Entre Navidad y Año Nuevo

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Sábado 27 de diciembre de 2025).- Pasada la primera y de cara a un nuevo año, inicio estas últimas líneas de 2025 con el deseo, ya incumplido, de que los colombianos hayan podido encontrarse en familia alrededor del mensaje de Belén: Paz en la tierra…, aunque el odio y la violencia sigan anidando en los “hombres de mala voluntad”.

Una navidad feliz fue apenas un decir para las 250 víctimas de 76 masacres, o para quienes sufren los ataques narcoterroristas en Cauca y los paros armados, el último de ellos una macabra oleada de violencia del ELN, que generó, en 72 horas, cerca de 100 acciones terroristas en nueve departamentos, con 12 muertos y centenares de heridos, para luego, con cinismo miserable –el adjetivo queda corto–, enviar al pueblo colombiano “un mensaje claro de  paz” con un cese unilateral del fuego entre el 24 de diciembre y el 3 de enero de 2026. ¡Qué generosidad!

Por supuesto que rechazo el cínico anuncio de paz del ELN y, en consecuencia, tampoco comparto la declaración en la que “La Delegación del Gobierno Nacional en la Mesa de Diálogos para la Paz saluda el gesto del Eln de decretar un cese al fuego unilateral para las festividades de Navidad y fin de año. Es un buen augurio para la continuidad de los diálogos en el nuevo año”. La verdad, el gobierno ya no tiene “nuevo año” para los diálogos y, por ello, entiendo la declaración como un mensaje de Petro a través de Vera Grabe, mas no de una comisión que, supongo, no ha sido siquiera convocada.

Aun así, a pesar de tan dura realidad, mi mensaje es de optimismo, porque la paz seguirá siendo un deseo válido para ese pueblo colombiano “de buena voluntad”, tenaz y resiliente, que no pierde la esperanza. La paz, además, es una condición necesaria para el segundo mensaje de las tarjetas de temporada: La prosperidad en 2026.

Esa prosperidad deseada, que se mide por el crecimiento de la economía, es algo en lo que no le fue mal al país en 2025, mas no por las acciones y decisiones del gobierno, sino más bien a pesar de ellas, gracias al esfuerzo de nuestros empresarios, destacando a la micro, pequeña y mediana empresa, que suman más del 70% de la generación de empleo.

Mi condición de presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos me compromete a detenerme en el comportamiento de la ganadería durante 2025 a partir de las cifras disponibles. Con un hato cercano a los 30 millones de animales somos el principal proveedor de proteína animal –carne y leche–, a partir de una producción de leche de 6.823 millones de litros al noviembre, y de más de 800 mil toneladas de carne estimadas para el año.

Las exportaciones ganaderas totales, a octubre, por 343 millones de dólares, ya habían superado las de 2024, con un crecimiento sostenido del mercado chino, y la deuda, aún no cancelada, del acceso al de Estados Unidos, más cercano y de mejores precios, que se convierte en reto prioritario para 2026.

Además del abandono del campo y, por su causa, la inseguridad vuelve a amenazar a la ganadería, pero registro con orgullo la meta cumplida de 500 Frentes Solidarios de Seguridad para enfrentarla desde la unión solidaria, el apego a la ley y la articulación debida con las autoridades.

Ya tendré oportunidad de extenderme en los logros y retos de Fedegán y de la ganadería. Por ahora, mi deseo para los ganaderos y para todos los colombianos: que la paz se acerque a nuestra patria y, con ella, la prosperidad en el nuevo año.

El cacao no sostiene su precio

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Alejandro Peralta * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(Marcafab – Martes 23 de diciembre de 2025).- La semana de diciembre estuvo marcada por consolidación y pérdida de momento el rebote fuerte visto a finales de noviembre y comienzos de diciembre. El cacao cerró en 5.850 USD/t, prácticamente plano respecto a la semana anterior, en un mercado que empieza a diferenciar claramente entre rebote técnico y cambio estructural de tendencia.

𝗟𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝘁é𝗰𝗻𝗶𝗰𝗮:

Desde el punto de vista técnico, el gráfico es bastante claro:

El precio falló en sostenerse por encima de la zona 6.200–6.300 USD/t, área que coincide con antiguas zonas de valor y oferta relevante.

El movimiento de las últimas semanas luce más como una corrección dentro de una tendencia bajista mayor, que como el inicio de un nuevo ciclo alcista.

El soporte clave de corto plazo se mantiene en 5.600–5.700 USD/t. Perder esa zona reabriría el escenario de testear nuevamente los mínimos de noviembre.

En otras palabras: el mercado está digiriendo el rebote, no validándolo aún.

