Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Jueves 19 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                240.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                200.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  85.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  65.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                160.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  85.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  65.000

El ICA fortalece la vigilancia fitosanitaria frente al Complejo de la Punta Morada de la Papa

* Los avances fortalecen la capacidad diagnóstica regional y aporta a la armonización de estándares fitosanitarios.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Miércoles 11 de marzo de 2026).- En un esfuerzo articulado para proteger la sanidad vegetal y la seguridad y soberanía alimentaria de la región andina, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) participó activamente en el curso especializado “Detección de patógenos del Complejo de la Punta Morada de la Papa (CPMP)”, realizado del 23 al 27 de febrero de 2026 en las instalaciones de la Universidad Militar Nueva Granada, con el propósito de fortalecer la vigilancia fitosanitaria en la región andina.

El encuentro se desarrolló en el marco de un proyecto regional de Fontagro y se consolidó como un espacio estratégico para la estandarización de protocolos de diagnóstico molecular y el fortalecimiento de capacidades técnicas entre los países participantes.

La delegación del ICA estuvo integrada por dos profesionales en fitopatología del Laboratorio Nacional de Diagnóstico Fitosanitario, quienes participaron en jornadas técnicas orientadas a optimizar métodos de detección de fitoplasmas y otros patógenos asociados al CPMP, una de las problemáticas sanitarias más desafiantes para el cultivo de la papa en la región.

Como Organización Nacional de Protección Fitosanitaria, el ICA cumple un papel clave en la vigilancia, detección y control de enfermedades que afectan cultivos estratégicos, garantizando que el material de siembra y la producción nacional cumplan con altos estándares de calidad e inocuidad.

El curso contó con la participación de investigadores de instituciones líderes como Agrosavia, Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA Chile), Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA Perú) e Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP Ecuador), fortaleciendo la cooperación técnica internacional.

Durante cinco jornadas de trabajo intensivo en los laboratorios de la Universidad Militar Nueva Granada y Agrosavia, los equipos técnicos avanzaron en procesos de extracción de ADN mediante metodologías especializadas, así como en la aplicación de técnicas de PCR anidada y qPCR, herramientas de alta sensibilidad que permiten identificar el patógeno incluso en muestras con baja carga microbiana, como los tubérculos-semilla.

Como resultado, los países participantes proyectan la construcción de una propuesta de protocolo diagnóstico unificado, que sirva como referencia para los sistemas de control de calidad de semilla en la región.

Con este tipo de iniciativas, el ICA reafirma su liderazgo en la vigilancia fitosanitaria y su compromiso con la protección de la producción de papa, contribuyendo a la seguridad, dignidad y soberanía alimentaria de Colombia y de la región andina.

Así se transforma el lactosuero en ingredientes de alto valor

* Muestras de lactosuero antes y después del proceso de concentración, que evidencian el cambio en su composición. Foto Cortesía: Valeria Peña Herrán (Unimedios).

Agricultura & Ganadería

(UN – Miércoles 18 de marzo de 2026).- Lo que comienza como un líquido residual tras la producción de queso —y que suele desecharse— puede terminar convertido en ingredientes de alto valor para la industria alimentaria y farmacéutica. Esta fotogalería muestra cómo, en laboratorios de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), el lactosuero se transforma en un concentrado rico en lactosa mediante procesos de filtración de alta precisión, una apuesta que no solo aprovecha sus nutrientes, sino que además reduce su impacto ambiental.

Durante la producción de queso se genera un subproducto conocido como lactosuero, que con frecuencia es considerado como un residuo. Sin embargo, este líquido conserva componentes valiosos de la leche, como lactosa, proteínas y minerales, lo que lo convierte en una materia prima con potencial para la alimentación humana.

El problema aparece cuando este subproducto se desecha sin tratamiento. Por su alto contenido de azúcares, proteínas y otros compuestos orgánicos, el lactosuero puede alterar la calidad del agua y generar impactos ambientales significativos.

De ahí que distintas investigaciones busquen darle un nuevo uso, no como desecho, sino como recurso. Una de ellas es la desarrollada por la ingeniera Luz Daniela Gaona Ruge, candidata a magíster en Ingeniería Química.

El estudio se centra en optimizar un sistema capaz de concentrar la lactosa presente en el lactosuero, evaluando variables como el tiempo de operación y los ciclos de limpieza para lograr procesos más estables y prolongar la vida útil de los equipos.

Para ello se emplean tecnologías como la ultrafiltración y la ósmosis inversa. En una primera etapa, la ultrafiltración separa las proteínas del lactosuero. Luego, en un sistema de ósmosis inversa —que funciona como un filtro de alta precisión mediante presión sobre membranas— se elimina parte del agua y se concentra la lactosa.

El resultado es un concentrado que se puede emplear en alimentos funcionales, productos con probióticos, fórmulas nutricionales e incluso aplicaciones farmacéuticas.

Así, lo que alguna vez se vio como un desecho se transforma en una oportunidad para innovar, aprovechar mejor los recursos y disminuir el impacto ambiental de la industria láctea.

Fedegán y Nissan establecen alianza de comercialización preferencial para ganaderos

* Nissan entregó a la Federación Colombiana de Ganaderos un automotor que será el vehículo oficial del convenio. Se trata de una camioneta doble cabina Frontier con significativa reducción de gases y partículas contaminantes (ecológica) y que los ganaderos verán en los eventos pecuarios más importantes del país.

Agricultura & Ganadería

(Fedegán – Miércoles 18 de marzo de 2026).- . La Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), pensando siempre en el bienestar del ganadero y del gremio de productores en general, acaba de realizar la alianza “Fuerza en el Campo”, con la distribuidora de automotores Dinissan, que reúne condiciones de comercialización preferenciales para los productores de este importante sector de la economía a nivel nacional.

José Félix Lafaurie Rivera, presidente ejecutivo de Fedegán, afirmó que “el objetivo de esta iniciativa es suministrar herramientas útiles y necesarias para facilitar y promover el óptimo desarrollo de la actividad bovina en el país. Fedegán tiene 62 años de servicios y su gran pilar estratégico es velar por el mejoramiento permanente de la calidad de vida de los ganaderos del país”.

Invitó a los ganaderos de todos los rincones del territorio colombiano a acercarse a las distribuidoras regionales de Nissan y conocer las condiciones especiales de comercialización de los diferentes modelos de vehículos a los cuales pueden tener acceso.

“Los ganaderos se pueden identificar mostrando el documento del Registro Único de Vacunación, RUV, para que sepan que son productores activos en la actividad ganadera bovina del país”, resaltó.

Movilidad sostenible en el campo

Por su parte, Jaime Rafael Daza Almendrales, secretario general de Fedegán, consideró que son automotores de gran eficiencia y utilidad para el desarrollo de la actividad ganadera. “Sabemos que la alianza entre Fedegán y Nissan, durante el año 2026, será beneficiosa para el desarrollo de este importante renglón productivo de la economía nacional que aporta el 1,4 por ciento a la canasta de bienes y servicios del país a través del Producto Interno Bruto (PIB) anual”.

“La eficiencia de estas herramientas de trabajo es comprobada y estoy plenamente seguro de que los beneficios para las partes estarán en la palestra nacional. Es grato dar a conocer la alianza entre dos organizaciones que tienen experiencia de más de seis décadas -cada una- al servicio de los colombianos y, especialmente, para la población rural del país”, agregó.

Y expresó que tiene “la plena certeza que la alianza redundará en muchos beneficios entre las dos partes, tanto para los ganaderos representados en Fedegán como para la distribuidora Nissan”, dijo Daza Almendrales.

Los líderes se unen

Hace más de seis décadas la organización Dinissan encontró que en la calidad de sus automotores estaba la respuesta para transitar por la difícil topografía de Colombia.

“Llevamos más de 65 años contribuyendo con automotores propicios para las zonas de difícil movilización en el campo colombiano. Originalmente con el Nissan Patrol y hoy en día con la camioneta doble cabina Frontier”, manifestó, Ricardo Toro, gerente nacional de ventas de la distribuidora Nissan en Colombia.

Como alto ejecutivo del país es un seguidor del propósito de la unión. “Creemos que los líderes deben unirse para hacer cosas mejores por el país. Nissan tiene una gran cobertura nacional y nos pusimos a buscar un posible aliado que tuviera características similares de cobertura, tradición y, asimismo, que representara al sector rural y fuera referente en el campo colombiano y, en ese sentido, encontramos que no hay nadie mejor que Fedegán”, agregó.

“Queremos hacer extensible a todos los miembros de este importante gremio ganadero, una serie de beneficios que esperamos los disfruten al tener acceso a la tecnología Nissan”, puntualizó.

Vehículo oficial

En aras del desarrollo de la alianza, Dinissan entregó a Fedegán un automotor que será el vehículo oficial del convenio. Se trata de una camioneta doble cabina Frontier, cuyas emisiones de carbono son mínimas y que los ganaderos verán en los eventos del sector en todo el país.

“Dinissan acompañará a Fedegán en los eventos ganaderos más relevantes a nivel nacional”, manifestó Arturo Garzón, director de convenios Nissan, y enfatizó en que la alianza estará vigente durante el año 2026 inicialmente, con miras a que sea una relación más duradera.

Y concluyó: “Asimismo, se ofrecerá apoyo logístico con vehículos Nissan en la mayoría de los eventos gremiales de la Federación”.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Miércoles 18 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Miércoles 18 de marzo de 2026

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Miércoles 18 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                200.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                150.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  85.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  60.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                160.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  60.000

Colombia pierde terreno en abastecimiento interno de cereales y leguminosas

* En 2025, Colombia importó 10,6% más de toneladas de cereales, leguminosas y soya que en 2024, aumentando la dependencia de otros países para cubrir su demanda interna de granos 

* En esta vigencia, el país importó casi 10 millones de toneladas de cereales, más de 190 mil toneladas de leguminosas y más de 3 millones de toneladas de soya. Comparado con las importaciones de 2024, que sumaron 11.821.339 toneladas, en 2025 importamos 1.387.867 toneladas adicionales de granos (13.209.215 toneladas – total importado 2025) para cubrir la demanda interna.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Martes 17 de marzo de 2026).- Colombia, año tras año, incrementa su dependencia de las importaciones para abastecer el consumo interno de cereales, leguminosas y soya. Así lo revela el más reciente análisis de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), tras monitorear el comportamiento de las importaciones durante 2025.

En esta vigencia, el país importó casi 10 millones de toneladas de cereales, más de 190 mil toneladas de leguminosas y más de 3 millones de toneladas de soya. Comparado con las importaciones de 2024, que sumaron 11.821.339 toneladas, en 2025 importamos 1.387.867 toneladas adicionales de granos (13.209.215 toneladas – total importado 2025) para cubrir la demanda interna. Es decir, en 2025 Colombia importó 10,6% más de granos, que en 2024. 

Ahora bien, si observamos por sector en 2025, importamos 812.891 toneladas más de cereales, 31.332 toneladas adicionales de leguminosas y, de soya y derivados 552.653 toneladas, lo que representa un incremento de las importaciones del 8,2%, 16,3% y, 18%, respectivamente.

“Esta situación es preocupantes y nos invita a analizar la Ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector. Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios para analizar un Proyecto de Ley que defienda la soberanía alimentaria ofreciendo créditos oportunos, seguros de cosecha eficientes, infraestructura de almacenamiento y secado, transporte de los granos, acceso a maquinaria y equipos que garanticen una agricultura de precisión, precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro, seguridad jurídica y proyectos transversales que tengan que ver con el mejoramiento de vías, conectividad, información de alertas tempranas, acceso a semillas competitivas y garantías para trabajar de manera asociada”, afirma Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

Añadió, “es importante, por ejemplo, que desde el gobierno se genere un acuerdo con la industria, darles incentivos para que compren el producto nacional, en primer lugar, respondiendo al consumo del país. No es posible que crezca la industria y la demanda nacional de cereales, leguminosas y soya, que además es abastecida en su mayoría por las importaciones, reduciéndose cada vez más la participación de los granos nacionales, por no existir las garantías suficientes para que los productores nuestros sean competitivos. No podemos depender de otros países para alimentarnos, menos en la coyuntura actual de incertidumbre”, explica el dirigente gremial.

Variaciones representativas en las importaciones de granos / 2024 – 2025

En 2025, Colombia importó 7.308.445 toneladas de maíz amarillo, lo que representa un aumento de 13,3% frente a 2024 (6.448.575 toneladas). Este resultado refuerza la alta dependencia del país del abastecimiento externo para este grano. Las principales empresas importadoras fueron C.I. ADM Colombia Ltda., Alims Finca S.A.S., Italcol de Occidente S.A., Contegral S.A. e Italcol S.A., que en conjunto concentraron el 48,6% de las importaciones de maíz amarillo, siendo Estados Unidos el único país de origen de estas importaciones.

En contraste, las importaciones de maíz blanco registraron una reducción de 5,3% en 2025, totalizando 353.850 toneladas, es decir, 19.629 toneladas menos que en 2024, probablemente por una reducción en la demanda. En este segmento, Organización Solarte y Cía. S.C.A., Precocidos del Oriente S.A., Soberana S.A.S. y Alimentos Polar Col S.A.S. concentraron el 69,4% del total importado.

En 2025, las importaciones de trigo registraron una leve reducción de 0,8% frente a 2024. En total, Colombia importó 1.908.203 toneladas. Los principales países de origen fueron Canadá y Estados Unidos, con participaciones de 53% y 43%, respectivamente. Por el lado de los actores del mercado, Harinera del Valle S.A. lideró las compras externas en el año, con 301.485 toneladas, equivalentes al 15,8% del total importado.

En cuanto a la cebada, las importaciones también disminuyeron en 2025, con una caída de 0,9% respecto al año anterior. Argentina se mantuvo como el principal proveedor, concentrando el 68% del total importado. En este mercado, Bavaria S.A. continúa como único importador, consolidándose como el actor dominante del segmento en Colombia.

En 2025, las importaciones de fríjol en Colombia aumentaron 11,5% frente a 2024, al totalizar 46.629 toneladas, lo que demuestra que perdimos terreno. Estas compras externas provinieron principalmente de Argentina (33%), Perú (17,5%) y Ecuador (15,1%). En cuanto a los actores del mercado, las principales empresas importadoras fueron Comercializadora Luhomar S.A.S., Dist. y Comercializadora Mercogranos Ltda. y Granipack S.A.S., las cuales en conjunto concentraron el 51% del total importado.

Continuando con el abastecimiento externo, en 2025 Colombia importó 29.564 toneladas de arveja, un 24,6% más que en 2024. Estas compras provinieron principalmente de Canadá, que concentró el 96,5% del total importado. Entre las principales empresas importadoras se destacan Sudespensa Barragán S.A., Granos y Cereales La Perla S.A.S. y Dist. y Comercializadora Mercogranos Ltda., que en conjunto representaron el 45% de las importaciones.

En 2025, las importaciones de soya en grano en Colombia aumentaron 34,2% frente a 2024, al totalizar 595.364 toneladas. De manera similar, aunque con un crecimiento menor, las importaciones de torta de soya se incrementaron 19%, alcanzando 2.043.076 toneladas durante el año. En cuanto al origen, Estados Unidos se mantuvo como el principal proveedor de soya y sus derivados para Colombia. En 2025, este país concentró el 99,9% de las importaciones de soya en grano y, el 95% de las de torta de soya, hecho favorecido por un entorno de precios internacionales más bajos y condiciones cambiarias que estimularon el abastecimiento externo.

Por el lado de los actores, entre las principales empresas importadoras de soya en grano se destacan ADM Colombia Ltda., Avidesa Mac Pollo y Solla S.A. En el caso de la torta de soya, sobresalen Italcol S.A., Contegral S.A. e Italcol de Occidente, como los mayores compradores del producto en el país.

Balance de importaciones en 2025

•        Cereales / 9.981.849 toneladas

Se importaron:

•        7.308.445 toneladas de maíz amarillo, de Estados Unidos (100%), que ingresaron por los puertos de Buenaventura, Santa Marta, Barranquilla y Cartagena.

•        1.908.203 toneladas de trigo, de Canadá (53%) y Estados Unidos (43%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Buenaventura, Barranquilla, Santa Marta y Cartagena.

•        355.403 toneladas de cebada, provenientes de Argentina (68%) y Francia (16%) principalmente, que ingresaron por los puertos de Cartagena y Santa Marta.

•        353.850 toneladas de maíz blanco, de Estados Unidos (100%), que ingresaron por los puertos de Santa Marta, Barranquilla, Cartagena y Buenaventura.

•        26.286 toneladas de malta sin tostar, de Francia (47%), Polonia (16%) y Canada (15%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Bogotá, Buenaventura, Cartagena, Ipiales y Santa Marta.

•        21.359 toneladas de maíz pira, de Argentina (55%) y Estados Unidos (28%) principalmente, que ingresaron por los puertos de Cartagena, Buenaventura y Barranquilla.

•        6.402 toneladas de extracto de Malta, provenientes de Singapur (75%) y Brasil (16%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Buenaventura, Cartagena y Bogotá. 

•        960 toneladas de avena, provenientes de Chile (72%) y Estados Unidos (26%) principalmente, que ingresaron por el puerto de Buenaventura.

•        441 toneladas de malta tostada, de Holanda (58%) y Alemania (21%) principalmente, que ingresaron por los puertos de Bogotá, Cartagena y Buenaventura.

•        53 toneladas de sorgo, de Estados Unidos (100%), que ingresaron por el puerto de Cartagena. 

•        Leguminosas / 192.873 toneladas 

Se importaron:

•        103.026 toneladas de lenteja, de Canadá (78%) y Estados Unidos (22%), que ingresaron por los puertos de Cartagena y Buenaventura. 

•        46.692 toneladas de fríjol, de Argentina (33%), Perú (18%), Ecuador (15%) y Canadá (14%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Cartagena, Ipiales y Buenaventura.

•        29.564 toneladas de arveja, de Canadá (96%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Buenaventura y Cartagena.

•        13.591 toneladas de garbanzo, de Canadá (44%) y Argentina (36%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Buenaventura y Cartagena. 

•        Soya y derivados / 3.034.493 toneladas

Se importaron:

•        2.043.076 toneladas de torta de soya, de Estados Unidos (95%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Barranquilla, Buenaventura, Santa Marta y Cartagena. 

•        595.364 toneladas de soya, de Estados Unidos (100%), que ingresaron por los puertos de Buenaventura, Santa Marta y Barranquilla. 

•        396.053 toneladas de aceite de soya, de Bolivia (48%) y Estados Unidos (37%), principalmente, que ingresaron por los puertos de Buenaventura, Santa Marta y Barranquilla. 

Crisis lechera en la Costa: Precio del litro cae más de $1.000

* Productores de Córdoba y Sucre alertan que el valor pagado por litro ha caído hasta mil pesos frente al año anterior, en tanto que los costos de producción siguen aumentando. El sector ha advertido que, si no hay intervención institucional, miles de familias rurales podrían quedar sin sustento y no descartan protestas.

Agricultura & Ganadería

(Melanny Oroz, CONtexto Ganadero – Martes 17 de marzo de 2026).- El precio de la leche pagado al productor en la Costa Caribe ha sufrido una caída abrupta en los últimos meses, generando preocupación entre los ganaderos de departamentos como Córdoba y Sucre.

Mientras en el mismo periodo del año pasado el litro se pagaba entre 2.400 y 2.600 pesos, hoy muchos productores reciben entre 1.300 y 1.500 pesos, una reducción cercana a los mil pesos por litro que ha puesto en alerta al sector.

La situación se presenta en un momento especialmente complejo para el campo colombiano, pues la inflación, el aumento del salario mínimo, el encarecimiento de insumos agropecuarios y la incertidumbre económica han elevado los costos de producción para los ganaderos. Sin embargo, en lugar de mejorar el precio pagado al productor, este se ha reducido de forma drástica.

La contradicción es aún mayor si se tiene en cuenta que la región atraviesa la temporada seca, un periodo en el que históricamente disminuye la producción de leche debido a la escasez de pasturas.

Clima atípico

En el Caribe colombiano, las temporadas climáticas marcan el ritmo de la producción lechera. José Gregorio Navarro, secretario técnico en Sucre, expuso que los periodos de sequía y lluvias determinan la disponibilidad de pasturas para el ganado bovino y, en consecuencia, el volumen de leche producido.

“Estas épocas condicionan el precio de la leche. En periodos de lluvias hay mayor producción y en las sequías suele haber escasez”, indicó el dirigente gremial.

El inicio de 2026, sin embargo, ha tenido comportamientos climáticos atípicos, pues durante los primeros meses del año se presentaron lluvias generadas por frentes fríos, un fenómeno poco común en la región.

Según Navarro, estas precipitaciones solo lograron mejorar de forma limitada el crecimiento de pasturas en algunos predios con condiciones específicas de suelo y topografía. “Principalmente en terrenos que habían tenido descanso, con suelos fértiles y buena capacidad de retención de agua”, señaló. No obstante, advirtió que este fenómeno no explica la reciente caída en el precio de la leche.

En algunas zonas de fácil acceso para la recolección del producto se reportaron reducciones entre 200 y 500 pesos por litro, ubicando el precio alrededor de los 1.500 o 1.600 pesos. En áreas más apartadas, el valor podría estar entre 1.000 y 1.200 pesos por litro.

Mercado que no refleja escasez

En condiciones normales, la menor oferta de leche durante el verano debería traducirse en mejores precios para los productores. No obstante, en la Costa Caribe ocurre lo contrario.

Alfredo de la Ossa, miembro de la Junta Directiva de Fedegán por Sucre, considera que lo que está ocurriendo no responde a la lógica del mercado.

“La industria se está aprovechando de toda esta incertidumbre, de todo este pánico económico que se ha generado por el aumento del salario mínimo, por el tema de las elecciones, por la inflación y por la eliminación de salvaguardas. Pero nosotros nos preguntamos dónde están los contingentes lecheros o queseros que están llegando al país para que la industria haya rebajado tan drásticamente los precios”, afirmó.

Para el dirigente ganadero, no existe una explicación clara que justifique la reducción del valor pagado al productor. “Yo creo que la industria se está aprovechando, están haciendo su agosto para bajar esos precios”, agregó.

En municipios ganaderos de Córdoba y Sucre, productores reportan pagos de hasta 1.300 pesos por litro, cifras que consideran insostenibles frente a los costos actuales de la actividad

Costos arriba, rentabilidad abajo

La actividad ganadera enfrenta un aumento constante en los costos de producción, ya que los insumos veterinarios, los suplementos alimenticios, los fertilizantes y la mano de obra han subido de precio durante los últimos años, presionados por la inflación y las condiciones del mercado nacional.

A esto se suma el impacto climático que ha afectado a varias zonas ganaderas, pues la ola invernal registrada semanas atrás en Córdoba dejó afectaciones en múltiples municipios, y posteriormente el verano está reduciendo la disponibilidad de pasturas.

En ese contexto, los productores sostienen que el precio actual no permite cubrir los gastos básicos de la actividad. “Estamos hablando de que hay gente a la que ya le están pagando la leche a 1.400, a 1.300 o a 1.500 pesos. Es casi mil pesos menos que el año pasado”, explicó De la Ossa.

El dirigente advirtió que la situación es especialmente crítica para los pequeños productores, quienes dependen de la venta diaria de leche para sostener sus hogares.

La ganadería de doble propósito, característica de la región Caribe, representa el sustento económico de cientos de miles de familias rurales. Según estimaciones del sector, cerca de 400.000 familias dependen en gran medida de la producción y venta de leche en esta región del país.

Para los pequeños ganaderos, la actividad lechera es una fuente de ingresos constante que permite cubrir gastos diarios y mantener la operación de sus fincas. Por eso, “si se acaba la leche, se acaba el ingreso de por lo menos 400.000 familias ganaderas en la Costa Atlántica que dependen de la venta del poquito de leche”, aseguró De la Ossa.

Mientras los productores más grandes pueden reconvertir sus sistemas hacia la cría o la ceba de ganado, los pequeños ganaderos tienen menos alternativas económicas.

Señalamientos contra la industria

Las críticas del sector ganadero apuntan directamente a la industria láctea, a la que acusan de imponer condiciones desfavorables para los productores. Para De la Ossa, lo que está ocurriendo podría interpretarse como una práctica desleal en el mercado.

En sus palabras, “yo sí creo que hay un aprovechamiento y una práctica desleal por parte de la industria. Lo que nos está pasando con el tema lechero es un abuso de posición dominante porque la industria está aprovechando su fuerza en el mercado para dictar condiciones desfavorables a los productores”.

Los ganaderos sostienen que, si realmente existiera un aumento significativo de importaciones de productos lácteos, podría explicarse la caída del precio. Sin embargo, afirman que no hay evidencia de contingentes que justifiquen la reducción.

Ante este panorama, los productores piden una intervención institucional que permita revisar la situación del mercado lácteo y garantizar condiciones más equilibradas.

También advirtieron que, de no encontrar soluciones en el corto plazo, el malestar en el sector podría escalar hacia protestas.

“Acá vemos un gran número de ganaderos que estamos pensando en irnos a paro porque en estas condiciones no sirve. Eso no da ni para pagarle a los trabajadores”, concluyó De la Ossa.

Cascarilla de arroz, el residuo que ayudaría a generar electricidad a futuro

* La cascarilla de arroz tiene en su química la llave para generar electricidad a futuro. Foto Cortesía: Archivo Unimedios.

Agricultura & Ganadería

(UN – Martes 17 de marzo de 2026).- Cada año se generan en Colombia millones de toneladas de residuos agrícolas, la mayoría de los cuales se desaprovechan. Ahora, un estudio de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) encontró que materiales como la cascarilla de arroz y el cuesco de palma se podrían utilizar para producir electricidad de forma más eficiente, ya que generan menos obstrucciones en las calderas que otros residuos, lo que abre una posibilidad real para diversificar la matriz energética del país, especialmente en zonas rurales sin acceso a este servicio.

Aunque la idea de obtener energía a partir de residuos agrícolas puede parecer extraña, en realidad funciona de manera bastante cercana a una tarea tan cotidiana como cocinar.

Imagine una olla grande en la que se prepara lentamente un caldo. Poco a poco se agregan ingredientes y el calor va transformando todo lo que está dentro. Pero al final del proceso, cuando el líquido se evapora y la temperatura aumenta demasiado, pueden quedar restos duros pegados en el fondo que hacen más difícil seguir cocinando.

Algo muy parecido ocurre en algunas plantas industriales que intentan producir energía a partir de biomasa, es decir de residuos vegetales. Allí no hay sopa ni verduras, sino enormes calderos metálicos llenos de arena caliente que se obtiene de ríos y playas. Esa arena se mantiene en constante movimiento gracias a corrientes de aire, como si estuviera hirviendo.

Cuando los residuos agrícolas entran en ese sistema, el calor extremo —de hasta 900 °C— los quema rápidamente. El resultado es una gran cantidad de energía térmica que permite producir vapor de agua a alta presión, el cual finalmente mueve turbinas conectadas a generadores eléctricos, el mismo principio que utilizan muchas plantas de energía en el mundo. Pero el proceso tiene un enemigo silencioso: las cenizas.

¡Qué calor!

Cuando algunos residuos se queman, las cenizas de los restos minerales que contienen —como calcio, potasio y silicio— reaccionan con el material y forman compuestos conocidos como “aglomerados” que parecen piedras. Con el tiempo, estas formaciones crecen como si fueran pequeñas rocas dentro del reactor, hasta el punto de impedir que la arena se mueva y el sistema funcione correctamente.

Fue precisamente ese fenómeno el que quiso entender el investigador Sebastián Achury Ortiz, magíster en Ingeniería Mecánica de la UNAL, por lo que para estudiarlo implementó en el laboratorio una versión miniatura de estos reactores industriales, capaz de procesar más de 200 gramos de biomasa por minuto.

En el experimento introdujo arena de sílice —similar a la que se encuentra en muchos ríos— y agregó por separado tres tipos de residuos agrícolas muy comunes en Colombia: la cascarilla de arroz, la cascarilla de café y el cuesco o fruto de la palma de aceite. Luego calentó el sistema hasta temperaturas cercanas a los 900 °C, comparables con las que se utilizan en plantas de combustión industrial.

El pequeño reactor funcionó durante 8 horas como una planta energética en miniatura. Cuando se quemaba cascarilla de café, en el fondo del reactor se formaban aglomerados de hasta 6 cm —casi el tamaño de una pelota de ping-pong—, algo enorme para un sistema de ese tipo. En cambio, cuando el combustible era cascarilla de arroz o residuos de palma, los depósitos no superaban los 2 mm.

“La diferencia está en la química de las cenizas. En el caso del café, minerales como el potasio y el calcio reaccionan con el sílice de la arena y favorecen la adherencia de las partículas entre sí, de manera que forman bloques cada vez más grandes, mientras que con el arroz y la palma ocurre lo contrario, pues sus cenizas contienen más silicio, lo que reduce esa tendencia a pegarse”, explica el investigador Achury.

Una luz para miles de familias

Lo que en el laboratorio se ve como un comportamiento químico de las cenizas, en la práctica se puede traducir en una oportunidad concreta para generar energía a partir de residuos agrícolas. Según datos oficiales Colombia produce enormes cantidades de estos materiales cada año: solo del arroz se generan más de 6 millones de toneladas de cascarilla, mientras que el sector palmicultor produce entre 200.000 y 300.000 toneladas de cuesco anualmente, según datos de Fedepalma, pero gran parte de este material se desperdicia.

Al mismo tiempo, estimaciones internacionales muestran que para 2030, cerca de 660 millones de personas en el mundo aún no tendrán acceso a energía eléctrica. En Colombia alrededor de 9,6 millones de habitantes viven en condiciones de pobreza energética, especialmente en departamentos como Vichada, Vaupés, Guainía y La Guajira.

“Este proceso de conversión es viable en el país, aunque requiere inversión y personal capacitado. En países como Suecia, Japón y Austria ya se utiliza con residuos maderables, por lo que a futuro sería una opción para fortalecer la generación de energía renovable en el país”, señala el investigador.

Aunque la idea de generar energía con residuos agrícolas suena prometedora, este tipo de plantas aún no existen en Colombia. Las termoeléctricas del país se diseñaron para quemar carbón, un combustible más estable y fácil de controlar. Los residuos agrícolas, en cambio, cambian mucho en su composición química y pueden formar esas “piedras” dentro de los reactores. Por eso estos estudios son un primer paso para adaptar la tecnología y aprovechar la enorme cantidad de desechos agrícolas que produce el país.

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Agricultura & Ganadería

(FNC – Martes 17 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

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