Estados Unidos endurece su política comercial con aranceles a economías mundiales

* Voceros comerciales explicaron que la medida busca corregir “tanto una violación de los derechos humanos como una práctica comercial distorsionadora”, con el objetivo de mejorar las condiciones de los trabajadores a nivel mundial.

Agricultura & Ganadería

(PortalFrutícola – Jueves 23 de julio de 2026).- El Gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de nuevos aranceles a 60 economías por no establecer o aplicar de manera efectiva prohibiciones a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, una medida adoptada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

La decisión, instruida por el presidente Donald Trump y ejecutada por el Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer, culmina una investigación iniciada en marzo de este año que incluyó audiencias públicas, consultas con gobiernos extranjeros y la revisión de más de 2.100 comentarios presentados por distintas partes interesadas.

“El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han logrado erradicar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales”, señaló Greer en un comunicado de la USTR. “Estados Unidos mantiene una prohibición a la importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo.”

Investigación y medidas

Las investigaciones del USTR comenzaron el 12 de marzo de 2026 por instrucción del presidente Trump y se centraron en dilucidar si las políticas de distintas economías respecto al trabajo forzoso constituían prácticas comerciales desleales que afectaban al comercio estadounidense.

Tras concluir el proceso, la agencia norteamericana determinó que las 60 economías investigadas no habían impuesto ni aplicado eficazmente restricciones a las importaciones de bienes producidos con trabajo forzoso, lo que habilitó la adopción de medidas comerciales bajo la Sección 301.

Como resultado, Estados Unidos estableció tres niveles de aranceles.

Un arancel del 10% se aplicará a las economías que ya cuentan con una prohibición sobre las importaciones de bienes producidos con trabajo forzoso, que se comprometieron a implementarla mediante un Acuerdo de Comercio Recíproco o que han establecido un régimen parcial para impedir el ingreso de este tipo de productos. En este grupo se encuentran Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.

Por su parte, determinados productos provenientes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza estarán sujetos a aranceles del 10% o 12,5%, descontando la tasa de Nación Más Favorecida (MFN), dependiendo de la categoría del producto.

Para el resto de las economías investigadas se aplicará un arancel del 12,5%.

Exenciones para algunos productos

El USTR informó que también se establecieron exenciones para determinadas categorías de productos, entre ellas, materias primas cuya aplicación de aranceles podría generar problemas de abastecimiento en Estados Unidos, bienes que podrían provocar disrupciones económicas de mayor alcance o productos que no pueden producirse localmente en cantidades suficientes.

Asimismo, se contemplan exenciones para ciertos productos procedentes de Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, la Unión Europea, Guatemala, Indonesia, Jordania, Malasia, Suiza, Taiwán y el Reino Unido, con el fin de incentivar la implementación y el cumplimiento efectivo de las prohibiciones sobre las importaciones de bienes producidos con trabajo forzoso.

Según el gobierno estadounidense, estas medidas buscan fortalecer la aplicación de estándares laborales internacionales y eliminar incentivos comerciales asociados al uso de trabajo forzoso en las cadenas globales de suministro.

Agroexportadores advierten que la revaluación del peso pone en riesgo la base productiva de Colombia

* Están en riesgo el empleo, las exportaciones y la competitividad del país.

Agricultura & Ganadería

(GREMIOS – Miércoles 1 de julio de 2026).- Los principales sectores agroexportadores del país, entre ellos café, flores, banano, aceite de palma, azúcar y aguacate, manifestaron su preocupación por la acelerada apreciación del peso y su impacto sobre la competitividad exportadora de Colombia.

En el último año la tasa de cambio registró una caída de 23%, una de las variaciones más pronunciadas entre las economías emergentes, precisa un informe dado a conocer por varios gremios del agro colombiano. Esta apreciación afecta directamente a las ventas externas de estos sectores, cuyos ingresos por exportación se generan en dólares, mientras salarios, transporte, energía, insumos e impuestos se pagan en moneda local. En consecuencia, cada dólar exportado equivale hoy a menos pesos, sin que la estructura de gastos se reduzca en la misma proporción.

Estos sectores representan USD 10.258 millones en divisas y cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, en el campo colombiano. Esa es la base productiva que hoy está en riesgo. A la apreciación cambiaria se suman mayores costos laborales y logísticos, nuevas exigencias regulatorias en los mercados internacionales, y un arancel de Estados Unidos que podría incrementarse de 10% a 12,5% para productos como flores, tilapia fresca, azúcar y aguacate transformado.

La competitividad exportadora es un asunto estratégico para Colombia. De ella dependen el empleo rural, la estabilidad económica de las regiones y el ingreso de divisas. Frente a este panorama, hacemos un llamado al nuevo Gobierno Nacional para que este tema sea una prioridad de su agenda económica, mediante instrumentos ya utilizados con éxito en otras economías exportadoras, como coberturas cambiarias, líneas de financiamiento, educación financiera y mecanismos de apoyo directo al exportador.

El deterioro cambiario y sus efectos acumulados exigen atención inmediata por parte del Estado. Colombia debe preservar el equilibrio macroeconómico y la estabilidad cambiaria, sin comprometer otras variables económicas, como condiciones indispensables para mantener su capacidad de producir, exportar y generar empleo formal en un mercado global cada vez más competitivo.

Habilitan millonarios recursos para adquirir seguro agropecuario

* El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural entregará, a través de Finagro, el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA), un subsidio a la prima de hasta del 85% del costo del seguro para pequeños productores.

* A corte del 31 de abril, más de 19.460 campesinos, campesinas y productores se han beneficiado con el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA), protegiendo 41.073 proyectos productivos valorados en $368.585 millones.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura, Finagro – Lunes 1 de junio de 2026).- Ante el aumento en la probabilidad de ocurrencia de impactos severos del fenómeno de ‘El Niño’ en los próximos meses, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), habilitará $67.272 millones para subsidiar la adquisición de seguros agropecuarios, una estrategia clave para proteger los cultivos frente al eventual desarrollo de eventos climáticos extremos.

Asimismo, a través de pilotos de aseguramiento se están protegiendo 6.183 caficultores frente a déficit o exceso de precipitación, con activación automática por índices climáticos, los cuales representan una suma asegurada total de $55.371 millones y se asegurarán 3.308 productores que clasifiquen como ACFEC en 6 departamentos frente a fenómenos de exceso de lluvia y déficit hídrico, lo cual representa una suma asegurada potencial de $15.329 millones.

El Fenómeno de ‘El Niño’, que se ha caracterizado en nuestro país por el aumento de las altas temperaturas, el déficit hídrico y eventuales sequías en algunos territorios, representa una amenaza significativa para la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria del país. Conscientes de esta situación, el Ministerio de Agricultura entregará desde el próximo 1 de julio, un subsidio a la prima de hasta 85% para los pequeños productores de ingresos bajos y pequeños productores y hasta un 35% para un mediano productor.

Por ejemplo, si un campesino adquiere una póliza comercial con un costo de $1.000.000, el Gobierno nacional asumirá hasta $850.000 del valor total de la prima, por lo que el beneficiario solo debe pagar un saldo neto de $150.000 más el IVA del 5%. 

Con el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA), el Ministerio de Agricultura busca reforzar su política de gestión integral del riesgo para proteger la Agricultura Campesina Familiar Étnica y Comunitaria (ACFEC).

“En esta Revolución por la Vida, proteger a quienes producen los alimentos del país, también significa anticiparnos a los riesgos que trae la crisis climática. Con este incentivo al seguro agropecuario estamos respaldando a las campesinas, los campesinos y productores para que no enfrenten solos los retos derivados del fenómeno de El Niño. Estamos trazando una estrategia integral con más garantías, más resiliencia y con herramientas reales para seguir sembrando, produciendo y sosteniendo la seguridad alimentaria de Colombia”, afirmó la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino.

Con los recursos que destinó el Ministerio de Agricultura en el primer semestre para el Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA), se han beneficiado 19.467 campesinos, campesinas y productores, protegiendo 41.073 proyectos productivos, valorados en $368.585 millones. Entre los sectores asegurados se destacan el café, esquemas de multiactividad; el arroz, el plátano, la papa, yuca, cacao y maíz.

“La seguridad alimentaria del país depende de la resiliencia financiera de quienes producen los alimentos. Con estos incentivos para la compra de una póliza agropecuaria, buscamos que un año de fenómeno de El Niño no signifique la quiebra de un productor, sino que cuente con el respaldo que le permita volver a sembrar ante cualquier eventualidad”, explicó Jimena Ruiz, presidenta (e) de Finagro.

Para acceder al ISA, los productores deberán solicitarla a través de las aseguradoras que cubren el ramo agropecuario.

Otros instrumentos para hacerle frente al Fenómeno del Niño

Gracias a los recursos que a lo largo del 2026 ha dispuesto el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a través de Finagro, también se tienen disponibles otros instrumentos que buscan promover nuevas inversiones con apoyo de la política de gestión integral de los riesgos agropecuarios, fortalecer la capacidad de prevención, adaptación y recuperación del campo colombiano frente a eventos climáticos extremos:

* Incentivo de Capitalización para la Gestión de Riesgos Agropecuarios (ICGR)

Orientado específicamente a disminuir la vulnerabilidad de los productores ante déficit o exceso hídrico. A través de este instrumento se hace un abono de hasta el 40% al saldo de crédito si se invierte en sistemas de riego o infraestructura hídrica, acciones que son importantes en escenarios de eventos El Niño.

* Incentivo Integral para la Gestión de Riesgos Agropecuarios (IIGRA)

Con este instrumento se fomenta la inclusión financiera de las asociaciones campesinas y se apoya la reducción de su vulnerabilidad frente a riesgos agroclimáticos, sanitarios, financieros y de mercado. A través del IIGRA se puede acceder a crédito con tasas de interés bajas y fijas e incentivos de hasta 40% a la inversión que se abonan al saldo de la deuda y hasta del 80% para la compra de un seguro agropecuario, así como subsidios para acompañamiento técnico en gestión de riesgos e incentivo al ahorro.

* Línea Especial de Crédito para Desarrollo Productivo

Subsidio a la tasa de interés para pequeños productores de ingresos bajos, equivalente a una tasa mensual desde el 0,5%. Ejemplo: por cada $1.000.000 de crédito, una productora de cacao pagaría solo $5.000 de interés mensual. 

Para acceder a estos incentivos, los campesinas y campesinas deben acercarse al Banco Agrario y demás bancos y cooperativas.

IPAP de la BMC sube 2,2% en abril y completa cuatro meses al alza

* El índice llegó a 258,1 puntos en abril y acumula un aumento de 9,7% en 2026.

* El 66,7% de los productos del agro registró aumentos entre marzo y abril. Las presiones estuvieron lideradas por cítricos, papas y huevos, en un contexto de choques de oferta más extendidos.

Agricultura & Ganadería

(BMC – Miércoles 6 de mayo de 2026).- Los precios agropecuarios en Colombia mantienen una tendencia sostenida al alza en 2026. En abril, el Índice de Precios Agropecuarios de la Bolsa Mercantil de Colombia (IPAP-BMC) subió 2,2% y se ubicó en 258,1 puntos. En lo corrido del año acumula un aumento de 9,7%, con cuatro meses consecutivos de incrementos. 

La dinámica muestra que el aumento de precios dejó de concentrarse en productos puntuales. De las 33 subclases que componen el índice, el 66,7% registró incrementos entre marzo y abril, lo que evidencia una presión extendida en el sector agropecuario, en un contexto de lluvias, dificultades logísticas y mayores costos de producción.

“Cuatro meses al alza y un acumulado de 9,7% en el año son una señal que el mercado no puede ignorar. Cuando estos choques de oferta se sostienen, productores y comercializadores pierden capacidad para absorberlos y los trasladan a los precios finales. La evidencia del IPAP, como ocurrió en 2022, sugiere que, de mantenerse esta tendencia, ese efecto será más visible en el segundo semestre”, señaló Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil de Colombia.

Los mayores aportes al alza provinieron de los cítricos, con 0,69 puntos porcentuales (p. p.), seguidos por las papas (0,54 p. p.) y los huevos de gallina frescos (0,28 p. p.). En contraste, pollos y gallinas y legumbres verdes registraron caídas de -0,32 p. p., lo que contribuyó a moderar el resultado.

En términos de mercado, la menor oferta marcó el comportamiento de varios productos. En los cítricos, la reducción en la producción y en el ingreso de limón desde zonas productoras limitó el abastecimiento. En la papa, las lluvias afectaron la recolección y redujeron los volúmenes disponibles, mientras que en los huevos los bloqueos en corredores viales restringieron la distribución hacia los centros de consumo.

A estas presiones se sumaron mayores costos de insumos y energía, que continúan incidiendo en la formación de precios. Aunque la apreciación del tipo de cambio contribuyó a moderar parcialmente el impacto sobre productos importados, no fue suficiente para compensar los choques internos.

El comportamiento del IPAP en 2026 muestra que las presiones de precios se amplían dentro en el sector agropecuario y dejan de ser un fenómeno puntual, en un entorno donde los choques de oferta ganan persistencia.

Sobre el IPAP:

El IPAP-BMC es el único índice de precios agropecuarios de Colombia construido sobre transacciones reales de mercado. Su base de datos es el registro de facturas de la Bolsa Mercantil, que acumuló en 2024 cerca de 13,5 millones de operaciones por un valor de 64,4 billones de pesos, con un flujo de aproximadamente 37.000 registros por día. Esa fuente exclusiva capta los precios en la primera etapa de la cadena: la transacción entre el productor y el primer comercializador, con posibilidad de seguimiento semanal y quincenal. La Bolsa Mercantil avanza al ritmo del agro colombiano, habilitando la información que productores, comercializadores e inversionistas necesitan para tomar decisiones con datos reales del campo.

Sobre la BMC:

* La Bolsa Mercantil de Colombia es la única Bolsa de productos y servicios de Colombia. Es la matriz del Grupo Empresarial BMC, del cual es filial Conexión Energética.

* La Bolsa Mercantil de Colombia es un escenario de negociación de productos agropecuarios, industriales, minero-energéticos y otros commodities, donde se pueden comprar o vender productos, obtener financiación o hacer inversiones, para lo cual cuenta con una plataforma de negociación, una de registro y otra de compensación y liquidación.

* La Bolsa Mercantil de Colombia fue creada en 1979, está listada en la Bolsa de Valores de Colombia y es vigilada y supervisada por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Registran aumento sin precedente en importaciones de maíz blanco y amarillo en Colombia

* Las importaciones de maíz blanco pasaron de 6.008 toneladas (enero 2025) a 30.701 toneladas (enero 2026), lo que representa una variación de 411%.

* En importaciones de maíz amarillo, el volumen pasó de 600.644 toneladas (enero 2025) a 723.342 toneladas (enero 2026), lo que evidencia un aumento interanual de 20,4%.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Martes 21 de abril de 2026).- Entre enero de 2025 y enero de 2026, las importaciones de maíz mostraron un incremento significativo, especialmente en el caso del maíz blanco, que pasó de 6.008 toneladas (enero 2025) a 30.701 t (enero 2026), lo que representa una variación de 411%. En el caso del maíz amarillo, el volumen pasó de 600.644 toneladas (enero 2025) a 723.342 t (enero 2026), lo que evidencia un aumento interanual de 20,4%. Así lo demuestra el más reciente análisis realizado por la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) sobre las importaciones de este importante cereal, fundamental para la seguridad y la soberanía alimentaria del país.

“Este comportamiento se da en un entorno internacional favorable para las compras externas, con precios internacionales a la baja y una TRM que ha mantenido una tendencia descendente y relativamente estable en niveles cercanos a $3.600 – $3.700, condiciones que han favorecido la competitividad de las importaciones, pero que al mismo tiempo continúan presionando a la baja los precios internos y desmejorando la competitividad de la producción nacional”, explica Arnulfo Trujillo, gerente general de Fenalce.

Esta situación pone de manifiesto una realidad innegable, año tras año, nuestros productores de granos (maíz – soya – fríjol – sorgo – trigo – cebada – avena – arveja – haba) pierden competitividad, mientras que las importaciones son la constante para cubrir la demanda nacional de cereales y leguminosas, que aumenta cada vez más. 

Primera mesa técnica interinstitucional

A principios de abril, se llevó a cabo la primera mesa técnica interinstitucional con entidades clave del sector agropecuario que tienen injerencia en la solución de la problemática de la producción y comercialización de cereales, leguminosas y soya en el país. Esta mesa técnica fue solicitada por Fenalce y, organizada por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

En este espacio participaron altos representantes del Gobierno Nacional, entre ellos la viceministra de Comercio, Industria y Turismo (e), Sofía Cañón, junto con delegados de distintas áreas de esa cartera; así como equipos técnicos del Ministerio de Salud y Protección Social, el ICA, el Invima, Finagro y, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. El equipo de la Federación, por su parte, estuvo integrado por el gerente general, Arnulfo Trujillo; el presidente de la Junta Directiva Nacional, Manuel Martínez; el director Económico y de Apoyo a la Comercialización, Henry Vargas, y la líder en calidad e inocuidad, Érika López.

Durante la jornada, el gremio presentó un análisis integral del estado actual de los sectores, abordando variables clave como precios, niveles de producción, áreas sembradas, demanda nacional —incluyendo importaciones—, calidad del grano y los efectos derivados del TLC.

Arnulfo Trujillo hizo un llamado a fortalecer el trabajo conjunto entre instituciones, destacando la importancia de una acción coordinada que promueva el bienestar de los agricultores, impulse la producción nacional, garantice la protección del consumidor y defienda la soberanía alimentaria del país.

Como resultado de este encuentro, se acordó la realización de nuevas mesas técnicas que permitan profundizar en cada uno de los temas planteados y avanzar en soluciones concretas.

Desde la Federación se elevó un conjunto de propuestas estratégicas orientadas a dinamizar la producción y mejorar la comercialización:

•        Fortalecimiento de las asociaciones de pequeños productores

Fortalecer a las asociaciones de productores en el mejoramiento de los procesos administrativos y técnicos para el desarrollo de líneas productivas y negocios inclusivos, garantizando la continuidad de la actividad productiva.

•        Implementación de bancos de maquinaria agrícola y promoción de la agricultura de precisión

El banco de maquinaria se convierte no solo en un servicio productivo, sino también en una herramienta de asociatividad, reducción de costos y aumento de la competitividad

•        Desarrollo de infraestructura para el secado, almacenamiento y procesamiento

Fortalecer la infraestructura de poscosecha e industrial permitirá mejorar la rentabilidad de los productores, reducir pérdidas y dinamizar la agroindustria nacional.

•        Fortalecimiento del Incentivo al Seguro Agropecuario (ISA) para cultivos de maíz

Se propone priorizar recursos para maíz, una revisión obligatoria de pólizas por parte de Finagro y, unas condiciones mínimas para pólizas de maíz.

•        Implementación de programas de coberturas de precio y tasa de cambio para maíz y soya

El Programa de Coberturas de precio y tasa de cambio ha sido para los productores instrumento fundamental para la gestión de riesgo de precio. Además, son herramienta para la comercialización: agricultura por contrato, contratos forward y demás acuerdos de comercialización.

•        Creación de líneas especiales de crédito para la financiación de estos cultivos

Para mejorar la competitividad de los cultivos de maíz y soya se requiere el apoyo a través de un Programa Especial de Crédito, para siembra y comercialización de la producción.

•        Diseño de la línea “Cosecha Colombia” para la compra de cosecha nacional y financiación de inventarios

Financiar las compras comprobadas de maíz amarillo, maíz blanco y soya de producción nacional (conformación de inventarios industriales), asegurando que estas operaciones sustituyan importaciones.

•        Otorgamiento de apoyos directos para reactivar las siembras de maíz y fríjol

Subsidiar a los productores que no pueden sembrar debido a que persisten inundaciones o no hay condiciones apropiadas para preparar suelo y sembrar.

•        Fortalecimiento de los controles y la vigilancia del maíz en puertos, con énfasis en la protección de la salud pública

Se resaltó la necesidad de avanzar en la implementación de normativas que permitan la determinación de estándares de calidad, así como reforzar los mecanismos de inspección en puertos para garantizar la inocuidad de los productos y la seguridad alimentaria.

Gobierno otorgará millonarios subsidios para incentivar la inversión en el campo colombiano

* Con estos subsidios, campesinos, campesinas y pequeños productores accederán a tasas de interés mensuales desde 0,5%.

* A través del Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), el Gobierno nacional busca fomentar el desarrollo rural al otorgar un subsidio de hasta el 40% para la inversión de los productores.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura, Finagro – Lunes 20 de abril de 2026).- El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, a través del Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario (Finagro), habilitó un paquete de recursos por más de $147.000 millones para subsidiar tasas de interés y reducir el saldo de las inversiones de campesinos, campesinas y productores agropecuarios. A través de las Líneas Especiales de Crédito (LEC) y el Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), se busca fortalecer la producción de alimentos, incentivar el desarrollo de nuevos proyectos asociativos y dinamizar la agroindustria.

Las pequeñas productoras y productores agropecuarios que quieran acceder a estos recursos, habilitados a partir del 17 de abril, podrán hacerlo a través del Banco Agrario y demás intermediarios financieros vinculados a Finagro.

Al respecto, la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, anotó que “el acceso al crédito debe ser un derecho para quienes sostienen la producción de alimentos en el país. Es por eso que con estas medidas estamos democratizando el financiamiento rural, fortaleciendo la Reforma Agraria y respaldando a campesinas, campesinos y productores para que puedan invertir, producir y vivir con dignidad en sus territorios, así seguimos avanzando para en el camino de cerrar brechas históricas y consolidar un campo más justo, productivo y sostenible.”

Para la vigencia 2026 estarán disponibles dos Líneas Especiales de Crédito (LEC): Desarrollo Productivo y Reforma Agraria, con las que se otorgarán subsidios a la tasa de interés, de acuerdo con el tipo de productor y el proyecto productivo a financiar.

“Finagro, como banca de desarrollo del sector agropecuario, continúa democratizando el crédito con un financiamiento integral, compuesto por tasas de interés subsidiadas y garantías a través del Fondo Agropecuario de Garantías (FAG). Con estos recursos del Ministerio de Agricultura, seguiremos profundizando la inclusión financiera y el desarrollo rural para hacer de Colombia una potencia agroalimentaria”, explicó Jimena Ruiz, presidenta (e) de Finagro.

A través de las Líneas Especiales de Crédito (LEC), que incluyen la LEC de Desarrollo Productivo y la LEC de Reforma Agraria, se movilizarán $88.235 millones. Los beneficiarios podrán acceder a un subsidio de la tasa de interés que puede ser de hasta 11,2 puntos porcentuales para pequeños productores de ingresos bajos, lo que se traduciría en una tasa de interés mensual de 0,5%. Por ejemplo, gracias al beneficio de las LEC, por cada millón de pesos de crédito, una mujer pequeña productora de cacao que solicite financiación para el desarrollo de su proyecto pagaría, en promedio $5.000 de interés mensual.

Con la LEC de Reforma Agraria se podrán formalizar y adquirir tierras, así como producir y comercializar alimentos y promover la agroindustria.

El plazo máximo de otorgamiento del subsidio será de hasta tres años para créditos de capital de trabajo y de hasta siete años para créditos de inversión. Para compra de tierra, el plazo de otorgamiento del subsidio será de hasta 20 años, incluidos 3 años de periodo de gracia.

Al calificar este anuncio como una “excelente noticia” para los campesinos y campesinas del país, el presidente del Banco Agrario, Hernando Chica Zuccardi, manifestó que “nuestras oficinas, asesores y equipo humano en general esperan a partir de hoy a todos los interesados en aprovechar estos importantes beneficios”, y subrayó que “en el Banco Agrario hemos acompañado esta iniciativa para que nuestros clientes cuenten con condiciones más favorables en sus créditos y así logren sacar adelante sus proyectos productivos”.

Incentivo a la Capitalización Rural

En el caso del Incentivo a la Capitalización Rural (ICR), el Gobierno Nacional y el Ministerio de Agricultura otorgarán un beneficio a campesinos para que puedan disminuir los saldos de sus créditos. El ICR contará con una bolsa de $52.813 millones para apoyar inversiones productivas, de agroindustria, comercialización, multiactividad y sostenibilidad, y con una bolsa adicional de $6.000 millones para fortalecer la actividad arrocera, con el fin de impulsar inversiones en infraestructura, maquinaria, equipos y reconversión productiva.

Estos apoyos tendrán una focalización territorial especial, con prioridad en territorios estratégicos para la Reforma Agraria y la producción de alimentos, entre los que se destacan las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA), las Zonas de Reserva Campesina, los Distritos Agrarios y otras territorialidades campesinas. Esta focalización busca orientar mayores apoyos hacia zonas clave para la soberanía alimentaria, el fortalecimiento de la economía campesina, la vocación productiva del territorio, la generación de valor agregado y el desarrollo rural.

En los territorios priorizados, los pequeños productores de ingresos bajos podrán recibir un reconocimiento de hasta el 40% de la inversión, mientras que en otros territorios este apoyo podrá ser de hasta el 20%. Para pequeño productor, el reconocimiento podrá llegar hasta el 30% en territorios priorizados y hasta el 15% en los demás. También se priorizan esquemas asociativos y étnicos.

Por ejemplo, si un pequeño productor realiza una inversión de $10 millones para mejorar su unidad productiva, podría recibir un apoyo del ICR de hasta $3 millones o $4 millones, según el tipo de productor y el territorio, lo que le permitiría reducir directamente el valor de su crédito o de la inversión financiada.

Revaluación del peso pone en jaque al sector bananero colombiano

* Asbama alerta sobre grave pérdida de competitividad.

Agricultura & Ganadería

(Asbama – Jueves 16 de abril de 2026).- La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama), expresó su profunda preocupación por la fuerte revaluación que viene registrando el peso colombiano, advirtiendo que esta situación está golpeando severamente la competitividad y sostenibilidad financiera del sector bananero exportador.

“El banano colombiano se vende en dólares, pero se produce en pesos. Cada peso que cae el dólar es un golpe directo a la rentabilidad del productor”, señaló José Francisco Zúñiga Cotes, presidente ejecutivo de Asbama.

La caída de la tasa de cambio se presenta en uno de los momentos más complejos para el sector, marcado además por una creciente presión sobre la estructura de costos de las empresas productoras, entre ellos: incrementos significativos en costos laborales y operativos, altos costos logísticos y energéticos, elevados incrementos en el impuesto predial rural que comenzaron a reflejarse con fuerza en 2026 y la presión internacional sobre los precios de venta del banano.

El gremio recordó que el sector bananero colombiano compite en mercados internacionales donde los precios están definidos globalmente, por lo que los productores nacionales no pueden trasladar sus mayores costos al comprador final.

“La revaluación está erosionando aceleradamente los márgenes del sector y comprometiendo la viabilidad de muchas fincas, especialmente de pequeños y medianos productores”, agregó el presidente de la Asociación.

El sector bananero de la Costa Norte genera más de 19.500 empleos formales, constituyéndose en uno de los principales motores de desarrollo económico y social de Magdalena y La Guajira. Además, el banano se consolida como el tercer renglón agrícola de exportación de Colombia, siendo estratégico para la generación de divisas y el desarrollo rural formal del país.

Ante este panorama, Asbama hizo un llamado al Gobierno Nacional para que se adopten medidas orientadas a proteger la competitividad del aparato exportador y evitar que la pérdida de rentabilidad termine afectando el empleo, la inversión y la sostenibilidad de uno de los sectores más importantes del agro colombiano.

“No se puede seguir cargando al sector exportador con mayores costos internos mientras simultáneamente pierde competitividad por la vía cambiaria. Si no se toman medidas, el país estará poniendo en riesgo miles de empleos formales y uno de sus principales sectores agroexportadores”, concluyó el presidente ejecutivo de la organización gremial.

IPAP sube 2,2% en marzo y se mantiene la presión al alza de los precios del agro en 2026

* El índice de la Bolsa Mercantil llegó a 252,1 puntos y acumula un aumento de 7,2 % en lo corrido del año.

Agricultura & Ganadería

(BMC – Jueves 16 de abril de 2026).- Los precios del campo en Colombia volvieron a subir en marzo. El índice de precios agropecuarios de la Bolsa Mercantil de Colombia (IPAP-BMC) registró una variación mensual de 2,2%, ubicándose en 252,1 puntos, y completando tres meses consecutivos de aumentos, en un contexto marcado por menor oferta de productos y mayores costos de producción.

En marzo, el comportamiento del índice estuvo marcado por productos como la papa, los cítricos y el tomate, que lideraron los incrementos por una menor disponibilidad desde regiones como Boyacá, Cundinamarca, Nariño, Santander, Valle del Cauca y Meta. También influyeron el ganado bovino y las aves de corral. En contraste, el plátano, las legumbres verdes, el trigo, la yuca y el cacao registraron caídas, lo que ayudó a moderar el aumento. La mayoría de los productos del índice registraron aumentos frente a febrero.

“Si se observa el comportamiento del IPAP-BMC en los últimos doce meses, hay una tendencia al alza, con repuntes asociados, sobre todo, a choques de oferta en productos específicos. En marzo, esa presión volvió a sentirse en alimentos clave como papa, cítricos y tomate, lo que explica que la variación anual llegue a 11,7%. Más que un aumento homogéneo en todo el agro, el índice muestra cómo ciertas restricciones de abastecimiento, sumadas a mayores costos y afectaciones logísticas, terminan marcando el resultado agregado”, señaló Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil.

En el caso del tomate, los incrementos estuvieron asociados a una menor producción y a dificultades en la recolección por efecto de las lluvias, lo que redujo el abastecimiento desde zonas clave como Boyacá, Cundinamarca y Nariño. Una dinámica similar se observó en los cítricos, con menor disponibilidad desde regiones como Santander, Valle del Cauca y Meta.

A este comportamiento se suman presiones recientes sobre la estructura productiva del campo: por un lado, la pérdida de empleo en el sector agropecuario y el peso persistente de la informalidad, que debilitan la capacidad productiva y la estabilidad de los ingresos rurales; y por otro, el aumento en los costos de insumos clave, como los fertilizantes, cuyos precios han subido cerca de 44 % desde 2024 por tensiones internacionales, encareciendo la producción y trasladando presión adicional a los precios finales para el consumidor.

El resultado de marzo confirma que los precios del agro siguen respondiendo principalmente a cambios en la oferta. Cuando se reduce la disponibilidad de productos o se afectan las condiciones de producción y transporte, los ajustes en los precios se hacen visibles con rapidez.

El IPAP-BMC se construye a partir de información real de transacciones del sector agropecuario, lo que permite seguir de cerca cómo se están formando los precios en el origen de la cadena. A partir de esta información, la Bolsa Mercantil de Colombia aporta una lectura continua del mercado, en un momento en el que factores como el clima, los costos y la logística están marcando el comportamiento del agro en el país.

Gobierno actúa de manera conjunta en medidas para restringir exportaciones de carne

* La medida tiende a mitigar el impacto inflacionario en los alimentos.

* Así mismo, trabaja en el programa de subsidio a los fertilizantes por valor de $110.000 millones dirigido a 23 cadenas productivas.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura – Miércoles 8 de abril de 2026).- El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural informa que avanza, de manera articulada con otras carteras ministeriales, en el cumplimiento de las directrices del presidente Gustavo Petro Urrego, orientadas a mitigar el impacto inflacionario en los alimentos, especialmente en la carne.

En este contexto, junto con el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo se avanza en la estructuración de medidas como la restricción a las exportaciones de carne y de ganado en pie, así como otras acciones sobre los factores que inciden en la inflación, con el propósito de proteger el hato ganadero y garantizar la seguridad alimentaria del país, en coherencia con lo instruido por el Primer Mandatario.

En efecto, como parte de las estrategias para garantizar el abastecimiento del mercado interno y la sostenibilidad del hato ganadero, ha contemplado la limitación de la exportación de ganado en pie de machos de 1 a 2 años. Esta decisión responde, asimismo, a la evidencia técnica que muestra un incremento en la tasa de extracción de 10.8% de este grupo etario con respecto al inventario animal de la misma categoría, lo cual genera una presión sobre el precio de ganado de estas edades en subastas, que ha tenido un aumento del 18,2% durante el periodo 2024-2025.

Algo similar se presenta con el sacrificio de hembras menores de 5 años que ha venido aumentando significativamente lo que igualmente afecta la reposición del hato ganadero.

Cabe destacar que esta medida busca garantizar la sostenibilidad productiva del sector, asegurando la disponibilidad de animales para sacrificio en el mediano plazo y evitando presiones inflacionarias sobre el precio de la carne en el mercado interno. Su implementación se encuentra en revisión por parte del Ministerio de Comercio.

Acorde con los anuncios realizados por el presidente de la República Gustavo Petro, durante su alocución, para reducir los impactos inflacionarios, el ministerio de Agricultura y Desarrollo Social, enfatizó en las tres medidas claves relacionadas con el subsidio a los fertilizantes, las restricciones a la salida de urea o sus derivados así como el crédito con tasas compensadas para el sector agropecuario y la atención en las zonas de emergencia, con alivios financieros y créditos a tasas mínimas para fomentar y proteger la producción agraria.

Subsidio a los fertilizantes

Sobre el subsidio a los fertilizantes, el Ministerio viene aplicando este auxilio mediate un Fondo de Acceso a los Insumos Agropecuarios (FAIA) que asciende a 32 mil millones de pesos y que favorecen a los cultivos de ciclo corto. Frente a la actual situación en Oriente Medio, anotó que para mitigar el impacto de esta contingencia, se adelanta un programa, que se financia a través del ministerio de Hacienda con un valor de 110.000 millones de pesos dirigido a 23 cadenas que tienen mayor peso en la canasta alimentaria como son papa, arroz, maíz, leche, carne, plátano, tomate, naranja, fruta, cebolla, frijol, café, yuca y mora pues se prevén importantes incrementos en la urea y otros fertilizantes, lo cual incrementará los costos de producción.

En relación con las restricciones a la salida de urea o sus derivados dijo que se realizarán inventarios nacionales antes de tomar cualquier medida.

De esta manera, el gobierno ratifica el compromiso con la seguridad alimentaria del país y el apoyo permanente y proactivo a todas las cadenas agrícolas y pecuarias que recibirán el impacto de las condiciones internacionales por todos conocidas.

Exportaciones agropecuarias consolidan su dinámica

* En los últimos 12 meses, las exportaciones agropecuarias sumaron US$2.681,3 millones, con un crecimiento de 17,2%

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura – Miércoles 8 de abril de 2026).- El sector agropecuario se consolida como uno de los principales motores del comercio exterior colombiano, destacó el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural. En febrero de 2026, las exportaciones de productos agropecuarios, alimentos y bebidas alcanzaron US$1.273,1 millones, con un crecimiento de 11,6% en valor y un destacado 63,2% en volumen, de acuerdo con cifras del DANE y la DIAN.

El resultado marca una expansión significativa de la oferta exportable, con 713.984 toneladas enviadas al exterior, y confirma el fortalecimiento productivo del campo colombiano en los mercados internacionales.

“El incremento en volumen muestra que el país no solo está exportando más en términos de valor, sino incorporando su base productiva a los mercados internacionales, donde el campo, motor de la Revolución por la Vida, gana protagonismo impulsando el crecimiento agropecuario, con mayor producción, diversificación y capacidad exportadora”, afirmó la ministra Martha Carvajalino.

El dinamismo estuvo empujado principalmente por el desempeño de productos clave. Las exportaciones de banano y plátano crecieron 172,4%, en tanto que el aceite de palma aumentó 136,5%, azúcar (60,9%) aportando de manera significativa al resultado del mes.

También se registraron avances en productos con mayor transformación, como los extractos y esencias de café (+46,1%) y el azúcar sin refinar (+59,4%), lo que evidencia una tendencia hacia la diversificación y el valor agregado en la canasta exportadora.

En el contexto general, las exportaciones totales del país alcanzaron US$4.211,6 millones, con un crecimiento de 11,4% frente a febrero de 2025. En este escenario, el agro representó el 30,2% del total exportado, consolidándose como el segundo sector más relevante del comercio exterior.

En el balance de los últimos 12 meses (enero de 2025 a febrero de 2026), las exportaciones agropecuarias sumaron US$2.681,3 millones, con un crecimiento de 17,2%, mientras que el total nacional alcanzó US$8.470,2 millones, con un incremento de 12,1%.