Reactivar los Fondos Ganaderos: palanca estratégica para garantizar carne colombiana al país y al mundo

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Sábado 1 de noviembre de 2025).- Un instrumento probado, modernizado y transparente puede impulsar el repoblamiento bovino, fortalecer el abastecimiento interno y ampliar la presencia de la carne colombiana en los mercados internacionales.

Colombia atraviesa un momento crucial para su ganadería. El mundo reconoce la calidad de nuestra carne bovina, con mercados como China, Rusia, Egipto y Emiratos Árabes, entre muchos más, abriendo sus puertas al producto colombiano. Pero ese reconocimiento trae un desafío mayor: abastecer simultáneamente el mercado nacional y los nuevos destinos internacionales, sin comprometer la sostenibilidad del hato ni la seguridad alimentaria interna.

El país cuenta hoy con un *hato bovino cercano a 30 millones de cabezas*, distribuidas en más de 613.000 predios ganaderos, según cifras de Fedegan, Minagricultura y el Sistema de Información de la Cadena Cárnica Bovina.

Este sector aporta alrededor del 1,4 % del PIB nacional, el 20% del PIB agropecuario y el 46% del PIB pecuario, generando más de 1 millón de empleos permanentes directos. Se trata, sin duda, de una de las actividades rurales más relevantes económica y socialmente.

En 2024, Colombia exportó más de 24.700 toneladas de carne bovina y 238.600 bovinos en pie, por un valor cercano a USD 301 millones, de acuerdo con Fedegán. Estas cifras reflejan una ganadería con dinamismo exportador, pero también una presión creciente sobre la capacidad de producción interna. Si el país no incrementa su hato y productividad, podría verse limitado para atender la doble demanda: la doméstica y la internacional.

Frente a este panorama, reactivar los Fondos Ganaderos surge como una solución estructural y moderna. Estos fondos, que décadas atrás impulsaron el crecimiento del sector mediante inversión colectiva, repoblamiento, asistencia técnica y acceso a genética, pueden volver a ser el motor del desarrollo rural si se actualizan bajo principios: transparencia, inclusión y sostenibilidad.

Una nueva etapa de los Fondos Ganaderos debe tener objetivos claros:

  1. Gobernanza moderna y control riguroso. Los fondos deben operar bajo esquemas de auditoría permanente y participación activa de productores grandes, medianos y pequeños, garantizando el uso eficiente de los recursos.
  2. Inclusión y equidad productiva. Es indispensable que los Fondos prioricen el acceso de pequeños y medianos ganaderos, permitiéndoles participar en programas de repoblamiento, mejoramiento genético y manejo tecnificado de praderas.
  3. Abastecimiento equilibrado. Colombia no puede descuidar su mercado interno. El fortalecimiento del hato debe responder al doble propósito de garantizar el consumo nacional y atender la creciente demanda externa de carne y ganado en pie.
  4. Transformación y empleo de calidad. La cadena cárnica no termina en la finca. Cada cabeza adicional representa más oportunidades de trabajo en la industria de procesamiento, transporte, exportación y trazabilidad. Reactivar los Fondos Ganaderos también significa generar empleo formal y calificado en las regiones rurales.
  5. Sostenibilidad ambiental. Los nuevos fondos deben fomentar sistemas silvopastoriles, ganadería regenerativa y manejo responsable de los recursos naturales, alineados con los estándares internacionales y los compromisos climáticos del país.

Los Fondos Ganaderos no fracasaron por su concepto, sino por la falta de controles y visión empresarial. Hoy, con la tecnología, la trazabilidad y los mecanismos modernos de gobernanza, pueden renacer fortalecidos como el vehículo financiero del repoblamiento bovino que el país necesita.

El mundo está demandando carne colombiana; las oportunidades están servidas. Pero para mantenerlas, debemos producir más, con mejor calidad, y de forma sostenible e incluyente.

Reactivar los Fondos Ganaderos es apostarle al futuro de la ganadería colombiana, al empleo rural, a la seguridad alimentaria y a la proyección internacional de una carne que ya compite entre las mejores del mundo.

Atentos Fedegan, Minagricultura: El momento es ahora: reactivar los Fondos Ganaderos es garantizar el mañana del hato colombiano.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Frente a la democracia amenazada…: unión

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Sábano 1 de noviembre de 2025).- Dicen que “el que pega primero pega dos veces”, algo que le funcionó al Pacto Histórico en la consulta del 26 de octubre, aunque, la verdad, no pegó dos veces por el efecto sorpresa de “pegar primero”, sino porque, literalmente, votó dos veces, al incluir en la consulta el orden de las listas cerradas a Congreso, lo que puso a la maquinaria clientelista a funcionar a todo vapor, incluidos los dueños regionales y locales de la contratación y de otros intereses menos santos.

Aún así, los resultados son una victoria contundente de Iván Cepeda, aunque el CNE no ha dicho aún la última palabra, no solo sobre la personería del Pacto Histórico, sino sobre la posibilidad de Cepeda de medirse con el “Frente Amplio” en la consulta de marzo de 2026, de la que saldría seguramente fortalecido, o si, por el contrario, se ve obligado a pasar derecho al tarjetón de primera vuelta como candidato del Polo, que es ahora mismo su condición, a la que entraría dividiendo votos con el ganador del Frente Amplio.

Así Petro amenace con tutelas y demandas si el CNE no confirma la personería, y Cepeda considere “indignante” que el Pacto no la tenga “después de semejante votación”, como si la votación subsanara las falencias frente a las normas electorales, sobra decir que no hay persecución ni “golpe blando”, como ya repite el presidente, y que dichas falencias son fruto del desorden y la confusión al interior del Pacto Histórico, evidentes en los días previos a la consulta.

Cualquiera que sea el desenlace, la oposición, los sectores de centroderecha y los llamados outsiders, que son de derecha, deben pensar en “la unión de las uniones”, no solo para enfrentar el poder de la maquinaria gubernamental y del presupuesto en favor de la izquierda, sino porque esa izquierda llega monolítica o, en el peor de los casos, dividida en dos a primera vuelta, mientras del otro lado persiste la segmentación entre diferentes alianzas, todas orientadas a recuperar el país tras el desastre Petro, pero demasiadas…

En un mapa electoral, La Silla Vacía identificó un “Centro” con Fajardo y ¡Claudia!, y cinco grupos de “este lado”: “Fuerza por las regiones”, con los cuatro exgobernadores; “Centro Tecnócrata” (Peñalosa, Cárdenas, Luna y Oviedo); “Alianza partidos” (Germán Vargas, Efraín Cepeda, Barbosa, Lizarralde, Córdoba, Gómez y Galán) “Centro Democrático” (Cabal, Paloma, Paola, Guerra y Uribe); y “Derecha firmas” (Vicky, De la Espriella, Pinzón, Palacios y Botero), aunque Abelardo ya tiene el aval de Salvación Nacional y Pinzón el de “Oxígeno” de Ingrid… y el respaldo de José Obdulio, como bien le señala el mismo Abelardo en reciente carta abierta.

El Centro Democrático continuó su labor juiciosa de reflexión y consolidación programática alrededor de los grandes retos del país, con la recuperación de la seguridad y el orden en primer lugar, tras lo cual elegirá candidato oficial el próximo 28 de noviembre.

¿Y los demás? En este momento de la campaña y del país, aún persiste la dispersión. Por ello, la centroderecha debe aglutinarse apelando al patriotismo. Las elecciones legislativas y las consultas interpartidistas de marzo marcarán el camino, y no tengo duda de que el Centro Democrático, bajo el liderazgo del expresidente Uribe será el partido más votado y eje de la gran coalición que debe llegar fortalecida a la primera vuelta.

Es la ruta estratégica, no solo para derrotar a la izquierda y recuperar lo perdido con su desgobierno, sino para algo mucho más importante: para cerrarle el paso, de una vez por todas, al socialismo progresista que amenaza a nuestra democracia y el porvenir de los colombianos.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie