prepara ante los desafíos de la variabilidad climática que afectan la productividad, la escasez de mano de obra y las grandes posibilidades que ofrecen para la agricultura las nuevas tecnologías. Generar conocimiento y transferirlo a los productores convertido en soluciones respaldadas por la ciencia es determinante para impulsar una agroindustria innovadora, sostenible y competitiva.

Más información sobre la agenda completa del evento en www.cenipalma.org/conferencia-nacional/

Eduardo José Graterol Matute (Director General de Cenipalma)

Huila da primer paso para producir fertilizantes en Colombia

* La planta tendría capacidad para atender inicialmente la demanda del Huila y proyectaría su cobertura hacia Valle del Cauca, Cauca, el Eje Cafetero y la Altillanura.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura – Martes 8 de septiembre de 2026).-  Colombia no puede seguir importando a precios elevados los fertilizantes que necesitan sus campesinos. Por eso, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y la Gobernación del Huila unieron esfuerzos para avanzar en el estudio de factibilidad de una planta de fertilizantes que permita producir en el país, reducir costos y fortalecer la soberanía productiva del campo colombiano.

El anuncio fue hecho por el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, y el gobernador del Huila y exministro de Agricultura, Rodrigo Villalba, quienes coincidieron en que el futuro del agro exige pasar de la dependencia de las importaciones a una estrategia de producción nacional de los insumos que necesita el campo.

La iniciativa contempla la creación de una sociedad de economía mixta, con participación del Ministerio de Agricultura, la Gobernación del Huila, el Fondo de Capital de Riesgo de Finagro, la Federación Nacional de Cafeteros y representantes de los productores de caña de azúcar y cacao.

“No podemos seguir dependiendo exclusivamente de las importaciones de fertilizantes. Colombia tiene productores, territorio, conocimiento y capacidad para empezar a fabricar aquí los insumos que necesita nuestro campo. Vamos a trabajar para que producir alimentos en Colombia sea más barato y rentable”, afirmó el ministro Dangond Baquero.

La planta tendría capacidad para atender inicialmente la demanda del Huila y proyectaría su cobertura hacia Valle del Cauca, Cauca, el Eje Cafetero y la Altillanura, convirtiéndose en un instrumento estratégico para disminuir la vulnerabilidad del sector agropecuario frente a los precios internacionales y las interrupciones de las cadenas globales de suministro. La apuesta es clara: producir más en Colombia, importar menos y bajar los costos de producción de nuestros agricultores.

“Esta no es solamente una planta de fertilizantes. Es una apuesta por la soberanía productiva, la seguridad alimentaria y la rentabilidad del campesino. Queremos que una mayor parte del valor que hoy se queda en las cadenas internacionales se quede en Colombia y llegue al productor”, agregó el ministro.

Con esta alianza, el Gobierno nacional avanza en una nueva política para reducir el costo de los insumos, fortalecer la economía campesina y construir un campo colombiano más productivo, competitivo y menos dependiente del exterior. Producir nuestros propios insumos es producir soberanía. Y producir soberanía es defender el bolsillo de nuestros campesinos.