Chile y Perú acuerdan reapertura a la exportación de manzanas

* Con la publicación de la resolución en el Diario Oficial de Perú, los envíos podrán retomarse a partir del 17 de abril, detalló el SAG. (Foto Cortesía: Portal Frutícola)

Agricultura & Ganadería

(Portal Frutícola – Sábado 19 de abril de 2025).- El Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG) y el Servicio Nacional de Sanidad Agraria de Perú (SENASA), acordaron la reapertura del mercado peruano a la exportación de manzanas chilenas, tras la firma de una actualización al Plan de Trabajo para la exportación de manzanas frescas hacia ese país.

El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, señaló que “la reapertura del mercado peruano para nuestras manzanas es una muy buena noticia para la agricultura chilena, especialmente para los productores y productoras que vieron interrumpidas sus exportaciones”.

“Este acuerdo refleja el trabajo técnico riguroso del SAG y el compromiso por mantener altos estándares fitosanitarios, lo que nos permite retomar los envíos a esta nación hermana, que es también un importante socio comercial”, agregó.

Por su parte, el director nacional del SAG, José Guajardo Reyes, destacó que este acuerdo “restablece la confianza entre ambos países y representa un avance crucial para reactivar el comercio seguro de manzanas chilenas, apoyando especialmente a medianas y pequeñas empresas cuyos mercados objetivo incluyen a Perú”.

Como parte del reinicio de las operaciones, ya se han publicado en el Diario Oficial de Perú las nuevas medidas fitosanitarias que regirán la certificación y exportación de este producto.

El nuevo plan de trabajo llega tras un período de casi tres meses en el cual el mercado permaneció cerrado debido a la suspensión de los permisos de importación para manzanas chilenas.

Lo anterior fue adoptado por SENASA a raíz de varias detecciones de plagas cuarentenarias vivas en puntos de ingreso peruanos, siguiendo disposiciones legales que establecen el cierre de un mercado cuando se superan las tres detecciones en productos vegetales.

Leyes contra el desperdicio de alimentos en América Latina: Avances y Retos

* En América Latina y el Caribe, se desperdician más de 220 millones de toneladas de alimentos al año, lo que equivale a 330 kilogramos por persona. Este problema no solo representa una pérdida económica significativa, sino que también agrava la inseguridad alimentaria y el impacto ambiental en la región. Foto Cortesía: Food News Latam.

Agricultura & Ganadería

(Food News Latam – Sábado 19 de abril de 2025).- Ante esta situación, varios países latinoamericanos han implementado legislaciones para prevenir y reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos (PDA). A continuación, se destacan algunas de estas iniciativas:

– México: En abril de 2024, México promulgó la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, compuesta por 111 artículos que priorizan el derecho a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. La ley establece mecanismos de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para garantizar este derecho.​

Un aspecto destacado es el Capítulo III, dedicado a legislar sobre la pérdida y desperdicio de alimentos. La ley prohíbe que los establecimientos comerciales desechen alimentos aptos para el consumo humano y promueve políticas para mejorar la infraestructura de almacenamiento y transporte, así como programas de difusión para fomentar hábitos que prevengan el desperdicio

– Argentina: En 2005, se promulgó la Ley 25.989, conocida como Ley Donal, que regula la donación de alimentos. Posteriormente, en 2018, se estableció el Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos mediante la Ley 27.454, que promueve acciones como campañas de sensibilización y mejoras en la infraestructura productiva.​

– Colombia: La Ley 1990 de 2019 establece medidas para prevenir la pérdida y el desperdicio de alimentos, prohibiendo la destrucción de alimentos aptos para el consumo humano y fomentando su donación a bancos de alimentos.​

– Perú: Desde 2016, Perú ha implementado varias leyes para abordar el desperdicio alimentario, incluyendo la Ley 30498 que promueve la donación de alimentos y la Ley 30988 que establece acciones para la reducción y prevención de PDA.

– Brasil: La Ley 14.016/2020 permite la donación de alimentos excedentes y establece normas para su distribución segura a personas necesitadas.​

– Ecuador: En 2024, se implementó el Reglamento General No. 120, que desarrolla la ley para prevenir y reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, estableciendo normativas para la donación y disposiciones para su implementación.​

Además de estas legislaciones nacionales, el Parlamento Latinoamericano y Caribeño (PARLATINO), en colaboración con la FAO, ha desarrollado una Ley Modelo para la prevención y reducción de las pérdidas y desperdicios de alimentos, con el objetivo de guiar a los países en la creación de marcos legales efectivos.​

A pesar de estos avances, la implementación efectiva de estas leyes enfrenta desafíos como la falta de infraestructura adecuada, la necesidad de incentivos fiscales para las donaciones y la concienciación pública sobre la importancia de reducir el desperdicio alimentario.

La lucha contra el desperdicio de alimentos en América Latina requiere una colaboración continua entre gobiernos, sector privado y sociedad civil para desarrollar sistemas alimentarios más sostenibles y equitativos.

El índice de precios de los alimentos de la FAO se mantuvo estable en marzo

* El aumento de las cotizaciones del aceite vegetal compensó los precios más bajos del trigo, el maíz, el arroz y el azúcar.

* El índice de precios de los cereales de la FAO disminuyó un 2,6% en marzo y un 1,1% con respecto a marzo de 2024.

* Se registró un aumento del 3,7% en el índice de los aceites vegetales y del 0,9% para el caso de la carne, respecto del reportado en febrero de este año.

* El índice de precios del azúcar de la FAO cayó un 1,6% en marzo, mientras que el precio de los lácteos se mantuvo estable.

* De acuerdo con la Nota informativa sobre la oferta y la demanda de cereales, la producción mundial de estos en 2024 se situó en 2 849 millones de toneladas, lo que representa una caída interanual del 0,3%.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Lunes 7 de abril de 2025).- El índice de precios de los alimentos de la FAO, una referencia sobre la evolución de los precios mundiales de los productos alimenticios, se mantuvo prácticamente sin cambios en marzo respecto de su valor revisado de febrero, ya que las disminuciones en las cotizaciones mundiales de los cereales y el azúcar compensaron un aumento notable en los precios de los aceites vegetales, informó hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El índice, que rastrea los cambios mensuales en los precios internacionales de un conjunto de productos alimenticios comercializados globalmente, promedió 127,1 puntos en marzo, un 6,9 por ciento más alto que su nivel correspondiente hace un año, pero permaneciendo un 20,7 por ciento por debajo de su pico de marzo de 2022.

El índice de precios de los cereales de la FAO disminuyó un 2,6% en marzo y un 1,1% con respecto a marzo de 2024. Los precios mundiales del trigo cayeron al disminuir la preocupación por las condiciones de los cultivos en algunos de los principales exportadores del hemisferio norte, aunque las fluctuaciones cambiarias moderaron la caída. Los precios mundiales del maíz también disminuyeron con respecto a febrero, al igual que los del sorgo. El índice de precios del arroz de la FAO disminuyó un 1,7 % debido a la débil demanda de importaciones y la abundancia de suministros exportables.

En cambio, el índice de precios de los aceites vegetales de la FAO aumentó un 3,7% con respecto a febrero, alcanzando un promedio un 23,9% superior al del año anterior. Las cotizaciones de los aceites de palma, soja, colza y girasol subieron, impulsadas por la sólida demanda mundial de importaciones.

El índice de precios de la carne de la FAO también subió, un 0,9% mensual y un 2,7% interanual, debido principalmente al aumento de los precios de la carne de cerdo en Europa tras la recuperación de la condición de Alemania libre de fiebre aftosa y al fortalecimiento del euro frente al dólar estadounidense. Los precios mundiales de la carne de ave se mantuvieron prácticamente estables en marzo, a pesar de los continuos desafíos planteados por los brotes generalizados de gripe aviar en algunos de los principales países productores.

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO se mantuvo sin cambios desde febrero, con precios internacionales más bajos del queso compensados ​​por cotizaciones más altas de la mantequilla y las leches en polvo.

El índice de precios del azúcar de la FAO cayó un 1,6 por ciento en marzo, impulsado principalmente por señales de una demanda mundial más débil. Las recientes lluvias en áreas clave de cultivo de caña de azúcar del sur del Brasil contribuyeron aún más al descenso, mientras que el deterioro de las perspectivas de producción en la India y las continuas preocupaciones sobre las perspectivas generales para la cosecha en Brasil limitaron la caída de los precios.

Previsiones actualizadas para la oferta y la demanda de cereales

La FAO también publicó una nueva Nota informativa sobre la oferta y la demanda de cereales el viernes, con estimaciones revisadas para 2024 y nuevas perspectivas sobre los cultivos y las perspectivas de los cultivos en 2025.

La estimación para la producción mundial de cereales en 2024 se situó en 2 849 millones de toneladas, lo que representa una caída interanual del 0,3 por ciento, pero es mayor que las estimaciones anteriores debido a una producción de trigo mayor de lo previsto anteriormente en Australia y Kazajstán. El pronóstico de la FAO para la producción mundial de arroz en 2024/25 se mantiene prácticamente sin cambios, situándose en 543,3 millones de toneladas, lo que implica un aumento anual del 1,6%, debido principalmente al aumento de las plantaciones.

El pronóstico de la FAO para la producción mundial de trigo en 2025 se mantiene sin cambios respecto al mes pasado, en 795 millones de toneladas, en línea con la estimación revisada para 2024. Se espera que la producción de trigo en la Unión Europea aumente un 12%, tras las disminuciones inducidas por el clima en 2024, y también es probable que aumente en Argentina, Egipto e India, mientras que disminuya en Australia, los Estados Unidos de América y en franjas del Cercano Oriente asiático. Se prevé que las cosechas de maíz en el hemisferio sur varíen, con aumentos previstos en Brasil y Sudáfrica, pero una disminución en Argentina.

El nuevo pronóstico de la FAO para la utilización mundial de cereales en 2024/25 se sitúa en 2 868 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 0,9% con respecto al nivel de 2023/24, impulsado principalmente por un nuevo nivel récord de utilización de arroz.

Se prevé que las existencias mundiales de cereales disminuyan un 1,5%, hasta situarse en 873,3 millones de toneladas al cierre de las campañas de 2025, debido principalmente a una contracción significativa prevista de las existencias de cereales secundarios. Por el contrario, se espera que aumenten los inventarios mundiales de trigo y arroz. Las previsiones actualizadas sitúan la relación entre las existencias mundiales de cereales y su utilización en 2024/25 en el 30,1%, ligeramente inferior a la del año anterior, pero que sigue indicando un nivel general adecuado, según la FAO.

La FAO ha reducido aún más su previsión para el comercio mundial de cereales en 2024/25 en 5,3 millones de toneladas, hasta los 478,9 millones de toneladas, lo que supone una contracción del 6,7% con respecto a 2023/24 y el nivel más bajo desde 2019/20. Las menores compras previstas por parte de China son un factor principal de la disminución de las previsiones comerciales de cereales secundarios y trigo.

El cultivo que da impulso a la baya de moda

* La transformación de la cadena de valor del asaí en Bolivia mediante métodos tradicionales e ingenio moderno. Foto Cortesía: Creative Commons Public Domain/Márcia do Carmo – MTUR.

* Aprovechando el éxito de la cadena de valor del asaí, la comunidad de Pueblos Indígenas explora ahora el potencial sin explotar de otros árboles y recursos naturales no madereros. © FAO/Raúl Pérez Albrecht

* La palmera de asaí vale más que sus bayas, tan de moda y beneficiosas para la salud. Estos árboles son un preciado recurso natural que sustenta a la comunidad de los Pueblos Indígenas de Porvenir, en el norte de Bolivia.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Miércoles 26 de marzo de 2026).- En el corazón de la comunidad de los Pueblos Indígenas de Porvenir, en el norte de Bolivia, los antiguos secretos para la salud de los bosques se aúnan con el ingenio moderno. Uno de ellos es la palmera de asaí (Euterpe precatoria).

Gracias a sus deliciosas bayas, la popularidad internacional del asaí se ha disparado en las últimas décadas.

En los mercados mundiales, la baya de asaí se promociona ampliamente como un superalimento, rebosante de antioxidantes que refuerzan el sistema inmunitario, protegen la integridad celular y alivian la inflamación. Con imágenes de estas bayas de color púrpura oscuro sobre ensaladas y yogures o mezcladas en batidos, las frutas del asaí también se asocian con beneficios para la salud cardiovascular, como la reducción del colesterol y la regulación de la tensión arterial, así como con testimonios de pérdida de peso y mejora de la energía.

Sin embargo, para la comunidad de los Pueblos Indígenas de Porvenir, la palmera de asaí vale mucho más que los beneficios nutricionales y para la salud de sus frutos. Estos árboles son un recurso natural precioso que sustenta sus medios de vida y su entorno.

Antes de 2009, la comunidad de los Pueblos indígenas de Porvenir recolectaba la palmera de asaí talando el árbol entero para obtener su parte central fibrosa, que se elaboraba y vendía como palmito.

Hoy, con el apoyo financiero y técnico del Mecanismo para Bosques y Fincas de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la comunidad de Pueblos Indígenas de Porvenir ha realizado la transición a una cadena de valor sostenible del asaí.

La comunidad estableció la Asociación de Productores Forestales, centrada en la producción artesanal y en pequeña escala que respeta los recursos forestales y revive los conocimientos de los Pueblos Indígenas sobre los beneficios para la salud de la baya de asaí. Desde 2022, el apoyo del Mecanismo para Bosques y Fincas ha ayudado a aumentar la producción, proporcionando nuevos equipos y mejorando y ampliando una instalación de elaboración.

Desarrollar una cadena de valor del asaí

“Los primeros años fueron difíciles; el primer año no vendimos ni un gramo de asaí”, recuerda Rólvis Pérez, administrador de la Asociación de Productores Forestales de Porvenir.

Luego, poco a poco, la comunidad empezó a obtener resultados, y la producción de asaí pasó de 50 toneladas de pulpa por cosecha hace una década a más de 100 toneladas en la actualidad.

Ahora, gracias a la producción de bayas de asaí, la comunidad ha eliminado la necesidad de talar palmeras, protegiendo tanto la especie como sus futuros ingresos.

“La gente empezó a creer en esto porque empezaron a recibir sus ganancias, mejorando sus condiciones de vida”, explica Lisandro Saucedo, antiguo dirigente de la Asociación. “Han visto que, si preservan este recurso, también se garantizan puestos de trabajo en la comunidad. Se han apropiado del recurso e incluso cuando las empresas del sector han intentado volver a trabajar con ellos, han dicho que no”.

Diversificación y oportunidades de futuro

Basándose en el éxito de la cadena de valor del asaí y con el apoyo técnico del Mecanismo para Bosques y Fincas, la comunidad de Pueblos Indígenas está explorando ahora el potencial sin explotar de otros árboles y recursos naturales no madereros como forma de diversificar la bioeconomía, aplicando al mismo tiempo los conocimientos y tradiciones de sus Pueblos Indígenas.

Por ejemplo, ahora, al recolectar otro árbol importante, la palma real o buriti (Mauritia flexuosa), la comunidad trepa a la palmera para recolectar el fruto en lugar de talar el árbol. La pulpa se elabora luego para obtener zumo y aceite, que pueden usarse en cosméticos como aceites corporales, bálsamos labiales y cremas.

La comunidad aprovecha también al máximo los recursos naturales no madereros, convirtiendo los residuos de los frutos de asaí y de la palma real en briquetas de carbón de alto contenido calórico.

Notablemente, con el apoyo de sus asociados, la Asociación consiguió el año pasado la certificación del Consejo de Administración Forestal para sus productos forestales no madereros y obtuvo la certificación de recolección silvestre y orgánica del organismo CERES de Alemania.

Para reforzar la creciente economía circular, se está construyendo una nueva instalación de elaboración integrada que funciona con energía solar y manipula fruta, pulpa, harina y aceite. La instalación tendrá capacidad adicional para refinar cáscaras de asaí para compost, y las aguas residuales se utilizarán para el riego.

“Esto es lo que necesitamos para garantizar el empleo en la comunidad y, al mismo tiempo, asegurarnos de que todo lo que hacemos es sostenible, no solo para los residentes de Porvenir, sino también para los visitantes e incluso personas de otros países”, afirma Lisandro.

Armonía y orgullo

Al mejorar la recolección y gestión del asaí para satisfacer la demanda local y mundial, la comunidad de Pueblos Indígenas de Porvenir, con el apoyo del Mecanismo para Bosques y Fincas, está demostrando cómo unos recursos saludables y sostenibles pueden también impulsar el crecimiento económico y mejorar los medios de vida.

Más allá de los beneficios económicos, esta transformación ha reforzado un profundo sentimiento de orgullo y propiedad sobre su tierra.

“Porvenir es mi vida y mi hermosa comunidad”, declara Pedro Gutiérrez, recolector local de asaí. “Es mi lindo pueblo, la mejor vida que tenemos. Ahora mismo estamos trabajando y lo tenemos todo”.

Compra de tierras en la mira de las inversiones chinas en Latinoamérica

* China busca incrementar la producción de materias primas como la soja y eliminar intermediarios con la compra de tierras agrícolas en Latinoamérica. Foto Cortesía: Manjunath Kiran/AFP.

Agricultura & Ganadería

(UNAL – Martes 4 de marzo de 2025).- Primero, el gigante asiático quiso asegurar recursos naturales y llegó a África, de la que se convirtió en el principal socio económico, con un volumen de comercio de 1.000 millones de dólares en 1992, y se estima que en 2035 ascenderá a 300.000 millones de dólares; ahora se abre cada vez más espacio en América Latina, no solo a través de la inversión en infraestructura, minería y energía, sino también mediante la compra de tierras agrícolas de países como Perú, Argentina y Brasil, ¿Colombia estará preparada para esta apuesta comercial que amenaza su soberanía?

El politólogo Daniel Vargas Olarte, profesor de Política Internacional de Asia y África de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que “se suele escuchar que China va a entrar en Latinoamérica, pero lo cierto es que ya está adentro; solo en Colombia funcionan más de 100 empresas chinas, se venden sus teléfonos celulares y carros eléctricos, y China Harbour Engineering Company (CHEC) lidera el consorcio del Metro de Bogotá”.

Pero eso no es todo: la multinacional minera Zijin Mining cuenta con títulos mineros en el occidente de Antioquia, incluida la Mina Buriticá –ubicada en el municipio de Buriticá, en la parte media del río Cauca– considerada como el desarrollo minero subterráneo de oro a gran escala más importante de Colombia, y una de las más importantes del mundo.

De otra parte, la China Civil Engineering Construcction Corporation constituyó en Colombia la Concesionaria Férrea de Occidente SAS (CFRO) para diseñar, construir y poner en marcha la operación del proyecto Tren de Cercanías de la Sabana de Bogotá (Regiotram), proyecto valorado en 3,6 billones pesos.

“Se debe prestar mucha atención al nuevo objetivo comercial de China que se relaciona con la compra de tierras para acceder a recursos agrícolas, una práctica que ya tiene antecedentes en países como Argentina, Perú, Brasil y Jamaica, pero que no puede tomar desprevenida a Colombia”, señala el académico Vargas.

China concentra una quinta parte de la población mundial pero solo el 10% de las tierras arables disponibles en el mundo, y por tanto la posibilidad de comprar terrenos –como ya lo ha hecho en Estados Unidos y Francia– incrementa el control sobre la producción de las materias primas o commodities como la soja, y termina con los intermediarios.

Al respecto, el experto menciona que, “por ejemplo, la legislación brasileña establece que la cantidad de tierras que pueden adquirir empresas extranjeras se limita a entre 250 y 5.000 hectáreas, dependiendo de la zona del país, pero en Colombia no existe una normativa sobre ese aspecto”.

Agrega que en el país, además del histórico conflicto por la tierra que ha generado violencia y desplazamiento, el acaparamiento de terrenos por parte de extranjeros puede seguir profundizando el problema, y pone como ejemplo el conflicto que afronta en el Cauca el pueblo misak de Cajibío y la multinacional papelera Smurfit Kappa Colombia, propietaria de por lo menos 63.000 hectáreas; “ellos quieren recuperar solo 3.000 hectáreas ubicadas en territorios de gran valor ancestral y por esa intención existe casos penales y amenazas”.

“Esto que sucede con esta empresa irlandesa, pero también Estados Unidos y Chile son dueños de tierras en Colombia, y es el siguiente paso que China dará aquí, y no es un caso menor; además, no hay que perder de vista la reciente decisión de ese país de levantar la restricción del hijo único, lo que hará que recupere la mayor población, y con la creciente presencia alrededor del mundo e iniciativas de desarrollo y cooperación como la Franja y la Ruta, se generará un efecto migratorio debido a estos grandes proyectos en países de la región”.

Urge la diversificación de socios comerciales

De otra parte, Luciano Concheiro Bórquez, doctor en Desarrollo Rural, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana de México y titular de la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México, considera que “la dependencia responsable de atender los servicios de educación básica, que en esa necesidad de los países latinoamericanos de reducir la dependencia económica de Estados Unidos, máxime en una coyuntura comercial como la que está imponiendo el presidente Donald Trump, China se ha convertido en el socio comercial de México, nuestra experiencia es que más nos vale diversificarnos si no queremos sufrir económicamente las consecuencias”.

Anota que la manera de relacionamiento económico con el gigante asiático es diferente: “acabamos de firmar el convenio cultural e intelectual que tiene México, aún por encima de Estados Unidos, para inteligencia artificial y de semiconductores, o sea todas las líneas de desarrollo tecnológico que nos interesan; como diría Antonio Gramsci, ‘todo este asunto de lo internacional es más bien nacional'”.

En su opinión, “China es clave en el cambio de la correlación de fuerzas en el ámbito mundial que buscan los países latinoamericanos”.

Relaciones más balanceadas

Otro análisis sobre el papel de China en América Latina lo aporta el profesor Guillermo Puyana Ramos, abogado penalista, quien señala que para ese país nuestra región no es un patio trasero, “un efecto de esta relación cada vez más rica y profunda es la reducción de la dependencia económica de América Latina gracias a la presencia de China en la región, pues los socios comerciales se han diversificado; Estados Unidos ya no es el socio dominante, ahora todos también tienen de socio a China”.

En ese sentido, la región ahora tiene “relaciones comerciales más balanceadas y diversas, lo que significa menos dependencia y más soberanía económica”.

El experto, presidente de la Asociación de la Amistad Colombo-China, anota que el país asiático también vive un “sueño chino”, “que es el sueño de la recuperación de China no solo como un poder político, militar y económico, sino como una civilización específica, ya que este país ha conseguido transformar su economía y sociedad; por ejemplo en 1949 su participación en el comercio mundial era ínfimo en comparación con los datos recientes que lo muestran como el principal exportador mundial y la segunda economía más grande del mundo”. En 2023 China exportó 3,42 billones de dólares, duplicó la esperanza de vida al nacer y prácticamente ha erradicado el analfabetismo.

Para el profesor Puyana “se trata de un proceso de construcción del socialismo que ni está ni ha estado carente de problemas, que ha sido objeto de revisiones y de ajustes continuos, pero que el progresismo mundial no ha entendido, y básicamente por eso hoy el diálogo entre el progresismo y los partidos socialistas y los partidos comunistas de Europa con China está básicamente roto, mejor dicho, es inexistente”.

Los aportes de estos académicos al tema del multiorden glocal se dieron en el marco del XX Seminario Internacional Antonio Gramsci, en el que en esta oportunidad se disertó en torno al “Hegemonía cultural, guerras y democracia subalterna”, y que sirvió como homenaje al sociólogo Orlando Fals Borda. Este se realizó del 24 al 27 de febrero y fue organizado por el Grupo de Investigación Presidencialismo y Participación de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la UNAL.

La superficie de pitahaya va en aumento en Ecuador

* La fruta ha generado oportunidades económicas para más de 2.200 productores, algunos de los cuales han reconvertido cultivos y otros han iniciado plantaciones desde cero.

Agricultura & Ganadería

(Fresh Plaza – Lunes 24 de febrero de 2025).- Gracias a la demanda internacional, la pitahaya es uno de los productos con mayor crecimiento en Ecuador. La superficie sembrada aumentó de aproximadamente 1.500 hectáreas en 2021 a 8.146 hectáreas en la actualidad. Las principales zonas de cultivo se encuentran en la Amazonía, específicamente en el cantón Palora, provincia de Morona Santiago, y en la Costa, en Santa Elena.

La pitahaya ha generado oportunidades económicas para más de 2.200 productores, algunos de los cuales han reconvertido cultivos y otros han iniciado plantaciones desde cero. Según el Banco Central del Ecuador, en 2023, las exportaciones de esta fruta alcanzaron 171,1 millones de dólares, un récord para un producto no tradicional. Se estima que, en 2024, las divisas llegaron a 200 millones.

La pitahaya ecuatoriana llega a mercados como Estados Unidos, Perú, China, España, Canadá y Hong Kong, caracterizados por recibir productos de calidad y pagar buenos precios. Este crecimiento ha despertado el interés de la cooperación internacional. BanEcuador y NEXT Ecuador, financiado por la Unión Europea, han formado una alianza para impulsar la producción sostenible de pitahaya amarilla con miras a su exportación.

Mediante el crédito “Siembra Futuro”, los productores pueden acceder a financiamiento de hasta 100.000 dólares con una tasa preferencial del 14% y asistencia técnica especializada. Esta línea de crédito busca mejorar la productividad, facilitar certificaciones de sostenibilidad y conectar a los agricultores con mercados internacionales, fortaleciendo la competitividad del sector.

Como parte del compromiso ambiental, cada hectárea financiada requiere la conservación o restauración de una hectárea de bosque, garantizando un equilibrio entre producción y sostenibilidad. El financiamiento incluye periodos de gracia y condiciones accesibles, eliminando la necesidad de seguro agrícola y permitiendo pagos flexibles.

Fuente: vistazo.com

Eventos climáticos extremos afectan la seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe

* Colombia, uno de los 202 países de la región que entre 2013 y 2022 experimentaron alta exposición a eventos climáticos extremos.

* De acuerdo con el informe, para el periodo 2021-2023 la cifra de subalimentación para Colombia fue de 4,2% (2,2 millones de personas) y la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave fue de 30,7%.

* La variabilidad del clima y los eventos climáticos extremos (como sequías, inundaciones y tormentas) reducen la productividad agrícola, alteran las cadenas de suministro de alimentos, aumentan los precios y afectan los entornos alimentarios, poniendo en riesgo los logros alcanzados en la reducción del hambre y la malnutrición en la región. 

Agricultura & Ganadería

(FAO – Miércoles 29 de enero de 2025).- Los patrones de la variabilidad del clima y los eventos extremos están impactando negativamente todas las dimensiones de la seguridad alimentaria y reforzando otras causas subyacentes de la malnutrición en todas sus formas en América Latina y el Caribe, dice el Panorama Regional de Seguridad Alimentaria y la Nutrición 2024. El informe, publicado hoy, afirma que América Latina y el Caribe se ubica como la segunda región del mundo más expuesta a eventos climáticos extremos después de Asia.

En esta región, al menos 20 países (el 74 por ciento de los países analizados) enfrentan una alta frecuencia de tales eventos, lo que indica una exposición significativa, y 14 (52 por ciento) se consideran vulnerables porque tienen una mayor probabilidad de tener un impacto en la subalimentación debido a estos fenómenos. El impacto de los eventos extremos se ve exacerbado aún más por los persistentes desafíos estructurales: conflictos, desaceleraciones económicas y crisis, así como por factores subyacentes como los altos niveles de desigualdad, la falta de acceso a dietas saludables y su inasequibilidad, y entornos alimentarios poco saludables.  

Según el informe, entre 2019 y 2023, la prevalencia de la subalimentación aumentó 1,5 puntos porcentuales en todos los países afectados por la variabilidad climática y los eventos extremos, siendo más grave para aquellos países que experimentan recesiones económicas. Las poblaciones más vulnerables se ven afectadas de manera desproporcionada, porque tienen menos recursos para adaptarse.

El informe destaca la necesidad urgente de acelerar la acción para desarrollar la resiliencia dentro de los sistemas agroalimentarios, que son críticos para el progreso de la región hacia la eliminación del hambre y la malnutrición en todas sus formas. La sostenibilidad a largo plazo de los sistemas agroalimentarios debe ser garantizada, dice el informe.

Hambre e inseguridad alimentaria disminuyeron por segundo año consecutivo

Según el informe, el hambre afectó a 41 millones de personas en la región durante 2023. Esto representa una disminución de 2,9 millones de personas respecto a 2022 y de 4,3 millones de personas respecto a 2021. Sin embargo, a pesar de los avances regionales, existen disparidades entre subregiones. La prevalencia del hambre ha ido en aumento durante los últimos dos años en el Caribe, alcanzando el 17,2 por ciento, mientras que se ha mantenido relativamente sin cambios en Mesoamérica, en el 5,8 por ciento. 

En cuanto a la inseguridad alimentaria moderada o grave, la región también demostró avances por segundo año consecutivo, cayendo bajo el promedio mundial por primera vez en 10 años. En total, 187,6 millones de personas en la región experimentaron inseguridad alimentaria, 19,7 millones menos que en 2022 y 37,3 millones menos que en 2021.  

Esta reducción se explica por la recuperación económica de varios países de América del Sur debido a programas de protección social, esfuerzos económicos postpandemia y políticas específicas destinadas a mejorar el acceso a los alimentos.  

De acuerdo con el informe, para el periodo 2021-2023 la cifra de subalimentación para Colombia fue de 4,2% (2,2 millones de personas), lo que ubica al país en este indicador por debajo del promedio regional (6,6%) y del promedio mundial (9,1%), con casi un punto porcentual menos que lo reportado para el periodo 2014-2016, cuando alcanzaba el 5,1%.

Mientras que, para el mismo periodo, en Colombia la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave fue de 30,7 % afectando a 16,3 millones de personas. Esta prevalencia se encuentra por debajo del promedio regional (31,3%) y por encima del promedio mundial (29%).

El informe refleja también que la inseguridad alimentaria afecta de manera más pronunciada a determinados grupos de población, como las comunidades rurales y las mujeres. La brecha de género en América Latina y el Caribe sigue siendo más elevada que el promedio global.

El desafío de la malnutrición bajo la perspectiva de la variabilidad del clima

El Subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, Mario Lubetkin relevó la importancia del Panorama 2024 considerando que: “la variabilidad del clima y los eventos extremos son una amenaza para la estabilidad de la seguridad alimentaria y la nutrición” y agregó: “la importancia de implementar una respuesta integral, basada en políticas y acciones diseñadas para fortalecer la capacidad de los sistemas agroalimentarios. Esta resiliencia permite anticipar, prevenir, absorber, adaptar y transformar, de manera positiva, eficiente y eficaz frente a diversos riesgos, incluyendo los desafíos asociados al cambio climático y los eventos extremos”.

En cuanto a la malnutrición, el reporte informa que el retraso en el crecimiento afectó al 22,3 por ciento de los niños menores de 5 años en el mundo en 2022. En América Latina y el Caribe, la prevalencia se estimó en 11,5 por ciento, significativamente por debajo del promedio mundial. Si bien la región ha experimentado reducciones notables desde principios del milenio, el progreso se ha desacelerado en los últimos años. 

En 2022, el 5,6 por ciento de los niños menores de cinco años a nivel global estaban afectados por sobrepeso, mientras que en América Latina y el Caribe la prevalencia alcanzó el 8,6 por ciento, es decir, 3,0 puntos porcentuales por encima de la estimación global. Esta prevalencia regional también ha crecido más rápido que la tasa global, aumentando 1,2 puntos porcentuales entre 2012 y 2022, en comparación con solo 0,1 puntos porcentuales en todo el mundo. Dentro de la región, las tendencias varían significativamente, con América del Sur impulsando en gran medida el aumento, mientras que Mesoamérica y el Caribe han mostrado una mayor estabilidad en los últimos años. 

El informe también identifica la falta de acceso económico a dietas saludables como una cuestión crítica. En 2022, 182,9 millones de personas en América Latina y el Caribe no podían permitirse acceder a ellas. Esto marca una mejora de 2,4 puntos porcentuales en comparación con 2021, lo que significa que 14,3 millones de personas más pueden permitirse una dieta saludable. 

Datos que para el caso de Colombia muestran que para 2022 (última cifra reportada) el costo de una dieta saludable fue de 4,13 dólares PPA (por debajo del promedio regional de 4,56 dólares PPA por persona por día y por encima del promedio mundial de 3,96 dólares PPA por persona por día). Esto se traduce que un 36,6% de la población de Colombia (19 millones de personas) no pudo acceder a una dieta saludable.

“El sobrepeso y la obesidad son un creciente desafío en la región y un factor de riesgo clave para las enfermedades no transmisibles. Una dieta saludable es la base para la salud, el bienestar, el crecimiento óptimo y el desarrollo. La OPS posiciona la salud como piedra angular para la transformación de sistemas alimentarios, promoviendo políticas fiscales, incluyendo impuestos, políticas públicas de compra de alimentos saludables, la regulación de la publicidad, incluidos los sucedáneos de la leche materna; la inocuidad de los alimentos, la reformulación de productos alimentarios y el etiquetado frontal”, indicó el Jarbas Barbosa, Director de la Organización Panamericana de la Salud. 

Las agencias enfatizaron la necesidad de acelerar aún más las inversiones y acciones destinadas a crear capacidades de largo plazo para responder a la variabilidad del clima y los eventos climáticos extremos. 

El Panorama de la seguridad alimentaria y la nutrición de cara a eventos climáticos extremos en Colombia

De acuerdo con Agustín Zimmermann, representante de la FAO en Colombia, una primera necesidad que tiene el país para hacer frente a estas vulnerabilidades es la identificación estadística de la situación nutricional, pues si bien se ha hecho un esfuerzo en la actualización de la data en materia de seguridad alimentaria (acceso a alimentos), es preciso identificar también la calidad de los alimentos que están consumiendo los habitantes de Colombia.

En cuanto a la atención de eventos climáticos extremos, es necesario seguir adelantando acciones anticipatorias como las desarrolladas frente al fenómenos de El Niño, que históricamente en Colombia en repetidas ocasiones ha generado amplias afectaciones a las comunidades, así como cuantiosas pérdidas económicas y de medios de vida debido al aumento en las temperaturas y las precipitaciones.

“El modelo de Acción Anticipatoria implementado por la FAO en Colombia ha generado un retorno de USD $14,53 por cada dólar invertido, demostrando que la inversión en prevención es clave para construir un futuro más resiliente”, explica Zimmermann.

“En este modelo, que hemos desarrollado en alianza con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, así como agencias de cooperación y otras instituciones, permitió que en los últimos dos últimos años más de 100.000 personas (25.000 familias) de La Guajira, el Cesar, La Mojana, y Chocó hicieran frente con medidas anticipatorias, permitiéndoles ser resilientes y evitar pérdidas en sus medios de vida agropecuarios, y con ello garantizar su seguridad alimentaria”, agregó.

Dentro de las recomendaciones que deja Zimmermann frente a la situación se encuentran:

* Fortalecer los sistemas de alertas temprana y ampliar el desarrollo del modelo de acciones anticipatorias en el sector agropecuario

* Ampliar la línea de seguros agropecuarios y los programas de protección social para comunidades rurales.

* Generar articulación interinstitucional para el desarrollo de estos programas de atención en gestión del riesgo y amenazas en el sector agropecuario.

* Fomentar el desarrollo de políticas que promueven la resiliencia agroclimática, proporcionando mayor integración en el funcionamiento de los sistemas agroalimentarios.

* Impulsar la implementación de prácticas de producción sostenible en la ruralidad, a la vez que se fomentar una mayor demanda local de alimentos acudiendo a modelos como el de circuitos cortos de comercialización.

Primer foco de fiebre aftosa en Alemania

* La detección del foco de fiebre aftosa en Alemania, donde la última notificación se produjo hace 37 años, viene a recordar el riesgo constante que representan las enfermedades animales.

* «El foco de la enfermedad se encuentra en la región de Brandeburgo, vecina de Berlín (…) Estos son los primeros reportes de esta enfermedad en Alemania desde 1988», dijo el portavoz del Ministerio de Agricultura alemán, Michael Hauck.

Por: Jorge Jiménez * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(Animal´s Health – Viernes 10 de enero de 2025).- El Laboratorio Nacional de Referencia para la Fiebre Aftosa (FA) del Instituto Friedrich Loeffler (FLI) acaba de confirmar un caso de infección por el virus de la fiebre aftosa en muestras de un búfalo de agua de Märkisch-Oderland, en Brandeburgo.

Las autoridades locales responsables iniciaron medidas de control y protección adecuadas. En el FLI se están realizando más investigaciones para determinar con mayor precisión el virus. Un equipo de FLI está apoyando las investigaciones del brote en el lugar. La fiebre aftosa es una enfermedad puramente animal y no se puede transmitir a los humanos, por lo que no es una zoonosis.

Se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta a los animales de pezuña hendida (bovinos, ovinos, caprinos y porcinos). Muchos animales salvajes y de zoológicos también pueden contraer la fiebre aftosa.

A nivel internacional se aplican normas muy estrictas para la prevención y el control de la fiebre aftosa. No existe ninguna opción de tratamiento para los animales enfermos. Si incluso un animal en una granja enferma, todos los animales de pezuña hendida deben ser sacrificados y eliminados de manera inofensiva.

El último foco de fiebre aftosa en Alemania se produjo en Baja Sajonia en 1988. En Europa, el último brote se registró en Bulgaria en 2011. Antes, en 2001, el Reino Unido y, posteriormente, Francia, Irlanda y los Países Bajos se vieron afectados por un importante brote de fiebre aftosa.

El virus de la fiebre aftosa sigue siendo endémico en Turquía, Oriente Medio y África, muchos países de Asia y partes de América del Sur. Los productos animales importados ilegalmente de estos países representan una amenaza constante para la agricultura europea.

“El mundo sigue estando expuesto a la fiebre aftosa”

La detección del foco de fiebre aftosa en Alemania, donde la última notificación se produjo hace 37 años, viene a recordar el riesgo constante que representan las enfermedades animales.

Un peligro que quiso subrayar recientemente Esteban Turic, CEO de Biogénesis Bagó, compañía referente en esta enfermedad, durante una entrevista con Animal’s Health. “El mundo sigue estando expuesto a la fiebre aftosa. De hecho, siguen apareciendo emergencias en países donde por muchos años no circulaba”, apuntó.

Asimismo, señaló que “es una enfermedad que, para los que no están del todo familiarizados —porque a veces en los países donde una enfermedad no circula desde hace mucho se pierde la noción del riesgo—, es altamente contagiosa”.

Durante la entrevista, Turic también mencionó la posibilidad de que la enfermedad llegara a algún país de la Unión Europea (UE). El CEO señaló que sería más probable la llegada de la enfermedad introduciéndose desde el exterior que reemergiendo a través de un reservorio viral.

* Jorge Jiménez: Redactor de Animal´s Health (Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid).

Enfermedades, climatología adversa y cambio climático: Los constantes esfuerzos del sector frutícola por adaptarse

* Este año, varios países lucharon contra condiciones climáticas adversas y anomalías que afectaron a su agroindustria.

* Los huracanes Helene y Milton, que tocaron tierra con sólo dos semanas de diferencia, azotaron varios estados y provocaron importantes pérdidas agrícolas en Estados Unidos.

Agricultura & Ganadería

(Portal Frutícola – Martes 31 de diciembre de 2024).- El cambio climático, la sostenibilidad y la meteorología adversa han estado en la mente de todos a lo largo de 2024, principalmente desde el punto de vista de la agricultura. Con los efectos del cambio climático en los cultivos, la propagación y aparición de nuevas enfermedades y la abrumadora propagación de plagas, el sector ha tenido que adaptarse y forjar un nuevo camino pavimentado con soluciones sostenibles para hacer frente a los imprevistos de este año y los siguientes.

Enfermedades y mosca de la fruta

La industria del plátano y la banana ha luchado constantemente contra la sigatoka negra y el Fusarium R4T, dos graves enfermedades. La RT4 supone una importante amenaza para la industria. Originaria de Asia y en rápida expansión, la enfermedad ya se ha detectado en tres países latinoamericanos: Colombia, Perú y Venezuela.

El sector se está tomando en serio el impacto de la enfermedad. Este año, el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (SENASA) de Perú, junto con el INIA y otros organismos del sector, han trabajado conjuntamente para contener el Fusarium R4T, presente en la región de Piura desde 2021. La enfermedad se ha convertido en una amenaza significativa para la industria, al punto que La Alianza Global unificó sus esfuerzos para luchar contra ella, comprometiéndose a detener su avance ante una gran amenaza para la supervivencia del banano y el plátano.

Por otra parte, los agricultores sudafricanos prosiguieron su lucha contra la normativa europea sobre la mancha negra de los cítricos, impuesta por la Unión Europea hace dos años. Según la Asociación de Cultivadores de Cítricos de Sudáfrica (CGA), la medida de tratamiento en frío reforzado exigida para las exportaciones de cítricos sudafricanos, puesta en marcha debido a la preocupación por la falsa polilla, redujo las exportaciones de naranjas sudafricanas a Europa en un 20% este año. En respuesta, Sudáfrica inició una segunda disputa en la Organización Mundial del Comercio contra la normativa sobre cítricos, y España respondió con desprecio, defendiendo las normas.

En julio, la Unión confiscó 11 envíos de cítricos sudafricanos debido a la detección de Phyllosticta citricarpa, el hongo responsable de la mancha negra de los cítricos y de la falsa polilla. Tras meses de idas y venidas, España ha seguido insistiendo en la prohibición de los cítricos, y la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha informado que ha detectado ocho casos de mancha negra en envíos de cítricos sudafricanos destinados a la Unión Europea en septiembre.

En una entrevista con el director general de la Asociación Sudafricana de Productores de Cítricos, Justin Chadwick, dijo que el gobierno sudafricano había llevado la disputa comercial sobre los requisitos de la Unión Europea a la fase de panel en la Organización Mundial del Comercio y que las medidas comerciales de la Unión Europea sobre la mancha negra no tienen fundamento científico.

El Huanglongbing, HLB, causado por Candidatus Liberibacter asiaticus, más conocido como enverdecimiento de los cítricos, también ha sido un problema para la industria en varios de los principales países productores de cítricos.

Clima

Este año, varios países lucharon contra condiciones climáticas adversas y anomalías que afectaron a su agroindustria. Las inundaciones y lluvias torrenciales en Brasil dejaron pérdidas de vidas humanas, devastaron ciudades y arruinaron cultivos. La inundación fue la más destructiva para el país en más de 80 años. Rio Grande do Sul, uno de los principales estados productores de manzanas del país, sufrió pérdidas puntuales debido al exceso de humedad en el suelo.

España también tuvo que hacer frente a inundaciones sin precedentes, que causaron daños por valor de más de 1.090 millones de euros (1.170 millones de dólares) en el sector agrario valenciano, según las primeras estimaciones de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA). La DANA, un destructivo sistema meteorológico en el que el aire frío y el cálido chocan para producir potentes nubes de lluvia y catastróficas inundaciones repentinas, trastornó vidas en la Comunidad Valenciana y provocó pérdidas devastadoras en el sector agrario español, en el que los productores de cítricos se vieron especialmente afectados.

Las regiones más afectadas fueron Ribera Alta, Utiel-Requena, l’Horta Sud y Ribera Baixa en Valencia, y Baix Maestrat, Plana Alta y Alt Maestrat en Castellón.

Además de las pérdidas en la producción y las plantaciones, resultaron gravemente dañados los caminos rurales y las infraestructuras agrícolas, incluidos canales de riego, muros, terraplenes, sistemas de riego por goteo, instalaciones de almacenamiento, cobertizos para herramientas, pozos de riego, invernaderos, maquinaria y edificios agrícolas y ganaderos.

California también experimentó condiciones y fenómenos meteorológicos adversos. Las lluvias y las temperaturas inusualmente bajas redujeron la producción de almendras, y los incendios forestales causaron más de 6 millones de dólares en pérdidas agrícolas.

Cambio climático

Los huracanes Helene y Milton, que tocaron tierra con sólo dos semanas de diferencia, azotaron varios estados y provocaron importantes pérdidas agrícolas en Estados Unidos.

Helene causó daños catastróficos en todo el sureste de Estados Unidos. Fue la tercera tormenta en azotar Georgia en los últimos 13 meses, generando pérdidas agrícolas estimadas en 6.460 millones de dólares. Los grandes nogales del estado, de entre 40 y 50 años, sufrieron pérdidas del 70%; los árboles más jóvenes, en torno al 40%. Algunos productores de pecanas de Georgia perdieron el 100% de su cosecha.

Milton tocó tierra en la costa oeste de Florida y la producción de cítricos y fresas del estado se vio afectada, con daños agrícolas que superaron los 2.000 millones de dólares, que afectaron a materias primas como productos animales, cultivo de cítricos y frutas no cítricas, cultivos de campo, invernaderos y cultivo de hortalizas.

En Australia Occidental, productores de cerezas de los bosques meridionales sufrieron un golpe devastador en su temporada debido al tiempo caluroso, seco y ventoso del verano, agravado por un invierno cálido con mínimas heladas, lo que ha provocado una drástica reducción de los rendimientos, advirtiendo a los consumidores que no habrá cerezas disponibles durante la temporada de vacaciones.

La climatología adversa también afectó a la producción de macadamia del país. El calor prolongado seguido de lluvias y tiempo húmedo ha hecho que la temporada de cosecha sea un reto para muchos agricultores, lo que ha provocado una reducción del 9% respecto a las previsiones anteriores.

Sostenibilidad y ajustes por el cambio climático

La 29ª Conferencia de las Partes (COP29) celebrada este año en Bakú (Azerbaiyán) se centró en la urgencia de hacer frente al cambio climático. La atención se centró en la energía, la ciencia, la tecnología, la alimentación, la agricultura y el agua. Desde que el clima adverso se ha convertido en un problema cada vez más persistente para los agricultores, el sector ha abordado o retrasado el cambio climático haciéndose más sostenible. Este año, muchas marcas, asociaciones y organizaciones líderes del sector cambiaron sus prácticas para adaptarse a los retos.

IFCO implantó envases reutilizables en colaboración con Rimi para reducir los residuos y las emisiones de carbono. La Corporación Colombiana de Productores y Exportadores de Aguacate Hass (CorpoHass) anunció una alianza con Cecodes para posicionar a la corporación como un faro de calidad y sostenibilidad.

CorpoHass también dio a conocer su nueva marca, “Aguacates de Colombia, sostenibilidad en su esencia”, que se inspira en la armonía de la naturaleza y el orgullo colombiano.

La Asociación de Cultivadores de Banano de Colombia (Augura) también hizo hincapié en la importancia de la sostenibilidad laboral, destacando que el 100% de los trabajadores del sector tienen un empleo formal y aportan cerca del 75% de los ingresos a los municipios donde se cultiva el banano.

Fresh Del Monte anunció que alcanzaría sus objetivos de sostenibilidad antes de lo previsto gracias a varios esfuerzos, como la introducción de contenedores de plástico reutilizables para los envíos de bananas en Norteamérica y la eliminación de 758 toneladas de papel de un solo uso y más de 5 toneladas de plástico.

Westfalia anunció el lanzamiento del grabado láser en mangos para eliminar la necesidad de pegatinas PLU de plástico individuales e introdujo envases de papel de aguacate sostenibles fabricados con un 25-30% de residuos de aguacate.

Fyffes habló de la creciente demanda de piñas sin corona, que reducen significativamente las emisiones de carbono. Como ocupan menos espacio, se pueden transportar hasta un 30% más de piñas.

En Chile, un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello (UNAB) desarrolló una solución para la descomposición postcosecha de las frutas, un reto crítico para la industria agroexportadora chilena dada la lejanía del país de los principales mercados mundiales.

En la COP29 de Bakú, países de las Américas mostraron al mundo el rol fundamental que cumplen los biocombustibles

* En la gráfica de iz. A der.: Manuel Otero, Director del IICA; Lloyd Day, Subdirector del IICA; Linda Schmid, de la Asociación de Productores de Granos de Estados Unidos (U.S. Grains Council); Gloria Alvarenga, Directora de Integración, Acceso y Seguridad Energética de la Organización Latinoamericana de Energía; Lais García de la División de Energías Renovables del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil; y Andrew Matters, Director de Política y Economía de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

* El biodiésel y el etanol son las alternativas a los combustibles fósiles, pues reducen las emisiones y una oportunidad para el desarrollo de estas agroindustrias en la región por la alta oferta de materias primas para su producción.

Agricultura & Ganadería

(IICA – Martes 19 de noviembre de 2024).- Los países de las Américas exhibieron en el pabellón del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en la COP29 el potencial de su producción de biocombustibles para reducir la dependencia de los combustibles fósiles y contribuir a los objetivos globales para mitigar los daños a la naturaleza.

Actores del continente rindieron cuentas en el mayor foro ambiental del mundo, de los resultados que ya se están obteniendo, a través del etanol y del biodiesel, en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el transporte.

La Casa de la Agricultura Sostenible de las Américas, espacio que el IICA instaló en el estadio de la ciudad de Bakú, fue el escenario de un panel que reunió a líderes de distintas entidades regionales de los biocombustibles.

Participaron Gloria Alvarenga, Directora de Integración, Acceso y Seguridad Energética de la Organización Latinoamericana de Energía; Linda Schmid, de la Asociación de Productores de Granos de Estados Unidos (U.S. Grains Council); Lais García de la División de Energías Renovables del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil y Andrew Matters, Director de Política y Economía de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

Las palabras de bienvenida las pronunció Manuel Otero, Director General del IICA, mientras que Lloyd Day, Subdirector General del IICA, fue el moderador de la conversación.

Los oradores pusieron el acento en que las políticas públicas de impulso a los biocombustibles a la región deben ser estables, predecibles, de largo plazo y también deben aguardar armonía con las principales regulaciones a nivel global.

Andrew Matters se refirió a la oportunidad que representan para América Latina las perspectivas de los combustibles sostenibles de aviación (SAF, por sus iniciales en inglés), debido a los recursos de biomasa que tiene la región.

“Los combustibles sostenibles de aviación son combustibles no convencionales, producidos con materias prima distintas al petróleo. Pueden hacerse con aceite de cocina, de plantas, desperdicios urbanos o residuos agrícolas”, dijo.

Matters explicó que los SAF están en una etapa incipiente, ya que hoy todavía son entre dos y cuatro veces más caros que los combustibles convencionales, lo que tiene un impacto significativo para las líneas aéreas.

“Las perspectivas son muy buenas para 2030. Hoy ya hay 130 proyectos en marcha de SAF alrededor del mundo, casi todos en Europa y en las Américas. Estamos abiertos a todas las materias primas y consideramos que los combustibles con aceite de soja, maíz y caña de azúcar son clave para alcanzar la carbono neutralidad en 2050”, dijo Matters.

La Agencia Internacional de Energía pronosticó en 2023 un aumento de un 225% en el consumo de biodiesel para 2040, impulsado por el papel de la agricultura en la provisión de materias primas. Los SAF, en particular, podrían contribuir a una reducción del 65% de las emisiones en 2050, con un rol clave de las Américas.

Transición energética

Lais García, de la División de Energías Renovables del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, dijo que ese país considera que hay diferentes caminos para la transición energética. “Para algunas naciones la electrificación del transporte es una ruta adecuada, pero para otros no. Cuando hablamos de transición energética también hablamos de desarrollo y el etanol es una excelente herramienta, que puede ser producida en muchas regiones”.

“Todos los países productores de azúcar pueden tener una industria de etanol. Brasil ya es uno de los líderes en la producción de biocombustibles y hoy tenemos el programa Combustibles del Futuro, recientemente aprobado por el Parlamento brasileño, que constituye un ambicioso plan de descarbonización gracias a la profundización del uso de biocombustibles líquidos. Entre 2025 y 2037 planeamos, gracias al corte con etanol, ahorrar la importación de 26 billones de litros de gasolina”, agregó.

Linda Schmid, de la Asociación de Productores de Granos de Estados Unidos (U.S. Grains Council), llamó la atención acerca de que el etanol debe ser considerado por los países como parte de sus compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, en el marco del Acuerdo de París.

Gloria Alvarenga, de OLADE, dijo que América Latina es una de las regiones más verdes del mundo. “Nuestra matriz eléctrica está hecha en un 31% de fuentes renovables, cuando el promedio mundial es el 14%”, informó.

En cuanto al etanol y el biodiesel, precisó que la producción y el consumo están concentrados en Brasil, Argentina y Colombia, donde juegan un rol central en el transporte. “Tenemos -concluyó- vastos recursos de biomasa que son ideales para los biocombustibles, como caña de azúcar, soja, maíz y aceite de palma. La industria de los biocombustibles puede estimular el crecimiento económico y crear empleos, especialmente en zonas rurales, además de reducir la dependencia de las importaciones de combustibles fósiles”.