Acá el tono del mercado fue más prudente:

1. 𝗢𝗳𝗲𝗿𝘁𝗮: 𝗮𝗹𝗶𝘃𝗶𝗼 𝗰𝗼𝘆𝘂𝗻𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹, 𝗻𝗼 𝗲𝘀𝘁𝗿𝘂𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮𝗹

Los flujos desde África Occidental se han mantenido relativamente estables en esta etapa del año, lo que reduce la urgencia de la cobertura de corto plazo. Sin embargo, los problemas de fondo no desaparecen: plantaciones envejecidas, baja productividad y alta dependencia climática siguen siendo un riesgo latente para 2026 en adelante.

𝟮. 𝗗𝗲𝗺𝗮𝗻𝗱𝗮: 𝗶𝗻𝗱𝘂𝘀𝘁𝗿𝗶𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗮𝘃í𝗮 𝗰𝗮𝘂𝘁𝗲𝗹𝗼𝘀𝗮

Los grinders continúan operando con márgenes ajustados. Tras los precios extremos vistos a inicios de año, la industria ha sido más selectiva en compras y coberturas, priorizando visibilidad de márgenes sobre volumen. Esto limita la fuerza de cualquier rally.

𝟯. 𝗟𝗮𝘁𝗶𝗻𝗼𝗮𝗺é𝗿𝗶𝗰𝗮 𝗴𝗮𝗻𝗮 𝗽𝗿𝗼𝘁𝗮𝗴𝗼𝗻𝗶𝘀𝗺𝗼

Ecuador sigue consolidándose como un origen cada vez más relevante en el balance global, tanto por volumen como por calidad y trazabilidad. En un mercado más racional, este factor empieza a pesar más que el “ruido” especulativo.

𝟰. 𝗙𝗶𝗻 𝗱𝗲 𝗮ñ𝗼 = 𝗺𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗹𝗶𝗾𝘂𝗶𝗱𝗲𝘇, 𝗺á𝘀 𝗿𝘂𝗶𝗱𝗼

La cercanía del cierre de año fiscal y la reducción de participación de fondos hacen que muchos movimientos recientes respondan más a 𝗮𝗷𝘂𝘀𝘁𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗲𝘀 que a convicción real.

𝗠𝗶 𝗹𝗲𝗰𝘁𝘂𝗿𝗮 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝗹

El rango 𝟱.𝟲𝟬𝟬–𝟲.𝟮𝟬𝟬 𝗨𝗦𝗗/𝘁 se perfila como la zona donde el mercado intenta decidir si:

Sigue corrigiendo hacia niveles más bajos… o construye una base más sólida antes de volver a mirar hacia arriba en 2026. El cacao sigue siendo un mercado estructuralmente complejo. La volatilidad baja de esta semana no es calma definitiva; es simplemente el mercado “tomando aire”.

* Alejandro Peralta (Analítico y Escritor), LATAM Business Developer and Expansion Specialist. Marketing & Comercio de Café & Cacao.

Mala fe

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 19 de diciembre de 2025).- Daniel Coronell publicó un libelo infame contra mi hijo Juan José, disfrazado de periodismo investigativo, por el que confrontamos en directo y quedó claro que no se trata de un debate ético ni normativo, sino eminentemente político.

Desacreditar y hacer daño es su objetivo, enquistado en el odio contra Álvaro Uribe desde 2006, cuando impidió que esquilmara al Estado en 20 mil millones por el daño que el apagón de 1992 le habría ocasionado a NTC, por entonces “capitalizada” por César Villegas, “El Bandi”, testaferro del cartel de Cali.

En abril de 2023, la Fiscalía archivó el proceso contra Uribe por injuria en este caso, pues el mismo Coronell aportó documentos que confirmaban la venta de acciones a Villegas y se conoció la participación del dinero de Pastor Perafán. Al parecer, tan agudo investigador desconocía el origen ilegal de la plata de estos bandidos.

Pero hay más. Coronell fue uno de los periodistas “enmermelados” de Santos. Según investigación de “La Otra Cara” (enero 2020), él y su firma “se embolsillaron entre 2015 y 2016, más de $5.400 millones”, y $12.900 en 2016-2017, entre NTC y otro medio; un chorro que le cortaron y “Por esa razón, es enemigo abierto de Duque y su partido político…”. No hay entonces una investigación seria, sino vindicativa…, de mala fe.      

Mala fe es generalizar para confundir. Los subsidios que atienden a los más pobres nunca fueron cuestionados por mi hijo, pero sí los creados por Petro, como el de “pagar por no matar”, rechazados por muchos sectores. 

Mala fe es revolver esos “subsidios sociales”, que exigen la pobreza como condición de acceso, con una Línea de Crédito de Finagro abierta a los productores agropecuarios, grandes medianos y pequeños, o a quienes asuman el riesgo enorme de invertir en el campo colombiano.

Finagro es el “Fondo para el Financiamiento del Sector Agropecuario” y sus créditos, otorgados a través de la banca comercial, tienen condiciones “de fomento”, pero no ligadas necesariamente a la condición de pobreza, sino a su objetivo misional de fomentar la riesgosa inversión rural.

En efecto, la tasa de interés es preferencial, todos están garantizados por el Fondo Agropecuario de Garantías y algunos tienen un Incentivo a la Capitalización Rural, tampoco ligado a la pobreza, sino a la necesidad de INCENTIVAR la formación bruta de capital y generar empleo formal en el campo.

Mala fe es juzgar a priori. El capital y los ingresos de Juan José en 2024 –los de él, no los de su familia– eran los que reportó para aplicar a un crédito, los de un joven que pocos meses atrás, en junio de 2023, apenas terminaba su pregrado. Mala fe es afirmar, sin sustento, que se puso al filo de las condiciones de pequeño productor; cuyo tope de activos era de 529 millones para 2024 y él reportó 129. Además, quien clasifica al usuario del crédito es el banco, no el productor.

Mala fe es no valorar la intención de un joven que, como pocos, quiere emprender en el campo porque heredó la noción del esfuerzo. Mis padres nos enseñaron que el éxito y el bienestar no caen del cielo; son hijos de la disciplina y el trabajo. Yo también, a su edad, me endeudé, en 1978, respaldado por mi padre para emprender la aventura del algodón.

Mala fe es desestimar burlonamente mi derecho a defender la honra de mi hijo, como él mismo lo hará ante las instancias que corresponda y no en entrevistas construidas para destruir…

Cuando el objetivo del “investigador” es hacer daño, retaliar, vengarse, no comprueba ni contrasta; solo rotula y ataca… con mala fe.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Yo también soy Cabal

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 12 de noviembre de 2025).- “Yo soy Cabal”, así tituló María Fernanda, mi esposa y compañera de 40 años de ideas y propósitos, el libro que lanzó con un éxito que, la verdad, no me sorprendió, pero si me emocionó sentir el entusiasmo de tantas personas queriendo conocer más de ella, de su vida y sus ideas.

Cabal es su apellido, pero lo que ha querido expresar María Fernanda en su libro, donde se filtra por todos lados su pasión por la historia y su amor por Colombia, y donde desentraña sus orígenes, su pasado, sus éxitos y frustraciones, sus alegrías y agobios, y también sus expectativas frente a un país que no resiste más violencia y corrupción…, más desorden, es que ella no es Cabal solamente de apellido, sino que, por formación y convicción, se ha propuesto serlo de principios; “cabal” en los significados del diccionario: integridad, honradez, rectitud…; “cabal”  por su determinación frente a los retos y su coherencia sin concesiones.

Dirán mis lectores – y es cierto, porque “yo también soy Cabal”, ¿cómo no serlo? – que son palabras surgidas de la mutua admiración que sostiene nuestra relación de pareja, admiración que hemos confesado públicamente, como nuestras naturales diferencias, más en lo político que en lo personal, aunque ella se haya adentrado en ese campo que defendemos como privado, pero que dice mucho de lo que realmente somos.

Sin embargo, el país sabe que, desde su aparición en el ambiente público y enrarecido de la política, María Fernanda ha demostrado que otra forma de hacerla en Colombia es posible. No en vano su libro comienza relatando su ruptura con “lo políticamente correcto”, que suele ser sinónimo de lo éticamente incorrecto.

Invito a mis lectores a conocer a esa persona descomplicada que se esconde detrás de una imagen adusta y aguerrida –que lo es–, y además estigmatizada por las narrativas de la izquierda, en un libro que se mueve entre un tono intimista en sus recuerdos, reflexivo en sus preocupaciones por Colombia y vertical en la defensa de sus convicciones.

En ellas me quiero detener, porque se han ido amojonando a lo largo de un camino que hemos transitado juntos y nos ha llevado a un espacio político –la derecha– en el que ella hoy es precandidata presidencial por el partido Centro Democrático.

¿Qué es la derecha para “La Cabal”? Es la expresión de los lemas que adornan nuestro escudo, pero muy poco la realidad del país. Es la Libertad y el Orden, pero, sin pretender cambiar el escudo, es el Orden primero, porque la libertad sin orden es libertinaje y caos.

De ahí una de sus consignas: “Voy a poner orden en la casa”; a llamar las cosas por su nombre y a ponerlas en su sitio. No más embajadas, consejerías y ministerios innecesarios, ni más activistas en cargos estratégicos. El Estado debe volver al tamaño necesario y la meritocracia a un lugar de privilegio.

El Orden es hijo de la Seguridad, y esta lo es de una Fuerza Pública que persiga al delincuente y una justicia que lo castigue. No más diálogos, dizque “de paz”, con criminales confesos y reincidentes. La paz la construimos entre todos cuando la autoridad, la justicia, y un gobierno decente restituyan el orden.

Sí. El Orden primero, como único camino hacia la verdadera Libertad: libertad de pensar y expresarse; de emprender y generar riqueza individual y social…; libertad de ser en un entorno de respeto por la libertad de los demás.

“Yo soy Cabal”, un libro que recoge la historia de la vida y las ideas de una mujer que no promete…, que se compromete con Colombia.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

La reforma agraria que no alimenta al campo: Datos que el gobierno prefiere ignorar

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 12 de diciembre de 2025).- Mientras el Gobierno insiste en ampliar su control sobre la tierra bajo el discurso del “ordenamiento social de la propiedad”, los datos muestran que el agro produce, crece y exporta a pesar del Estado, no gracias a él. La función social de la propiedad no autoriza al Gobierno a dirigir la economía rural, y los hechos económicos, jurídicos y productivos revelan que el verdadero problema no es la redistribución, sino la inseguridad, la falta de crédito y la obsesión centralista por controlar la producción.

El Gobierno insiste en presentar su “reforma agraria” como la solución a los problemas rurales, pero los hechos muestran lo contrario: no se trata de una política para aumentar la producción, sino de un intento de controlar la actividad económica desde el Estado, reinterpretando límites constitucionales que protegen la libertad productiva y la propiedad privada.

La Constitución de 1991 es clara: cualquier limitación al derecho de propiedad debe ser proporcional, razonable y necesaria. La Corte Constitucional lo ha reiterado: la función social de la propiedad no permite convertir al propietario en un simple ejecutor de decisiones estatales ni vaciar el contenido esencial del dominio.

Pese a ello, el Ejecutivo impulsa decretos y metodologías que, bajo el lenguaje amable del “ordenamiento”, buscan direccionar la economía agraria desde Bogotá, un modelo que ha fracasado en todos los países donde se ha intentado.

1. El peso real del agro: un motor que funciona sin intervención estatal

En 2024, las actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras y forestales crecieron 8,1% frente al año anterior, aportando el 9,3% del PIB y cerca del 47% del total de la actividad económica nacional.

A pesar de la incertidumbre jurídica, el sector sigue siendo uno de los más resilientes y productivos del país.

En 2025, el PIB agropecuario creció 2,4% en el tercer trimestre, nuevamente por encima de la economía nacional. Estos indicadores demuestran que el problema del campo no es productivo: es político.

2. Exportaciones fuertes no significan seguridad ni confianza

Las exportaciones agropecuarias crecieron 50,9% en marzo de 2025, confirmando el potencial competitivo del productor colombiano.

Pero ese éxito contrasta con la realidad cotidiana: muchos productores siguen enfrentando barreras para acceder a crédito, infraestructura deficiente e inseguridad creciente.

No se puede hablar de reforma agraria cuando el productor teme invertir en su propio predio.

3. Un campo diverso que el Gobierno quiere uniformar

La OCDE ha explicado que Colombia tiene un dualismo productivo claro:

Pequeños productores que abastecen consumo interno; medianos y grandes que generan empleo formal y exportaciones.

Ambos son indispensables. Pero las políticas actuales buscan uniformar la producción bajo criterios ideológicos, desconociendo las realidades técnicas y económicas de cada región.

4. El problema que sí destruye la producción: la inseguridad rural

El abigeato, la extorsión, la ocupación irregular de tierras y el avance de grupos armados han crecido en los últimos años.

Este es el principal factor que explica la reducción de inversión en muchas zonas agrícolas y ganaderas.

El Gobierno habla de redistribuir tierra, pero no garantiza lo básico: orden público, protección y justicia.

5. Crédito rural: anuncios políticos, obstáculos reales

A pesar de los anuncios multimillonarios, el acceso al crédito sigue siendo el talón de Aquiles del sector: Tramitología excesiva, requisitos desproporcionados y demoras que ahogan a pequeños y medianos productores.

Lo que el campo necesita es financiamiento ágil y acceso técnico, no más formularios.

Conclusión

El debate agrario no puede seguir atrapado en una narrativa que promete justicia, pero entrega control.

Si el Gobierno realmente quisiera transformar el campo, empezaría por poner a producir las tierras estatales abandonadas, mejorar vías terciarias, garantizar seguridad, reducir trámites y respetar plenamente la propiedad privada.

Porque sin seguridad jurídica, sin libertad productiva y sin garantías claras, no hay productividad efectiva y eficiente, cualquier reforma es simplemente una política de control con dirección centralizada que busca el control político e ideológico, disfrazada de redistribución.

El campo colombiano no necesita ideología. Necesita libertad, estabilidad y confianza.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

CACAO: El mercado sale del déficit extremo pero aún con un equilibrio frágil

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Alejandro Peralta * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(Marcafab – Lunes 8 de diciembre de 2025).- Esta semana el cacao extendió el rebote iniciado a finales de noviembre. Desde los mínimos cercanos a 5.000 USD/t, el mercado ha recuperado casi 700 USD en dos semanas, pero sigue operando dentro de una gran tendencia bajista que arrancó desde los máximos históricos por encima de 10.000 USD/t.

Comportamiento del precio

El movimiento actual es un rally correctivo dentro de una estructura de máximos y mínimos decrecientes.

El precio cerró la semana en torno a 5.694 USD/t, justo debajo de la franja de resistencia 5.800–6.000 USD/t, donde antes hubo fuerte volumen vendedor. Por encima, la siguiente zona relevante está cerca de 6.800 USD/t, nivel que actuó como soporte mayor y ahora funciona como resistencia de medio plazo. Mientras el mercado no recupere y mantenga cierres por encima de 6.000 USD/t, sigo viendo este movimiento más como short covering y re-pricing que como un cambio de ciclo. El soporte inmediato está en 5.400–5.500; perderlo abriría la puerta a volver a probar la zona de 5.000.

Fundamentos que marcaron la semana

1. ICCO y balance global

La ICCO, en su boletín trimestral de noviembre, confirmó que el mercado sale del déficit extremo pero aún con un equilibrio frágil: ligero superávit previsto para 2024/25 gracias a una recuperación de producción de alrededor de +7,6% interanual, pero con stocks todavía ajustados.

2. África Occidental: mejora relativa, riesgo estructural

En Costa de Marfil, el regulador anticipa una fuerte caída de la cosecha principal por tercer año consecutivo, con arribos potencialmente 30% menores entre enero y marzo de 2026 por envejecimiento de plantaciones, enfermedades y lluvias irregulares.

Al mismo tiempo, los grindings marfileños se desplomaron 25,4% interanual en octubre, señal clara de demanda industrial dañada por los altos precios previos.

3. Nuevo mapa de oferta: Ecuador gana peso

Diversos análisis apuntan a que Ecuador está a punto de superar a Ghana como segundo productor mundial, apoyado en años de inversión, productividad creciente y un esquema donde el agricultor capta alrededor del 90% del precio internacional, frente al 60–70% típico de África Occidental.

4. Demanda y consumo

A pesar del retroceso de precios, el consumidor final todavía no ve un alivio claro. Estudios recientes destacan que los chocolates seguirán caros en Navidad 2025: las coberturas fueron tomadas cuando el cacao estaba en máximos y las grandes marcas priorizan márgenes sobre volumen, manteniendo precios elevados y reformulando productos.

Mi lectura para la industria:

Tácticamente, estamos en un mercado que está recomprando el exceso de pesimismo tras tocar mínimos de 21 meses, pero que todavía no invalida la tendencia bajista de 2025.

Estructuralmente, el cacao sigue siendo una historia de riesgo climático + necesidad de reinvertir en origen, con Latinoamérica – especialmente Ecuador – ganando protagonismo.

* Alejandro Peralta (Analítico y Escritor), LATAM Business Developer and Expansion Specialist. Marketing & Comercio de Café & Cacao.

Trazabilidad ganadera: ¡Por fin!

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 5 de noviembre de 2025).- Empecé estas líneas con el “Por fin” entre interrogaciones para denotar escepticismo frente a metas inalcanzadas, pero me decidí por los signos de admiración, porque Fedegán está comprometido con los resultados de la “reconstrucción” actualizada de la plataforma tecnológica de trazabilidad que lanzaremos el 9 de diciembre con la ministra Carvajalino y la gerente del ICA, Paula Cepeda.

Primero un paréntesis para mis lectores no ganaderos. La trazabilidad bovina es un sistema sustentado en una plataforma tecnológica que, en lo fundamental, busca rastrear y registrar los datos de la vida de un animal, desde su nacimiento hasta que la leche y la carne –incluido el sacrificio en este caso– llegan al consumidor final.

Cerrado el paréntesis, quiero explicar por qué me referí atrás a una “reconstrucción. “Si algo funciona bien…, ¡no lo toques!”, es una máxima administrativa, de gobierno y de vida, que no le importó a Santos, cuando, en 2012, ordenó rescindir unilateralmente el convenio para el manejo operativo de las Guías Sanitarias de Movilidad, y un año después, “movilizó” al Congreso –una de sus experticias– para aprobar la ley 1659 de 2013, con el propósito de castigar a Fedegán por no apoyar las negociaciones con las Farc, quitándole la administración delegada de la trazabilidad. Ahí empezó la destrucción. 

Voy más atrás. En 1994, el recién creado Fondo Nacional del Ganado, de consuno con el Gobierno, definió como prioridad la erradicación de la fiebre aftosa para enrutar la vocación exportadora de la ganadería, meta que se alcanza en 2009, después de años de una exitosa alianza estratégica con el sector oficial y una inversión inmensa de los ganaderos a través de la parafiscalidad.

Desde 2002, Fedegán no solo se convierte en promotor de la primera ley de trazabilidad (Ley 914/2004), sino que, mediante convenios con el Ministerio de Agricultura y el ICA, desarrolló la primera plataforma tecnológica, el SINIGAN que hoy hemos reconstruido, y lo administró con éxito hasta el golpe de mano de Santos en 2013.

Vendría más. En 2016, el gobierno Santos se ensaña con Fedegán y le quita la administración del Fondo Nacional del Ganado. La totalidad de sus programas se suspenden con la excepción de los ciclos de vacunación contra fiebre aftosa, que quedan en manos de una administración espuria. Quizás el símbolo más grave de este proceso de destrucción fue la suspensión en 2016 y luego la pérdida en 2017, del estatus sanitario de país libre de fiebre aftosa, cuya recuperación se convirtió en prioridad cuando Fedegán reasumió la administración de la parafiscalidad en 2019 y, muy rápidamente, el estatus sanitario en 2020.

La recuperación de la trazabilidad destruida se convirtió entonces en otro pendiente, en el que hemos trabajado con juicio, sistemáticamente, con prácticamente todos los ministros y gerentes del ICA desde el gobierno Duque.

De ahí la importancia que otorgamos al lanzamiento del nuevo SINIGAN, no solo para el fortalecimiento de la seguridad sanitaria, sino por su utilidad en otros campos, como la lucha contra el contrabando y el sacrificio clandestino, con serias implicaciones de salud pública, impacto ambiental y afectación de los ingresos de las entidades territoriales y del Fondo Nacional del Ganado.

Adicionalmente, la trazabilidad, como exigencia de los mercados, ha sido un escollo para exportar carne a Estados Unidos, un mercado próximo, de altos precios y desabastecido; una oportunidad que podremos aprovechar con mayor facilidad. 

La trazabilidad, entonces, no es un asunto menor, sino una historia de esfuerzos que requiere una acción interinstitucional articulada, en la cual la nueva plataforma tecnológica representa una promesa de valor que, ¡por fin!, dará resultados para beneficio del país y de sus ganaderos.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

EL CAMPO SE CANSÓ: menos plata, más coca y un gobierno que legisla por X (Twitter)

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 5 de diciembre de 2025).- Mientras el Gobierno Petro insiste en recitar discursos de “poder popular”, el campo real —el que produce, madruga y arriesga— enfrenta recortes históricos, improvisación jurídica y una expansión criminal sin precedentes. Los hechos no mienten: la política rural de este Gobierno es un fracaso estructural.

A esta altura del partido, ya no se trata de interpretaciones ni de discursos oficiales: se trata de hechos concretos y medibles. Esta semana quedó claro —otra vez— que el Gobierno Petro no tiene una política rural, sino una suma de ocurrencias sin soporte técnico, sin institucionalidad y sin autoridad sobre el territorio.

El hundimiento definitivo de la Jurisdicción Agraria es la prueba reina. No cayó por culpa de la oposición, como repiten en redes. Se desplomó porque era un proyecto improvisado, mal construido y peor explicado. Una jurisdicción sin impacto fiscal, sin carrera judicial, sin infraestructura y con riesgo real de convertirse en arma política para perseguir productores. El Congreso no la hundió: la dejó morir porque estaba muerta desde el borrador.

Y mientras ese proyecto fallido se caía a pedazos, el Gobierno seguía vendiendo la Reforma Agraria como si fuera el gran logro del siglo. Pero la realidad es tozuda: de los millones de hectáreas prometidas, apenas se han entregado unas cuantas decenas de miles, muchas sin riego, sin vías y sin ningún proyecto productivo que las haga viables. Es repartir tierra para la foto, no para producir. Lo digo sin rodeos: eso no es reforma agraria, es clientelismo con disfraz agrario.

En paralelo, la coca crece como nunca. Hoy hay más hectáreas de coca que de papa o yuca. ¿Cómo se llega a semejante absurdo? Fácil: un Gobierno que renunció a la autoridad territorial, desmontó la erradicación y cree que negociar simultáneamente con todos los grupos armados es construcción de paz. El resultado es uno solo: productores extorsionados, fincas sitiadas y vías donde manda la criminalidad. Y mientras tanto, desde los ministerios hablan de “transformación productiva” sin tener control ni siquiera de las carreteras terciarias.

A este panorama hay que sumarle el golpe más duro: el presupuesto 2026 recorta más del 60% del sector agropecuario. Sí, leyó bien: 60%. Se desploma el Ministerio de Agricultura, se recorta la ANT, el ICA queda debilitado y los distritos de riego quedan sin un peso nuevo. Es como si a un paciente en cuidados intensivos le quitaran el oxígeno. Nadie puede hablar de soberanía alimentaria recortando justamente a quienes producen alimentos.

Lo que ocurre hoy en el campo colombiano no es un accidente ni un descuido. Es consecuencia directa de gobernar desde Twitter, de despreciar la técnica y de confundir ideología con política pública. Se gobierna con micrófono y no con tractor; con slogans, no con cifras; con enemistad hacia los productores, no con alianzas de desarrollo.

El productor rural —ganadero, agricultor, palmero, arrocero, cacaotero— ya entendió el mensaje: estamos ante un Gobierno que no sabe, no escucha y no quiere corregir. La buena noticia es que el país sí sabe dónde está el daño y quién lo causa. El 2026 no será un año cualquiera. Será el momento en que el campo le pase la cuenta de cobro a un Gobierno que lo trató como enemigo.

El campo colombiano, ese que no se rinde, ya decidió que no va a esperar más discursos para sobrevivir.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Los precios del cacao se recuperan

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Alejandro Peralta * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(Marcafab – Miércoles 3 de diciembre de 2025).- Los precios del cacao comenzaron la semana con un repunte de 12%, recuperándose tras haber caído a sus niveles más bajos en casi dos años. En Nueva York, los futuros volvieron a 5.550 USD por tonelada, mientras que en Londres se ubicaron cerca de 4.100 GBP por tonelada.

Aunque esta recuperación es fuerte, se considera que podría tratarse solo de una corrección temporal, ya que este tipo de rebote suele aparecer después de caídas prolongadas.

Datos recientes del mercado

Las llegadas de cacao a los puertos de Costa de Marfil siguen siendo elevadas, lo que indica una buena cosecha principal. Solo la semana pasada se entregaron alrededor de 100.000 toneladas.

La ICCO publicó por primera vez en nueve meses su balance del año agrícola 2024/25, revelando un superávit de 49.000 toneladas a nivel global.

¿Por qué hay superávit?

* La oferta mundial aumentó un 7,6% respecto al año anterior.

* La molienda, indicador de demanda, cayó un 4,3%.

* El superávit fue menor al esperado.

* El mercado anticipaba un superávit aproximadamente el doble.

La proyección previa de la ICCO estimaba incluso 142.000 toneladas. Este menor superávit sugiere que el mercado no está tan holgado como se creía, especialmente después del déficit histórico de 489.000 toneladas del año previo.

Perspectiva

La caída de precios reciente podría haber sido exagerada, y ahora el mercado observa con cautela si la actual recuperación tiene suficientes fundamentos para transformarse en una tendencia alcista sostenida. Las próximas semanas serán claves para saberlo.

Qué paso en noviembre

Después del fuerte desplome de octubre y la primera mitad de noviembre, esta semana el cacao finalmente mostró un respiro. Desde los mínimos cercanos a 4.924 USD/t, el mercado rebotó con fuerza hasta 5.5–5.6k, recuperando cerca del 9% en cuatro sesiones. El movimiento no cambia aún la tendencia bajista de fondo, pero sí marca un primer intento serio de estabilización tras la capitulación reciente.

Análisis técnico

En los últimos días, el precio formó un suelo técnico en 5.000 USD, rompió el último máximo menor en 5.300 y empezó a usar esa zona como soporte intradía.

Mientras el mercado se mantenga por encima de 5.000–5.100, el sesgo inmediato apunta a un rebote hacia 5.700–5.800. Perder esa zona volvería a activar el escenario de nuevos mínimos.

Análisis fundamental

1) En el plano fundamental, la narrativa que ha presionado todo noviembre sigue vigente:

* Expectativa de mayor oferta global en 2025/26

* Demanda de molienda debilitada por márgenes industriales ajustados

2) La ICCO ya señalaba desde octubre caídas de precio acompañadas de llegadas sólidas a puertos en Costa de Marfil, aunque ligeramente por debajo del año pasado, junto a un tono de “cauteloso optimismo” sobre la disponibilidad de grano.

3) Además, los grindings en Costa de Marfil comenzaron la campaña con un descenso del 25% interanual, reflejando presión en la industria local.

4) Sin embargo, en paralelo crece otra preocupación: los riesgos estructurales de producción. Reuters reportó que la cosecha principal de Costa de Marfil podría caer por tercer año consecutivo por falta de inversión, envejecimiento de plantaciones y clima irregular, situación que también amenaza a la cosecha intermedia.

 🇳🇬Nigeria —quinto productor mundial— anticipa además una caída de 11% en su producción 2025/26.

 El mercado descuenta un alivio de oferta a corto plazo, pero el colchón estructural sigue siendo muy frágil.

* A estos niveles, el cacao deja de ser el mercado en modo pánico que vimos por encima de 10.000 USD/t, pero tampoco estamos regresando al mundo cómodo de 2.500 USD/t. Estamos construyendo un nuevo rango de equilibrio entre 5.000 y 6.000 USD/t, con alta volatilidad y sensibilidad a cualquier noticia climática o productiva.

* Para productores, traders y chocolateros, este es un momento clave para:

* Mantener disciplina de cobertura,

* Optimizar costos de origen

* Diferenciarse en calidad, trazabilidad y sostenibilidad.

Quienes esperen “volver a la normalidad” pre-crisis probablemente verán cómo el mercado sigue moviéndose sin ellos o simplemente “viendo pasar el tren desde su ventana”

* Alejandro Peralta (Analítico y escritor), LATAM Business Developer and Expansion Specialist. Marketing & Comercio de Café & Cacao.

Calarcá

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Martes 2 de noviembre de 2025).- Hermoso municipio quindiano y también legendario cacique pijao, a quien un bandido narcoterrorista le robó el nombre como su alias en el mundo criminal.

En 2024 fue detenido en un vehículo de la UNP, porque el gobierno lo había designado “gestor de paz”, como “Aldinever”, presunto   determinador del asesinato de Miguel Uribe, o “Samir”, presunto culpable del helicóptero derribado y la muerte de 13 soldados, y otros tantos que hacen la guerra y hoy dizque gestionan la paz.

En el operativo incautaron armas, ¡en un carro de la UNP!, pero, como explicó la fiscal General, fue dejado en libertad porque “no estaba cometiendo delitos de lesa humanidad”. Curiosa explicación, o peor, curiosa legislación la que permite a un bandido gestor de paz cometer delitos como el porte ilegal de armas, con pena mínima de prisión de 9 años para cualquier vecino, sin que las autoridades puedan detenerlo. ¿También podría cometer homicidio simple, me pregunto, que tampoco es de lesa humanidad?

Le confiscaron además computadores que estuvieron engavetados en la DIJÍN, como reconoció la fiscal, lo cual resultó gravísimo, porque un año después, no la DIJÍN ni la Fiscalía, sino un medio de comunicación destapa el hallazgo de unas grabaciones que comprometen a un alto oficial del ejército, a un alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia y a la vicepresidenta de la República, en relaciones “non sanctas” con el bandido de marras para facilitarle sus acciones delictivas.

Surge entonces la pregunta de todos los escándalos, como el de la UNGRD, que amenaza con cárcel a los exministros Velasco y Bonilla; o el de las explosivas acusaciones entre Benedetti y Laura, premiadas con altos cargos, o el del robo de unas maletas millonarias, el acoso ilegal a una niñera indefensa y el triste desenlace de un oficial que -dicen- se suicidó, pero también se rumora que “lo suicidaron”.  Súmenle el reciente fallo del CNE, de financiación prohibida de la campaña Petro, que compromete la legitimidad de su presidencia y tiene sancionado y con investigación penal encima a Ricardo Roa, el gerente de Ecopetrol anclado a su cargo a pesar de su desastrosa administración…, y lo que falta.

¿Todo esto a espaldas del jefe de los mencionados?, es la pregunta, porque el escándalo ha sido la impronta del gobierno Petro, pero más parece una estrategia para atornillarse en el poder, pues lo que para unos es escándalo, para el “pueblo petrista”, alimentado con discursos de odio y promesas populistas que se cuentan en votos, son mentiras de la oligarquía y el imperialismo.

Porque el “perdón social” del “Pacto de la Picota”, la “paz total”, los “gestores”, los “tarimazos”, la reincorporación de oficiales cuestionados, la aparición de un oscuro licenciado en una posición estratégica de la inteligencia del Estado, la secuencia de sus también oscuros directores, uno de ellos prófugo con ayuda de la Cancillería, así como el ocultamiento de la SIJIN y la Fiscalía sin que nada pase, y la  estrategia de deslegitimar a la oposición, de la cual la injusta condena a Santiago Uribe, con testimonios que la defensa desbarató con pruebas que la justicia ignoró, es solo una muestra…; todo ello y algo más, son piezas del mismo rompecabezas: el de garantizar la permanencia de la izquierda en el poder, con recursos del Estado y apoyo del narcoterrorismo.  

Calarcá es un símbolo de coyuntura. Detrás están Mordisco, las disidencias atomizadas, los elenos, el Clan del Golfo en diálogos socio-jurídicos en Doha; en fin, centenares de bandas y más de 25.000 bandidos amenazando a 52 millones de colombianos. Como ha insistido María Fernanda Cabal, detrás está… “la democracia en peligro”.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie