¿Cómo será el cacao en Colombia en 2050?

* Proyecciones climáticas indican que el 20% de las áreas aptas para cacao en Colombia podrían perderse hacia 2050, pero hay opciones de adaptación

* Las mayores afectaciones se concentrarían en las tierras bajas del norte del país y el cultivo podría desplazarse hacia zonas de mayor altitud, especialmente en el piedemonte andino. Sin embargo, las áreas donde hoy se concentra la mayor parte de la producción nacional, mantendrían condiciones climáticas favorables.

* El cacao silvestre y los sistemas agroforestales se perfilan como soluciones complementarias: el primero como fuente de genes para desarrollar variedades más resistentes, el segundo para crear condiciones de cultivo más estables frente al cambio climático.

* El estudio fue publicado en la revista científica Regional Environmental Change y destaca estrategias clave para asegurar el futuro del cacao colombiano.

Agricultura & Ganadería

(CIAT-Agrosavia – Martes 10 de marzo de 2026).- Hacia el año 2050, cerca del 20% de las áreas actualmente aptas para cultivar cacao en Colombia podrían dejar de tener condiciones climáticas favorables para producirlo, especialmente en las tierras bajas de los departamentos de la región Caribe y del nororiente del país, según un nuevo estudio científico.

La investigación fue desarrollada por la Alianza de Bioversity International y el CIAT, Fedecacao y Agrosavia. El estudio cruza proyecciones del clima futuro con información sobre las zonas donde hoy se cultiva cacao y donde crecen sus parientes silvestres, para estimar cómo podrían cambiar las condiciones de producción en el país en los próximos 25 años.

Los modelos indican que las mayores pérdidas de aptitud se concentrarían en zonas bajas del país, en los departamentos de Atlántico, Bolívar, Cesar, Córdoba, Sucre y Antioquia y del nororiente como Arauca, Casanare, Meta y Vichada, donde el aumento de las temperaturas y las lluvias más intensas o irregulares podrían traducirse en menores rendimientos, mayor estrés para el cultivo y más incertidumbre económica para las familias cacaoteras.

“Eventos recientes como la ola fría que tuvo implicaciones globales, pero afectó el norte de Colombia, la cual provocó grandes inundaciones en las zonas bajas de la región Caribe y otras zonas andinas, muestran cómo el cambio y la variabilidad climática ya están generando impactos reales”, indicó Carlos Eduardo González, investigador de Agrosavia, uno de los líderes del estudio.

Sin embargo, el panorama no es homogéneo. Las estribaciones de la cordillera de los Andes, donde hoy se concentra la mayor parte de la producción nacional, mantendrían condiciones climáticas favorables.

Además, el estudio proyecta una expansión cercana al 3% de áreas aptas, principalmente hacia mayores altitudes, lo que sugiere un posible desplazamiento del cultivo como respuesta al cambio climático.

Estos resultados ofrecen insumos clave para la planificación territorial y la definición de estrategias diferenciadas según su clima, altitud y condiciones ambientales.

“Esto significa que el cacao en Colombia no desaparecerá, sino que probablemente experimentará un proceso gradual de redistribución geográfica”, destacó el investigador Carlos Eduardo González.

El cacao silvestre: una ventaja estratégica para la adaptación

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que el cacao silvestre podría mostrar una expansión donde encuentre condiciones favorables si las tendencias de temperatura y lluvias continúan como se proyecta hacia 2050.

“El cacao silvestre tiene una ventaja que el cacao cultivado no tiene: ha evolucionado durante miles de años bajo condiciones climáticas extremas. Las poblaciones que hoy crecen en zonas muy calientes, muy secas o lluviosas son precisamente las que nos interesan, porque ahí es donde podemos encontrar genes que permitan desarrollar variedades más resistentes a los cambios climáticos del futuro”, explicó el investigador Tobias Fremout, de la Alianza de Bioversity International y el CIAT, quien también participó en el estudio.

Este hallazgo refuerza la importancia de conservar los bosques nativos de tierras bajas donde habitan estas poblaciones, ya que representan una fuente valiosa de diversidad genética para el mejoramiento de materiales más tolerantes al estrés climático.

Base científica para políticas y adaptación

Estos resultados resaltan la importancia de anticiparse mediante estrategias de planificación territorial basadas en evidencia científica y medidas de adaptación concretas. El establecimiento de sistemas agroforestales —donde el cacao crece bajo la sombra de otros árboles— ayuda a moderar las temperaturas y conservar la humedad del suelo. En las zonas donde se esperan períodos de sequía más frecuentes, el riego complementario puede ser clave para estabilizar la producción. A estas medidas se suman la diversificación productiva y el uso de materiales genéticos más resilientes. En este contexto, contar con información climática confiable permitirá apoyar a los productores y orientar decisiones junto con instituciones como el Ministerio de Agricultura, la UPRA o Fedecacao, para reducir riesgos y asegurar la sostenibilidad del cacao colombiano en las próximas décadas.

Los resultados del estudio serán integrados en la plataforma www.cacaodiversity.org para guiar las mejores opciones de adaptación del cultivo de cacao al cambio climático a nivel de parcela. El estudio fue publicado en la revista científica Regional Environmental Change.

El ICA controla brote de influenza aviar en el Meta

* Señor productor, poseedor de aves, y comunidad rural en general, si identifica cambios en la salud de sus aves, mortalidad o presencia de signos clínicos sospechosos en sus aves, informe de manera inmediata a la oficina del ICA más cercana, o la línea de WhatsApp 3242380738.

* El reporte y transparencia para informar de manera oportuna de ocurrencia de este brote, reafirma el compromiso del ICA con la protección del estatus sanitario y la seguridad alimentaria de la nación.

* Con actividades de inspección, vigilancia, control y erradicación, el ICA trabaja en generación de alimentos sanos para la seguridad alimentaria, el desarrollo económico de las regiones y la Reforma Agraria.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Martes 10 de marzo de 2026).- El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) confirmó la ocurrencia de un brote de influenza aviar en el departamento del Meta. La población afectada corresponde a aves de traspatio ubicadas en un predio del municipio de Puerto Concordia. De manera inmediata la Entidad aplicó los protocolos establecidos dentro del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica Sanitaria y la ejecución de las medidas establecidas en el Plan Nacional de Contingencia para influenza aviar.

Estas acciones están orientadas a la contención, erradicación y mitigación del riesgo de dispersión del virus en la región. Este brote es el primero que el ICA identifica en el presente año.

Para la atención oportuna de la contingencia, el ICA dispuso el despliegue en la región de un equipo técnico especializado, conformado por profesionales en epidemiología veterinaria, sanidad aviar y extensión agropecuaria, quienes actualmente lideran las actividades de investigación epidemiológica, toma de muestras, seguimiento a predios en riesgo y acompañamiento técnico a los productores avícolas del departamento.

Las actividades se desarrollan en articulación con autoridades locales, gremios del sector avícola y demás actores del sistema sanitario, con el objetivo de mitigar la propagación del agente, proteger el estatus sanitario del país y salvaguardar la producción avícola nacional.

Conforme a los estándares internacionales de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), la detección de este evento en aves de traspatio no compromete la condición sanitaria de Colombia. Por lo tanto, el país mantiene su autodeclaración como territorio libre de Influenza Aviar Altamente Patógena.

Es importante señalar que este brote no representa riesgo para la producción nacional por lo que no se compromete el consumo de huevo y carne de pollo en el país.

Precios del ganado bovino comercial en Colombia

Agricultura & Ganadería

(Fedegán, BMC – Martes 10 de marzo 2026).- Presentamos la tabla de precios indicativos de ganado bovino comercial (Ganado macho gordo) en nueve departamentos del país, suministrados por Fedegán y la Bolsa Mercantil de Colombia.

Estos precios son construidos a partir del registro de facturas en el mercado bursátil, por lo que la información es de operaciones reales realizadas en Colombia.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Martes 10 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Martes 10 de marzo de 2026

Precios del ganado porcino

Agricultura & Ganadería

(CG – Martes 10 de marzo de 2026).- Presentamos la tabla de precios promedio por kilo del ganado porcino en pie en la Subasta Ganadera de Medellín, suministrados por la empresa Central Ganadera.

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Martes 10 de marzo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa r-12 negra                    Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 roja                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa r-12 industrial              Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                200.000

Papa criolla sin lavar             Bulto 50 Kilogramo                150.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                160.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                  90.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                  70.000

Cereales, leguminosas y soya en el “filo de la navaja”

* El consumo nacional de cereales, leguminosas y soya crece, al tiempo que crece la dependencia de las importaciones.

* Un análisis hecho por la federación desde el 2012, hasta el primer semestre de 2025 (cifras cerradas), para los cultivos de maíz y fríjol, evidencian cómo ha caído la participación de la producción nacional en la demanda de estos granos, fundamentales para la soberanía y seguridad alimentaria del país.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Lunes 9 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), alerta ante la preocupante situación del decrecimiento de las áreas de siembra y la producción de los granos que representa (maíz, fríjol, soya, trigo, cebada, avena, arveja, haba y sorgo), un escenario que contrasta con el crecimiento sostenido de la demanda interna y el aumento continuo de las importaciones, año tras año. El país importa alrededor del 85%, de los 260 millones de sacos que consume en cereales, leguminosas y soya, en un año; siendo la producción nacional tan solo del 15%. 

Los hechos no mienten, aunque Fenalce representa a los productores de estos nueve granos en el país, un análisis hecho por la federación desde el 2012, hasta el primer semestre de 2025 (cifras cerradas), para los cultivos de maíz y fríjol, evidencian cómo ha caído la participación de la producción nacional en la demanda de estos granos, fundamentales para la soberanía y seguridad alimentaria del país.

Maíz amarillo y maíz blanco

En el 2012, la participación del maíz amarillo y el maíz blanco nacionales representaban el 25% y el 93% de la demanda, respectivamente. El mercado mostraba estabilidad relativa, pero ya existía preocupación por un factor determinante: la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos.

Aunque en 2012 aún había protección arancelaria con un contingente de 2,1 millones de toneladas y un arancel del 22%, las importaciones ya superaban los 3,2 millones de toneladas de maíz amarillo y las 69.062 toneladas de maíz blanco. En ese mismo año (2012), la producción nacional superaba 1 millón de toneladas en maíz amarillo y 820.000 toneladas en maíz blanco. Sin embargo, el efecto no tardó en evidenciarse: para 2014, la participación nacional había caído a 22% y 79%, respectivamente.

Con la progresiva reducción del arancel, el crecimiento del sector de alimentos balanceados y el aumento de la población, la demanda continuó expandiéndose mientras la producción nacional perdía terreno. Para 2015, con una demanda de 5,2 millones de toneladas de maíz amarillo y 0,6 millones de maíz blanco, la participación del producto nacional cayó a 15% y 66%, respectivamente. Cinco años después (2020), la demanda de maíz amarillo alcanzó 6,65 millones de toneladas, pero la pérdida de participación persistió: solo el 14% del maíz amarillo y el 50% del maíz blanco fue de origen nacional, muy por debajo de los niveles de 2012 (25% y 93%).

Para el primer semestre de 2025, se evidenció que el maíz amarillo nacional participó con apenas el 7% en la demanda, y el blanco, con el 47%. Esto ocurrió en un contexto de precios internacionales bajos, desprotección arancelaria, clima adverso en Colombia y un dólar débil que incentivó mayores importaciones y desincentivó la siembra local.     

La demanda total de maíz (amarillo y blanco) en 2024 fue de 8.381.248 toneladas, de las cuales el 81,4% fue importado (6.822.054 t), mientras que la producción nacional cubrió tan solo el 18,6% de la demanda (1.559.194 t). Si revisamos 2025 (cifras estimadas), de la demanda total de 8.992.587 toneladas de maíz, el 14,7% representa la producción nacional (1.325.792 t), mientras que el 85,3% las importaciones (7.666.795 t), lo que denota una disminución de la participación del maíz nacional, tanto amarillo, como blanco.

Fríjol

En 2012, la demanda de fríjol fue de 184.770 toneladas, con un consumo per cápita de 4,16 kilogramos. El fríjol nacional suplía el 77% del consumo, mientras que las importaciones apenas representaban el 23%.

Con el paso del tiempo, el consumo per cápita, la demanda y la producción empezaron a caer. No obstante, hasta 2022 el grano nacional continuó abasteciendo más del 75% del mercado. Ese año (2022), la demanda se ubicó en niveles de 2016 y comenzó un reemplazo más fuerte del producto nacional: las importaciones alcanzaron el 32 % del consumo, nivel que se mantuvo hasta 2024.

Para el primer semestre de 2025, la situación se invirtió completamente: el fríjol importado aportó el 67% del consumo, mientras que el nacional lo hizo con el 33%. La menor producción interna aceleró esta pérdida de participación.

Varios aspectos han afectado la competitividad nacional del maíz y el fríjol, incluso de otros granos que representa la federación, llevándonos poco a poco a la situación actual de extrema urgencia. La baja productividad y los altos costos de producción son el resultado de la falta de incentivo de buenas prácticas agrícolas entre los productores, así como el desconocimiento y poca apropiación de acciones como la rotación, el estudio de suelos, la siembra directa sin labranza, la agricultura de precisión y el cultivo asociado, entre otras.

Avances y solicitud de la federación

La federación ha venido trabajando por la defensa de la soberanía y seguridad alimentaria de Colombia, para esto ha hecho varias alertas al Gobierno Nacional, participado en debates políticos y generado un diálogo con la industria en mesas mensuales de trabajo, todo esto con el objetivo de hacer un importante llamado que derive en acciones concretas: la protección de lo nuestro, de nuestros productores, de nuestra tierra y lo que produce, frente a aspectos como los precios, el mercado externo y  las inclemencias climáticas, entre otros, generando un agro más rentable, próspero para quienes se dedican a cultivar y para el país en general, reduciendo las importaciones, de tal manera que podamos ser autosuficientes y autosostenibles con nuestros alimentos en la medida de nuestras posibilidades, que son muchas.

Gracias a nuestra posición geográfica contamos con climas y suelos que permiten diversidad de cultivos durante todo el año, pero hemos descuidado temas clave como las vías, la seguridad, la infraestructura y la rotación de cultivos, entre otros, haciéndonos poco competitivos hasta en nuestro propio territorio. 

La defensa de la soberanía y seguridad alimentaria de nuestro país requiere del trabajo de todos: gobierno, productores, entidades, gremios, empresas, industria e incluso, la población en general, cada uno de nosotros debe hacer su aporte. Ahora que el país está en época electoral, la defensa de la seguridad y soberanía alimentaria debe ser prioridad para los candidatos presidenciales y, aún más, para la nueva o nuevo mandatario de los colombianos.

“Se debe analizar la ley actual del sector agropecuario; necesitamos una ley fuerte que respalde el sector. Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios para analizar un Proyecto de Ley que defienda la soberanía alimentaria ofreciendo créditos oportunos, seguros de cosecha eficientes, infraestructura de almacenamiento y secado, transporte de los granos, acceso a maquinaria y equipos que garanticen una agricultura de precisión, precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro, seguridad jurídica y proyectos transversales que tengan que ver con el mejoramiento de vías, conectividad, acceso e información de alertas tempranas, acceso a semillas competitivas y garantías para trabajar de manera asociada”, afirma Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

Añadió, “es importante, por ejemplo, que desde el gobierno se genere un acuerdo con la industria, darles incentivos para que compren el producto nacional, en primer lugar, respondiendo al consumo del país. No es posible que crezca la industria y el consumo nacional, pero la producción decrezca en el país por no existir las garantías suficientes para que los productores sean competitivos”.

No todo son cifras negativas, lo que demuestra que unidos podemos recuperar nuestra producción nacional, tal es el caso de la soya, un grano que ha crecido en el país en los últimos años. Un análisis de este cultivo, hecho por la federación, desde el 2012, hasta el 2025 (cifras estimadas), lo demuestra. 

Soya

La soya presenta una dinámica distinta. En 2012, la demanda de grano fue de 365.626 toneladas, de las cuales el 76% provenía del exterior y solo el 24%, era nacional.

Con la expansión del mercado y el fortalecimiento de la producción local, la demanda de grano de soya aumentó progresivamente hasta alcanzar las 678.996 toneladas en 2024. A diferencia del maíz y del fríjol, la producción nacional de soya creció de forma sostenida a partir de 2020, acumulando un incremento del 137%, desde 2012. En consecuencia, para 2024 la soya nacional abasteció el 35% del consumo nacional; mientras que las cifras estimadas de 2025, con una demanda de 796.621 toneladas de soya en grano, evidencian una participación nacional del 30%, importando el 70%.

Si bien hemos aumentado nuestra participación en la demanda nacional de grano de soya, con respecto al importado, las cifras son poco alentadoras si analizamos la demanda total de soya en Colombia, necesaria para abastecer tanto el consumo directo como la transformación industrial; lo que denota nuestro atraso en procesos de transformación de materia prima, como los granos.

En 2012, la demanda total de soya fue de 1.781.774 toneladas, de las cuales la participación nacional fue de tan solo el 5%, mientras que el importado representó el 95%. Ahora bien, en 2024, la demanda ascendió a 2.953.142 toneladas, siendo el 92% importado, y el 8% producción nacional, generándose un leve incremento del 3%. Sin embargo, las cifras estimadas para 2025, con una demanda total de 3.289.826 toneladas, muestran una participación nacional del 7,2%, frente al 92,8% importado.

Si comparamos 2024 (cifras cerradas) con 2025 (cifras estimadas), las leves caídas en participación nacional, tanto de soya en grano (de 35% a 30%), como la demanda total que contempla la importación de torta de soya (de 8% a 7,2%), se explican por los menores precios internacionales que incentivan las importaciones, a pesar del crecimiento en áreas y producción de la oleaginosa nacional.

Propuestas de Fenalce a la industria

La federación ha promovido el diálogo con la industria, a través de encuentros mensuales, como una manera de trabajar de la mano con quienes siempre debieron ser los aliados de los productores nacionales. Estos encuentros han sido muy positivos, demostrando todas las partes participantes, su interés por llegar a acuerdos y sacar adelante el país.

En las reuniones con la industria, la federación ha tomado un rol activo a través de propuestas, enfocadas en fomentar la compra nacional, que ha llevado a las mesas mensuales de trabajo.  Estas son: un Sello Nacional de Abastecimiento, para distinguir a las empresas que demuestren un compromiso real con la compra de materias primas agrícolas nacionales; un plan conjunto de inversión en infraestructura de secado y almacenamiento, que consiste en impulsar una alianza de inversión mixta entre la Industria, Fenalce y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural para desarrollar centros logísticos cercanos a las zonas productivas; un acuerdo nacional de comercialización: “Compro Colombia”, para el diseño y promoción de contratos de suministro a futuro entre productores nacionales e industriales; y propuestas para la Agenda Política 2026 que contempla aspectos como competitividad productiva y financiera, líneas especiales de crédito e incentivos tributarios.

Buenas Prácticas Agrícolas y otras acciones para mejorar la productividad

Fenalce ha venido firmando convenios con entidades del orden nacional e internacional, con el objetivo de fortalecer la productividad y reducir los costos de producción de los 9 granos que representa, que incluyen la implementación de buenas prácticas agrícolas y la implementación de acciones como la rotación, el estudio de suelos, la siembra directa sin labranza, la agricultura de precisión y el cultivo asociado, entre otras, para obtener todos los beneficios que conllevan como mejorar la fertilidad del suelo, reducir plagas y enfermedades y, conservar y optimizar los recursos.

La correcta implementación de estas prácticas y acciones, con acompañamiento técnico, permitirán mejorar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad de los cultivos de cereales, leguminosas y soya en el país, mejorando las unidades productivas agrícolas y protegiendo, además, el medio ambiente.

La fauna amazónica se nombra en cuatro lenguas indígenas: bora, okaina, muinane y uitoto mɨnɨka

* En el Día Nacional de las Lenguas Nativas, el Instituto Sinchi y la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch) presentan una publicación que documenta la fauna del río Igara Paraná, integrando investigación científica y saber tradicional para fortalecer la conservación intercultural de la Amazonia colombiana. Foto Cortesía: Frank Chávez.

Agricultura & Ganadería

(Sinchi – Lunes 9 de marzo de 2026).- La biodiversidad amazónica no solo se observa y se clasifica: también se nombra y se escucha. En el Día Nacional de las Lenguas Nativas, el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas Sinchi y la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch) presentan el libro “Los animales de la gente de centro en el territorio de Azicatch”, una publicación que documenta las especies de vertebrados terrestres de la cuenca alta y media del río Igara Paraná, del Amazonas, integrando nomenclatura científica y saber ancestral en cuatro lenguas indígenas.

La obra es resultado de inventarios de fauna desarrollados entre 2019 y 2023 en bosques de tierra firme, bosques inundables, sabanas y cananguchales. Cada especie se presenta con su nombre científico y su denominación en bora, okaina, muinane y uitoto mɨnɨka, además de relatos de origen narrados por sabedores de los pueblos indígenas.

Esta investigación se genera en el marco de la misión institucional del Instituto Sinchi de adelantar investigación científica y generar conocimiento sobre la realidad biológica, cultural y ecológica de la Amazonia colombiana. Asimismo, responde a los lineamientos nacionales orientados a conocer la biodiversidad y fomentar su apropiación social mediante la articulación entre conocimiento científico y conocimiento cultural.

Para la directora general del Instituto Sinchi, Luz Marina Mantilla Cárdenas, esta publicación representa una experiencia transformadora tanto para investigadores como para sabedores: “Este libro es el resultado de caminar juntos el territorio. Durante varios años, investigadores del Instituto y sabedores de los pueblos uitoto, muinane, okaina y bora indagaron los bosques, sabanas y riberas del río Igara Paraná no solo para registrar especies, sino para escucharlas en sus lenguas.

Para nuestros investigadores ha sido una experiencia profunda comprender que cada nombre científico dialoga con un nombre ancestral que encierra historia, memoria y relación con el territorio. Y para los sabedores, ver sus palabras escritas junto a la nomenclatura científica es un reconocimiento a la vigencia de su conocimiento”, precisó.

Por su parte, la investigadora del Instituto Sinchi, Mariela Osorno destacó que la obra trasciende el formato de guía biológica: “No es solo una guía de fauna; es un puente entre generaciones y entre sistemas de conocimiento. Hoy cualquier persona puede consultarla en nuestra página web (www.sinchi.org.co) y descubrir no solo las especies, sino también cómo suenan sus nombres en cuatro lenguas indígenas. Cuando la ciencia y la memoria se encuentran, la conservación se fortalece.”

Una herramienta para las nuevas generaciones

La Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de La Chorrera (Azicatch), que agrupa 22 cabildos y cuatro grupos étnicos —uitoto, muinane, bora y okaina— ubicados en el Gran Resguardo Predio Putumayo, resalta que esta publicación constituye una herramienta educativa para que niñas, niños y jóvenes del territorio conozcan los animales que habitan sus bosques, caños y sabanas, así como la manera en que son nombrados en sus lenguas originarias.

Ángel Eduardo Cerityatofe Mera, Representante Legal de Azicatch (2022–2026), reconoció el valor del diálogo de saberes promovido en esta investigación, destacando su aporte al bienestar, la conservación y la gobernanza ambiental en la Amazonia colombiana.

Además del contenido impreso, el libro incorpora material audiovisual mediante el cual los sabedores y dinamizadores pronuncian los nombres de las especies en sus respectivas lenguas, fortaleciendo la transmisión intergeneracional del conocimiento.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Lunes 9 de marzo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Lunes 9 de marzo de 2026

Precios de referencia de maíz y soya importados en Colombia

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Lunes 9 de marzo de 2026).- A continuación, encontrará los precios futuros de maíz y soya para Colombia. Estos son precios referencia no necesariamente son precios de compra. Los precios de cada comprador pueden variar al precio referencia dependiendo de condiciones pasadas, presentes y/o futuras del mercado internacional y/o nacional. Estos valores de se dan en pesos colombianos, de acuerdo con los precios de la Bolsa de Chicago y con la tasa de cambio del dólar americano de apertura de la jornada.