Los hechos hablaron…

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 17 de enero de 2025).- Empecé a escribir estas líneas en plan de agorero frente al futuro de los diálogos con el ELN, pues en contra de las declaraciones retóricas de voluntad de paz, hablan duro los hechos de violencia que contradicen su discurso y los del entorno político del país y del mundo.

En efecto, a lo largo de las negociaciones, mientras el Gobierno dice y quiere una cosa en el marco de la Paz Total, otra muy diferente dice y hace el ELN, pero, en últimas, los hechos hablan por sí mismos, y no me refiero a los de 50 años de negociaciones fallidas y violencia indiscriminada, sino a los hechos más recientes, que hablan fuerte y estrechan el cerco a las negociaciones.

Sep. 18/24. A raíz del ataque a la base militar de Puerto Jordán, Arauca, con saldo de 3 soldados muertos y 26 heridos, calificado por el presidente como una acción que, prácticamente, “cierra el proceso de paz”, la delegación gubernamental declaró que su viabilidad solo podía ser recuperada con una “manifestación inequívoca” de voluntad de paz, que el ELN le negó ladinamente al proceso y al país. 

Nov. 6/24. En reunión de acercamiento con el Gobierno, el ELN plantea como horizonte del proceso una “sociedad post capitalista”, es decir, comunista, y propone como meta para 2026 “avanzar lo máximo posible”. Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN, ratifica que no habrá Acuerdo Final con el gobierno Petro.

Ene. 10. Maduro se posesiona como presidente de Venezuela, sin el reconocimiento de medio mundo, ilegitimidad que deja en entredicho la posición de país garante, mientras en Colombia se abre el debate entre la conveniencia y los principios.

Ene. 15. En la primera audiencia de confirmación como secretario de Estado, Marco Rubio calificó al ELN y las disidencias de las Farc como organizaciones narcoterroristas, al día siguiente del anuncio del presidente Biden de sacar a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Ene. 15. En carta al Comando Central del ELN, que recibió inmediato respaldo de exintegrantes de ese grupo ilegal y de firmantes del Acuerdo de Paz, el alto comisionado de Paz, Otty Patiño, hace acusaciones gravísimas, como las decisiones del 6º Congreso del ELN de asesinar a Gabriel Yepes, comandante de Comuneros del Sur, y a Álvaro Jiménez, jefe negociador con el Clan del Golfo. Según el alto comisionado, “La decisión de asesinar a Álvaro Jiménez la hemos sabido por ocho fuentes, todas confiables”. 

Ene. 16. La delegación gubernamental informa que, sobre las acusaciones de Otty Patiño, se exigió explicación al ELN, obteniendo como respuesta que “no existen amenazas o planes como los mencionados…”. Alguien miente. ¿A quién podemos creerle?

Enero 16. Frente a un nuevo ciclo de diálogos, una vez más el ELN no pone sobre la mesa señales de paz, sino una sangrienta escalada de violencia en el Catatumbo, que el jefe negociador con las disidencias, Camilo González, califica de “declaración de guerra”. El presidente Petro anuncia un pronunciamiento oficial de la delegación gubernamental sobre los diálogos.

Enero 17. Termino estas líneas, ya no en plan de agorero, sino con la contundencia de los hechos que hablaron: El presidente Petro le anunció al país: “Lo que ha cometido el ELN en el Catatumbo son crímenes de guerra. Se suspende el proceso de diálogo con este grupo. El ELN no tiene ninguna voluntad de paz”. Lo había dicho Otty Patiño en su carta: “la paciencia del gobierno no es infinita”.

Ene. 20. Donald Trump tomará posesión como presidente de Estados Unidos y otro será el tono de la lucha contra las drogas y el terrorismo. Los hechos… seguirán hablando.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Apuntes de Joaco

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Joaquín Camargo Torres * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JCT – Sábado 11 de enero de 2025).- Buenos días, colegas ganaderos, hoy en los apuntes de Joaco, me quiero referir a los precios de la leche en nuestra región caribe, especialmente en los Departamentos del Cesar y Guajira. Por tradición, años atrás, por efectos de la sequía, el volumen de producción baja y los precios pagados al consumidor subían entre un 5% hasta un 20%, situación que en los últimos años ha disminuido esa tendencia alcista, debido a que año tras año, el volumen de leche importada sin arancel aumenta, no sólo supliendo las necesidades de las empresas transformadores y comerciantes, si no, transformando el mercado de precios durante todo el año.

Conocemos bien que, por los acuerdos realizados en los TLC, las importaciones de leche de Estados Unidos inician con cero aranceles a partir de 1 de enero del 2026 y de la Unión Europea el 1 de enero de 2028, pero en realidad esto ya se inició debido a que en el 2025 se podrán importar con cero aranceles de Estados Unidos, algo más de 18.000 toneladas y adicionalmente todas las que requiera la industrial con solo un arancel del 2,2%. Esto significa que, de ahora en adelante, dependemos de las importaciones que puedan realizar los industriales y comercializadores que, a la vez, dependerán del precio internacional de la leche y del valor del dólar frente al peso colombiano. La realidad es que el único panorama que nos queda es ser competitivos y dedicarnos a ser más eficientes, de tal forma que nuestros precios de producción no superen los precios de la leche importada puesta en Colombia.

Ejemplo, si 1 tonelada de leche importada le cuesta al industrial US$4.000 puesta en Colombia, esto significa que el litro de leche le podría valer en promedio $2.000 ya procesada en su fábrica, en tanto que si un litro de leche en Colombia en hato se paga a $2.000, más transporte, más proceso industrial de pulverización o transformación, esa misma tonelada valdría hoy alrededor de $20’800.000, lo que significa hoy US$5.800 tonelada. Con esta comparación la diferencia es muy significativa y para los industriales y comerciantes es más atractivo las importaciones.

No es para asustarnos, pero es una realidad que no podemos ni debemos esconder y la conocemos hace bastante tiempo, mucho antes de las firmas de los TLC, sin embargo, como gremio ganadero no hicimos nada en su momento y permitimos que solo unos pocos en puestos directivos actuarán en nombre de toda la comunidad ganadera. Hoy no podemos llorar, debemos reflexionar y analizar cómo nos reinventamos, si queremos seguir remando con mayor fuerza para no hundirnos y salir adelante. Pienso que siempre hemos sabido sortear situaciones bien difíciles y de esta saldremos adelante, aunque no signifique mucho sacrificio.

* Joaquín Camargo Torres, Ganadero de Profesión, Médico Veterinario Zootecnista y Académico.

Ganadería: De los compromisos a las metas

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 10 de enero de 2025).- La semana anterior me referí a la importancia de nuestra ganadería y a sus compromisos a partir de convicciones compartidas, que dan paso a las metas, de las que hoy trataré, entendidas como elementos de planeación que orientan la acción y el logro para 2025.

De nuestro compromiso con la modernización ganadera y la salud animal se desprenden tres metas: La primera es abrir el mercado de Estados Unidos a la carne colombiana, una frustración del TLC vigente con ese país desde 2012, que terminó siendo de una sola vía, pues nuestra leche no es competitiva en ese mercado, del cual proviene, por el contrario, más del 60% de las importaciones, mientras que no hemos logrado admisibilidad para nuestra carne, a pesar de los inmensos recursos invertidos en preservar el estatus de país libre de fiebre aftosa.

Pero en 2025 “será la vencida”, pues ya hay conversaciones avanzando y adelantaré una agenda en ese sentido en mi próxima visita a ese país. Adicionalmente, encuentro una actitud muy proactiva del ministro Reyes, de Comercio, y de la ministra Carvajalino, de Agricultura, como también del ICA e INVIMA como autoridades sanitarias.

La segunda es la trazabilidad ganadera, un sistema de identificación y seguimiento de cada animal, no solo para que el consumidor conozca la información sobre la carne que compra, sino como instrumento de control para las autoridades sanitarias y de inocuidad de alimentos, además de un factor que incide en las exportaciones a mercados de alta exigencia.

Sin embargo, no hay trazabilidad sin gremio, sin una alianza público-privada, como la muy exitosa para erradicar la fiebre aftosa. Llevamos tres años de trabajo conjunto reconstruyendo el sistema de trazabilidad, SINIGAN, inicialmente creado y operado por Fedegán entre 2010 y 2012 mediante convenio con el ICA, con el cual se identificaron 782.000 animales, hasta que la retaliación del gobierno Santos contra Fedegán acabó tan importante esfuerzo. No obstante, 2025 será el año de la trazabilidad.

La tercera es llevar a feliz término el proyecto de “corral de engorde” (feedlot) en la Costa Caribe, un sistema que concentra un gran número de animales alimentados en confinamiento, con parámetros internacionales de sanidad, sostenibilidad y bienestar animal. El proyecto, promovido por Fedegán con apoyo del Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, será determinante para las exportaciones de carne y animales, no solo por la oferta de animales en la región, sino por su cercanía a los puertos.

A partir del compromiso con la producción lechera, nuestra meta no es de resultado sino de medio, como dicen los abogados, pues las propuestas al Gobierno siguen sobre la mesa. La inclusión obligatoria de la leche en el PAE, el incentivo a la pulverización, el fondo tripartito (Gobierno-industria-gremio) para producir lácteos de calidad para sectores populares. Hoy, la investigación de Mincomercio sobre importaciones desde Estados Unidos y la imposición de derechos compensatorios temporales son medidas en la dirección correcta, pero falta mucho por hacer en el mercado local… y seguiremos insistiendo.

Finalmente, en nuestro compromiso con la Ganadería Sostenible la meta tampoco es nuestra. Duque prometió ante el mundo 100.000 hectáreas en sistemas silvopastoriles, pero no vimos una sola. Nuestro acuerdo de tierras con el actual gobierno incluye proyectos silvopastoriles, pero tampoco hay una sola hectárea. Nos va mejor con el sector privado y la cooperación internacional, pero esperamos que el Gobierno tome conciencia de lo que sería una transformación productiva y ambiental sin precedentes.  

Mientras tanto, seguimos comprometidos con la trasferencia tecnológica, este año con una gira técnica a Bolivia y otra al departamento del Cesar, para “aprender de los mejores” en el país y el mundo.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Vuelve el perro y jala el cuero

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 10 de enero de 2025).- El Derecho de Propiedad atendiendo la Sentencia T-1321/05, reviste características de Derecho Fundamental, goza de especial protección del Estado con rango constitucional, artículo 58 superior. La Propiedad

Privada tiene tres atributos:

  • Uso
  • Goce
  • Libre disposición

Las únicas cortapisas están en la Constitución:  Art 58 …“Cuando de la aplicación de una ley expedida por motivos de utilidad pública o interés social, resultaren (sic) en conflicto los derechos de los particulares con la necesidad por ella reconocida, el interés privado deberá ceder al interés público o social”.

¿Qué es la Economía de Dirección Centralizada?, se da cuando el Estado, direcciona de manera precisa el uso de la propiedad para determinados fines, violentando los atributos atributos inexpugnables que tiene el Derecho de Propiedad, sin que medien los conceptos de Utilidad Pública o Interés Social debidamente soportados, del Art 58 Superior.

El gobierno de Petro, expidió el decreto 1085/2023, “Por el cual se declara el Estado de Emergencia Económica, social y ecológica en el departamento de la Guajira”, allí introdujo el Concepto de “Zonas Especial de Protección Para La Producción de Alimentos” en el departamento, que implicaba adquisición de tierras de manera directa o su expropiación, desde la excepción de Utilidad Pública o Interés Social del Artículo 58 de la Constitución, so pretexto de asegurar la alimentación de la población del departamento. En la motivación del decreto se abrió paso la aplicación del art 31 de la Ley 160 de 1994, dándole facultad a la Agencia Nacional de Tierras de imponer Servidumbres, Ocupaciones Temporales y aun Demoliciones de bienes particulares, además de las antes mencionadas; violentando de manera flagrante todos los atributos de la propiedad como derecho fundamental.

En el control de constitucionalidad de la Corte Constitucional, se encontró no ajustado el decreto a la constitución, por no cumplir con los requisitos del Art 58, ya que en razón de “Los tiempos propios del proceso de expropiación administrativa es posible que el objeto de la norma se hubiera agotado y por el mismo control constitucional resultare inocuo”, lo que llevó a declarar su inexequibilidad, con efectos retroactivos en sentencia C-467/2023 del 8 de noviembre.

Mediante el expediente RE-355 se declaró inexequible, la creación se las ZEPPA, “Zonas Especial de Protección Para La Producción de Alimentos”. El Ministerio de Agricultura expidió la Resolución 000352 de 2024 – ZEPPA Tolima. Por la cual se identifican las Zonas de Protección para la Producción de Alimentos del corredor agropecuario Cordillera norte occidental del departamento de Tolima conformado por los municipios de Falan, Villahermosa, Líbano, Murillo, Palocabildo, Casabianca, Herveo y Fresno, y se dictan otras disposiciones, abriendo paso a la economía agropecuaria con dirección centralizada propia de los Estados Socialistas.

La motivación de esta institución es copia al carbón de aquella que se declaró inexequible mediante sentencia C-467/2023, lo que ante demanda de nulidad en el contencioso administrativo, conducirá a su nulidad y restablecimiento de los derechos, si con ella se han violentado la propiedad a particulares.

En el mientras tanto, hasta tanto no se emita una resolución judicial al respecto, la norma jurídica goza de la Presunción de Legalidad, Concepto 351681 de 2021 Departamento Administrativo de la Función Pública “De otra parte cabe recordar que los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción de lo contencioso administrativo.

En virtud de lo anterior, un acto administrativo es válido y eficaz desde el momento que lo expide la administración, lo que genera consecuentemente su ejecutabilidad (sic), es decir, la generación de los efectos jurídicos”.

Como lo he sostenido siempre, la Administración Petro, gobierna desde el Principio de Presunción de Legalidad, expiden Normas Jurídicas a Ciencia y Paciencia, con conocimiento de causa, que no se ajustan a las Normas superiores, mientras que las autoridades así lo deciden, entran en plena vigencia como en este caso particular, o mejor aún, como desde las entrañas del gobierno Petro lo pregonan, “mientras que las cortes se las tumban”.

PD.: Vamos Venezuela, es ahora o nunca, solo ustedes pueden romper las cadenas de la opresión impuestas por el régimen sobre la Nación, convirtiéndolos en nómadas modernos. El momento ha llegado para retornar a ser la Venezuela Libre que jamás debió dejar de serlo.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Compromisos ganaderos 2025

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Jueves 9 de enero de 2025).- En esta primera semana del año, de cabañuelas sobre un clima impredecible, pero también de cabañuelas políticas en un año de clima electoral tormentoso, me aparto de esa tendencia de opinión para aterrizar en el terreno, para mí más cercano, de la ganadería, no con ánimo predictivo, sino con el de plasmar compromisos, como nos corresponde desde la dirigencia gremial y el deber ser de FEDEGÁN.

Ahora bien, para que el tema no sea extraño a mis lectores no ganaderos, inicio con unas cifras que los puedan acercar a la importancia social y económica de nuestra ganadería.

Con más de 30 millones de animales, Colombia tiene el hato bovino número 11 del mundo y produce anualmente más de 7.000 millones de litros de leche y de 900.000 toneladas de carne. Además de abastecer el mercado nacional y ser un sector determinante para la seguridad alimentaria, entre 2023 y 2024 exportamos carne a 39 destinos del mundo y logramos abrir las puertas del mercado chino a la carne colombiana.

Más de 700.000 colombianos se dedican a la ganadería, con un alto componente de pequeños productores (82%) que dependen de ella para su subsistencia, sobre todo en la producción minifundista de leche, pero también con una “clase media ganadera” que empuja la modernización y la generación de empleo rural.

Hablando ahora sí de nuestros compromisos para 2025, es necesario acotar que siempre estarán limitados por la realidad de la ruralidad, sometida al abandono de las instituciones y los recursos del Estado, en el que se dan silvestres la inseguridad y la violencia.

Por esa razón, nuestro primer compromiso es con la Seguridad Ganadera Solidaria, soportada en la unidad gremial, la prevención a partir de tecnologías de comunicaciones y, sobre todo, la articulación cercana, permanente y civilista con las autoridades. Hoy se han creado 136 Frentes Solidarios de Seguridad y Paz con una meta de 500 para 2025.

Reiteramos nuestro compromiso con la salud animal; sobre todo con la erradicación de la Fiebre Aftosa, porque la salud de nuestros animales es activo valioso y porque el estatus de país libre de aftosa abre puertas en los mercados internacionales. Con recursos de los ganaderos, un ejército de 6 mil vacunadores recorre el país dos veces por año inmunizando el hato nacional, en un complejo y costoso operativo en el que ya es hora de una participación del Presupuesto Nacional, pues la erradicación de la enfermedad no es asunto de los ganaderos solamente, sino de “interés social nacional”, como estableció la ley 395 de 1997.

Nuestro compromiso con la defensa de la producción lechera es de supervivencia, hoy amenazada por el libre comercio derivado del TLC con Estados Unidos a partir de 2026, pero también por factores estructurales como la baja capacidad de acopio y pulverización de una industria altamente concentrada, detrás de la cual hay a 350.000 ganaderos, la mayoría campesinos minifundistas, queriendo vender su leche a precio razonable, pero enfrentados a una clara posición dominante.

Nuestro compromiso de futuro es con la Ganadería Sostenible a partir de Sistemas Silvopastoriles, tema en que tenemos reconocimiento internacional. Hacia ese objetivo canalizamos los esfuerzos en Ciencia, Tecnología e Innovación, a través de programas de capacitación y extensión en diferentes modalidades, como Escuelas de Mayordomía, Brigadas Tecnológicas y Giras Técnicas Ganaderas nacionales e internacionales.

Es un propósito que representaría una “revolución ambiental” sin precedentes, pero que requiere apoyo del Estado para financiar su implementación, porque más allá de las declaraciones en foros internacionales, es con acciones en los territorios como se puede cambiar la realidad.

Finalmente, nuestro compromiso para 2025 sigue siendo con los ganaderos de Colombia.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Colombia sigue aumentando su producción cafetera

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Germán Bahamón Jaramillo * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(GBJ – Miércoles 8 de enero de 2025).- Los cafeteros colombianos cerramos la producción del año 2024 con una satisfactoria cifra de 13,99 millones de sacos y un valor preliminar de la cosecha cafetera de $16 billones de pesos, cifra record.

Con optimismo y satisfacción por el deber cumplido observamos un crecimiento de +24% frente al año calendario 2023, manteniendo de esta forma la senda de crecimiento que traemos desde 2023.

Los esfuerzos realizados por los cafeteros y liderados por el gremio en materia de renovación, fertilización, crecimiento de la participación de variedades resistentes, son y serán la clave para crecer la producción con el firme propósito de una caficultura sostenible para el productor con fundamento en su productividad.

Específicamente en el mes de diciembre de 2024, se registró una producción creciendo +47% respecto del mismo mes de 2023.

En cuanto a las exportaciones, los datos preliminares señalan que aportamos al mercado internacional 12.3 millones de sacos frente a 10.5 de 2023, lo que implica un crecimiento de +16%; Por su parte, las exportaciones del Fondo Nacional del Café registran un crecimiento del +18% para los mismos años comparados.

En relación con la actividad de los importadores, los datos preliminares informan una caída del -72% para el mes de diciembre de 2024, comparado con el mismo periodo de 2023, pasando de 94 mil a 26 mil sacos.

Desde @FedeCafeteros seguiremos trabajando por una caficultura sostenible a partir de la productividad de los cafeteros y abriendo los mercados internacionales para nuestra insignia de Café de Colombia.

* Germán Bahamón Jaramillo, Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC). @GermanBahamon

El año que viene…

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Sábado 28 de diciembre de 2024).- Nada cambia realmente un 1º de enero, aunque el nuevo comienzo de ese giro completo de la tierra alrededor del sol, que llamamos “año”, suele ser momento de recapitulación de lo sucedido en el anterior y de expectativas y propósitos para el que viene.

El año que viene, sin embargo, más allá de los propósitos entusiastas que individualmente podamos tener, no le da al país mucho margen para el optimismo y plantea, más bien, un escenario de claroscuros en materia de seguridad, de crecimiento económico, de bienestar general y, por supuesto, de paz.

No ayuda el incremento no concertado del salario mínimo, que suena como a revancha por el entierro de la ley de financiamiento y, definitivamente, además de ensanchar las brechas entre el sector privado y el Gobierno, traerá más desempleo y mucha más informalidad.

De otra parte, 2025 será un año preelectoral en el que se empieza a definir la sucesión presidencial, lo que no es necesariamente malo, pero resta gobernabilidad y suma polarización, no solo en el Congreso de la República frente a las reformas presentadas por el Gobierno, sino en otros sectores de la sociedad y de la política.

La paz es otro de esos brochazos oscuros, pues ni en las disidencias y reincidencias de las Farc, ni en las mal llamadas Autodefensas Gaitanistas y otros grupos de delincuencia común, ni tampoco en el ELN, se percibe siquiera un asomo de verdadera voluntad de abandonar la violencia y el hostigamiento a la población vulnerable.

En cuanto al proceso con el ELN, con diálogos avanzados, persiste la puja entre un Gobierno afanado por mostrar resultados y una guerrilla que ya anunció públicamente que no firmará un Acuerdo Final con este Gobierno. Entonces…, ¿a qué jugamos?

En ese escenario reiteró el sentido de mi participación: No se trata de asumir la actitud deshonesta del palo en la rueda, pero sí de seguir siendo una voz independiente que rompe la unanimidad de la delegación gubernamental y denuncia con verticalidad la incoherencia y los incumplimientos del ELN, como me lo ha pedido el Congreso Ganadero y como lo piden amplios sectores a los que también represento, que ante los diálogos con el ELN se mueven entre la incredulidad y el escepticismo

Lo cierto es que la inseguridad derivada de las luchas por el control territorial para proteger las rentas ilícitas del narcotráfico, la minería ilegal y todo tipo de fechorías, ya no es exclusiva de lo que hoy llaman la Colombia profunda, sino que se ha tomado los parques y los barrios de las ciudades y las veredas de los municipios, en donde la población atemorizada ha quedado otra vez atrapada por dinámicas que, a partir del microtráfico, han venido articulando núcleos duros de criminalidad que desbordaron la capacidad de respuesta de las autoridades.

Ahora bien, el miedo es una reacción necesaria para que la sociedad se detenga ante el abismo y asuma posiciones frente a las amenazas, muy especialmente de cara al proceso electoral de 2026. Somos más los que queremos un mejor país, y esta es la oportunidad para responder con altura frente a las circunstancias adversas y hacer un frente común alrededor de la restauración del orden y la defensa de las libertades.

En el año que viene, a pesar de las dificultades y de las pinceladas de oscuridad, prefiero los tonos claros del optimismo y la determinación. Por eso les deseo a los colombianos la prosperidad que es fruto del esfuerzo y de la fe en un futuro mejor.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

“Paz en la tierra…”

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 20 de diciembre de 2024).- Ensimismados por la alegría navideña, los colombianos, en su gran mayoría “de buena voluntad”, no parecen sentir la paradoja del mensaje de Belén en un país agobiado por la violencia y, también, por la desesperanza frente a una paz “estable y duradera” que resultó un engaño; esa paz que hoy se promete “Total” y de la cual seguimos lejos.

La paz en Colombia no se alcanza solo con el deseo, porque la violencia en todas sus formas, con el narcotráfico como factor desencadenante, nos llevaron a una realidad de inseguridad que afecta a millones en campos y ciudades.  Entre ellos está Cristian Serrano, ganadero santandereano a quien le robaron su libertad y, con ella, le robaron la paz a su familia y a la comunidad ganadera. Así sea una voz en el desierto, sigo exigiendo su inmediata liberación.

Así mi voz resulte incómoda en medio de los festejos, seguiré rechazando el doble rasero de grupos ilegales, incluido el ELN, que se acercan a la paz total del Gobierno sin dejar de secuestrar, extorsionar, reclutar menores, desplazar y confinar a comunidades vulnerables.

No es casual que el lema del 40º Congreso Nacional de Ganaderos haya sido la SEGURIDAD GANADERA SOLIDARIA, que se expresa en las Brigadas Ganaderas Solidarias que evitaron invasiones de fincas en todo el país, y a partir de 2024, en los Frentes Solidarios de Seguridad y Paz, de los cuales ya se han creado más de 130 en 25 regiones ganaderas, bajo los principios de la solidaridad, la articulación civilista con las autoridades y el respaldo de Fedegán a través de los gremios locales, como un sistema de alertas tempranas a partir de tecnologías de comunicación.

Es el mismo sendero hacia la paz que nos llevó a firmar con el Gobierno el Acuerdo para la compra de tierras para Reforma Agraria, que Fedegán ha honrado con la oferta de más de 600.000 hectáreas, aunque, a 31 de octubre, la Agencia Nacional de Tierras solo había comprado 14.260, a pesar de lo cual nuestra repuesta es una sola: ¡Seguiremos cumpliendo!

Durante 2024 emprendimos también la defensa férrea del derecho a la legítima propiedad de la tierra, frente a los intentos del Gobierno de despojar a los propietarios de la fase judicial en los procesos de expropiación con indemnización y de extinción de dominio por incumplimiento de la función ecológica de la tierra.

Frente a la crisis lechera que afecta a 350.000 ganaderos, en su mayoría pequeños productores minifundistas, aplicamos recursos parafiscales aportados por los ganaderos en cuantía de $14.600 millones para fomentar exportaciones y reducir inventarios, mientras insistimos en propuestas siempre escuchadas, pero nunca implementadas, para neutralizar esa suma de factores estructurales que se resume en alto nivel de producción, bajo nivel de acopio formal, alta informalidad, bajos precios al ganadero, altos precios al consumidor, caída del consumo e importaciones crecientes.

Sin embargo, a pesar de las dificultades, los ganaderos no podemos caer en la desesperanza, porque tenemos una ganadería, moderna, sostenible y de mostrar ante el mundo. Con el hato bovino número 11; producimos anualmente más de 7.000 millones de litros de leche y más de 900.000 toneladas de carne; en 2023 exportamos carne a 39 destinos, logramos abrir las puertas del mercado chino y vamos por el de Estados Unidos. Es un saldo entre resultados y retos por asumir, que nos permite mirar el futuro con optimismo.

Finalmente, mi deseo de navidad: Que la paz llene los corazones de todas las familias, para que esa suma virtuosa aporte al logro de la paz y haga realidad en Colombia el mensaje de Belén.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Hay tiempo, no está muerto quien respira

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 13 de diciembre de 2024).- Después de presentar diferentes argumentos sobre la inconveniencia de la Jurisdicción Agraria como está siendo presentada y aprobada en el congreso, en las comisiones conjuntas de Senado y Cámara, en primer debate atendiendo el Mensaje de Urgencia presentado por el Gobierno Petro. Llama poderosamente la atención que algunos Senadores, que hacen parte de estas células legislativa, ante este funesto resultado para quienes denodadamente nos dediquemos a la producción agropecuaria, presenten esta aprobación como un éxito a medias “De los males, el menor”, circunscribiendo su actuación legislativa el haber logrado que la Agencia Nacional de Tierras se le retirara la facultad de adelantar procesos administrativos como juez y parte.

Siento contarles apreciados legisladores, mientras ustedes daban la pelea por retirar esta facultad, el Ministerio de Agricultura y la ANT, dieron a conocer el Proyecto de Decreto mediante el cual, las promesas de compraventa sobre inmuebles rurales, deberán de manera obligatoria ser reportadas a la ANT para que autorice su venta o en caso contrario, ejecute la compra del bien de manera preferencial al privado que prometió adquirirla, no es otra cosa diferente que la Expropiación Exprés Recargada. Han sido ustedes timados en su buena fe en el desarrollo de su actividad legislativa, y pareciera, sin revisar consecuencias, fueron presa fácil del ejecutivo.

En la discusión de este proyecto de ley, el Representante Hernán Cadavid, fue claro y dio en el punto que en muchas oportunidades hemos manifestado, nada tienen que hacer en este P.L, normas de carácter sustantivo (Principios que regirán a futuro la Jurisdicción Agraria), si estamos frente a una norma de carácter meramente procedimental. Acá, es donde está el real fondo del asunto, los principios de esta jurisdicción son totalmente lesivos a los derechos de propiedad de quienes de manera justa, legal y buena fe los han adquirido.

No es posible que no haya una definición legal de quien se considera campesino de manera objetiva. Tampoco lo es, que la aplicación de la justicia agraria quede al criterio subjetivo del operador judicial agrario, que hoy no cuenta con parámetros claros y precisos de manera objetiva para la solución de conflictos. Lo que es aún peor, en Colombia no hay un desarrollo legislativo sobre esta jurisdicción, lo que lleva a que la aplicación de esta quedará en manos de personas ideologizadas, en el mejor de los casos o, formadas desde la idea de estigmatización de quienes hoy son propietarios de las tierras rurales.

Tampoco cumple con la Consulta Previa, dado que su aplicación invade la jurisdicción territorial de minorías que cuentan con legislación propia los Indígenas. De la misma manera pareciera tener la atracción de diferendos que se presenten en el área rural y urbana por conexidad en el origen de la empresa agropecuaria, igualmente borra los alcances jurisdiccionales del acuerdo de Escazú.

Todo lo anterior, sin contar con la creación de una fuente de burocracia y contratación en todo el territorio nacional, con su carga patrimonial, para un Estado empobrecido. Si bien esta jurisdicción está contenida en el punto 1 de los acuerdos del Teatro Colón, no es el momento político para aprobarla, menos si median intereses políticos electorales del gobierno de turno.

Aún están a tiempo señores congresistas, si bien se surtió el debate y aprobación en las comisiones conjuntas de ambas cámaras, quedan pendientes los debates en plenarias de Senado y Cámara, separadamente que pudiesen darse de manera simultánea en el tiempo, mas no conjuntas en Plenaria del Congreso, donde pueden revisarse las decisiones tomadas en las comisiones y desechar esta lesiva jurisdicción como está planteada.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

La jurisdicción agraria en su recta final

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 13 de diciembre de 2024).- El nuestro es un país de jueces, magistrados y “altas cortes”, pero de poca justicia, que, en lo penal, ostenta un vergonzoso índice de impunidad del 90% -del 100% en la JEP-, mientras que, en lo civil, laboral y contencioso, es un atropello permanente a los derechos ciudadanos.

Ahora tendremos nueva jurisdicción, la Agraria, con ley estatutaria aprobada, que definió su estructura y relaciones dentro del sistema judicial, la cual se encuentra en revisión en la Corte Constitucional. De otra parte, el proyecto de ley ordinaria, que establece competencias, procesos y procedimientos, acaba de ser aprobado en comisiones primeras de Senado y Cámara, faltándole los debates en plenaria de las dos corporaciones, con lo que el Gobierno no solo espera anunciar un resultado en medio de duros golpes, como el de la Ley de Financiamiento, sino mostrar el proceso como ejemplo de concertación.

Y en verdad lo fue, pues en la etapa prelegislativa el Ministerio de Agricultura abrió espacios en los que pudimos señalar, artículo por artículo, los sesgos y, sobre todo, las amenazas que representaba el proyecto original para el derecho a la legítima propiedad privada de la tierra, algo que yo venía reiterando en varios escritos en este mismo espacio, a resultas de mi compromiso con la defensa de los derechos de los ganaderos colombianos.

Fue también importante la concertación con el Congreso de la República, que merece nuestro reconocimiento, principalmente en la audiencia pública convocada por la Comisión Primera del Senado, en la que los sectores interesados pudimos expresar y consignar por escrito nuestros reparos al proyecto, lo cual, no cabe duda, fue definitivo para los debates en las comisiones conjuntas y lo será para las plenarias.

¿Qué se logró? Sin entrar en detalles, primero: “desideologizar” el proyecto, suprimiendo o morigerando unos principios permeados por el sesgo, muy de las narrativas populistas de izquierda, de una ley pensada para “proteger” a unos sectores vulnerables e indefensos, de otros poderosos y perversos, un sesgo que acabo de ver hasta en el Noticiero del Senado, cuando anuncia la aprobación en comisiones con el subtítulo en pantalla de “Los campesinos contarán con jueces especializados”. ¿Los campesinos solamente?, me pregunto. 

Segundo: acotar el desbordamiento de competencias, casi omnímodas y omnipotentes que el proyecto pretendía otorgar a los jueces agrarios; y tercero, y muy importante: recuperar para los propietarios de tierra el derecho a la fase judicial de los procesos agrarios, entre ellos la extinción de dominio y la expropiación, que el proyecto había cercenado para dejar la decisión de cierre en manos de la Agencia Nacional de Tierras.

¿Qué sigue preocupando?  Primero: que al proyecto todavía le sobra ideología y sesgo, pues, como he reiterado, la ley debe proteger a la población vulnerable en términos del acceso a la justicia y de acompañamiento, pero ya dentro del proceso, frente al juez, todos somos y debemos seguir siendo iguales ante la ley, sin favorecimientos procesales que desvirtúan la noción misma de justicia.

Y sigue preocupando que, si bien la extinción de dominio por incumplimiento de la función ecológica de la tierra existe desde la ley 160 de 1994, es una espada de Damocles que sigue pendiendo sobre la nuca de los propietarios de tierra, en un país con autoridades ambientales “autónomas” y cooptadas por el clientelismo regional, y con una legislación ambiental difusa y difícilmente aplicable en un campo agobiado por la violencia.

Con o sin fase judicial, la extinción de dominio, justificada para corruptos y narcotraficantes, es a todas luces un castigo excesivo para la presunta violación de normas ambientales. Revisarlo es una tarea del Congreso en las plenarias que vienen.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie