Encefalitis Equina del Este (EEE) en Colombia

* El ICA reitera que con la colaboración activa de los productores, profesionales del sector y autoridades locales, es posible contener esta situación y prevenir su propagación a otras regiones del país.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Domingo 19 de octubre de 2025).- Frente a los recientes reportes sobre la detección de casos de Encefalitis Equina del Este (EEE) en el departamento de Sucre, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) informa a la ciudadanía y al gremio ganadero que, en lo corrido del año, se han recibido nueve notificaciones relacionadas con enfermedades compatibles con encefalitis equina.

De estas, tres han sido descartadas, cuatro se encuentran en proceso de diagnóstico y dos han sido confirmadas clínicamente en équidos ubicados en el corregimiento Hato Nuevo (municipio de Corozal) y en el municipio de Galeras.

A nivel nacional, hasta la fecha, se han confirmado 25 casos positivos de EEE en los departamentos de Meta, Casanare, Bolívar y Sucre.

Adicionalmente, se han reportado dos casos positivos de Encefalitis Equina Venezolana (EEV) en los departamentos de Chocó y Bolívar; para esta última enfermedad existe una vacuna aprobada en el país. Ambas enfermedades se encuentran bajo el esquema de vigilancia pasiva del Instituto.

La EEE es una enfermedad de alta letalidad en équidos y con potencial zoonótico. Sin embargo, su transmisión se da exclusivamente a través de vectores biológicos (mosquitos) y no se propaga por contacto directo entre animales, tampoco entre animales y personas.

En este contexto, el ICA hace un llamado a la tranquilidad, al tiempo que reitera su compromiso con la protección de la sanidad animal del país. Se invita a todos los propietarios de équidos a:

* Reportar de manera inmediata cualquier signo clínico como: decaimiento, fiebre alta o alteraciones neurológicas, a través de cualquiera de los siguientes canales: línea de WhatsApp 324 2380738, micrositio de notificación en la página web del Instituto Formulario de notificación de signos clínicos – ICA https://www.ica.gov.co/areas/pecuaria/formulario-para-la-notificacion-de-signos-clinicos, o de manera presencial en cualquiera de las 190 oficinas locales del ICA a nivel nacional.

* Restringir el desplazamiento de animales hacia otras zonas, especialmente si presentan síntomas.

* Implementar medidas de control vectorial en los predios, incluyendo la eliminación de criaderos de mosquitos.

* Acatar las disposiciones emitidas por las autoridades sanitarias locales y regionales.

Paralelamente, se han articulado acciones conjuntas con las autoridades departamentales y municipales de salud pública, para fortalecer las estrategias de prevención, vigilancia y control.

El ICA continúa monitoreando de forma permanente la situación y comunicará oportunamente cualquier novedad relevante que deba ser conocida por el sector productivo y la ciudadanía.

FAO convoca a “Mano de la Mano” por mejores alimentos y un mejor futuro

* 673 millones de personas en el mundo siguen con hambre; 2.600 millones no costean dietas saludables. Es hora de invertir en el futuro de la alimentación.

* Colombia atesora 40,1 millones ha, pero solo 30% se cultiva. Convertir potencial en alimentos nutritivos exige alianzas y financiamiento.

* En Colombia, 25,5% padece inseguridad alimentaria; 36,1% no costea dietas saludables. Urgen políticas e inversiones con enfoque territorial.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Jueves 16 de octubre de 2025).- La alimentación es el primer lenguaje que compartimos: une a familias, teje comunidades y sostiene la vida. En Colombia, cada plato reúne manos, suelos, lluvias y saberes. Sin embargo, detrás de cada arepa, cada taza de café o casabe, hay decisiones públicas, inversión y cooperación que hacen posible que ese alimento llegue con calidad y a tiempo a cada mesa. Este Día Mundial de la Alimentación (DMA) recordamos que comer bien no es un lujo: es un derecho y la base de la salud, la educación, la productividad y la paz.

Este año el DMA coincide con el 80.º aniversario de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y nos invita a actuar “Mano de la Mano por mejores alimentos y un mejor futuro”: gobiernos, sector privado, academia, cooperación internacional, comunidades trabajando juntos para transformar los sistemas agroalimentarios y asegurar dietas saludables sin dejar a nadie atrás.

Durante el evento central, realizado hoy en la sede central de la FAO (en Roma), el director general, QU Dongyu, recordó que “la lucha contra el hambre debe tener la dignidad como un elemento esencial. Reconocemos que el hambre es tanto una causa, como una consecuencia, de la pobreza multidimensional; por tanto, las respuestas deben ser también integrales”. “Cuando los graneros están llenos, el mundo está en paz. Solo trabajando mano de la mano en la lucha contra el hambre y la desigualdad, podemos pensar en un futuro mejor para todos, sin dejar a nadie atrás”, agregó.

Llamado al que se sumó su Santidad, el Papa León XIV, resaltando que “debemos unirnos en solidaridad para que en el mundo todos tengamos acceso a alimentos, tanto en cantidad como en calidad”. “El hambre no es el futuro de la humanidad, sino su perdición. Nadie puede quedar al margen de esta lucha, esta batalla es de todos”, afirmó.

Un mundo que mejora, pero con brechas urgentes

El panorama global ofrece señales mixtas. En 2024, más de 673 millones de personas (el 8,2% de la población mundial) padecieron hambre, y aunque se ha tenido una leve mejora respecto de 2023, retrocesos en África y Asia occidental se vieron con mayor fuerza, según el último informe sobre el estado de la seguridad alimentaria y la nutrición presentado en julio de este año (SOFI 2025).

En América Latina y el Caribe, la subalimentación bajó a 5,1% (34 millones) en 2024, aunque persisten vulnerabilidades; mientras que Colombia se ha reducido de forma sostenida la subalimentación: 3,9% en 2022–2024 (alrededor de 2,0 millones de personas), frente al 11% de mediados de la década de 2000.

Otro de los factores de análisis ha sido el costo de una dieta saludable, que en promedio mundial asciende a USD 4,46 por persona/día (PAA), costo que en América Latina y el Caribe llega a USD 5,16 PPA y en Colombia a USD 4,67; dejando así a más de 2.600 millones de personas en el mundo que no logran acceder a una alimentación saludable.

El panorama de Colombia en la lucha contra el hambre y la malnutrición

De acuerdo con el último reporte presentado por el DANE en mayo del presente año, la inseguridad alimentaria moderada o grave afectó al 25,5% de los hogares en 2024 (14,4 millones de personas), dejando a la población rural en el penoso ranking con el primer lugar en la carencia de recursos para acceder a alimentación necesaria para llevar una vida saludable.

Esta situación pone de presente una contrariedad, y es que, aunque Colombia cuenta con una frontera agrícola de 40 millones de hectáreas, dentro de esa frontera, solo cerca del 30% de los suelos se cultivan (7,6 millones ha).

“En los 80 años de la FAO, Colombia puede convertir su potencial agrícola en seguridad alimentaria y nutricional real. ‘Mano de la Mano’ significa alinear inversión, ciencia, mercados y territorios -con enfoque de género y juventud- para que cada hogar pueda acceder a dietas saludables de manera sostenible”, afirmó Agustín Zimmermann, representante de la FAO en Colombia.

“Durante el Foro Mundial de la Alimentación, desarrollado esta semana en la sede central de la FAO, hemos dado múltiples muestras de los aportes de la FAO en el trabajo colaborativo con gobiernos nacional y locales, empresa privada, cooperación internacional, academia y comunidades”, agregó.

80 años de FAO: resultados y la brújula para lo que viene

A lo largo de ocho décadas, la FAO ha impulsado hitos como la erradicación de la peste bovina, el Codex Alimentarius en inocuidad alimentaria, sistemas de alerta temprana contra plagas y enfermedades, y el monitoreo y apoyo en mercados y abastecimiento buscando la transparencia de los mercados, entre otros.

Hoy, la Organización orienta su acción con las Cuatro Mejoras de su Marco estratégico: una Mejor Producción, una Mejor Nutrición, un Mejor Medio Ambiente y Una Vida Mejor. Cada una de estas se ha integrado a la labor de la FAO y se traduce hoy en su presencia en más de 190 países, con el desarrollo de plataformas de cooperación como Mano de la Mano; Un País, Un Producto Prioritario; y la Alianza del G20 contra el Hambre y la Pobreza.

En el DMA 2025, la campaña global llega un llamado a acelerar políticas y proyectos que aumenten la producción sostenible, reduzcan pérdidas y desperdicios, y mejoren la asequibilidad de alimentos nutritivos para todos los hogares.

El DMA, conmemorado cada 16 de octubre, fecha de creación de la FAO en 1945, En 2025, el llamado es “Mano de la Mano por unos alimentos y un futuro mejores”. Satisfacer las necesidades de una población mundial en crecimiento exige trabajo en equipo: transfronterizo, intersectorial e intergeneracional. ¡El futuro de la alimentación se construye hoy, juntos!

El ICA rinde cuentas: llegó la hora de recoger la cosecha

* En el ICA entendemos que nuestra labor es sembrar confianza, cuidar lo que crece en la tierra y proteger los frutos del trabajo de miles de familias rurales: Paula Andrea Cepeda (Gerente ICA).

Agricultura & Ganadería

(ICA – Jueves 9 de octubre de 2025).- En el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) creemos que los resultados se cultivan con trabajo, compromiso y transparencia. Por eso, este 24 de octubre, a las 8:00 a.m., rendiremos cuentas a la ciudadanía desde nuestra seccional del Valle del Cauca, en Palmira, porque con dignidad, cumplimos lo que una vez soñamos. Llegó la hora de recoger la cosecha, una invitación a compartir los frutos de la labor que realizamos desde el corazón del campo.

Este espacio es una oportunidad para socializar, de manera abierta y participativa, los resultados de nuestra gestión y reafirmar la confianza de los productores, campesinos y aliados del sector agropecuario en una entidad que trabaja cada día por la sanidad animal y vegetal, la seguridad alimentaria y la protección del campo colombiano.

En el ICA entendemos que nuestra labor es sembrar confianza, cuidar lo que crece en la tierra y proteger los frutos del trabajo de miles de familias rurales. Rendir cuentas es, para nosotros, recoger los frutos de ese esfuerzo colectivo que fortalece el campo, impulsa la productividad y refleja el compromiso de una gestión pública transparente y cercana.

Invitamos a todos los ciudadanos, productores, gremios y aliados a ser parte de este encuentro de diálogo y confianza, en el que compartiremos cómo seguimos cumpliendo con dignidad nuestra misión de cuidar lo que se siembra y florece en Colombia, desde el corazón del campo.

PROFLORA 2025: Las flores colombianas reafirmaron que son las mejores del mundo

* Más de 10.000 personas, entre productores, líderes del sector y compradores participaron de este encuentro

* Durante los cuatro días de feria, el ICA sostuvo diferentes encuentros con líderes y empresarios del sector, reafirmando su compromiso con la calidad y la admisibilidad de las flores colombianas.

* Con un conversatorio académico que resalta la posición de nuestro país en la cima del comercio internacional de flores, productores y exportadores reconocieron los desafíos y los logros que tiene este sector.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Martes 7 de octubre de 2025).- El encuentro realizado en Corferias reunió al gremio floricultor de Colombia y de 60 países del mundo. Durante los cuatro días de Proflora 2025, los visitantes recorrieron 45 stands decorados con las flores y ramas de corte más lindas y coloridas, mientras empresarios cerraban nuevos negocios de exportación y productores y líderes conocían las últimas tendencias en desarrollo de nuevas variedades para seguir conquistando mercados internacionales.

Esta versión también contó con muchos visitantes en el stand del ICA, quienes entablaron conversaciones con nuestros técnicos, inspectores y agrónomos. Todo en torno al trabajo que hace el Instituto día a día para garantizar la inocuidad y calidad de las flores que nacen en las tierras de 10 departamentos, especialmente, de Antioquia y Cundinamarca. También fue un espacio propicio para exponerle a nuevos empresarios que le apuestan a este sector, cómo se logra la admisibilidad para que las flores puedan llegar con los más altos estándares de calidad a los países compradores.

Uno de los programas bandera que fue el principal tema de conversación en esta feria y que viene liderando el ICA desde hace más de un año, es el nuevo modelo de Inspección en Origen, una apuesta que busca monitorear las flores y ramas de corte que están listas para exportar, directamente en los centros de consolidación de cada cultivo, generando más agilidad en el proceso de inspección y reduciendo los tiempos de reacondicionamiento en caso de devoluciones.

La agenda académica también tuvo su espacio, donde el ICA, en compañía de cuatro empresas líderes en el sector floricultor: Flores Capiro, Benchmark Growers, Flores La Campiña y Ceniflores, hablaron de los retos y desafíos que tienen las exportaciones de flores y ramas de corte colombianas y cómo se trabaja en equipo para que al día de hoy ya se hayan exportado 65.000 toneladas, correspondientes a 900 millones de tallos. La producción colombiana no solo alimenta los mercados de grandes superficies de más de 100 países en todo el mundo, sino que también, se ha posicionado como proveedora de celebraciones de fechas tan importantes como San Valentín, Día de la Madre, Semana Mayor y Navidad.

La gerente general del ICA, Paula Cepeda, quien fue la moderadora del conversatorio, expresó que “desde el gobierno del cambio hemos afrontado muchos retos con el sector floricultor y los hemos convertido en oportunidades para seguir fortaleciendo la sanidad vegetal, logrando que nuestras flores sigan llevando el nombre de Colombia con dignidad a muchos países del mundo”.

Según datos de Asocolflores, en Colombia hay 10.682 hectáreas sembradas de flores y follajes, con 2.408 lugares de producción activos en el país, generando más de 200.000 empleos directos donde 90.000 son ocupados por mujeres, muchas de ellas cabeza de familia. Todo esto reafirma el compromiso de la Reforma Agraria liderada por el gobierno nacional y el desarrollo económico que representa este sector en el sustento de muchas familias de nuestro país.

Con las flores colombianas el Gobierno del Cambio sigue demostrando que, con dignidad, cumplimos.

Paula Cepeda (Gerente General del ICA). Foto Cortesía: ICA.

En Proflora 2025, la magia de la floricultura colombiana conecta la industria con más de 60 países 

* Colombia es reconocida internacionalmente por su amplia diversidad y por su marca país FLOWERS OF COLOMBIA diversity that inspires. Con más de 50 especies de flores y más de 1.500 variedades producidas durante todo el año.

* El ICA apalanca el sector consolidando al país internacionalmente como un productor de bouquets, es decir, arreglos florales de diferentes especies y variedades de flores que se venden listos para el consumidor final.

* Colombia cuenta con cerca de 11.000 hectáreas sembradas de flores y follajes.

* El ICA ha facilitado el registro de 2.400 lugares de producción a través del aplicativo SimplifICA.

* En Proflora 2025 el ICA hace presencia con un stand para atención al usuario y participación en la agenda académica.  Con dignidad cumplimos nuestra misión institucional, la cual contribuye a la generación de empleo en el campo y bienestar para los campesinos.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Jueves 2 de octubre de 2025).- En Proflora 2025 el ICA muestra la capacidad técnica del sistema fitosanitario del país como pilar fundamental para el sector floricultor, y fortalece a Colombia como el segundo exportador mundial de flores y principal proveedor de Estados Unidos, con más de 65.000 toneladas y 900 millones de tallos exportados.

Este sector genera cerca de 200 mil empleos, de los cuales el 60 % son ocupados por mujeres rurales y madres cabeza de familia, de esta manera el ICA contribuye al desarrollo económico y la seguridad alimentaria. 

Colombia cuenta con 10.807 hectáreas sembradas de flores y follajes concentradas principalmente en Cundinamarca con (7504,96 ha) y Antioquia (3049,16 ha). Le siguen Boyacá con (153,14 ha) y otros departamentos como Quindío, Nariño, Cauca, Guainía, Risaralda, Caldas, Valle del Cauca y Santander.

Con el trabajo del ICA en cada predio, este sector se convierte en un motor de divisas y desarrollo rural. Entre enero y agosto de 2025, a través de la Dirección Técnica de Sanidad Vegetal el ICA fortaleció la gestión fitosanitaria del sector ornamental, con actividades en vigilancia y control, brigadas fitosanitarias, registros y visitas, registro de productores en el aplicativo SimplifICA, medidas correctivas por interceptaciones y acuerdos binacionales, entre otros.

Las acciones del ICA han fortalecido de manera integral la sanidad y la competitividad del sector de flores y ramas de corte generando competitividad para decirle al mundo que, con dignidad, cumplimos.

Queso holandés hecho en Nariño

* El queso tipo holandés se eligió por su carácter semimadurado y su sabor suave, cercano al paladar de los nariñenses. Foto Cortesía: Jeferson Costain, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UNAL.

Por: Diana Manrique Horta * / Autora Invitada

Agricultura & Ganadería

(UNAL- Lunes 29 de septiembre de 2025).- Incrustado en la cordillera de los Andes, a más de 3.000 msnm, el municipio de El Contadero (Nariño) demostró que allí es posible producir un queso artesanal tipo holandés, conocido como Edam, que madura en el ambiente natural de la región sin necesidad de cámaras de refrigeración. El resultado abre una oportunidad para que las microempresas locales diversifiquen su oferta y ofrezcan un producto de mayor valor agregado, con buena aceptación entre los consumidores y costos más bajos para los productores.

Nariño concentra el 5% de la producción nacional de leche y sustenta gran parte de su economía en unas 300 microempresas. Allí predominan los quesos frescos, de sabor suave y de corta vida útil, lo que limita el acceso a mercados más amplios y expone a los productores a grandes pérdidas cuando se presentan bloqueos en las vías de salida hacia los centros de consumo.

“Cuando esto sucede, más de 360.000 litros de leche enviados hacia el interior del país se pierden por falta de alternativas de procesamiento”, señala Jeferson Eleomar Costain Ramírez, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Esa vulnerabilidad se vive con fuerza en El Contadero, en donde el clima frío y húmedo favorece la producción láctea pero los pequeños empresarios enfrentan dificultades para mantener la cadena de frío y garantizar una vida útil prolongada de sus productos.

Con más de 14.000 litros diarios de leche, el municipio aporta una parte significativa de la producción láctea de Nariño, aunque ese potencial contrasta con la escasa transformación y la dependencia de tecnologías costosas. La mayor parte de la leche se vende en bruto o cruda a intermediarios, mientras que solo la Asociación de Lácteos de El Contadero (Asolacc) reúne a 140 familias y concentra alrededor del 40% del acopio mediante una planta de enfriamiento de 5.000 litros.

La dependencia de productos frescos limita el acceso a nuevos mercados y deja a las familias expuestas a las pérdidas, en un contexto donde además diversifican su sustento con cultivos de papa y arveja. La necesidad de transformar la leche en productos de mayor duración y valor económico fue el punto de partida de la tesis de maestría del investigador Costain, quien elaboró un queso tipo holandés que madura en las condiciones naturales de la región sin necesidad de cámaras de refrigeración.

Adaptado al gusto y al clima de Nariño

El queso tipo holandés, conocido como Edam, fue elegido por su carácter semimadurado y su sabor suave, más cercano al paladar de los consumidores locales habituados a quesos frescos como el molido nariñense, el doble crema y la cuajada. A diferencia de estos, cuya vida útil apenas alcanza los 10 días, el holandés se puede conservar hasta 6 meses, lo que reduce pérdidas y abre posibilidades de mercado en zonas alejadas.

Según datos recogidos por el magíster, cada año se consumen en Colombia cerca de 2.000 toneladas de este producto, pero solo 800 se fabrican en el país; las restantes 1.200 corresponden a importaciones. En Nariño la producción está en manos de una sola gran empresa, Colácteos, que alcanza unas 170 toneladas anuales, cifra que no cubre la demanda nacional.

Con el propósito de ofrecerles una alternativa a los productores de El Contadero, en su trabajo el magíster Costain elaboró quesos tipo holandés con leche local empleando procesos de pasta lavada y cocida. Los productos se maduraron durante 4 semanas en dos escenarios: cámaras controladas y ambiente natural de El Contadero. Allí, a más de 3.000 msnm, la temperatura oscila entre 6 y 12 °C y la humedad relativa supera el 80%, condiciones que reproducen de manera natural lo que usualmente requieren costosos equipos de climatización.

“Quería comprobar si estas condiciones podían sustituir la refrigeración artificial, que llega a representar hasta el 60% de los costos de producción”, menciona el investigador.

Los quesos madurados en ambiente natural mostraron un mejor desarrollo de los microorganismos ácido-lácticos, con mayor proteólisis y generación de compuestos orgánicos volátiles, algunos beneficiosos para la salud. Entre ellos sobresalió el limoneno, asociado con las pasturas nativas con las que se alimenta el ganado local, que llegan a representar el 40% de los compuestos responsables del aroma.

En términos de composición, los quesos alcanzaron niveles de humedad entre 42 y 44%, proteína de 25 a 27% y grasa de 27 a 28%. Las pruebas microbiológicas confirmaron el cumplimiento de los requisitos sanitarios, salvo un caso aislado de Escherichia coli que desapareció durante la maduración. En cuanto a la textura, los análisis mostraron mayor firmeza y adhesividad, menor elasticidad y cohesividad, cambios propios de este tipo de quesos.

El análisis sensorial incluyó olor, color, textura y sabor. Los consumidores valoraron positivamente el producto, destacando su atractivo color, su textura distinta y agradable, y un sabor particular con notas de frutos secos.

“En la práctica no encontraron diferencias entre los quesos madurados en cámara y los madurados en el ambiente natural de El Contadero, lo que respalda la posibilidad de producir un queso de calidad sin necesidad de incurrir en altos costos energéticos”, destaca el magíster.

Reducción de costos y proyección regional

El mayor aporte de esta propuesta está en el ahorro energético. En las condiciones naturales de El Contadero se elimina el gasto eléctrico en control de temperatura, humedad y circulación de aire, lo que representa una reducción estimada entre el 30 y 60 % de los costos de producción asociados con la maduración.

La estandarización de este proceso artesanal significa que los pequeños productores pueden elaborar quesos de mayor valor agregado sin incurrir en gastos energéticos elevados. La reducción en costos puede llegar al 42%, y al mismo tiempo se abre la posibilidad de acceder a mercados diferenciados interesados en productos artesanales de calidad.

“En El Contadero tenemos las condiciones climáticas ideales para producir un queso madurado tipo holandés que compita en sabor y calidad con los importados, pero a costos mucho más bajos para los productores”, señala el investigador.

Aunque todavía no se producen lotes a gran escala, ya existen pequeños emprendimientos locales que experimentan artesanalmente con quesos madurados. El reto está en diversificar la oferta y superar la tradición de los quesos frescos, que, aunque generan ingresos rápidos dejan a los productores vulnerables frente a un mercado inestable y a pérdidas frecuentes en época de bloqueos.

El panorama de consumo también abre una oportunidad. Mientras en Colombia el consumo de leche disminuye, la de quesos crece de manera sostenida. Aunque el consumo per cápita aún está lejos de países como Argentina, Brasil o Chile, la demanda interna ofrece un escenario favorable para productos artesanales de calidad. En este contexto, el queso holandés madurado en las condiciones ambientales de Nariño no solo representa un camino hacia la diversificación productiva, sino también una estrategia para fortalecer la economía campesina y reducir la dependencia de importaciones.

* Diana Manrique Horta, Coordinadora de la Agencia de Noticias UNAL.

El poder oculto en la cáscara del mangostino

* La cáscara del mangostino tiene compuestos que protegerían las bacterias buenas del organismo. Foto Cortesía: Unimedios.

Agricultura & Ganadería

(UN – Martes 23 de septiembre de 2025).- El mangostino —un fruto que crece en climas cálidos como el de Mariquita (Tolima)— pasa casi desapercibido en Colombia. Lo curioso de esta fruta de cáscara morada y pulpa blanca es que lo que más pesa de ella no se come: el 70 % es cáscara, y casi siempre se desecha. Justo allí, en lo que tiramos sin pensar, una investigación encontró una posible aliada para nuestra salud intestinal. Según los hallazgos del estudio, esta parte olvidada de la fruta cuidaría las bacterias “buenas” del organismo de manera similar a los productos comerciales como la inulina.

Aunque no es originario de Colombia, el mangostino, fruta tropical de los bosques húmedos del sudeste asiático, se adaptó con éxito en América, especialmente en climas cálidos y húmedos como los del Tolima. En municipios como Mariquita algunas familias campesinas lo cultivan con esmero y lo venden en fresco. Esta fruta es apreciada por tener una pulpa de sabor suave, pero pocos prestan atención a lo que queda tras comerla: una cáscara gruesa y amarga que suele terminar en la basura.

Y sin embargo justo allí estaría la clave para cuidar algo fundamental de nuestro cuerpo: el microbiota intestinal. Paula Daniela Sánchez Vega, magíster en Biotecnología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, se hizo una pregunta sencilla pero poderosa: ¿y si esa cáscara no fuera solo desecho y sirviera como alimento para las bacterias buenas que habitan en nuestro intestino?

Esas bacterias “buenas”, conocidas como probióticos, ayudan a hacer la digestión, protegen contra infecciones y fortalecen nuestras defensas. Pero, como todo ser vivo, necesitan alimentarse, y es ahí donde entran los prebióticos, que son fibras o compuestos que no digerimos nosotros, pero sí nuestras bacterias buenas; es algo así como ponerles el plato en la mesa.

La hipótesis de la investigadora es que la cáscara del mangostino actuaría como un prebiótico natural, y no solo eso, sino que sería incluso más efectiva que productos ya conocidos como la inulina, una fibra vegetal utilizada para este fin en muchas partes del mundo. El problema es que, en grandes cantidades, la inulina puede causar molestias como hinchazón o malestar estomacal.

Recordemos que el microbiota es el conjunto de microorganismos –como bacterias, hongos y otros microbios– que viven naturalmente en nuestro cuerpo, sobre todo en el intestino. Aunque suene raro, tener “bichitos” adentro es algo bueno, ya que nos ayudan a digerir los alimentos, a defendernos de enfermedades y a mantener el equilibrio en nuestro organismo. Cuidar ese microbiota es como cuidar un jardín interior: si las bacterias buenas están sanas y bien alimentadas, nuestro cuerpo también lo estará.

Del campo al laboratorio

Para comprobar el efecto de la cáscara del mangostino, la investigadora recogió 10 kg frescos en una finca de Mariquita y los llevó a Medellín. Allí empezó un proceso muy cuidadoso: lavó las frutas, les quitó la pulpa, cortó las cáscaras en pedacitos y las deshidrató. Luego las molió hasta obtener una harina fina, como si fuera café molido.

Con esa harina preparó varios “caldos” o medios de cultivo, que son líquidos especiales donde se pueden sembrar bacterias para ver si crecen, haciendo cuatro tipos distintos: uno con glucosa (azúcar simple, como la que usamos en casa), otro con inulina (el prebiótico comercial), uno con hemicelulosa (una fibra extraída de la misma cáscara), y otro con la harina de cáscara completa.

A cada uno le agregó diferentes bacterias: tres probióticos conocidos por sus beneficios para el intestino: Lactiplantibacillus plantarum, Lacticaseibacillus paracasei y Bifidobacterium animalis, y una bacteria dañina llamadaEscherichia coli, que puede causar diarrea e infecciones. La idea era sencilla: ver cuál medio ayudaba a crecer a las bacterias buenas sin favorecer a las malas.

El resultado fue sorprendente. Según la investigadora, el medio con solo cáscara de mangostino estimuló notablemente el crecimiento de las bacterias buenas, especialmente de L. plantarum, pero no permitió que se desarrollara E. coli. Es decir que la cáscara actuó de forma “inteligente”, promoviendo a las bacterias aliadas y frenando a las perjudiciales.

Para comprobar este efecto, los investigadores midieron cuántas bacterias crecían antes y después de 48 horas de cultivo. Así compararon si el crecimiento era mayor con la cáscara, con inulina o con glucosa. Además, calcularon un “puntaje de actividad prebiótica”, que es una fórmula que muestra qué tan bien crecen las bacterias buenas en comparación con las malas (E. coli). Cuanto más alto sea ese puntaje, mejor será el efecto de ese alimento sobre el microbiota intestinal.

La explicación está en su composición: la cáscara contiene fibras complejas que nuestro cuerpo no digiere, pero que a las bacterias buenas les encanta fermentar; además tiene polifenoles, sustancias naturales con efectos antioxidantes y antimicrobianos que actúan como guardianes del equilibrio intestinal.

Así mismo, al fermentar estas fibras las bacterias producen ácidos como el ácido láctico, el acético y el propiónico, que ayudan a mantener sano el intestino, fortalecen las defensas y combaten la inflamación. Son como productos naturales de limpieza interna, producidos por nuestro propio microbiota cuando le damos lo que necesitan.

Pero eso no es todo, la investigadora fue más allá de simplemente observar. Usó herramientas estadísticas para encontrar la fórmula ideal, es decir cuánta cáscara usar, cuánto tiempo incubar y a qué temperatura. Determinó que, con 6,41 gramos por litro de cáscara, a 39,9 °C durante 82 horas, el crecimiento de L. plantarum era óptimo. Esto es crucial si algún día se quiere llevar esta idea a una escala mayor, como producir suplementos o alimentos funcionales.

También intentó extraer un componente específico de la cáscara: la hemicelulosa, una fibra muy prometedora. Aunque la cantidad que logró recuperar fue baja, el medio preparado con ella también ayudó a crecer a otra bacteria buena: B. lactis, lo que sugiere que hay más de un camino para aprovechar la cáscara, y que vale la pena seguir investigando.

Del cultivo del algodón a la digitalización rural: la Cooperación Sur-Sur transforma vidas

* A través de alianzas entre FAO y los gobiernos de países como Brasil, China y México, comunidades rurales e indígenas en Colombia y Chile están rescatando tradiciones, innovando en sus cultivos y asegurando agua potable, demostrando el poder de la solidaridad entre países del Sur Global.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Martes 16 de septiembre de 2025).- A cinco años de la meta global para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Agenda 2023 de las Naciones Unidas, el mundo enfrenta un escenario complejo donde se entrecruzan crisis climáticas, tensiones económicas y sociales, y una brecha digital cada vez más marcada. La pobreza extrema y el hambre todavía afectan a millones de personas y, en numerosos países, el peso de la deuda limita la inversión en salud, educación y otros servicios esenciales.

En este contexto, la Cooperación Sur-Sur Triangular es un motor de esperanza y de cambio en América Latina y el Caribe. Construida sobre la solidaridad y el intercambio de conocimientos entre países del Sur Global, esta modalidad de cooperación ofrece respuestas prácticas, innovadoras y ajustadas a las realidades locales, complementando los esquemas tradicionales de ayuda al desarrollo.

Las historias que presentamos para conmemorar el Día de las Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur ( el cual se celebró el 12 de septiembre) muestran cómo la cooperación internacional, traducida en acciones concretas, transforma vidas. En Colombia, una familia indígena recuperó el cultivo del algodón con prácticas innovadoras y sostenibles; en Chile, una productora rural abre nuevas oportunidades para su negocio gracias a la transformación digital; y en la Amazonía colombiana, una comunidad indígena logró garantizar agua potable segura para sus familias mediante soluciones tecnológicas de bajo costo, replicables y adaptadas a las necesidades de las familias y territorios.

Cooperación Internacional Brasil-FAO

En Coyaima (Tolima), la familia Timote Chila —Eduvin, su esposa Alix y su hijo Armando—, agricultores indígenas Pijao, encontró en el algodón una forma de rescatar su cultura y mejorar su vida.

En 2017 se unieron al proyecto +Algodón Colombia, una iniciativa de cooperación Sur-Sur entre la FAO y el gobierno de Brasil, por medio de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), y de Colombia, por la participación del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (Minagricultura), que les permitió transformar una hectárea de su finca en la Unidad de Cultivo Piloto “Los Braciles”. Allí combinaron saberes ancestrales con prácticas sostenibles e innovaciones agrícolas.

Con el acompañamiento técnico de FAO, el conocimiento y experiencia de instituciones de Brasil y los conocimientos de equipos técnicos y de agricultores y agricultoras de Colombia, aprendieron a recuperar la calidad del suelo mediante la asociación del algodón con el sésamo, a reducir el uso de químicos gracias al control biológico de plagas y a usar tecnologías adaptadas, como la sembradora rotativa.

El resultado fue contundente: duplicaron su producción y extendieron los aprendizajes a las ocho hectáreas restantes de la finca, alcanzando cosechas de más de 20 toneladas. Otros productores se encuentran replicando este conjunto de prácticas.

El impacto fue más allá de lo productivo. La familia fortaleció su seguridad alimentaria con la disponibilidad de maíz y hortalizas para el autoconsumo, compartió conocimientos con su comunidad y vio cómo otros productores se animaban a volver al cultivo del algodón. “El algodón genera empleo para nuestros compañeros”, afirmó Eduvin. Con los nuevos ingresos mejoraron su hogar y motivaron a su hijo a estudiar en la escuela agrícola Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia.

Hoy, Eduvin y Alix saben que su finca no solo produce algodón: también siembra cultura, orgullo e innovación. Gracias a la Cooperación Sur-Sur, las tradiciones Pijao ligadas al algodón renacen, mostrando cómo la solidaridad entre países puede transformar comunidades enteras.

La familia Timote Chila en su campo de algodón. © FAO/Manfreed Diaz.

Cooperación FAO – México

En la selva amazónica colombiana, donde los ríos parecen infinitos, paradójicamente el agua potable escaseaba. En la comunidad indígena de Zaragoza, las familias dependían de la lluvia o del río para beber, cocinar y lavar, lo que provocaba enfermedades frecuentes en niños y ausentismo escolar. “Mis hijos faltaban mucho a clases por infecciones estomacales”, recuerda Ángela Parente.

La situación cambió cuando llegó a su comunidad una iniciativa impulsada por el programa Mesoamérica sin Hambre, de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y la FAO, implementado con apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y autoridades locales. 

El programa no solo hizo posible la instalación de sistemas de captación y aprovechamiento de agua de lluvia (SCALL), sino que lo hizo de manera participativa: técnicos, líderes comunitarios y jóvenes indígenas aprendieron juntos a construir, operar y mantener estas plantas que hoy permiten purificar hasta 6 000 litros de agua diarios para el consumo humano.

El agua recogida en tanques se convierte en potable gracias a filtros de arena, carbón y luz ultravioleta. Cada familia llena botellones en la planta, convirtiendo el acceso al agua en una responsabilidad, compartida. “Antes, recoger agua era una preocupación, ahora es un compromiso que nos une”, dice Ángela.

Con apoyo de la FAO, el modelo se replicó en otras comunidades de los departamentos de Amazonas y Guainía, incluso en zonas fronterizas. Además de prevenir enfermedades, los SCALL han mejorado la asistencia escolar y fortalecido la autonomía de las comunidades, garantizando el derecho humano al agua. 

Familias esperando llenar sus botellones en la planta. 

Cooperación FAO – China 

En la comuna de Portezuelo, en la Región de Ñuble, entre viñedos y colinas de la Cordillera de la Costa, vive Ana María Rabanal, una productora campesina que desde niña aprendió de sus padres el arte de cultivar uvas y hacer vino. Hoy, junto a su familia, mantiene vivas esas tradiciones y complementa su producción con miel, hortalizas y aves, actividades que le han permitido criar a sus hijos y sostener su hogar.

Durante años, la comercialización de sus productos se limitaba a su comunidad más cercana. Sin acceso a internet ni herramientas digitales, los trámites exigían largos viajes y las oportunidades de venta quedaban restringidas a intermediarios o vecinos. “Antes, todo era más lento. Nos hacíamos conocidos solo en el sector”, recuerda Ana María.

Su realidad comenzó a cambiar tras participar en el proyecto Cooperación Sur-Sur: Transformación digital e innovación en la agricultura, una iniciativa de la FAO con el apoyo de la República Popular de China, que busca revitalizar los medios de vida rurales post pandemia a través de la conectividad y la capacitación en medios digitales. Ana María asistió activamente a las capacitaciones, incluso viajando a Santiago para compartir experiencias y resultados del proyecto junto a representantes de otros 11 países. “Aprendí sobre redes sociales y a comercializar mis productos en línea. Fue un gran apoyo para los campesinos”, afirma.

Hoy, gracias al ecosistema digital instalado en su junta de vecinos, puede realizar trámites en línea, obtener información para mejorar sus cultivos y promocionar su vino y su miel en redes sociales junto a otras socias de la Agrupación de colchanderos y colchanderas de Trehuaco.

La conectividad no solo le ha permitido ahorrar tiempo y recursos, sino también abrir nuevas oportunidades de mercado y proyectar su trabajo más allá de Portezuelo. “Siempre será importante la conexión y las herramientas digitales, porque nos ayudan a mejorar nuestros ingresos y dar a conocer lo que producimos”, dice convencida.

Con el impulso de la Cooperación Sur-Sur, Ana María siente que su trabajo está mejor preparado para el futuro: una mezcla de tradición campesina y herramientas digitales que fortalecen su comunidad y le permiten mostrar al mundo el valor de la agricultura familiar en Ñuble.

Estas experiencias evidencian que la Cooperación Sur-Sur y triangular no es solo un mecanismo de apoyo entre países, sino también una herramienta de innovación y resiliencia que fortalece a las comunidades y las impulsa hacia un futuro más justo y sostenible.

Al combinar el conocimiento y los recursos de los socios los países contribuyen a ampliar las buenas prácticas, acelerando el camino hacia el hambre cero.

Ana Maria Rabanal tras participar de una de las capacitaciones del proyecto.

Más de 2,6 millones de vasos de leche han entregado los ganaderos a población vulnerable en 27 departamentos

* Durante los primeros 7 meses de este año, Fedegán, el Fondo Nacional del Ganado (FNG) y la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán) recorrieron Norte de Santander; Meta; Bolívar; San Andrés, Providencia y Santa Catalina; La Guajira; Amazonas; Cundinamarca; Magdalena; Valle del Cauca y Nariño para entregar leche a miles de hogares menos favorecidos. La Fuerza Pública fue la gran aliada en todo el proceso logístico.

* Existe otra iniciativa de Fedegán y el FNG que ayuda a jóvenes estudiantes de colegios, madres lactantes y ancianos en todo el país: se trata del programa permanente de entrega de leche. De enero a julio de 2025 los resultados son extraordinarios ya que benefició a 427 instituciones y entregó 1’657.575 vasos de esta deliciosa proteína 100% colombiana.

Agricultura & Ganadería

(Fedegán – Lunes 8 de septiembre de 2025).- La solidaridad de los ganaderos colombianos ha beneficiado a miles de familias en situación de vulnerabilidad, jóvenes, madres lactantes y ancianos en todo el país con más de 2,5 millones de vasos de leche 100% nacional a través de dos iniciativas impulsadas por Fedegán y el Fondo Nacional del Ganado: 1) campañas especiales y 2) entrega permanente de esta proteína en todo el territorio.

Estos programas son operados por la Fundación Colombia Ganadera (Fundagán) y buscan fortalecer la nutrición de los menos favorecidos y víctimas de desastres además de llevar un mensaje de fraternidad por parte de los 700.000 hogares ganaderos colombianos.

Nataly Delgado Pinzón, directora ejecutiva de Fundagán, afirmó que “durante este 2025 nos propusimos llevar nutrición a donde más se necesita. Y lo logramos. Recorrimos 10 departamentos de Colombia llevando un mensaje de solidaridad y nutrición para las familias”.

“Estuvimos en Norte de Santander; Meta; Bolívar; San Andrés, Providencia y Santa Catalina; La Guajira; Amazonas; Cundinamarca; Magdalena; Valle del Cauca y Nariño. Llevamos 205.000 litros de leche equivalentes a más de un millón de vasos de leche, vasos de nutrición y esperanza. Cada entrega fue la oportunidad de transformar el presente de una familia rural”, agregó.

Llegamos a la Colombia profunda y vulnerable

De acuerdo con José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), la entrega más reciente de esta campaña de fomento al consumo llegó con 75.000 vasos de leche a los departamentos de Nariño y Valle del Cauca.

“Uno de los beneficiados fue el resguardo indígena de Yaramal, en zona rural de Ipiales. Este resguardo está conformado por más de 6000 familias que enfrentan las dificultades propias de la producción en el campo colombiano”, indicó.

Para Segundo Fidel Mueses, gobernador del resguardo indígena, la iniciativa llegó en un momento oportuno, ya que las familias que se dedican a la actividad agropecuaria se están viendo afectadas por los altos costos de los insumos, lo que ha impactado considerablemente su calidad de vida.

“Somos una comunidad que se sustenta con la siembra, con la cosecha y con lo que nos dan los animalitos. Para nosotros, los agricultores del departamento de Nariño y las comunidades indígenas, la vida está en la producción de leche y la agricultura. Pero en estos momentos nos sale muy caro producir la tierra. Por un bulto de papa nos pagan 40.000 pesos y un bulto de abono para cultivarla nos cuesta 160.000. Esta situación afecta todo, también tenemos familias pobres y el deber es seguir adelante, mantenernos en la lucha, y para nosotros, todas las ayudas que lleguen a nuestro resguardo, especialmente para alimentar a nuestros niños y familias, siempre serán bien recibidas”, aseguró el representante.

Lafaurie Rivera manifestó que la más reciente entrega de leche llegó al departamento de Nariño, municipios de Ipiales, Pasto y Guachucal. Y luego se extendió al Valle del Cauca atendiendo a las comunidades de Buga, Cartago, Cali, Dagua y Tuluá.

Finalmente, el alto ejecutivo agradeció a todos los ganaderos de Colombia que hacen esto posible. “Cuando trabajamos juntos los resultados de multiplican y podemos beneficiar a muchas familias en condición de vulnerabilidad. Nos alegra llevar no solo proteína de alta calidad sino ayudar en la nutrición de miles de jóvenes, ancianos, mujeres lactantes y hogares que en oportunidades lo han perdido todo en un desastre natural”.

Entregas por cada programa

* Programa campañas especiales (enero a julio de 2025): 10 departamentos beneficiados y 205.000 litros de leche entregados que equivalen a 1’025.000 vasos de leche.

* Programa permanente de entrega de leche (enero a julio de 2025): 427 instituciones beneficiadas ubicadas en 27 departamentos y 331.515 litros de leche entregados que equivalen a 1’657.575 vasos de leche.

El ICA conquista a Australia con exportaciones de flores inspeccionadas desde puntos de origen

* Lo destacable de todas las exportaciones que se han realizado hacia este país insular, es que ninguna ha tenido hallazgo por plagas, lo que consolida la estrategia de Inspección en Puntos de Origen Habilitados.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Jueves 4 de septiembre de 2025).- En un paso decisivo hacia la optimización de los procesos de exportación, el ICA dio inicio al programa de Inspección en Puntos de Origen Habilitados, implementado en el centro de consolidación Vacuum Cooling, en el municipio de Funza; una estrategia diseñada para agilizar y garantizar la calidad de las flores antes de su salida del país, que hasta la fecha ha logrado 87 exportaciones con destino a Australia, destacando especies como: clavel, rosas, crisantemos, alstroemerias y ruscus.

Además del impacto logístico que tiene este modelo de inspección, el programa ha generado beneficios directos a 12 empresas de flores exportadoras y a 13 lugares de producción, específicamente en Cundinamarca y Antioquia, garantizando a los exportadores un proceso más eficiente, seguro y a menos costo; donde las flores están cumpliendo con la admisibilidad de un mercado internacional tan exigente como es el de Australia.

Lo destacable de todas las exportaciones que se han realizado hacia este país insular, es que ninguna ha tenido hallazgo por plagas, lo que consolida la estrategia de Inspección en Puntos de Origen Habilitados como un método que garantiza la calidad e inocuidad de los productos agrícolas colombianos que están llegando al extranjero.

En la actualidad, el ICA también inspecciona en origen 35 plantas empacadoras de aguacate hass, 3 empresas que exportan arándanos y cítricos y se espera llegar al reconocimiento de otros vegetales frescos como uchuva, gulupa, banano y plátano.

Con esta iniciativa, Colombia sigue reafirmando su compromiso con la excelencia en sus exportaciones agrícolas, consolidando al país como referente en calidad y trazabilidad en el comercio global de flores, garantizando rigurosidad, capacidad técnica y desarrollo económico en los exportadores agrícolas colombianos.