El proyecto de etiquetado nutricional vulnera el derecho a la información

* Asoleche precisa los impactos del Proyecto de Resolución Ministerio de Salud y Protección Social sobre Etiquetado Nutricional y Frontal 2026.

Agricultura & Ganadería

(Asoleche – Lunes 27 de abril de 2026).- Asoleche insta a las autoridades regulatorias y a los actores del sector para corregir errores conceptuales en el proyecto de resolución de etiquetado frontal que está tramitando el Ministerio de Salud y Protección Social.

La Asociación Colombiana de Procesadores de Leche respalda el propósito de informar mejor a los consumidores, pero advierte que el diseño actual del proyecto de resolución vulnera el derecho a la información completa, estigmatiza alimentos nutricionalmente valiosos y puede producir el efecto contrario al deseado en la salud pública colombiana.

Una norma que recorta la información del consumidor

Entre varios aspectos negativos y antitécnicos que merecen atención de este proyecto, resulta particularmente grave que su texto prohíbe que un producto marcado con sellos de advertencia informe al consumidor sobre sus propiedades nutricionales positivas. Un ejemplo de esta limitación sería el yogurt al que usualmente se le agrega pectina: este es un espesante natural que se encuentra en muchas frutas y cuya función es la de brindar textura, estabilidad y mejorar la vida útil del producto. Bajo la potencial reglamentación, el envase de este yogurt debería incluir un sello de ultraprocesado y quedaría impedido para informar que es una excelente fuente de calcio, proteína de alto valor biológico, vitamina D o probióticos.

Esto contradice directamente el Estatuto del Consumidor de Colombia, que garantiza el derecho a información completa, veraz y transparente. No existe fundamento lógico, jurídico ni científico para que la presencia de un sello vulnere el derecho del consumidor a conocer la totalidad de los atributos de un alimento.

El error conceptual de fondo: alimentos vs. patrones alimentarios

La norma confunde alimentos con hábitos y estilos de vida. Pretende estigmatizar y castigar alimentos individuales cuando la evidencia científica que ella misma invoca es clara y consistente: una nutrición saludable no depende de si un alimento contiene o no un determinado ingrediente. Depende del patrón alimentario completo, de la diversidad, tamaño de la porción, frecuencia de consumo y el estilo de vida del consumidor, por no mencionar factores genéticos y otras condiciones propias del individuo. Emitir una “sentencia visual” definitiva sobre un producto basándose en un solo componente desconoce este principio fundamental y trata al consumidor como incapaz de procesar información completa y lo limita en su derecho de escoger e integrar una dieta variada y sana.

El procesamiento lácteo protege la nutrición, no la destruye

La leche es uno de los alimentos más nutritivos de la naturaleza, pero a su vez, cuando está cruda es de los más perecederos que existen. Sin procesamiento (pasteurización, UHT, fermentación controlada, etc) su perfil nutricional no puede llegar íntegro ni seguro al consumidor. El procesamiento no altera las propiedades nutricionales de la leche, los protege y los conserva: el calcio, la proteína, la vitamina D, sus grasas esenciales llegan intactos a la mesa de colombianos gracias a la industria procesadora formal. Además, la transformación industrial permite un portafolio diverso de derivados lácteos como el yogurt, queso, kéfir, bebidas saborizadas, arequipe, mantequilla, entre otros, que llevan ese poder nutricional a todos los momentos del día y a todos los consumidores, en la forma en que cada persona necesita, prefiere y disfruta. Equiparar ese procesamiento con una señal de alarma sanitaria carece de toda lógica y respaldo científico.

El riesgo real: desincentivar el consumo de alimentos esenciales, como los derivados lácteos, de la dieta de los colombianos

El efecto práctico y predecible de esta norma será desincentivar el consumo de alimentos que tienen contribuciones nutricionales positivas y necesarias para el consumidor colombiano como los lácteos procesados, fuente accesible de proteína, calcio y vitamina D. El consumidor que abandone un yogurt o un queso por ver un sello, no lo reemplazará necesariamente por una fruta o una verdura, que individualmente consideradas, no son la única respuesta a una dieta saludable. Es altamente probable que, sin saberlo, este consumidor simplemente reduzca su ingesta de calcio y proteína sin que ninguna señal en ninguna etiqueta le advierta sobre ese riesgo.

La posición de Asoleche

El gremio no se opone al etiquetado de advertencia. Respalda el derecho del consumidor a recibir información clara y completa. Lo que rechaza es una regulación que aplique indistintamente el mismo instrumento visual de alarma a realidades nutricionales radicalmente distintas. La nutrición saludable se construye con educación, diversidad y balance, no con sellos que estigmatizan y borran la mitad de la realidad nutricional de los alimentos. Asoleche invita al Ministerio de Salud a revisar el diseño de la norma con mayor rigor técnico y coherencia con la evidencia científica disponible.

“Una política pública que, en nombre de la salud, desincentive el consumo de alimentos nutricionalmente valiosos, se convierte en una herramienta de señalización o discriminación, que, con una apariencia de rigurosidad, va a generar un resultado exactamente opuesto al deseado. El etiquetado, bien diseñado, es una herramienta de información útil y necesaria para el consumidor colombiano. Pero para que eso ocurra, debe reflejar la complejidad real de la nutrición, no simplificarla hasta el punto de desinformar. Una norma que le impide a un yogurt contarle al consumidor que tiene calcio y proteína no está protegiendo la salud pública: la está poniendo en riesgo”, señaló Ana María Gómez Montes, presidente de la Asociación.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Lunes 27 de abril de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Lunes 27 de abril de 2026

Precios mayoristas de la cebolla y el plátano en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 27 de abril de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la cebolla y el plátano en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Plátano

Plátano guineo                               1 Kilogramo                              2.500

Plátano hartón maduro                  Bolsa 20 Kilogramo                65.000

Plátano hartón verde                     Bolsa 20 Kilogramo                 65.000

Plátano hartón verde llanero         Canastilla 20 Kilogramo          90.000

Plátano hartón verde ecuatoriano Caja Cartón 30 Kilos               70.000

Cebollas

Cebolla cabezona blanca              Bulto 50 Kilogramo                 95.000

Cebolla cabezona roja                   Bulto 50 Kilogramo                160.000

Cebolla junca aquitania                 Atado 30 Kilogramo               100.000

Cebolla puerro                               Atado 20 Kilogramo              70.000

Precios mayoristas de la arveja, frijol, habichuela y tomate en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 27 de abril de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la arveja, fríjol, habichuela y tomate en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Leguminosa

Arveja verde en vaina                    Bulto 50 Kilogramo               350.000

Arveja verde en vaina pastusa      Bulto 50 Kilogramo               260.000

Fríjol verde cargamanto                Bulto 50 Kilogramo               260.000

Habichuela                                     Bulto 60 Kilogramo               280.000

Tomates

Tomate chonto                               Canastilla 22 Kilogramo        100.000

Tomate larga vida                          Canastilla 20 Kilogramo        110.000

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 27 de abril de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                   80.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                   80.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                   80.000

Papa criolla limpia                 Bulto 45 Kilogramo                 280.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                 240.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                   75.000

Papa rubí                               Bulto 50 Kilogramo                   70.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                 150.000

Papa superior                        Bulto 50 Kilogramo                   75.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                   70.000

Precios de la carne de res en canal en Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Domingo 26 de abril de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de res para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.

PRECIOS DE VENTA MAYORISTA

PRODUCTOS PRIMERA CALIDAD

CARNE DE RES

Carne de res molida, murillo                   1 Kilogramo                 21.000

Carne de res, bola de pierna                   1 Kilogramo                 31.000

Carne de res, bota                                   1 Kilogramo                 31.000

Carne de res, cadera                              1 Kilogramo                 31.000

Carne de res, centro de pierna               1 Kilogramo                 31.000

Carne de res, chatas                               1 Kilogramo                 44.000

Carne de res, cogote                               1 Kilogramo                 24.000

Carne de res, costilla                              1 Kilogramo                 22.000

Carne de res, falda                                  1 Kilogramo                 26.000

Carne de res, lomo fino                           1 Kilogramo                 58.000

Carne de res, morrillo                              1 Kilogramo                 28.000

Carne de res, muchacho                         1 Kilogramo                 35.000

Carne de res, murillo                               1 Kilogramo                 21.000

Carne de res, pecho                                1 Kilogramo                 27.000

Carne de res, punta de anca                   1 Kilogramo                 44.000

Carne de res, sobrebarriga                     1 Kilogramo                 28.000

Precios de la carne de cerdo en canal en Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Domingo 26 de abril de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de cerdo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.

PRECIOS DE VENTA MAYORISTA

PRODUCTOS PRIMERA CALIDAD

CARNE DE CERDO

Carne de cerdo, brazo con hueso          1 Kilogramo                 16.000

Carne de cerdo, brazo sin hueso            1 Kilogramo                 15.000

Carne de cerdo, cabeza de lomo            1 Kilogramo                 17.000

Carne de cerdo, costilla                           1 Kilogramo                 22.000

Carne de cerdo, lomo sin hueso             1 Kilogramo                 20.000

Carne de cerdo, pernil con hueso           1 Kilogramo                 15.000

Carne de cerdo, pernil sin hueso            1 Kilogramo                 16.000

Carne de cerdo, tocino barriga               1 Kilogramo                 21.000

Carne de cerdo, tocino papada              1 Kilogramo                 19.000

Precios de la carne de pollo en canal en Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Domingo 26 de abril de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de pollo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.

PRECIOS DE VENTA MAYORISTA

PRODUCTOS PRIMERA CALIDAD

CARNE DE POLLO

Alas de pollo con costillar                        1 Kilogramo                 10.000

Alas de pollo sin costillar                         1 Kilogramo                 12.000

Muslos de pollo sin rabadilla                   1 Kilogramo                 18.000

Pechuga de pollo                                     1 Kilogramo                 20.000

Pierna pernil con rabadilla                       1 Kilogramo                 14.000

La insoportable levedad… de las redes

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 24 de abril de 2026).- Esta alusión a la obra más conocida de Kundera, con un título que siempre he considerado magistral en la literatura, aplica muy bien a la también insoportable superficialidad de ese mal necesario que son las redes sociales, a propósito de un video en el que dos hermanos vinculados a la cadena cárnica, pues su familia es ganadera y tiene un expendio de carnes en Ibagué, terminan replicando los argumentos espurios del presidente Petro contra las exportaciones cárnicas, que pretendió inclusive prohibir.

La protagonista, Alba Lucía García, es una joven tolimense muy preparada, exdirectora de la seccional de Fenalco y exsecretaria de Desarrollo de Ibagué, con aspiraciones políticas y gran actividad en redes, dos ámbitos en los cuales, infortunadamente, la verdad suele patinar en el piso resbaloso de los votos y los likes. No le adjudico siquiera mala intención, pero cuando el sensacionalismo riñe con la verdad y se suma, aún sin querer, a los ataques a Fedegán y a la ganadería, salgo en defensa, como me corresponde, de la reputación del gremio y de los 700.000 ganaderos que ya tienen suficiente con ser víctimas del abandono rural, de la violencia y de la estigmatización desde el gobierno mismo.

“Las exportaciones de carne no pueden seguir”, dijo Petro. “Los extranjeros nos están dejando sin carne”, dijo Alba Lucía. No es cierto. Las exportaciones de carne en 2025 representaron apenas el 4% de la producción y las de animales el 0,7% del hato, lo que no le hace rasguños al abastecimiento.

Sin embargo, el hermano se atrevió a más: Refiriéndose al presunto crecimiento de las exportaciones, afirmó que “Estamos hablando del 300%, 400%”, lo cual no solo es mentira, pues en los últimos años las exportaciones han caído y hoy son casi imposibles con dólar a $3.500, sino que se sustenta en una gráfica con el logo de Fedegán, que no es oficial de la Federación. Sobre esta situación en particular no solicito, sino que exijo una disculpa y una rectificación. 

“Estamos acabando nuestro hato ganadero”, dijo Petro…, “Se está acabando el ganado”, dijo Alba Lucía. No es cierto. Nuestro hato ha crecido consistentemente y hoy, con 30,5 millones de cabezas, es el cuarto de Latinoamérica y el número 13 del mundo.

“No tenemos excedentes de carne”, dijo Petro. “En Colombia no hay carne…”, dijo Alba Lucia. No es cierto. Con 812.000 toneladas, la producción formal de carne en 2025 aumentó un 7,8% frente al año anterior, porque el sacrificio formal también creció un 6,3% para un total de 3.486.000 cabezas. 

La producción de carne y el sacrificio formal crecieron porque también creció la demanda, pues el consumo per cápita pasó de 17,6 a 18,4 kilos, y cuando eso sucede los precios suben, una tendencia del ciclo económico a la que se sumó el alza en costos de producción y mano de obra. Ellos generan empleo y saben que el aumento del mínimo tocó cargárselo al precio del kilo de carne para conservar la rentabilidad del negocio familiar.

Así que, antes de acudir al inmediatismo en redes, a Alba Lucía, reconocida por su activismo en pro de un Tolima que “merece más” –algo encomiable–, le aconsejaría investigar el sacrificio clandestino en su departamento, un problema estimado en más de 1.100.000 reses a nivel nacional; como también la supervisión de las secretarias de salud al expendio de carnes y la afectación a la comercialización por el cierre de plantas municipales por el INVIMA, sin alternativas para el sacrificio formal.

Quizás allí encuentre respuestas ajustadas a la realidad, sin afectar a la cadena de valor de la que su propia familia hace parte.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

“Así se está desmontando la propiedad rural en Colombia, sin expropiación”

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 24 de abril de 2026).- “No están quitando la tierra: están cambiando las reglas para que sostenerla sea cada vez más difícil.”

Durante años, Colombia discutió el conflicto agrario como una pelea física por la tierra. Ese debate quedó atrás. Hoy el país entró en una fase mucho más compleja y peligrosa: El verdadero conflicto ya no es por la propiedad rural, sino por la inestabilidad de las reglas que la gobiernan.

Y esto no es una opinión; es un hecho jurídico.

La Corte Constitucional ha trazado una línea roja:

La administración no puede sustituir las garantías judiciales cuando se trata de afectar derechos de propiedad. En el contexto de la puesta en marcha de la jurisdicción agraria, ha reiterado que los conflictos estructurales sobre tenencia y acceso exigen control judicial efectivo y no pueden resolverse exclusivamente por vía administrativa.

Traducido al lenguaje del campo:

Una resolución de escritorio no basta para cambiar la realidad jurídica de un predio.

Esa advertencia es crucial mientras la reforma agraria sigue apoyándose, en gran medida, en instrumentos administrativos. La Corte pone límites; la realidad en territorio avanza por otro carril.

Tras las protestas de abril de 2026, el Gobierno del presidente Petro, firmó acuerdos para “revisar” los incrementos catastrales. Pero con un detalle que no puede pasar desapercibido: no se suspenden las actualizaciones.

El modelo sigue rodando mientras se “revisa”, trasladando el costo de los errores de política al productor rural.

Y aquí es donde la discusión deja de ser sólo jurídica y entra en lo esencial: la seguridad alimentaria del país.

Cuando el catastro multipropósito se aplica sin una realidad económica que lo respalde, con avalúos que en muchos casos han subido de hasta 500% y más en muchos casos, el productor rural queda atrapado en una ecuación de supervivencia que desarma cualquier proyecto productivo:

Incertidumbre operativa: si no sabe cuál será su carga fiscal el próximo ciclo, es imposible invertir en tecnificación o en cultivos de mediano plazo.

Desincentivo a la producción: ante una carga tributaria que erosiona la rentabilidad, la decisión racional no es crecer, sino reducir.

Riesgo de desabastecimiento: un productor que vive bajo incertidumbre jurídica y fiscal termina saliendo del sistema. Y un país que desincentiva su campo termina en abierta inseguridad alimentaria, dependiendo de mercados externos.

Lo que estamos viendo no es una expropiación directa, que sería jurídicamente atacable.

Es un mecanismo silencioso de desmonte de la propiedad rural.

Las reglas cambian. La incertidumbre crece. La inversión se frena.

Los acuerdos firmados tras las protestas reconocen que algo no está funcionando, pero no corrigen el problema de fondo. Apagan el incendio con mesas técnicas mientras dejan intacto el mecanismo que lo originó.

Colombia ya no enfrenta un nuevo conflicto por la tierra.

Está entrando en una crisis de confianza.

Y la confianza no se decreta.

Porque cuando un productor no sabe a qué atenerse, no deja de producir por falta de tierra.

Deja de producir por falta de certeza.

Un país que pierde la certeza en su campo no solo pierde productividad: empieza a perder su soberanía alimentaria sin darse cuenta.

Este no es un debate técnico. Es un debate de país.

Por eso, liderazgos como los de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, están llamados a poner este tema en el centro de la agenda pública.

Porque si Colombia no corrige a tiempo las reglas del campo, no habrá reforma agraria que alcance… ni seguridad alimentaria que resista.

Pd.: Las heridas que más demoran en cicatrizar son las causadas entre hermanos. Ojo pues.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu