Gobierno y productores ponen fin al paro arrocero

* Firman acuerdo que consta de siete puntos y el cual incluye la regulación del precio del arroz paddy verde y levantamiento de los bloqueos en las vías del país.

* Este hito, fruto del diálogo constructivo entre las partes, se logra tras más de diez días del inicio de las movilizaciones.

Agricultura & Ganadería

(Minagricultura – Jueves 24 de julio de 2025).- El Gobierno nacional, liderado por los ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, Comercio, Industria y Turismo, e Interior, da a conocer a toda la ciudadanía que, en el marco del proceso de diálogo abierto, respetuoso, constructivo y participativo con los productores movilizados en el paro arrocero, se ha logrado un acuerdo histórico con el Comité Nacional del Paro Arrocero.

Dicho acuerdo está centrado en el contenido técnico de la resolución que establece un precio mínimo de compra para el arroz paddy verde, el cual permitirá avanzar en medidas urgentes y estructurales para enfrentar la actual coyuntura del sector y fortalecer su sostenibilidad en el tiempo.

Este logro, fruto del trabajo conjunto entre los ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural, Comercio, Industria y Turismo, Interior, Ambiente y Desarrollo Sostenible, Hacienda y Crédito Público; la Policía Fiscal y Aduanera, la Superintendencia de Industria y Comercio, los voceros del Comité Nacional del Paro Arrocero y la Defensoría del Pueblo como garante del diálogo, incluye los siguientes puntos:

1.      Regulación del precio del arroz paddy verde

•        El Gobierno nacional, en uso de las facultades legales y reglamentarias, someterá al régimen de libertad regulada de precios al arroz paddy verde.

•        Las partes aceptaron la fórmula de cálculo establecida en la Resolución propuesta por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y su respectiva memoria justificativa, y concordaron en que los precios establecidos garantizan los costos de producción al productor sin generación de utilidad.

•        Hoy se radicará, ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) el borrador de la resolución con el fin de que esta entidad emita el concepto de abogacía de la competencia, en el marco de lo establecido en la Ley 1340 de 2009.

•        Una vez sea emitido dicho concepto, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural expedirá la Resolución objeto del presente acuerdo.

2.      Medidas de defensa comercial

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo evaluará la viabilidad de promover la implementación de medidas de defensa comercial y de medidas con fundamento en la política de aranceles inteligentes frente a las importaciones de arroz paddy y/o de arroz blanco, si se verifican las condiciones que establecen las normas aplicables.

3.      Creación de Comisión Técnica

Se acordó la creación de una comisión con participación de ambas partes cuyo objetivo será:

•        Identificar e implementar los mecanismos contemplados en la ley que permitan arropar a las productoras y productores afectados por la caída de precios del arroz paddy verde desde el 26 de junio de 2025 hasta la fecha de expedición de la Resolución que someterá al régimen de libertad regulada de precios al producto agrícola no transformado, arroz paddy verde.

•        Retomar, fortalecer e implementar el paquete de medidas que contemplaron el apoyo directo a la comercialización, el FONSA y el Fondo de Acceso a Insumos Agropecuarios – FAIA en el primer trimestre del año 2025, sin perjuicio de la identificación de otros mecanismos establecidos en la ley que permitan garantizar el mismo fin.

4.      Tarifa del Uso del Agua (TUA)

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible realizará una mesa técnica con el Comité Nacional de Paro Arrocero con el fin de buscar una solución definitiva que permita para ajustar el sistema y método del instrumento económico que permita el acceso justo al agua para el sector agropecuario.

5.      Unidad de Gestión Pensional y Parafiscales (UGPP)

El Ministerio de Hacienda y Crédito Público liderará una mesa técnica con el objeto de revisar las fuentes de información, como el insumo a la resolución 209 de 2020 para la determinación de la presunción de costos.

6.      Controles a centros de acopio

La Policía Fiscal y Aduanera (POLFA), en coordinación con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) se comprometen a realizar controles en los centros de acopio y en los molinos en los lugares acordados en la mesa, con el fin de revisar los stocks y sus orígenes.

7.      Finalización de acciones de movilización y restablecimiento de la movilidad en las vías del país

Con la firma del acta, el Comité Nacional de Paro Arrocero manifiesta su conformidad con los acuerdos consignados y, en consecuencia, declara culminado el Paro Nacional Arrocero y suspendidos todos los cierres de vías y/o manifestaciones asociadas a la movilización arrocera, iniciada el 14 de julio de 2025. Todo esto sin perjuicio de los escenarios de socialización que ello implique en las diversas regiones.

Finalmente, las partes dejaron dos constancias:

1.      El Comité Nacional de Paro reafirma su disposición para retomar las movilizaciones que considere pertinentes en el futuro y como resultado del seguimiento al cumplimiento de lo acá acordado.

2.      El Gobierno nacional reitera su vocación de diálogo y su invitación al Comité Nacional de Paro a priorizar siempre las rutas de entendimiento.

ACTA DE COMPROMISOS ENTRE GOBIERNO NACIONAL Y COMITÉ NACIONAL DE PARO ARROCERO

Los detalles de la resolución de regulación del precio del paddy verde son ajustadas, incorporando en la resolución la Tabla de Calidad en los parámetros establecidos históricamente (humedad e impurezas). Se eliminó el parágrafo frente al volumen y condiciones regionales, es decir aplica sobre la totalidad de la cosecha a nivel nacional.

Se acuerda que los precio por zonas son:

Bajo Cauca:                 Precio carga 125 Kilos                   $ 186.434

Centro:                        Precio carga 125 Kilos                   $ 198.686

Costa Norte:                Precio carga 125 Kilos                   $ 189.098

Llanos:                         Precio carga 125 Kilos                   $ 182.173

Santanderes:               Precio carga 125 Kilos                   $ 194.424

EMERGENCIA: La enfermedad de la yuca “escoba de bruja” se propaga en Suramérica

* La enfermedad escoba de bruja de la yuca se está propagando rápidamente por el noreste de Suramérica, amenazando este alimento básico fundamental para millones de personas en Brasil y en el continente.

* Investigadores de la Alianza y sus aliados, incluido Embrapa —la principal organización de investigación agrícola de Brasil—, lanzaron un plan de respuesta rápida para frenar la propagación y mitigar las posibles consecuencias devastadoras para la seguridad alimentaria y los medios de vida.

Agricultura & Ganadería

(ALIANZA-CIAT – Martes 22 de julio de 2025).- En 2023, agricultores de yuca en zonas remotas de la Guayana Francesa observaron con estupor cómo sus cultivos se marchitaban. Arrancaban tallos deteriorados del suelo y, en lugar de encontrar grandes racimos de yuca —piedra angular de la dieta en Suramérica, hallaban apenas raíces del tamaño de zanahorias.

Las agencias locales (FREDON en la Guayana Francesa y Rurap en Brasil) informaron sobre la magnitud del problema a los organismos oficiales de investigación agrícola que trabajan en la región y, en 2024, se envió una notificación oficial al Ministerio de Agricultura de Brasil informando lo que parecía ser en ese momento una nueva enfermedad, presente únicamente en el sudeste asiático.

Tras analizar los resultados de una expedición a la Guayana Francesa llevada a cabo por la Alianza de Bioversity International y el CIAT y funcionarios locales, los investigadores identificaron el problema: la enfermedad de la escoba de bruja, provocada por un hongo aún poco conocido. Fue el primer reporte de este patógeno en las Américas. En 2025, se confirmaron los dos primeros reportes en el país más grande de América Latina, en marzo y mayo, separados por al menos 1.000 km de distancia.

Científicos de la Alianza de Bioversity International y el CIAT (la Alianza) y de la Corporación Brasilera de Investigación Agrícola (Embrapa) lanzaron en junio de 2025 un plan de respuesta rápida para mitigar la propagación de la enfermedad y formalizar los esfuerzos de colaboración iniciados a principios del año. La prioridad inmediata es frenar o contener la expansión de la escoba de bruja y evitar un desastre continental en la seguridad alimentaria.

“Estamos ante una emergencia”, afirmó Paulo Melo, investigador de la Oficina de Relaciones Internacionales de Embrapa, durante una reunión estratégica en la sede regional de la Alianza en Colombia. “La yuca es un alimento diario en Brasil. Si los productores, especialmente muchas mujeres y comunidades indígenas, no tienen raíces de yuca, no tendrán qué comer ni de qué vivir”.

El norte de Brasil es uno de los mayores consumidores de yuca del mundo. Este país es, por mucho, el principal productor de yuca de América Latina. La CWBD, sigla de esta enfermedad en inglés, tiene tasas de infección de hasta el 90% en el sudeste asiático, donde la Alianza identificó por primera vez en 2023 al hongo patógeno como causante de la enfermedad. Los primeros informes en Brasil y Guayana Francesa indican tasas alarmantemente altas de mortalidad de la yuca.

La yuca es una fuente esencial de calorías, carbohidratos, vitaminas y micronutrientes. Fácil de cultivar incluso en condiciones adversas, sus raíces y la harina derivada de ellas desempeñan un papel esencial en

muchas dietas. La yuca es fundamental para la seguridad alimentaria de unas 800 millones de personas en el mundo, especialmente pequeños agricultores. Muchos países africanos consumen más yuca per cápita que el propio Brasil. Hasta el momento, no se han reportado casos de CWBD en África.

La propagación de la escoba de bruja en Brasil es especialmente preocupante porque la Amazonía es el centro de origen de la yuca, donde fue domesticada por primera vez y donde existe su mayor diversidad natural, incluidas al menos 98 especies silvestres emparentadas. Debido a que la enfermedad es nueva en Suramérica, los científicos creen que hay poca resistencia natural.

Aunque se necesita una línea de investigación adicional, se cree que la escoba de bruja probablemente saltó desde un huésped aún desconocido en el sudeste asiático hacia el cacao, el aguacate y la yuca, lo que aumenta la preocupación de que podría volver a pasar del cultivo de yuca al de cacao, incluso al de copoazú, en Suramérica, centro de origen de estos cultivos. Investigadores de la Alianza esperan comprender la susceptibilidad del cacao al hongo causante de la escoba de bruja, el Ceratobasidium theobromae.

Ciencia para la prevención

Con la escoba de bruja expandiéndose por Suramérica, se acelera la carrera por comprender la magnitud de la amenaza. La colaboración Alianza–Embrapa contempla acciones inmediatas para contener la enfermedad. En última instancia, los investigadores esperan encontrar una forma de tratar la CWBD o identificar resistencia natural en algunas variedades de yuca para incorporarlas en nuevas líneas de mejoramiento.

Actualmente, no existe tratamiento para la CWBD. La única forma de erradicarla es recolectar todas las plantas infectadas de un área y quemarlas. Pero como algunos tallos infectados permanecen viables para la siembra —sin mostrar signos externos de infección—, se cree que la transmisión está fuertemente vinculada al comercio de estacas de yuca, el material principal para su propagación.

“La principal preocupación de Embrapa ahora es detener la escoba de bruja antes de que ponga en riesgo la vida y los medios de subsistencia de millones de personas”, dijo Jane Simoni, de la Oficina de Relaciones Internacionales de esta organización. “Este trabajo tiene que ver con la colaboración Sur-Sur y la lucha contra el hambre y la pobreza. Este problema afecta directamente a las personas más vulnerables en regiones muy pobres de América Latina”.

Las prioridades inmediatas incluyen mapear la distribución y severidad de la CWBD en el noreste de Brasil. Para ello, los científicos deberán implementar un conjunto estandarizado de herramientas moleculares desarrollado inicialmente para el sudeste asiático, que permite la detección en campo de C. theobromae. Investigadores de la Alianza planean desplegar esta tecnología en la región y proveer a la amplia red de expertos de Embrapa con estas herramientas de detección.

Los científicos también quieren mapear la diversidad de la yuca y recolectar urgentemente parientes silvestres y variedades locales —las seleccionadas y cultivadas por agricultores durante generaciones— antes de que se infecten.

Brasil cuenta con grandes colecciones tanto de variedades cultivadas como de especies silvestres. Pero Paulo Melo, de Embrapa, afirmó que deben lanzarse nuevas expediciones de recolección pronto. Como parte de la colaboración, parte del material recolectado se llevará al banco de germoplasma de la Alianza en Colombia, Semillas del Futuro, que cuenta con casi 6.000 accesiones de yuca de 28 países, incluidas 1.557 de Brasil.

Estas accesiones o materiales deben mantenerse vivas y replicarse in vitro, una tarea delicada. Las muestras deben transportarse rápidamente a instalaciones adecuadas para asegurar su supervivencia.

Los investigadores de Semillas del Futuro distribuyen diferentes variedades nuevas de yuca cada año, pero desarrollar nuevas variedades lleva tiempo. Análisis anteriores de la Alianza identificaron fuentes de resistencia a la enfermedad de la raya marrón, una gran amenaza en África. La investigación sobre esta enfermedad continúa en la actualidad.

“Es difícil exagerar la importancia de las colecciones de germoplasma de yuca”, señaló Jonathan Newby, líder del equipo de investigación en yuca de la Alianza. “Constituyen la base genética para el mejoramiento y para encontrar y comprender la resistencia natural a enfermedades. Es fundamental recolectar el material amenazado por la escoba de bruja, evaluarlo y trasladarlo rápidamente a instalaciones de almacenamiento in vitro para investigación”.

De unas 300 variedades de yuca evaluadas, los mejoradores de la Alianza han encontrado múltiples con resistencia a la escoba de bruja en el sudeste asiático. Las muestras en Semillas del Futuro y otros bancos también podrían mostrar algún nivel de resistencia. Aunque el patógeno es nuevo en Suramérica, es poco probable que muchas plantas presenten resistencia natural, pero los científicos esperan que sí exista alguna.

“Todo esto requiere tiempo y recursos”, dijo Simoni. “No puedes hacer un experimento esta semana y tener resultados la próxima. No funciona así. Estamos trabajando para reunir rápidamente a la mayor cantidad posible de expertos internacionales para enfrentar este desafío. También debemos asegurar que África esté preparada, porque el impacto de la escoba de bruja allí podría ser profundo. Tenemos que actuar ahora. Esta es ciencia para la prevención”.

El trabajo sobre la escoba de bruja se basa en décadas de colaboración entre la Alianza y Embrapa, que recientemente entró en una nueva fase enfocada en fortalecer aún más sus lazos.

“La Alianza y Embrapa esperan hacer contribuciones significativas no solo en la respuesta e investigación sobre el escobillo, sino también en temas de interés mutuo como la seguridad alimentaria, la acción climática y la transformación de los sistemas alimentarios”, afirmó Maya Rajasekharan, directora gerente de la Alianza para las Américas.

Un hongo “fastidioso”

Los científicos de la Alianza y sus socios están a la vanguardia del preocupante avance de la CWBD en los últimos años. Además de identificar a C. theobromae como su causa en el sudeste asiático (antes se pensaba que era una infección bacteriana o viral), los investigadores lograron cultivar el hongo en condiciones de laboratorio, un hito que tomó dos meses y nunca antes se había logrado. Esto permite entender mejor cómo actúa el hongo, probarlo en condiciones controladas, diseñar posibles tratamientos y desarrollar variedades resistentes.

“Pertenece a una familia llamada ‘hongos fastidiosos, y hace honor a su nombre”, dijo Wilmer Cuéllar, líder del equipo de Protección de Cultivos de la Alianza. “Es difícil de identificar, muy complicado de aislar, y los científicos tardaron décadas en asociarlo con la escoba de bruja”.

Tras secuenciar C. theobromae, el laboratorio de Cuéllar descubrió que ha estado infectando yuca en el sudeste asiático desde al menos los años 2000, y cacao desde los años 60. La enfermedad parece tener ciclos en esa región y suele resurgir tras temporadas de lluvias prolongadas. Actualmente, esa región enfrenta otro brote importante iniciado en 2022, que afecta a al menos media docena de países productores de almidón de yuca, un negocio de miles de millones de dólares clave para pequeños agricultores.

A Cuéllar le preocupa que C. theobromae se comporte de manera distinta en la Amazonía. Las condiciones de humedad son mucho más constantes que en el sudeste asiático, lo que podría crear un ambiente ideal para la propagación del hongo. Aunque aún no se puede predecir con certeza su avance, es probable que la CWBD siga su trayectoria por los países atlánticos del norte de Suramérica, incluida Colombia, cuyo mayor cultivo de yuca se encuentra en el norte.

“El terreno es completamente distinto en Suramérica y el hongo probablemente ‘vuele’”, advirtió Cuéllar. “Ya estamos viendo que se propaga rápidamente con síntomas más severos. Es un problema grave”.

Acuerdo preliminar para la estabilización de la cadena arrocera

* El periódico www.agriculturayganaderia reproduce el texto del informe que expidió el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en relación con lo que ha denominado “acuerdo preliminar” para restablecer la normalidad en el sector arrocero y garantizar la sostenibilidad de la cadena productiva de este cereal en Colombia.

Agricultura & Ganadería

(MADR – Viernes 18 de julio de 2025).- El Gobierno Nacional informa a la ciudadanía que, tras un proceso de diálogo respetuoso y constructivo, se alcanzó un acuerdo preliminar con la industria arrocera y Fedearroz como representante de los productores. Esto permitirá avanzar en medidas urgentes y estructurales para enfrentar la coyuntura del sector y fortalecer su sostenibilidad en el tiempo.

En ese orden de ideas, se han definido los siguientes compromisos iniciales:

1.      En uso de sus facultades legales, el Gobierno Nacional expedirá un acto administrativo que establezca un régimen de libertad regulada para definir un precio mínimo de referencia para el arroz paddy verde.

2.      En sentido similar, el Gobierno nacional expedirá un acto administrativo de régimen de libertad regulada para establecer un precio mínimo de referencia para el arroz blanco, asegurando también un abastecimiento y acceso estable para los consumidores.

3.      Este acuerdo reconoce que existen problemas estructurales en la cadena arrocera, razón por la cual se avanzará paralelamente en la implementación del Plan de Ordenamiento Productivo del Arroz, que articule a todos los eslabones de la cadena en una ruta conjunta de largo plazo que salvaguarde y proteja la producción primaria y la industria nacional, garantizando la soberanía alimentaria ante las fluctuaciones internacionales del arroz.

4.      Previo concepto, en los términos del parágrafo del artículo 1º de la Ley 155 de 1959 y del artículo 5º de la Ley 1340 de 2009 y demás normas que regulan la materia, como muestra de voluntad para que pueda avanzarse en la concertación de un acuerdo estructural de la cadena, y con el objetivo de que la materia prima no se deteriore y los agricultores no pierdan el arroz cosechado, la Industria garantizará la compra del arroz para su almacenamiento y conservación en las condiciones de comercialización actuales, sin perjuicio de que una vez entren en vigor las regulaciones de precio antes referidas, se pague a los productores la diferencia entre el precio pagado y los precios establecidos en la resolución de libertad regulada de precios del arroz paddy verde.

5.      Para concretar el presente acuerdo, el Gobierno Nacional implementará una salvaguardia sobre el arroz en los términos del artículo 5 de la ley 101 de 1993 y demás leyes que regulan la materia.

6.      El Gobierno nacional reitera su compromiso con una política agropecuaria que garantice ingresos mínimos dignos para los productores, sostenibilidad para la industria y, de manera prioritaria, la soberanía alimentaria del país.

7.      Seguiremos promoviendo el diálogo con los diferentes actores de la cadena, representantes de los productores, industriales y comercializadores para construir soluciones de cadena que permitan resguardar y proteger la producción e industria nacional, así como la seguridad y soberanía alimentarias.

Bogotá, 18 de julio de 2025

Alerta en el sector arrocero por nueva disminución en el precio al productor

* Desde la Federación Nacional de Arroceros hacemos un llamado urgente a las autoridades para que se revise esta distorsión en la cadena de valor del arroz y se adopten medidas que garanticen la equidad, la transparencia y la sostenibilidad del sector productivo. Sin rentabilidad para el productor, no hay seguridad alimentaria posible.

Agricultura & Ganadería

(Fedearroz – Miércoles 2 de julio de 2025).- La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) dio a conocer su enorme preocupación por la disminución del precio del arroz paddy verde pagado al productor en las principales zonas arroceras del país, entre 10.000 y 15.000 pesos por carga.

Esta situación implica una noticia nefasta para el sector arrocero colombiano, como quiera que golpea directamente al eslabón más débil de la cadena, como es el productor y se suma a una tendencia preocupante que venía dándose con los precios desde comienzos de 2025.

En medio de estos delicados hechos, el gerente general de Fedearroz Rafael Hernández Lozano, recordó que en junio de 2024 los productores recibieron en promedio nacional cerca de 225.000 pesos por carga, precio que a la fecha ha descendido a 170.000 pesos en la zona centro y hasta 158.000 en la zona Llanos, reducción histórica que representa una caída cercana al 25%.

Lo anterior evidencia una situación de inequidad y gran injusticia en contra del sector productor, pues a pesar de que los agricultores han venido alcanzando costos de producción similares a los registrados en Estados Unidos con la implementación del programa AMTEC, el deterioro del precio es de tal magnitud, que ha arrasado con los avances alcanzados gracias a las prácticas tecnológicas implementadas, a tal punto que los precios de hoy no permiten a nuestros agricultores alcanzar siquiera el punto de equilibrio.

Es un panorama que preocupa de sobremanera, pues la continua disminución de los precios a los agricultores sigue ocurriendo, a pesar del sinnúmero de reuniones realizadas con los diferentes actores de la cadena por el Ministerio de Agricultura como garante de la protección a la producción de alimentos. Esta reducción crea un nuevo clima de tensión y zozobra en el sector, precisamente al inicio de la gran cosecha del año.

¿Será que la distorsión de precios en un mercado altamente concentrado es el detonante de esta situación donde el único perjudicado en el agricultor?

“La idea no es que los demás eslabones de la cadena registren pérdidas, los precios deben ser justos para todos, garantizando eso si desde un principio, la justicia para el eslabón primario, porque de lo contrario, lo que se afianza es la destrucción de un sector productor básico de la seguridad alimentaria nacional”, ha enfatizado Hernández Lozano.

Ante este grave panorama Fedearroz recuerda una vez más que no puede seguir siendo el agricultor quien asuma todos los riesgos productivos, comerciales y económicos de la cadena, y es momento de que el Gobierno Nacional intervenga, en cumplimiento del artículo 65 de la Constitución Política de Colombia, que obliga a proteger especialmente la producción de alimentos y a quienes la hacen posible: los campesinos y productores del país.

La BMC inicia entrega de subsidios económicos directos a productores de arroz

* La entidad habilitó el proceso de radicación de documentos para los productores priorizados. Su experiencia, trazabilidad y eficiencia son clave para la ejecución del programa.

Agricultores & Ganaderos

(BMC – Lunes 16 de junio de 2025).- La Bolsa Mercantil de Colombia  publicó los requisitos y lineamientos operativos que deben cumplir los productores de arroz paddy verde priorizados para acceder a los subsidios económicos directos, contemplados en el programa de apoyo del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, diseñado para compensar la oscilación anormal de los precios del grano durante el primer semestre de 2025.

El programa busca estabilizar los ingresos de los pequeños y medianos arroceros que comercializaron su cosecha entre abril y junio de este año, afectados por la caída anormal de precios del mercado. Esta medida forma parte de los compromisos adquiridos por el Gobierno Nacional tras el paro arrocero, como respuesta a las dificultades reportadas en la comercialización del cereal.

La iniciativa contempla una bolsa de hasta $22.000 millones, de los cuales el Ministerio de Agricultura aporta $17.000 millones y el Fondo Nacional del Arroz, $5.000 millones. Los valores del apoyo fueron definidos por el Ministerio y se otorgarán con base en criterios técnicos de focalización.

El programa permite compensar hasta 227.800 toneladas de arroz paddy verde, distribuidas en tres grupos: 72.896 toneladas para pequeños productores de ingresos bajos, 61.961 para pequeños productores y 92.942 para medianos productores. Los dos primeros grupos recibirán hasta 2,52 salarios mínimos diarios legales vigentes (smdlv) por tonelada, mientras que los medianos productores podrán recibir hasta 1,64 smdlv por tonelada.

El proceso operativo inició el 6 de junio con la etapa de radicación de documentos por parte de los productores priorizados por el Ministerio. Esta fase se realiza a través del sitio oficial dispuesto por la Bolsa Mercantil (https://bit.ly/ProgramaArrozBMC). Una vez validados los documentos, los productores habilitados serán notificados para presentar su cuenta de cobro en la siguiente etapa del programa.

La operación del programa está a cargo de la Bolsa Mercantil, entidad seleccionada por su experiencia técnica, su infraestructura digital con trazabilidad bursátil y su trayectoria en la administración de recursos públicos para el sector agropecuario. Su participación en este esquema técnico refuerza su rol como operador confiable y especializado, que conecta a los productores con oportunidades reales de mercado bajo condiciones eficientes, seguras y verificables.

“Desde la Bolsa estamos aplicando un modelo operativo que permite que los recursos lleguen de manera directa, segura y transparente a quienes cumplieron con los requisitos definidos por el Ministerio. En este caso, actuamos como ejecutores de los procesos establecidos, garantizando el cumplimiento de las reglas, evitando duplicidades, validando la documentación y asegurando transparencia en cada etapa del programa”, explicó María Inés Agudelo Valencia, presidenta de la Bolsa Mercantil de Colombia.

El universo inicial priorizado por la cartera agropecuaria asciende a 1.196 productores. Por departamentos, Tolima concentra el 45,9% de los priorizados, seguido de Norte de Santander con el 35,1% y Huila con el 17,7%. Meta y Santander completan la lista con participaciones menores. En cuanto a la clasificación, el 40,7% corresponde a pequeños productores de ingresos bajos, el 32,6% a pequeños productores y el 26,6% a medianos productores.

“Nuestra labor como Bolsa Mercantil es conectar oferta y demanda en condiciones justas, trazables y eficientes. En este caso, estamos facilitando el acceso a un beneficio económico que busca estabilizar el ingreso de los productores y asegurar la sostenibilidad del subsector arrocero, clave para la seguridad alimentaria del país”, añadió.

Para acceder al beneficio, los productores deben cumplir con los requerimientos establecidos en la normativa del programa que pueden encontrar a través del sitio oficial de la Bolsa Mercantil.  El pago será realizado a través de los canales dispuestos luego de que haya validado las condiciones establecidas en la normatividad que rige el programa.

Todos los documentos están disponibles en: https://bit.ly/ProgramaArrozBMC

En Colombia, más de 266.000 empleos dependen de la papa

* La UPRA formuló el Plan de Ordenamiento Productivo y los Planes Maestros de Reconversión productiva Agropecuaria para la papa colombiana, que proyectan una cadena más productiva, sostenible y articulada al 2040.

* Más de 1,7 millones de hectáreas del país son aptas para el cultivo de papa, según análisis técnicos del SIPRA realizados por la UPRA.

Agricultura & Ganadería

(UPRA – Miércoles 4 de junio de 2025).- En el marco del Día Nacional de la Papa, la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) destaca la importancia estratégica de esta cadena para la seguridad alimentaria, la economía rural y el uso eficiente del suelo agropecuario en Colombia.

Desde el ordenamiento territorial, la UPRA ha identificado 1,7 millones de hectáreas aptas para el cultivo de papa en el primer semestre agrícola, y 1,8 millones en el segundo, con más de 53% de esta área clasificada como de alta aptitud, lo que permite orientar con mayor precisión las decisiones de siembra, inversión y abastecimiento en el país.

“El ordenamiento productivo de la cadena de la papa es un paso estructural hacia la transformación del campo colombiano. Este Plan nos permite priorizar el uso eficiente del suelo, fortalecer a los pequeños productores y generar condiciones para atraer inversión productiva en zonas rurales. Planificar con datos, con enfoque territorial y con visión de largo plazo es la mejor manera de garantizar seguridad alimentaria y desarrollo sostenible”, afirmó Dora Inés Rey, directora (e) de la UPRA.

Por su parte, Alexander Rodríguez Romero, entregó cifras que afirman por qué la papa está en el corazón de la agricultura campesina, familiar étnica y comunitaria: “En el país hay más de 90.000 productores de papa con una producción que superó los 3,6 millones de toneladas y un área sembrada de 192.589 hectáreas en 2023. Este cultivo representa el 1,4% del PIB agropecuario, con una alta demanda de empleo, transporte e insumos, y es una de las principales actividades agrícolas de clima frío”.

Esta cadena genera más de 266.000 empleos, de los cuales más de 76.000 son directos, lo que la convierte en un motor para la economía campesina y la agricultura familiar, que participa con el 75% de las unidades productivas del sector y aporta el 61% de la producción nacional.

Uno de los principales logros de la UPRA es la formulación participativa del Plan de Ordenamiento Productivo (POP) y los Planes Maestros de Reconversión Productiva Agropecuaria de la papa, elaborados en articulación con los productores, los papicultores, asociaciones, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Fedepapa, las gobernaciones y demás miembros de esta cadena.

“Estos instrumentos técnicos y de política pública definen una hoja de ruta a 20 años para transformar la cadena en una actividad más eficiente, con productos de calidad, mayor agregación de valor y mejores condiciones para los agricultores. El POP contempla un Portafolio de Programas y Proyectos (PPP) con ocho programas y 27 proyectos estructurados, orientados a dinamizar inversiones públicas y privadas, impulsar procesos de innovación y promover un uso sostenible de los suelos. Con esta planificación, se espera responder de forma oportuna a la creciente demanda de alimentos y cerrar las brechas sociales en las zonas productoras”, explicó Alejandro Flórez, líder de los POP en la UPRA.

Para concluir, Fidel Londoño Stipanovick, líder de los Planes Maestros en la UPRA enfatizó: “La reconversión productiva agropecuaria no es cambiar la actividad que realizamos con la papa sino mejorar esas prácticas, para que los resultados sean sostenibles en términos sociales, económicos y ambientales. Nos hemos trazado cuatro objetivos con y para las regiones: 1. Aportar a la reducción de las brechas en el desempeño y sostenibilidad de las actividades agropecuarias. 2. Establecer lineamientos para direccionar la oferta institucional del sector agropecuario, para impulsar las transformaciones que requieren los sistemas productivos y el territorio. 3. Reducir los conflictos de uso del suelo al interior de la frontera agrícola, y 4. Contribuir a mejorar la oferta y la calidad de los productos agropecuarios vinculados con la seguridad alimentaria del país”.

Con el impulso al ordenamiento productivo de la papa, la UPRA reafirma su compromiso con la planificación territorial como herramienta clave para garantizar la seguridad alimentaria del país. A través de datos, análisis técnicos y articulación con los actores del sector, la entidad promueve un modelo de desarrollo rural que proteja el suelo productivo, fortalezca a los pequeños productores y consolide una cadena más competitiva, sostenible e inclusiva en todo el territorio nacional.

Colombia disminuyó las áreas de siembra y producción de cereales y leguminosas en 2024

* La falta de garantías a nuestros agricultores para fomentar la siembra y el cambio climático, las principales causas.

* Los granos que presentaron mayor disminución en producción y área sembrada fueron el trigo, con 44,3% y 48,8%, respectivamente, seguido de maíz blanco con 24,5% y 21,2%, respectivamente.

* La avena, la cebada y la soya presentaron un aumento en su producción y área cultivada.

* La cebada fue la que más creció en producción, con un 26,8%. Por su parte, la soya lideró el aumento de hectáreas cultivadas, con un 18,9%.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Jueves 22 de mayo de 2025).- La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya – Fenalce manifiesta su preocupación ante el comportamiento negativo que registraron las áreas de siembra y los volúmenes de producción de varios cereales y leguminosas en Colombia durante el año 2024, en comparación con 2023, lo cual compromete la sostenibilidad del campo y pone en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria del país.

Específicamente, el maíz amarillo, maíz blanco, sorgo, trigo, arveja, fríjol voluble y haba sufrieron una caída en sus indicadores productivos. Factores climáticos adversos y la falta de garantías para los agricultores, son las principales causas de estos comportamientos. 

En contraste, se registraron aumentos en la producción y área sembrada de cultivos como la avena, la cebada y la soya, lo que evidencia que existen oportunidades con estos granos. En el caso del fríjol arbustivo, aunque se redujo el número de hectáreas sembradas, la productividad aumentó.

Si bien hubo mejoras para algunos granos, desde la Federación se hace un llamado al Gobierno Nacional a implementar políticas que den garantías a los agricultores y aseguren condiciones justas, que les permita aumentar las áreas de siembra y, en general, la producción de estos granos. 

“De cara a este panorama, incrementar las áreas cultivadas y la producción de nuestros granos es vital, pero no hay una política clara para estos sectores que les permita crecer, ser rentables y competitivos. Fenalce está listo para acompañar este gran reto y lograr la tan anhelada seguridad y soberanía alimentaria. Sabemos que Colombia cuenta con suficiente potencial productivo, pero cualquier iniciativa de transformación requiere cambios estructurales de parte no solo de los agricultores, sino de todos los actores indispensables para lograr una cadena de valor competitiva y sustentable. Dichos cambios deben abarcar desde el entorno de la investigación científica hasta la regulación e incentivo del comercio, y es indispensable contar con el apoyo del gobierno, para lograr los resultados esperados”, sostuvo Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

Añadió, “la Federación viene haciendo grandes esfuerzos en la ejecución de los recursos de los fondos parafiscales, haciendo investigación, extensión y fortaleciendo las capacidades técnicas de los agricultores, pero los recursos no son suficientes para la gran necesidad de estos sectores”.

A continuación, se presenta el balance de 2024 para los diferentes granos que representa la federación, en comparación con 2023: 

Cereales

•        El maíz amarillo en 2024 tuvo una producción de 1.040.723 toneladas, en 236.450 hectáreas cultivadas, siendo Meta Altillanura, Córdoba y Tolima las regiones de mayor producción, tanto en sistema tecnificado, como tradicional. El rendimiento promedio fue de 4,40 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (1.130.996 toneladas – 292.221 hectáreas), en 2024 disminuyó la producción 8,0% y el área cultivada 19,0%.

•        El maíz blanco en 2024 tuvo una producción de 448.859 toneladas, en 106.516 hectáreas cultivadas, siendo Córdoba, Valle del Cauca y Tolima los departamentos con mayor producción, tanto en sistema tecnificado, como tradicional. El rendimiento promedio fue de 4,21 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (594.777 toneladas – 135.283 hectáreas), en 2024 disminuyó la producción 24,5% y el área cultivada 21,2%.

•        La avena en 2024 tuvo una producción de 5.000 toneladas, en 2.280 hectáreas cultivadas, siendo Boyacá el único departamento en el que se sembró este cereal. El rendimiento promedio fue de 2,15 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (4.370 toneladas – 1.980 hectáreas), en 2024 creció la producción 14,4% y el área cultivada 15,5%.

•        La cebada en 2024 tuvo una producción de 10.488 toneladas, en 3.760 hectáreas cultivadas, siendo Boyacá, Nariño y Cundinamarca los departamentos en los que se sembró este cereal. El rendimiento promedio fue de 2,79 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (8.271 toneladas – 3.355 hectáreas), en 2024 creció la producción 26,8% y el área cultivada 12,1%.

•        El sorgo en 2024 tuvo una producción de 9.070 toneladas, en 3.820 hectáreas cultivadas, siendo Meta Altillanura, Córdoba y Tolima las regiones en las que más se cosechó este cereal. El rendimiento promedio fue de 2,37 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (10.540 toneladas – 4.250 hectáreas), en 2024 disminuyó la producción 13,9% y el área cultivada 10,1%.

•        El trigo en 2024 tuvo una producción de 4.636 toneladas, en 1.490 hectáreas cultivadas, siendo Boyacá, Nariño y Cundinamarca los departamentos en los que se sembró este cereal. El rendimiento promedio fue de 3,11 toneladas por hectárea. En comparación con 2023 (8.322 toneladas – 2.910 hectáreas), en 2024 disminuyó la producción 44,3% y el área cultivada 48,8%.

Leguminosas

•        La arveja en 2024 presentó un área total cultivada de 24.228 hectáreas, con una producción de 121.500 toneladas y un rendimiento promedio de 5,01 toneladas por hectárea. Nariño, Boyacá y Cundinamarca fueron los departamentos en los que más se produjo esta leguminosa. En comparación con 2023 (26.726 hectáreas – 137.381 toneladas), en 2024 disminuyó el área cultivada 9,3% y la producción 11,5%, principalmente por las lluvias constantes en estos departamentos que afectaron los cultivos y retrasaron las cosechas. 

•        El fríjol arbustivo en 2024 presentó un área total cultivada de 38.335 hectáreas, con una producción de 38.413 toneladas y un rendimiento promedio de 1,00 toneladas por hectárea. Santander, Nariño y Antioquia fueron los departamentos en los que más se produjo esta variedad de fríjol. En comparación con 2023 (39.389 hectáreas – 36.715 toneladas), en 2024 disminuyó 2,6% el área cultivada, sin embargo, la producción creció 4,6%, esto se explica por mejores rendimientos en los departamentos de Santander, Tolima y Boyacá en los que las condiciones climáticas favorecieron a los cultivos.

•        El fríjol voluble en 2024 presentó un área total cultivada de 37.069 hectáreas, con una producción de 58.576 toneladas y un rendimiento promedio de 1,58 toneladas por hectárea. Huila, Antioquia y Cundinamarca fueron los departamentos en los que más se produjo esta variedad de fríjol. En comparación con 2023 (39.545 hectáreas – 60.295 toneladas), en 2024 disminuyó 6,2% el área cultivada y la producción 2,8%.

•        El haba en 2024 presentó un área total cultivada de 1.610 hectáreas, con una producción de 8.744 toneladas y un rendimiento promedio de 5,43 toneladas por hectárea.  Nariño y Cundinamarca fueron los departamentos en los que se sembró esta leguminosa. En comparación con 2023 (1.580 hectáreas – 7.690 toneladas), en 2024 aumentó el área cultivada 1,9% y la producción 13,7%.

Soya

La soya en 2024 tuvo una producción de 235.454 toneladas en un área cultivada de 93.267 hectáreas, presentando un rendimiento promedio de 2,52 toneladas por hectárea. Meta Altillanura, Valle del Cauca y Meta Piedemonte fueron las regiones en las que más se sembró esta oleaginosa.

En comparación con 2023 (197.882 toneladas – 87.300 hectáreas), en 2024 creció tanto la producción como el área cultivada, en 18,9% y 6,8%, respectivamente. Igualmente, el rendimiento fue menor en 2023 (2,27 t/ha) comparado con 2024.

Colombia libre de brotes de Fusarium R4T

* Más de 34 mil millones de pesos se han invertido en la contención del Fusarium y en la sanidad de los cultivos de plátano y banano.

* Producto del trabajo entre el ICA, los gremios y Agrosavia, en labores de prevención, vigilancia y contención, se ha logrado que, en los últimos dos años, no se hayan presentado nuevos brotes de Fusarium R4T.

* El 98% del territorio nacional no presenta casos de Fusarium R4T.

* En Colombia, Fusarium R4T no se registra en plátano, cultivo de importancia socioeconómica en los 32 departamentos del país.

* Para el presente año y el 2026, en el marco de la articulación nacional e internacional se tiene previsto continuar con la gestión de riesgos fitosanitarias, con la participación del sector público y privado para evitar la dispersión del patógeno.

* El PMU – Fusarium R4T, es un espacio de concertación nacional para la prevención, vigilancia y contención del hongo y evitar la afectación en la soberanía agroalimentaria y en la balanza exportadora nacional.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Miércoles 7 de mayo de 2025).- En el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural se llevó a cabo el primer Puesto de Mando Unificado (PMU) Fusarium R4T del presente año, con el fin de afianzar el compromiso con el sector, la protección fitosanitaria de este sistema productivo y la generación de alimentos sanos para el consumo humano. Cabe mencionar que el sector bananero y platanero genera más 500.000 empleos directos e indirectos y que alrededor de 560 mil familias campesinas se dedican al cultivo en el territorio nacional, aspectos claves para la seguridad alimentaria y la economía del país.

“En los últimos cinco años, desde el ICA y bajo esquemas de articulación interinstitucional con Agrosavia, Augura, Asbama, Asohofrucol y otras organizaciones del sector, se ha invertido más $34 mil millones de pesos para la prevención, vigilancia y contención del Fusarium R4T, lo que se refleja en que el 98% del territorio nacional no tiene registro de este hongo causante de la enfermedad. Estas acciones fortalecen las exportaciones, el empleo y bienestar en el campo y la generación de alimentos sanos para todos”, señaló Paula Andrea Cepeda Rodríguez, gerente general del ICA.

Desde el ICA se han adelantado actividades de prevención con fortalecimiento de los PAPF en frontera con Venezuela, control a la movilización, medidas fitosanitarias, desinfección de vehículos en la costa norte colombiana, acompañamiento técnico a pequeños y medianos productores, fortalecimiento del proceso de diagnóstico y brigadas fitosanitarias, entre otras actividades.

Durante el 2024 y en lo corrido del año, el ICA ha capacitado a más de 6.000 personas entre trabajadores de fincas, pequeños y medianos productores de musáceas con diferentes estrategias de comunicación del riesgo.

En el plano internacional, el ICA ha fortalecido las capacidades técnicas de los profesionales con intercambio de experiencias y participación en simulacros en Bolivia y Ecuador. Además, ha participado de escenarios de diseño de políticas fitosanitarias transnacionales como los ofrecidos por la CAN y la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria.

El PMU, Fusarium R4T, contó con presencia de representantes del Ministerio de Agricultura, el ICA, Augura, Asbama, Agrosavia, Asohofrucol, y otras entidades con quienes se trabaja en equipo para asegurar el presente y futuro de la producción agrícola nacional.

Con el trabajo liderado desde el Gobierno nacional y ejecutado por el Ministerio de Agricultura y el ICA, articulado con la investigación y el sector gremial, se ha logrado la contención del Fusarium Raza 4 Tropical y el mantenimiento de la condición de “ausente” en otras regiones del país.

De interés:

* Los empleos directos en banano de exportación son en promedio 0.9 hombre por hectárea, eso suma 53 mil empleos directos y 110 mil indirectos.

* De los 53 mil empleos directos, del Magdalena son 19 a 20 mil empleos.

Impulsar el desarrollo de semillas locales, fundamental para fortalecer la producción de soya y maíz en Colombia

* La alta dependencia de semillas importadas, especialmente en maíz, donde alrededor del 80% de las semillas sembradas provienen del exterior, y en soya, donde incluso se utilizan semillas que ingresan ilegalmente al país, afectan la calidad y trazabilidad de la producción.

Agricultura & Ganadería

(GDS – Sábado 26 de abril de 2025).- En el marco del Día Internacional de las Semillas, que se conmemora hoy 26 de abril, es fundamental resaltar la necesidad de fomentar la producción de semillas de cultivos esenciales para la seguridad alimentaria del país.  Para ello, resulta indispensable fortalecer la oferta de semillas nacionales, en especial en cultivos estratégicos como el maíz y la soya, con el fin de mejorar su competitividad en el ámbito agrícola.

De acuerdo con Henry Vanegas Angarita, presidente del Grupo GDS -Grupo Desarrollador de Semillas- y exgerente de Fenalce, “un país es fuerte en un cultivo en la medida en que tenga una amplia y diversa oferta de semillas. No podemos depender de pocas variedades para sembrar millones de hectáreas, lo cual vuelve vulnerables los cultivos ante los retos del cambio climático”, dijo Vanegas.

Vanegas advierte que Colombia ha desaprovechado la riqueza de sus suelos y su ubicación estratégica para un mayor desarrollo de cultivos tradicionales, lo cual se debe en parte, a una tendencia global hacia dietas simplificadas y al predominio de alimentos ultraprocesados en la alimentación diaria.

De acuerdo con el Grupo GDS, existe una alta dependencia de semillas importadas, especialmente en maíz, donde alrededor del 80% de las semillas sembradas provienen del exterior, y en soya, donde incluso se utilizan semillas que ingresan ilegalmente, afectando la calidad y trazabilidad de la producción.

Henry Vanegas Angarita

Se necesita mayor inversión en investigación para el mejoramiento genético

El fortalecimiento de la investigación científica y el mejoramiento genético es indispensable para desarrollar semillas adaptadas a las condiciones locales. Vanegas subraya que el debilitamiento de los centros de investigación agronómica representa una seria preocupación: “No hemos valorado suficientemente su papel en la adaptación al cambio climático, en el desarrollo de variedades resistentes y en la sostenibilidad ambiental”.

Colombia necesita potenciar el uso de bancos de germoplasma, promover el uso de semillas certificadas y desarrollar variedades adaptadas a las características agroecológicas de cada región. “Somos un país de regiones, pero no lo reflejamos en nuestra oferta de semillas. El Valle del Cauca, por ejemplo, tiene un gran potencial para producir semilla de soya, pero seguimos optando por la importación”, afirma.

Consciente de este reto, el Grupo GDS anunció inversiones en el desarrollo de semillas mejoradas de soya, maíz y fríjol, con un enfoque regional. Esta estrategia se enfocará en zonas como el Valle del Cauca y en la altillanura colombiana, e incluirá investigación aplicada y capacitación a profesionales agropecuarios para llevar mejores semillas al campo.

Es de resaltar que Colombia, hasta octubre del año pasado, en la COP 16, ratificó el Tratado Internacional de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura ante la FAO, lo cual genera un compromiso en la utilización de forma sostenible de las semillas que nos puedan asegurar la seguridad alimentaria, entre estas las de maíz, soya, frijol, entre otras, abriendo la puerta al desarrollo de nuevas variedades mejoradas.

Este acuerdo permite el acceso e intercambio de diversidad genética de semillas, lo cual es fundamental para afrontar los retos del cambio climático y fortalecer la seguridad alimentaria. Además, fomenta la participación de comunidades campesinas e indígenas en sistemas agrícolas sostenibles. “Con este tratado se fomenta el intercambio de semillas y su mejoramiento, siendo clave fortalecer de la base genética de nuestros cultivos”, explica Vanegas.

Colombia necesita una política sólida para impulsar el mejoramiento genético, mayor inversión en centros de investigación y una estrategia nacional de desarrollo de semillas locales. Esto no solo incrementará la productividad y rentabilidad del agro, sino que también fortalecerá la seguridad alimentaria, protegerá la biodiversidad y reducirá la dependencia tecnológica del país, comenta el presidente del Grupo GDS

De acuerdo con Vanegas Angarita, la tendencia actual que registra el crecimiento del área del cultivo de la soya en la Altillanura Colombiana indica que cada dos años se duplica la demanda de semilla para siembra (Ver gráfica).

El directivo también hace referencia al uso responsable de semillas híbridas: “No debemos temerles. Son el resultado del cruce entre variedades, ofrecen mayores rendimientos, mejor adaptación climática y mayor resistencia a plagas. Además, reducen el uso de plaguicidas y generan beneficios ambientales”.

Colombia aumentó la importación de cereales, leguminosas y soya, acentuando su dependencia para abastecer el consumo interno

* Faltan políticas claras para aumentar las áreas de producción y ser más competitivos: Fenalce

* Colombia importó más de 9 millones de toneladas de cereales (maíz amarillo, maíz blanco, avena, cebada, malta, sorgo, trigo, maíz pira), más de 160.000 toneladas de leguminosas (arveja, fríjol, garbanzo, lenteja) y más de 2 millones de toneladas de soya y derivados (soya, aceite de soya, torta de soya), en 2024.

* Este mismo año, Colombia exportó más de 4.000 toneladas de cereales, leguminosas y soya. Aunque esta cifra representa un volumen reducido, las exportaciones de granos y sus derivados en Colombia cuentan con oportunidades de crecimiento que requieren del desarrollo de estrategias que fortalezcan la tecnificación del campo, la estandarización de la calidad y la articulación con mercados internacionales que consoliden al país como un actor relevante en estos sectores.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Miércoles 23 de abril de 2025).- Colombia incrementó su dependencia de las importaciones para abastecer el consumo interno de cereales, leguminosas y soya, una tendencia que ha ido en ascenso. Así lo revela el más reciente análisis de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), tras monitorear el comportamiento de las importaciones durante 2024.

En esta vigencia, el país importó más de 9 millones de toneladas de cereales, más de 160 mil toneladas de leguminosas y más de 2 millones de toneladas de soya. Específicamente en maíz, la demanda creció a un ritmo más rápido que la producción, esta fue de 8.381.248 toneladas para 2024. Para cubrir esta demanda, en 2024 el país importó 6.822.054 toneladas de maíz, es decir, el 81,4 % del grano que consume.

“De cara a este panorama, definitivamente no hay una política clara que le permita a los sectores de cereales, leguminosas y soya ser competitivos y rentables para lograr la deseada soberanía alimentaria. Entre estas políticas, se deben aumentar las áreas de producción. Fenalce está listo para acompañar este gran reto de lograrla, y dejar atrás la fragilidad de la economía nacional. Sabemos que Colombia cuenta con suficiente potencial productivo para dar un giro positivo, aumentar la producción y cubrir así un porcentaje significativo de las demandas básicas de su población y de la industria, en el mediano y largo plazo”, sostuvo Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

En ese mismo año, Colombia exportó más de 4.000 toneladas de cereales, leguminosas y soya. Si bien, los volúmenes son reducidos, el país cuenta con oportunidades de crecimiento que requieren del desarrollo de estrategias que fortalezcan la tecnificación del campo, la estandarización de la calidad y la articulación con mercados internacionales para consolidar a Colombia como un actor relevante en la exportación de granos y sus derivados.

Una gran oportunidad de exportación en este momento se presenta con el fríjol caupí, un fríjol arbustivo de clima cálido sembrado en la Costa Caribe que, gracias a programas del Fondo Nacional de Leguminosas, ha aumentado de manera importante su cultivo en los últimos años. En el departamento de Córdoba se sembraron, en 2024, unas 2.000 hectáreas.

“Decisiones de política agropecuaria acompañadas de estrategias que promuevan la tecnificación del sector agrícola, la estandarización de la calidad y la integración con mercados internacionales será fundamental para posicionar a Colombia como un actor clave en la exportación de granos y sus derivados”, explicó el gerente general.

Balance de importaciones en 2024:

•        Cereales

Se importaron 6.448.575 toneladas de maíz amarillo, provenientes en su mayoría de Estados Unidos (99%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura, Santa Marta y Barranquilla con destino a Antioquia, Bogotá y Valle del Cauca, principalmente.

En el caso del maíz blanco se importaron 373.479 toneladas, provenientes de Estados Unidos (100%), que ingresaron por el puerto de Santa Marta, Barranquilla y Cartagena con destino a Antioquia, Cundinamarca y Bogotá, lugares donde se ubican las principales trilladoras del país.

De avena se importaron 927 toneladas, provenientes en su mayoría de Chile (63%) y Estados Unidos (32%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura con destino a Antioquia y Bogotá. Su principal uso es el consumo humano.

En cuanto a la cebada se importaron 358.479 toneladas, provenientes de Argentina (76%) y Francia (24%), que ingresaron por el puerto de Cartagena con destino a Bogotá, principalmente. Es de resaltar que Bavaria es el único importador de cebada en grano. Mientras que, las importaciones de malta sin tostar (31.392 toneladas) y malta tostada (489 toneladas), fueron importadas por otras empresas cerveceras cuyo principal proveedor es Holanda con un 40% de participación en el mercado. Por otro lado, del extracto de malta, subproducto de la cebada, se adquirieron 6.891 toneladas, de las cuales un 90% fueron de Singapur.

De sorgo se importaron 217 toneladas, provenientes de Estados Unidos (100%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura con destino a Antioquia, principalmente.

De trigo se importaron 1.923.956 toneladas, provenientes en su mayoría de Canadá (61%), Estados Unidos (24%) y Argentina (13%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura, Barranquilla y Santa Marta con destino a Bogotá, Valle del Cauca y Santander.

También importamos 24.553 toneladas de maíz pira, provenientes en su mayoría de Argentina (62%), Estados Unidos (23%) y Brasil (14%), las cuales ingresaron principalmente por Cartagena y Buenaventura con destino a Bogotá y Antioquia.

•        Leguminosas

Se importaron 23.728 toneladas de arveja, provenientes en su mayoría de Canadá (88%) y Argentina (7%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura y Cartagena con destino a Bogotá, Nariño y Antioquia. Esta arveja se comercializa como grano seco, pues toda la arveja fresca que se consume en el país es 100% nacional.

En fríjol importamos 41.813 toneladas, provenientes en su mayoría de Argentina (22%), Estados Unidos (22%) y Ecuador (18%), que ingresaron por el puerto de Cartagena, Ipiales y Buenaventura con destino a Nariño, Antioquia y Bogotá, principalmente.

•        Leguminosas que no producimos e importamos para el consumo interno 13.338 toneladas de garbanzo fueron importadas, provenientes en su mayoría de Argentina (44%), Canadá (26%) y México (26%); también se importaron 82.662 toneladas de lenteja de Canadá (67%) y Estados Unidos (32%), principalmente.

•        Soya y derivados

Se importaron 443.542 toneladas de soya, provenientes de Estados Unidos (100%), que ingresaron por el puerto de Santa Marta, Buenaventura y Barranquilla con destino al Valle del Cauca, Bogotá y Santander.

De aceite de soya se importaron 337.414 toneladas, provenientes en su mayoría de Bolivia (66%) y Estados Unidos (20%), que ingresaron por el puerto de Buenaventura, Santa Marta y Barranquilla con destino a Bogotá, Valle del Cauca y Magdalena.

En cuanto a torta de soya se importaron 1.709.884 toneladas, provenientes en su mayoría de Estados Unidos (84%) y Bolivia (11%), que ingresaron por el puerto de Barranquilla, Buenaventura y Santa Marta con destino a Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca, principalmente.

Balance de exportaciones en 2024:

•        Cereales

Se exportaron 0,315 toneladas de avena a Aruba (57%) y Venezuela (40%), 150 toneladas de cebada a Ecuador (100%), 875,4 toneladas de maíz amarillo a Cuba (86%) y Aruba (8%), 417,7 toneladas de maíz blanco a Chile (56%) y Estados Unidos (41%), 2,9 toneladas de sorgo y 0,45 toneladas de trigo a Curazao (100%). En el caso del maíz se están exportando productos derivados, como harinas precocidas y arepas.

•        Leguminosas

Se exportaron 1.801,7 toneladas de fríjol catalogados como fríjol común, donde los principales destinos fueron Estados Unidos (84,4%), España (8,6%) y Corea del Sur (2,8%). También se vendieron 23,6 toneladas de fríjol caupí a Estados Unidos (100%), y 17,5 toneladas de arveja a España (62%) y Estados Unidos (36%). Esto evidencia el potencial exportador que tiene Colombia con el fríjol.

•        Soya y derivados

Se exportaron 858,9 toneladas de torta de soya a Cuba (50%) y Guatemala (50%). Colombia es competitiva en el mercado interno de soya, pero no en exportación. Los altos costos logísticos, especialmente el flete, dificultan la viabilidad de exportar soya.