Catastro y productividad: ¿herramienta fiscal o presión social?

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 27 de febrero de 2026).- Actualizar el catastro rural es una deuda histórica del Estado y un paso necesario hacia la equidad tributaria. Pero convertir el impuesto predial en herramienta de presión productiva plantea interrogantes constitucionales y económicos que el país no puede eludir. El debate no es si se paga, sino cómo y bajo qué principios.

La actualización catastral en Colombia no admite mayor discusión: durante décadas, la desactualización ha generado inequidades evidentes, erosionando la base fiscal de los municipios y distorsionando la carga tributaria entre contribuyentes. Corregir ese rezago es una medida técnicamente necesaria e institucionalmente legítima.

Sin embargo, el debate comienza cuando el impuesto predial deja de concebirse exclusivamente como tributo fiscal y empieza a utilizarse como instrumento de política pública para inducir comportamientos productivos. Allí entramos en el terreno de la extrafiscalidad.

En teoría tributaria, la extrafiscalidad se presenta cuando un impuesto no solo busca recaudar, sino también orientar conductas económicas o sociales. Es una herramienta legítima en ciertos contextos —por ejemplo, en tributos ambientales o correctivos—, pero su uso exige proporcionalidad, razonabilidad y coherencia con los principios constitucionales que rigen el sistema tributario.

El predial es un tributo territorial cuya finalidad principal es financiar al municipio. Está sujeto a los principios de legalidad, equidad, progresividad y capacidad contributiva. Cuando se le asigna una función adicional de presión productiva, el análisis ya no es meramente fiscal: se convierte en constitucional.

El problema no es promover el uso eficiente de la tierra. Colombia no puede desconocer que existen rezagos históricos en materia de productividad rural. La función social de la propiedad es un mandato vigente. Pero la pregunta es si el camino adecuado para incentivar la productividad es aumentar la carga tributaria bajo el supuesto de subutilización.

La tierra rural tiene múltiples vocaciones: agrícola, pecuaria, forestal y ambiental. La ganadería regenerativa, los sistemas silvopastoriles o la conservación estratégica generan empleo, estabilidad territorial y servicios ecosistémicos. Reducir la discusión a un concepto uniforme de “uso adecuado” puede desconocer la aptitud real del suelo y la complejidad del territorio.

Existe además un elemento particularmente sensible en el marco de la reforma agraria. Cuando el Estado adjudica tierras, la formalización implica obligaciones tributarias. El nuevo propietario asume el pago del predial. Pero la tierra no genera liquidez inmediata. Sin infraestructura vial, distritos de riego, asistencia técnica y acceso efectivo a mercados, el potencial productivo tarda en materializarse.

En ese contexto, un incremento significativo del predial puede producir un efecto no deseado: que el beneficiario, ante la falta de flujo de caja, se vea obligado a enajenar el predio. La política pública no puede, por vía tributaria, generar dinámicas que terminan reproduciendo concentración.

La extrafiscalidad, cuando se aplica sin condiciones habilitantes, corre el riesgo de transformarse en presión económica antes que en incentivo productivo. El diseño tributario debe considerar la realidad económica del contribuyente y garantizar transiciones graduales que preserven la seguridad jurídica.

Si el objetivo es estimular la productividad rural, existen alternativas más eficaces: incentivos tributarios condicionados a inversión, reconocimiento de generación de empleo formal, estímulos por conservación ambiental o mejoras tecnológicas verificables. Premiar la inversión es sustancialmente distinto a penalizar la inactividad presunta.

La actualización catastral es una herramienta de ordenamiento necesaria. Pero su legitimidad dependerá de que fortalezca la equidad sin erosionar la confianza. La función social de la propiedad no puede interpretarse de manera aislada de la capacidad económica real.

La tierra puede ser instrumento de equidad.

Pero el impuesto no puede convertirse en atajo ideológico.

Cuando la extrafiscalidad sustituye la política productiva, el riesgo no es solo jurídico: es económico y social.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Ahora sí …, renuncié

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 27 de febrero de 2026).- Sí… Renuncié al Centro Democrático y, como era de esperarse, me tildan de mal perdedor. Estoy viejo para pataletas de envidioso, como me calificó Uribe Londoño, pero también para callar ante la opacidad, por lo que, respetuosa y reiteradamente solicité respuestas… que nunca llegaron.

