(A&G EL NOTICIERO – Sábado 3 de octubre de Jueves 24 de septiembre de 2026).- Presentamos las noticias del agro y los precios indicativos de los alimentos en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (Sipsa) del Dane.
REPORTE DE NOTICIAS, INDICADORES Y MERCADOS DEL AGRO
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(JFLR – Viernes 2 de octubre de 2026).- Cada 30 de septiembre celebramos el Día Nacional del Ganadero.
Lo instituimos en FEDEGÁN para honrar la memoria de José Raimundo Sojo Zambrano, expresidente de la Federación, asesinado el 30 de septiembre de 1995, y con él la de miles de ganaderos que durante décadas padecieron el secuestro, el asesinato, la extorsión, el desplazamiento, el despojo y toda suerte de violencias.
He recordado muchas veces esta fecha. Pero este año quiero hacerlo desde otra perspectiva: la importancia del Gremio.
Hace pocas semanas murió Miguel Santamaría Dávila. Y al recordar su vida comprendí, una vez más, cuánto le debe la ganadería colombiana a quienes entendieron desde temprano que una actividad dispersa por todo el territorio necesitaba organización, representación y una sola voz.
Miguel lo hizo. Fue, ante todo, un constructor del Gremio. Recorrió Colombia, promovió asociaciones y comités regionales y ayudó a consolidar a FEDEGÁN como la institución nacional de los ganaderos, dándole a la ganadería la personalidad y la representación que merecía.
Después vendrían tiempos aún más difíciles. José Raimundo Sojo levantó la voz cuando hacerlo significaba asumir riesgos enormes. Defendió a los ganaderos frente a la violencia y terminó asesinado por las FARC, años después, ya retirado en su finca de Anolaima, donde criaba palomas. ¡Qué ironía!
Jorge Visbal presidió FEDEGÁN en algunos de los años más duros de nuestra historia reciente. Hoy está privado de la libertad por una decisión judicial cuya interpretación no comparto. Mantengo mi convicción de que Jorge actuó desde la institucionalidad en representación de un sector asediado por la violencia.
Miguel, José Raimundo y Jorge representan momentos distintos de una misma historia: construir el Gremio, defender el Gremio, resistir desde el Gremio.
Pero detrás de ellos siempre estuvieron los verdaderos protagonistas: los ganaderos. Los miles que fueron asesinados, secuestrados, extorsionados o desplazados; los que perdieron familiares y patrimonio; los que regresaron a sus fincas; los que permanecieron a pesar del miedo; los que siguieron produciendo cuando buena parte del país les daba la espalda.
Para ellos, la Fundación Colombia Ganadera, FUNDAGÁN, publicó Acabar con el olvido, para que sus historias y sus memorias permanecieran presentes.
Por ellos existe FEDEGÁN. Porque el Gremio no es una oficina en Bogotá ni una sigla. Es la capacidad de convertir miles de voces individuales en una voz colectiva. Es defender al productor frente al Estado cuando es necesario y trabajar con el Estado cuando el interés nacional lo exige.
Es llegar a 700 mil predios y vacunar 30 millones de animales en cada ciclo para erradicar la aftosa o la brucelosis. Es defender al productor de leche y articular asociaciones, cooperativas y comités regionales alrededor de una causa común. Es luchar contra el contrabando, el sacrificio clandestino, las malas políticas públicas y las distorsiones de los mercados.
Pero también es proponer: asistencia técnica, capacitación, sostenibilidad, crédito, tecnología, mercados y productividad.
Eso es el Gremio. Eso es FEDEGÁN.
Hoy hablamos de FEDEGÁN 5.0, de conectividad, transformación tecnológica, sostenibilidad y nuevos mercados. Los retos cambian, pero el principio sigue siendo el mismo que entendió Miguel Santamaría hace más de sesenta años: un ganadero aislado es vulnerable; organizado alrededor de su Gremio tiene voz, representación y capacidad de transformar su realidad.
Hoy recuerdo a José Raimundo Sojo, a Miguel Santamaría y pienso también en Jorge Visbal. Pero, sobre todo, honro a los miles de ganaderos que han padecido las violencias de Colombia y a quienes, pese a todo, siguieron y siguen produciendo, generando empleo y construyendo país.
Ellos son los ganaderos. Y FEDEGÁN es su gremio. Una institución que existe para representarlos, defenderlos, acompañarlos y ayudarlos a transformar su realidad.
Esa ha sido nuestra historia. Y ese sigue siendo nuestro
* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(MALA – Viernes 2 de octubre de 2026).- Hay discusiones que vuelven porque los problemas que las originaron nunca desaparecieron. La de los Fondos Ganaderos es una de ellas.
Durante décadas, estos instrumentos cumplieron una función que hoy deberíamos revisar sin prejuicios: llevar ganado, genética, asistencia técnica y capital productivo al pequeño y mediano empresario del campo que tenía tierra, trabajo y vocación, pero no el capital suficiente para construir un hato.
Los Fondos Ganaderos tuvieron una presencia territorial importante y utilizaron, entre otros mecanismos, los contratos de ganado en cuenta de participación. Después vino el deterioro: problemas de gestión, control de inventarios, manejo patrimonial y otras debilidades terminaron llevándolos a liquidación o inoperancia de esas entidades.
La historia nos enseña: una cosa es reconocer errores del pasado y otra muy distinta es condenar para siempre una herramienta de fomento porque fue mal administrada.
Hoy Colombia enfrenta un problema que vuelve a poner el tema sobre la mesa: necesitamos producir mucho más ganado y no contamos con un instrumento específico, moderno y de largo plazo para hacerlo.
El ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, lo planteó recientemente de manera directa: Colombia debería llegar a 60 millones de bovinos y, en sus palabras, el país no ha tenido una verdadera política de repoblamiento del hato.
La cifra obliga a formular una pregunta sencilla:
¿Con qué instrumento vamos a llegar allá?
El ICA estima para 2026 un inventario de 29.315.726 bovinos distribuidos en 596.109 predios. Llegar a 60 millones significaria prácticamente duplicar el hato actual, duplicar el hato no consiste en comprar y repartir vacas.
Del ganado en participación al activo productivo
Desde el barro y la boñiga lo digo con claridad: Los Fondos Ganaderos 2.0 no deberían entregar ganado; deberían entregar productividad.
La gran diferencia entre los Fondos Ganaderos del siglo pasado y los que Colombia podría construir hoy se llama tecnología.
En abril de 2026 entró en operación SINIGAN V6, con una nueva arquitectura de trazabilidad e identidad digital individual para los animales. El ICA señala que el sistema permite consolidar información de identificación, raza, predio, inventarios, eventos sanitarios y movilizaciones.
Eso cambia las reglas del juego.
El bovino deja de ser simplemente una cabeza de ganado anotada en un inventario y puede convertirse en un activo productivo individualmente identificado, trazable y auditable.
Por eso no propongo resucitar los Fondos Ganaderos del siglo pasado.
Propongo construir Fondos Ganaderos 2.0, diseñados con la tecnología financiera, productiva y sanitaria del siglo XXI.
El objetivo sería ayudar al productor que tiene tierra y trabajo, pero no suficiente capital, a construir un patrimonio ganadero sostenible.
Si Colombia quiere pasar de 30 a 60 millones de bovinos, debe existir una política deliberada de retención de vientres.
No podemos pretender duplicar el hato sacrificando las hembras productivas. La expansión ganadera se construye con ciclos reproductivos, mejoramiento genético, nutrición, sanidad, cerrar intervalos entre partos y supervivencia de las crías.
Retener vientres hoy es producir carne mañana.
Y ahí el mejoramiento genético debe ocupar un lugar central.
Nuestra base predominantemente cebuina —Bos indicus— posee ventajas enormes para el trópico: adaptación, rusticidad, longevidad y capacidad productiva bajo condiciones difíciles.
No se trata de reemplazarla ni de descalificarla.
Se trata de potenciarla.
Cruzamientos estratégicos con genética Bos taurus pueden aportar características como terneza, marmoleo, precocidad y calidad de canal, siempre seleccionando genética adaptada a nuestras condiciones y orientada a los mercados que queremos atender.
El objetivo no es solamente tener más animales.
Es producir más kilos por hectárea y más valor por animal.
Más ganado, ¿para qué?
Aquí aparece la segunda pregunta inevitable:
¿Para qué queremos 60 millones de bovinos?
No tendría sentido duplicar el hato para inundar un mercado interno que no puede absorber indefinidamente una mayor oferta sin demanda, significa necesariamente caída de precios al productor.
Colombia necesita consolidar los mercados que ya tiene y continuar trabajando en nuevas admisibilidades. El propio Ministerio de Agricultura ha destacado recientemente la apertura o reapertura de mercados pecuarios como Israel, Japón y China, y señaló a Estados Unidos como un mercado en proceso.
Abrir mercados no es suficiente.
Necesitamos capacidad de sacrificio y desposte, plantas habilitadas, logística, trazabilidad, sanidad, diplomacia comercial y productos capaces de competir por calidad.
Hay una ecuación que no podemos perder de vista:
Más oferta sin mercados puede presionar los precios. Mercados abiertos sin suficiente oferta pueden generar incumplimientos.
La política ganadera tiene que trabajar simultáneamente sobre producción y mercado.
Tenemos una ventaja que no debemos despreciar: una ganadería tropical basada principalmente en pasturas.
Pasto, agua y sal siguen siendo la base.
Necesitamos agua, mejores pasturas, nutrición estratégica, genética, sanidad, asistencia técnica y medición de resultados.
La sostenibilidad es un atributo comercial muy apreciado. Debemos ser rigurosos: producir a pasto no garantiza por sí solo acceder a los mercados de mayor valor.
Los compradores internacionales exigen sanidad, inocuidad, trazabilidad y regularidad y, dependiendo del mercado, atributos de calidad como terneza, marmoleo, color, edad y rendimiento de canal.
Ahí es donde nuestra ganadería debe evolucionar sin perder su identidad productiva.
¿Cómo debería funcionar un Fondo Ganadero 2.0?
El principio debería ser sencillo:
financiar activos productivos y medir resultados.
El crédito debe acompañar el ciclo biológico del ganado y tener plazos compatibles con el tiempo que necesita una hembra para reproducirse y generar nuevas crías.
Cada animal financiado debería estar identificado.
Cada predio debería tener un plan productivo.
Cada peso invertido debería poder auditarse.
Y cada programa debería medir indicadores concretos: natalidad, mortalidad, peso al destete, intervalo entre partos, ganancia de peso, productividad por hectárea, calidad de canal y cumplimiento sanitario.
Eso además conversa con las prioridades que el Ministro Dangond expuso ante el Senado: aumentar la producción, transformar el crédito para que llegue al pequeño productor, fortalecer la capacitación y financiar a largo plazo mecanización y riego.
Un Fondo Ganadero 2.0 podría convertirse en uno de los instrumentos para llevar esas prioridades al sector bovino.
Sería una plataforma que articule capital, genética, tecnología, asistencia técnica, trazabilidad y mercado.
Tenemos tierra, pasto, agua, genética, empresarios del campo, ganadería que puede demostrar sostenibilidad y mercados que necesitan proteína.
Lo que nos falta es conectar esos activos dentro de una política ganadera de largo plazo.
Si Colombia quiere llegar a 60 millones de bovinos, vale la pena mirar hacia atrás para recuperar lo que funcionó, aprender de lo que salió mal y construir algo nuevo.
No se trata de resucitar los Fondos Ganaderos del siglo pasado.
Se trata de construir los Fondos Ganaderos 2.0 con la tecnología del siglo XXI.
El objetivo no es simplemente tener más ganado.
Es tener más ganado, más productividad y más mercados.
* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu
(FNC – Viernes 2 de octubre de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.
Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo
(DANE-SIPSA – Viernes 2 de octubre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la mazorca en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
(DANE-SIPSA – Viernes 2 de octubre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
* La publicación “Producir y conservar: las contribuciones de los agricultores familiares y los pueblos indígenas en la Amazonia”, destaca el papel de las comunidades amazónicas y las oportunidades y brechas para avanzar hacia modelos de desarrollo sostenible sin degradar el bosque.
Agricultura & Ganadería
(FAO – Jueves 1 de octubre de 2026).- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) presentó la publicación “Producir y conservar: las contribuciones de los agricultores familiares y los pueblos indígenas en la Amazonia”, donde se afirma que la producción puede ser aliada de la conservación ambiental cuando se apoya en sistemas adaptados al ecosistema, genera valor en el territorio y reconoce derechos y conocimientos locales.
El estudio resalta el rol que desempeñan las comunidades amazónicas para avanzar hacia un desarrollo sostenible. El 85,4% de las explotaciones de los municipios amazónicos pertenece a la agricultura familiar y manejan 39,2% de la superficie agropecuaria. Por
su parte, los territorios indígenas, junto con las áreas protegidas, cubren cerca del 50% de la superficie de la subregión y contienen aproximadamente el 58 % de sus reservas de carbono.
Pese a sus aportes, enfrentan significativas brechas sociales y territoriales. En promedio la tasa de pobreza en los municipios amazónicos es de 48,8% y el 73% de su población no puede llegar a una gran ciudad en un radio de viaje de tres horas.
La publicación también advierte la necesidad de mejorar el acceso a asistencia técnica y servicios financieros. Una necesidad que cobra especial relevancia al considerar que, en promedio, el 12% de las explotaciones agropecuarias accede a asistencia técnica, lo que representa una diferencia de casi 15 puntos porcentuales en comparación con municipios.
Durante un evento virtual que reunió a representantes de organismos regionales, instituciones de investigación y organizaciones indígenas, Luiz Beduschi, Oficial Principal de Políticas en Desarrollo Rural de la FAO para América Latina y el Caribe, presentó los principales hallazgos de la publicación y destacó la necesidad de reorientar políticas e inversiones para ampliar el acceso a tecnologías, financiamiento y conocimiento.
“El resultado que buscamos no es solamente más producción o más superficie protegida, sino bienestar territorial. La Amazonía no necesita elegir entre producir y conservar. Necesita invertir en quienes ya hacen bien ambas cosas.”, afirmó Beduschi.
Vanessa Grazziotin, directora ejecutiva de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) se refirió a la importancia de la cooperación regional y valoró el apoyo de la FAO para el diseño de iniciativas en la Amazonia. “Me gustaría destacar a la FAO como un socio importante para el desarrollo de las temáticas de bioeconomía y de seguridad alimentaria para la OTCA. Hemos contado con bastante apoyo de la organización, hemos participado en las ediciones del Foro Mundial de la iniciativa Mano de la mano que busca asociaciones y financiamiento, que es un cuello de botella que tenemos en la región para poner en práctica lo que sabemos”.
Desde el ámbito de la investigación, Roberto Porro, subdirector de Investigación y Desarrollo de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), señaló que uno de los ejes clave es “que la innovación tecnológica se lleve a cabo con propuestas adaptadas a las realidades, de bajo costo y con alternativas sustentables para la energía”.
Fany Kuiru, Coordinadora General de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA), enfatizó en que “para hablar de producción es muy importante incorporar la mirada tradicional que tenemos que es cómo escuchar a la naturaleza.
(…) Mirar los ciclos estacionales, el calendario ecológico. Si eso no se toma en cuenta en esta gran oportunidad de bioeconomía en la Amazonia vamos a fracasar, porque vamos a destruir la Amazonia”.
Productos de la sociobiodiverdad y su potencial transformador
El estudio reconoce que el fortalecimiento de las cadenas de valor de bioproductos estratégicos de la Amazonia, como el açaí, el moriche, la nuez de Brasil, el cacao en grano y el copuazú, pueden contribuir significativamente a mejorar los ingresos y el bienestar
de las poblaciones.
En este contexto, la bioeconomía se presenta como un modelo transformador capaz de combinar el conocimiento tradicional con la innovación tecnológica y generar crecimiento económico sin poner en riesgo la biodiversidad de la Amazonia. Un ejemplo de su potencial,
es la Amazonia legal brasileña donde, en 2020, 13 productos forestales no maderables generaron un valor agregado de USD 2.000 millones.
Esta visión se refleja en otros esfuerzos de la FAO en la Amazonia. Entre ellos, destaca el trabajo de la FAO y la OTCA en el Programa de Inversión en Bioeconomía Amazónica, que a través de los análisis y modelos geoespaciales de la iniciativa Mano de la mano
ha identificado oportunidades de inversión adaptados a las necesidades y características de los territorios de los ocho países de la región amazónica.
En las reflexiones finales del encuentro, Luiz Beduschi recogió una de las principales conclusiones compartida por los tres panelistas: el futuro de la Amazonía depende fundamentalmente de la prosperidad de quienes viven en ella.
(FNC – Jueves 1 de octubre de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.
Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo
(DANE-SIPSA – Jueves 1 de octubre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS
(Primera Calidad)
Papa Didacol Capiro R12 Bulto 50 Kilogramo 110.000
* Gobierno Nacional consolida avance sanitario que permite iniciar el trámite de permisos de exportación para carne bovina y porcina colombiana.
Agricultura & Ganadería
(Minagricultura – Miércoles 30 de septiembre de 2026).- El Gobierno Nacional anuncia un nuevo paso en su estrategia de internacionalización del campo colombiano: Filipinas aprobó los certificados sanitarios veterinarios acordados con Colombia para carne bovina y porcina.
Esta decisión habilita el avance de las solicitudes de permisos de importación ante las autoridades filipinas para los establecimientos y productos que cumplan los requisitos sanitarios establecidos. Es decir, se abre formalmente el camino para que la carne bovina y porcina colombiana pueda ingresar al mercado filipino, sujeto a la obtención de los permisos correspondientes y al cumplimiento de las condiciones exigidas por ese país.
Declaración del Ministro
“Esta es una gran noticia para nuestros ganaderos y porcicultores. Filipinas es un mercado de más de 115 millones de consumidores y hoy Colombia da un paso firme para llevar hasta allí la calidad de nuestras carnes. Estamos pasando de un campo que produce para sobrevivir a un campo que produce para conquistar mercados. Más exportaciones significan más ingresos, más empleo y más oportunidades para nuestras familias rurales.”
El Ministerio de Agricultura, en coordinación con el ICA, los gremios y los productores, continuará acompañando el proceso para que esta apertura sanitaria se traduzca en operaciones comerciales concretas y nuevas oportunidades de exportación.
Colombia está abriendo mercados. El campo colombiano está listo para exportar.