Si hay crisis en el partido, era evidente aun antes del atentado contra Miguel Uribe y su posterior fallecimiento, y los entonces precandidatos lo saben. En octubre de 2024 aceptaron que Miguel se sumara en franca lid, aunque hubo desavenencias, hay que decirlo, porque, muy temprano empezó a gastar en asesores, eventos masivos y publicidad, a un ritmo que no estaba en las cuentas de sus compañeros, lo que generó una directriz del partido, incluido un almuerzo privado con el expresidente. 

Luego viene el fatal atentado y, entonces, todo fue confusión. Que si Miguel sobrevivía sería el candidato, no solo fue un anuncio dramático que contrariaba la realidad médica, sino la primera de más insólitas reacciones. Vendría la descabellada acusación de la viuda contra María Fernada Cabal y su puja con el padre por el favor de Álvaro Uribe, hasta que el expresidente acepta, no sin reparos, la precandidatura de Uribe Londoño.

A poco andar el nuevo precandidato empieza a demoler desde adentro. Asiste a los eventos del partido cuando quiere y rechaza a la encuestadora Atlas Intel, mientras sus asesores la contactan hasta lograr su renuncia para evitar “riesgos reputacionales”, con lo que se incumple la fecha del 28 de noviembre.

Empieza entonces un vaya-y-venga: que ya no encuesta y una nueva fecha para el anuncio oficial, el 6 de febrero, pero ya no de un candidato, sino de varios que irían a consulta interpartidista. A los pocos días ya no era el 6 de febrero, sino el 15 de diciembre, y volvimos a las encuestadoras, pero no una sino dos, contratadas a las carreras, para elegir el candidato oficial, todo en medio de la renuncia de Andrés Guerra por falta de garantías y la expulsión de Uribe Londoño por sus “acercamientos” a Abelardo en busca de ¡la vicepresidencia!

La elección de la última fecha fue otro atropello, días después del cierre de inscripciones a Congreso, lo que representó una expulsión de facto de las candidatas no triunfantes, y una confirmación del rechazo del expresidente a la propuesta de llevar a la segunda en votación como cabeza de lista a Senado. Paloma deberá recordarlo.

Ese 15 de diciembre se descorren las bambalinas y sale a escena uno de los artífices del entramado: José Obdulio, “asesor” del partido y promotor de Pinzón, el candidato de Santos, publica un libelo indignante para mi familia –“Sin Cabal, Uribe gana”–, en el cual celebra el triunfo de Paloma. El portal “Los irreverentes”, donde lo publica, hace una curiosa confesión de parte: lo fecha en su encabezado el 15 de diciembre y, a pie de página, aclara que se publicó al día siguiente ¿acaso se escribió antes de conocerse los resultados? ¿Cómo los supo?

Ahora sí… renuncié. Es un asunto de dignidad. Regreso al lugar del que nunca me aparté en lo esencial: el legado de Álvaro Gómez Hurtado en Salvación Nacional, donde daré las batallas que exige la amenaza de continuidad de la izquierda en el poder.

También me tildarán de traidor, pero no traiciono mis convicciones. Lo que pienso lo digo; lo que digo lo escribo. En una anécdota atribuida a Camus, su impresor le advierte los riesgos de publicar un escrito en medio de la invasión alemana, y él responde: “Escribir es un acto de resistencia. Por eso debemos publicarlo. La lucidez no basta sin coraje.”

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Viernes 27 de febrero de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Viernes 27 de febrero de 2026

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Jueves 26 de febrero de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Jueves 26 de febrero de 2026

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Jueves 26 de febrero de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                240.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                200.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  75.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  60.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                130.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  75.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  60.000

Identifican por qué la gulupa puede perder hasta el 91% de su crecimiento

* La gulupa es sensible a cambios en nutrientes como el nitrógeno, reduciendo su desarrollo y crecimiento de hojas y frutos. Foto Cortesía: Unimedios.

Agricultura & Ganadería

(UNAL – Miércoles 25 de febrero de 2026).- Pequeña, morada y cada vez más demandada en mercados internacionales, la gulupa se ha consolidado como un cultivo importante en regiones como Cundinamarca, Antioquia y Huila. Sin embargo, su manejo agronómico aún presenta vacíos: muchos productores la fertilizan como si fuera su “primo” el maracuyá —que requiere mayores aportes de nitrógeno—, lo que puede derivar en pérdidas económicas y de cosecha. Una investigación evidenció que este nutriente es determinante, pues su ausencia puede reducir hasta en un 91% el crecimiento de la planta.

La investigación fue realizada por Jorge Leonardo Cáceres Rodríguez, magíster en Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en los invernaderos de la Sede Bogotá, en donde cultivó 232 plantas de gulupa bajo condiciones controladas para evaluar qué nutrientes son más determinantes en su cultivo.

El hallazgo es relevante en un contexto de creciente exportación: según la DIAN, entre enero y septiembre de 2024 las exportaciones colombianas de gulupa alcanzaron los 43 millones de dólares (unos $189.415 millones), con destino a países como Países Bajos, Reino Unido, Alemania, Bélgica y Canadá, lo que representó un aumento del 20% frente al mismo periodo de 2023.

Para el experimento, el investigador puso las plantas en bolsas plásticas con tierra y materia orgánica, y a algunas les retiró los nutrientes esenciales —como nitrógeno, fósforo, potasio, calcio o magnesio— mientras que en las demás permanecían disponibles para observar el efecto específico de cada nutriente. Como el cultivo tarda cerca de un año en completar su ciclo, durante varios meses el magíster midió variables como altura de la planta, número de hojas, coloración, acumulación de biomasa y síntomas visibles de deficiencia.

En laboratorio, cosechó las plantas y las separó en raíces, tallos y hojas, que luego se secaron y pesaron para calcular cuánto tejido había producido cada tratamiento. Este procedimiento permite comparar exactamente el crecimiento real entre plantas bien nutridas y plantas con deficiencias. Luego, con esos datos el investigador aplicó análisis estadísticos, lo que le permitió concluir cuál nutriente tenía el mayor impacto y descartar que las diferencias obedecieran al azar.

“El nitrógeno resultó ser el factor crítico para el desarrollo de la planta. Cuando escasea, las hojas pierden su verde intenso, aparecen tonos amarillentos y el crecimiento se ralentiza drásticamente. En los casos más severos, la cantidad total de tejido vegetal se redujo hasta en un 91%, lo que compromete seriamente la capacidad de la planta para sostener flores y frutos”, asegura el investigador.

Nutrientes, rendimiento y decisiones de cultivo

El estudio mostró además que la carencia de otros nutrientes también afecta el rendimiento, aunque en menor grado, debilitando procesos como la fotosíntesis, mientras que algunos micronutrientes —como boro, cobre y zinc— son esenciales para la formación de brotes, la floración y el adecuado desarrollo de los frutos, por lo que su deficiencia también limita la productividad. En conjunto, estos desbalances reducen el potencial productivo incluso si la planta logra sobrevivir.

El magíster considera que uno de los aportes más importantes es que se establece una guía de rangos nutricionales específicos para la gulupa, una fruta que, a pesar de su importante exportación, carece de estudios profundos sobre este tema, por lo que los agricultores la tratan como si fuera maracuyá debido a sus similitudes como planta y fruta. Contar con estos parámetros permitirá ajustar la fertilización en el momento adecuado del crecimiento y evitar la carencia o el exceso de nutrientes.

Esto es crucial para Colombia, pues en zonas de clima frío y húmedo el nitrógeno se puede perder fácilmente por procesos como el lavado del suelo (lixiviación) causado por lluvias intensas que arrastran este nutriente hacia capas más profundas donde la planta no puede absorberlo, lo que agrava el riesgo de deficiencia y de pérdida de rendimiento para los productores.

Por otro lado, el magíster observó que la etapa más crítica de la planta cuando no tiene nitrógeno es alrededor de los 5 o 6 meses de crecimiento, momento en el que desarrolla sus hojas y tallos y acumula la mayor parte de su peso, además de que sus frutos están en desarrollo. Si el nitrógeno falta en esa fase, el daño compromete todo el ciclo productivo.

Aunque la planta cumpla todo un ciclo productivo, que se repite cada año y en condiciones ideales puede durar hasta siete años, el daño ya está hecho en las fases iniciales, por lo que asegurar una nutrición adecuada desde las primeras semanas de desarrollo permite sostener la capacidad del cultivo.

Con esta información los productores mejorarían el rendimiento, reducirían costos y harían más sostenible el cultivo, pues, como demuestra el estudio, en el país la gulupa no fracasa por falta de suelo fértil sino por no recibir el nutriente que impulsa al máximo su crecimiento.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Miércoles 25 de febrero de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Miércoles 25 de febrero de 2026

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Miércoles 25 de febrero de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                280.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                220.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  80.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  60.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                120.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  80.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  60.000

*PIQUE en la imagen para ver el informe*

Lo que no se ve cuando hacemos mercado

* ¿cómo nuestras decisiones de compra mueven los precios y la alimentación en Bogotá-Cundinamarca?

* ¿Alguna vez se ha preguntado por qué una libra de papa puede costar hoy $700 y mañana $2.000?, o ¿por qué, viviendo rodeados de campo, a veces lo local parece más caro que lo importado? La respuesta está en la ruta que sigue cada alimento… y en lo que elegimos comprar.

* En Corabastos entran 5.000-7.000 toneladas diarias de alimentos; 42% vienen de Cundinamarca: comer local sí es posible.

* El alto nivel de intermediación en la comercialización de los alimentos puede encarecer hasta 80% el precio final.

* Bogotá y municipios vecinos concentran el 69% del consumo regional: lo que elige comprar mueve toda la cadena.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Martes 24 de febrero de 2026).- Cada vez que hacemos mercado tomamos decisiones que, aunque parecen pequeñas, influyen en el sistema alimentario: qué comprar, dónde hacerlo, con qué frecuencia y cuánto gastar. En conjunto, esas elecciones alimentan (o frenan) la demanda de productos regionales, determinan precios y definen qué tan fácil es comer fresco y a buen costo.

Para entender y mejorar esa conexión entre campo y ciudad, el proyecto Aliméntate de Región impulsa la construcción del Sistema de Abastecimiento Regional Agroalimentario (SARA) y su Plan de Abastecimiento a Escala Regional. La iniciativa es liderada por la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca (RMBC), la RAP-E Región Central, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico de Bogotá (SDDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). ¿El objetivo? Lograr satisfacer la demanda urbana con la oferta alimentaria regional con información y acuerdos que hagan el sistema más transparente, justo y estable.

La apuesta no es solo producir más, sino comprar mejor: reducir incertidumbre sobre precios y temporadas, disminuir pérdidas en el transporte, y hacer visibles los costos reales entre la finca y la mesa. Cuando la información es pública y comparable, el mercado responde: productores planifican, comerciantes ajustan rutas y los hogares pueden elegir con más criterio.

Una región que produce gran parte de lo que comemos

 Aunque no siempre lo parezca al pagar, buena parte de la comida viene de cerca. En Corabastos, la principal central mayorista de Bogotá, se movilizan diariamente entre 5.000 y 7.000 toneladas de alimentos; de ese total, el 42% proviene de Cundinamarca y el 28% de Boyacá, según el Informe de Seguridad Alimentaria de la RMBC (Boletín mensual, diciembre de 2024).

De otro lado, de acuerdo con el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE los departamentos que integran la región central (Bogotá, Cundinamarca, Boyacá, Meta, Tolima y Huila) aportan el 44% de los alimentos que llegan a las centrales mayoristas del país, con predominio de hortalizas, tubérculos y frutas. El SIPSA no solo registra cuánto entra a las centrales de abastos del país, también monitorea precios mayoristas y variaciones diarias, es un termómetro útil para entender por qué un producto sube o baja de una semana a otra.

En este panorama, la demanda también se concentra. Bogotá y los municipios colindantes representan el 69% del consumo de alimentos de la región central (Informe de la RMBC). Por eso, lo que ocurre en la compra diaria en la ciudad tiene impacto regional. Si la demanda se inclina por alimentos frescos, de temporada y de origen cercano, se fortalecen cadenas más cortas; si se concentra en ultraprocesados o en productos fuera de temporada, el sistema se encarece y pierde eficiencia.

En otras palabras, gran parte de lo que comemos se produce a pocas horas de nuestras casas; pero entonces, ¿por qué muchas veces no lo sentimos así en el precio, en la frescura o en la estabilidad de la oferta?

¿Por qué lo local a veces sale caro? El viaje del alimento

Un alimento casi nunca llega directo del campo al plato. Entre la finca y la mesa suele haber transporte, almacenamiento, mermas por manejo y varios márgenes de intermediación. De acuerdo con el último boletín de 2024 Hechos Metropolitanos del Observatorio de la Región Metropolitana, en promedio, cada alimento pasa por cuatro intermediarios, lo que puede generar incrementos de hasta un 80% el costo para el consumidor final.

Cada parada suma costos en peajes, combustible, tiempos de espera, clasificación, empaques y pérdidas por manipulación; temas que en un sistema tan grande como el de Bogotá, incluso pequeñas ineficiencias se convierten en dinero. El resultado es una paradoja conocida: el consumidor paga más y el productor recibe menos.

Por eso, uno de los mitos que el SARA busca desmontar es que los alimentos son caros porque el productor gana mucho. En realidad, el precio final suele crecer en el camino debido a costos logísticos, la intermediación, el transporte, y la falta de información clara entre quien produce y quien compra. Cuando no sabemos el origen, la temporada o el precio de referencia, negociamos a ciegas.

Y el costo no se mide solo en pesos: hacer mercado, cocinar y organizar la alimentación del hogar exige tiempo, planificación y acceso a opciones frescas cerca de casa. En la práctica, muchas familias terminan comprando lo más cercano y rápido, no necesariamente lo más nutritivo o lo más conveniente.

Canales directos: menos paradas, más frescura y menos costos

 Una parte de la respuesta está en fortalecer los circuitos cortos de comercialización: cuando el alimento viaja menos, suele llegar más fresco y el ingreso va de forma más directa a quien produce, mientras que a la vez genera desarrollo territorial. Ejemplo de ello son los mercados campesinos, que en Bogotá han aumentado en los últimos años, tanto en presencia como en cobertura; según la SDDE, entre octubre de 2020 y diciembre de 2023 se realizaron 1.537 mercados campesinos, de estos (solo en 2023) fueron 640 jornadas en 111 puntos diferentes de la ciudad, con un promedio de 20 productores por mercado. 

A estos se suman plazas de mercado, tiendas de barrio que abastecen con producto regional, puntos de venta directa y compras institucionales (colegios, comedores, hospitales) que, cuando priorizan alimentos de la región, son rutas que reducen las distancias, ayudan a estabilizar los precios y hacen que el campo cercano tenga compradores más constantes.

Fortalecer estos circuitos no depende solo del campo o de las instituciones, depende también de que la ciudadanía los incorpore como parte habitual de su mercado.

Estos canales solo funcionan si tienen compradores constantes. Volverlos parte del mercado semanal -y preguntar por el origen y la temporada- es una forma simple de apoyar al campo cercano y mejorar lo que comemos. Tip de hábito útil: combine una compra grande en plaza/mercado campesino con reposición en la tienda del barrio, así reduce traslados y desperdicio.

Demanda con impacto: ¿qué estamos comprando realmente?

Aunque la región produce hortalizas, tubérculos y frutas, el consumo urbano muestra una desconexión creciente con la producción local. Esa desconexión tiene efectos visibles: precios inestables, mayor dependencia de intermediarios, pérdida de la biodiversidad alimentaria y dietas menos saludables.

Cada decisión de consumo envía una señal al mercado. Cuando más personas priorizan alimentos regionales, de temporada y adquiridos en canales directos, se fortalecen los circuitos cortos, se reducen costos logísticos, se estabilizan los precios y se promueve una producción más saludable y sostenible. Lo contrario también aplica: si dejamos de comprar ciertos productos frescos, desaparecen de la oferta o suben por escasez.

Tres acciones sencillas pueden marcar la diferencia en el bolsillo y en la mesa, y una cuarta que ayuda a que la compra rinda más:

* Priorizar alimentos de temporada (suelen ser más abundantes y a mejor precio).

* Elegir canales directos (plazas, mercados campesinos, puntos de venta de productores, e-commerce como el que ofrece Sumercé, de la RAP-E Región Central).

* Preguntar por el origen: una pregunta corta puede cambiar la ruta de compra.

* Planificar para reducir el desperdicio: compre lo que va a usar y aproveche lo que ya tiene en casa.

Una guía rápida para la semana: elija 2 frutas, 2 verduras, 1 tubérculo y 1 leguminosa como base, y a partir de ahí arme combinaciones. Con una lista corta y repetible, el mercado se vuelve más barato y menos estresante.

Otro truco de consumo responsable: compare precios por kilogramo (no por empaque), revise el estado del producto y priorice las compras que pueda cocinar o consumir en 48-72 horas. Si compra al por mayor, planifique cómo conservar (refrigerar, congelar, transformar en sopas o salsas) para que lo barato no termine en la basura. Y en la lonchera, evite las bebidas azucaradas: el agua y las frutas frescas suelen salir mejor para el bolsillo y la salud.

Loncheras saludables: el gancho perfecto para consumir mejor

Si hay un lugar donde la demanda se construye todos los días, es la lonchera. Lo que empacamos hoy define hábitos, salud y también el tipo de alimentos que el mercado ofrecerá mañana. Una fórmula simple para armarla: 1 fruta, 1 alimento energético (tubérculo o cereal), 1 proteína (huevo, queso o leguminosa) y agua. Si puede, sume 1 verdura cruda (zanahoria, pepino) para ganar fibra y dar saciedad.

Ideas rápidas con sabor de la Sabana (fáciles de repetir o alternar):

* Papas criollas energéticas: cocine 6 papas criollas (al vapor o al horno) y acompañe con 1 huevo duro y palitos de queso campesino.

* Yogurt de la Sabana con fresas: mezcle yogurt natural con fresas picadas y 1 cucharada de avena. Este es un snack que aporta calcio y vitamina C.

* Sándwich Verde Sabana: pan integral con pollo desmechado, espinaca fresca y tomate. Cambie la lechuga por espinaca para sumar hierro y fibra.

* Arepa con cuajada y uchuvas: ase la arepa con cuajada y acompañe con uchuvas. Combina energía, proteína y fruta en una sola receta.

¡Tip de compra! En febrero y marzo llega la cosecha de fresa, papa criolla y hortalizas de la Sabana. Comprar alimentos de temporada ayuda a ahorrar y a reducir desperdicios. Si quiere planear mejor, consulte los calendarios de cosecha y boletines de precios (como los que publican la UPRA y la Secretaría de Agrocampesinado de Cundinamarca en sus sitios web).

¿Qué es el SARA y qué viene con el Plan de Abastecimiento?

 El SARA (Sistema de Abastecimiento Regional Agroalimentario) reúne análisis y acuerdos para mejorar cómo se abastece y se alimenta la región metropolitana. En el segundo semestre de 2026, el proyecto presentará el Plan de Abastecimiento Alimentario a Escala Regional, una hoja de ruta para conectar mejor la producción con el consumo y reducir costos e ineficiencias.

* Acercar la oferta regional a la demanda urbana e institucional (incluida la compra pública).

* Reducir intermediación innecesaria y pérdidas en la cadena.

* Fortalecer circuitos cortos, mercados y alianzas comerciales más directas.

* Mejorar los sistemas de información para productores, comerciantes y consumidores.

* Consolidar canales más justos, estables y sostenibles para el abastecimiento de Bogotá-Cundinamarca.

La meta es clara: que los alimentos de la región lleguen mejor, cuesten lo justo y alimenten de forma saludable a la población, con más transparencia sobre lo que pasa entre la finca y la mesa.

¡El sistema de abastecimiento agroalimentario empieza en su mesa! Cuando elige qué comprar, dónde hacerlo y a quién apoyar, está participando en el futuro del campo, de la ciudad y de la alimentación.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Martes 24 de febrero de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Martes 24 de febrero de 2026