Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Lunes 7 de septiembre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa Didacol Capiro R12     Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                 330.000

Papa criolla sin lavar            Bulto 50 Kilogramo                 260.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                 120.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                 280.000

Papa superior                       Bulto 50 Kilogramo                 120.000

Papa única                           Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa tocarreña                    Bulto 50 Kilogramo                 230.000

EL NIÑO: “¡A LAS COSAS, A LAS COSAS!”

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 4 de septiembre de 2026).- Entre ondas tropicales, como la que afectó severamente a Córdoba, y la amenaza de El Niño, que apenas empezando ya ha causado estragos y se anuncia como el más fuerte en décadas, el país ha sufrido este año inundaciones catastróficas, incendios, sequías… y un devastador terremoto.

Cuando escribo estas líneas la Organización Meteorológica Mundial, OMM, ha confirmado oficialmente el inicio del Fenómeno de El Niño y advierte sobre su intensidad, que será máxima hacia finales de año y con 100% de posibilidad, es decir, con total certeza de que se extenderá hacia febrero de 2007.

Al margen de la tragedia humana detrás de estos embates de la naturaleza, siempre prioritaria, el daño a la tierra y a los animales no es un problema menor, por su importancia para la seguridad alimentaria y la subsistencia económica de millones de personas.

Entre el 1º de junio y el 25 de agosto de 2026, FEDEGÁN registra 15.125 bovinos muertos, 392.614 desplazados y más de 2,8 millones de hectáreas afectadas. Las pérdidas rondan ya los $75.000 millones.

Lo grave es que El Niño apenas comienza y ya sabemos en qué puede terminar. En el de 2009–2010 murieron 73.927 bovinos, 1.388.878 fueron desplazados y más de 8,1 millones de hectáreas resultaron afectadas, con pérdidas que alcanzaron los $6,1 billones.

Así que las señales obligan a tomar en serio ese antecedente, pues sería irresponsable pensar que es solo un pronóstico y esperar a comprobarlo para empezar a actuar.

En 1939, Ortega y Gasset, exiliado en Argentina, lanzó una proclama en La Plata que se volvió universal: ¡Argentinos…, a las cosas, a las cosas! Mi padre, mi sabio de cabecera, me decía: “No se preocupe… ¡ocúpese!”. Pues bien, frente a la amenaza advertida… a ocuparnos de ella…, ¡a las cosas! 

Con esa intención le escribí tres cartas al ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond, con sendas propuestas concretas que esperan voluntad política:

La primera es la convocatoria de una Mesa Nacional de abastecimiento para la alimentación ganadera, liderada por el Ministerio, con FEDEGÁN y los principales sectores agroindustriales.

Los ingenios tienen melaza; el sector palmicultor, palmiste; el arrocero y el algodonero diferentes subproductos; y otras cadenas agroindustriales disponen de materias primas utilizables para la alimentación bovina. La tarea es saber qué hay, dónde, en qué cantidades y a qué precio, para conectar esa oferta con las regiones que la necesitan.

Pero no basta con distribuir lo que existe. Por ello la segunda apunta a la necesidad de producir hoy lo que se necesitará en los próximos meses. El Gobierno puede convocar agricultores de ciclo corto para sembrar maíz, sorgo y otros cultivos forrajeros para ensilaje y henificación, mediante contratos de producción o compromisos de compra. Si al agricultor se le garantiza mercado, puede sembrar hoy el alimento que la ganadería necesitará mañana.

La tercera tiene que ver con un cuello de botella logístico: el transporte. Puede haber palmiste, melaza o forraje disponibles, pero si llevarlos a las zonas afectadas hace inviable su adquisición, para el ganadero ese alimento no existe. Se requiere un mecanismo temporal de cofinanciación del transporte y el bodegaje local.

Igualmente, deben habilitarse líneas de crédito de contingencia para compra de alimento, suplementación y movilización de ganado, con tasas y plazos acordes con la emergencia.

FEDEGÁN pone a disposición del Gobierno su capacidad institucional, técnica y territorial para identificar zonas críticas y productores afectados, cuantificar necesidades, articular oferta y demanda y apoyar la ejecución verificable de estas medidas.

Todavía estamos a tiempo. En 2009 aprendimos cuánto cuesta llegar tarde. Hoy, sencillamente, debemos ocuparnos de enfrentar un riesgo conocido. ¡A las cosas!

Por eso, las tres propuestas no deben leerse como simples solicitudes sectoriales, sino como una hoja de ruta mínima de resiliencia productiva frente a El Niño. La Mesa Nacional de abastecimiento permitiría anticipar el mapa real de disponibilidad de insumos; la siembra contratada de cultivos forrajeros convertiría la prevención en oferta concreta de alimento; y el apoyo temporal al transporte, bodegaje y crédito cerraría la brecha entre tener alimento en algún lugar del país y lograr que llegue, a tiempo y a costos razonables, al productor que lo necesita.

El Gobierno Nacional tiene en sus manos la posibilidad de actuar con anticipación, no de reaccionar cuando el daño sea irreversible. Las cartas enviadas al Ministerio de Agricultura contienen planteamientos concretos, ejecutables y articulables con la capacidad institucional de FEDEGÁN y de las cadenas agroindustriales. Atenderlas no es un gesto de cortesía administrativa: es una obligación frente a la seguridad alimentaria, la economía rural y la protección de miles de familias ganaderas expuestas a una emergencia que ya muestra sus primeras consecuencias.

Ocuparse de El Niño supone convocar, coordinar y ejecutar. Convocar a quienes tienen materias primas; coordinar la producción anticipada de alimento; y ejecutar instrumentos logísticos y financieros que hagan viable la respuesta en territorio. Si las advertencias están dadas, las propuestas están formuladas y la institucionalidad está dispuesta, lo que corresponde ahora es decisión. El país no necesita más diagnósticos tardíos, sino respuestas oportunas. ¡A las cosas!

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Seguridad para la competitividad (VIII): De productor a empresario: tecnología para producir más y mejor

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 4 de septiembre de 2026).- En las entregas anteriores de esta Agenda para la Competitividad y Modernización del Sector Agropecuario hablamos de agua, vías, crédito, mercados e infraestructura productiva.

Pero sería un grave error creer que, construidas esas condiciones, ya tenemos un campo competitivo.

La infraestructura permite producir. La tecnología permite producir más, mejor y a menor costo.

Y Colombia tiene aquí otra brecha que debemos cerrar.

No es discurso. Se mide.

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo encontró que entre 2015 y 2023 la productividad agrícola colombiana creció apenas 0,65% anual. Y lo más preocupante: el 72% del crecimiento del valor de la producción durante ese período estuvo explicado por un mayor uso de insumos, menos de una tercera parte obedeció a mejoras en productividad.

En lenguaje de finca: estamos produciendo más a punta de fuerza bruta, más tierra, jornales, fertilizantes e insumos, poco por cada peso y cada hora de trabajo.

Eso no es sostenible

Modernizar no significa llenar los predios de computadores, sensores o drones, ni convertir al productor en ingeniero de sistemas.

Significa algo mucho más práctico: poner conocimiento y tecnología al servicio de quien trabaja la tierra.

Saber qué sembrar, cuándo hacerlo, cuánto fertilizar, cuándo regar, cómo manejar el suelo, cómo anticipar una enfermedad, cómo mejorar la genética, cómo alimentar mejor el ganado, cuándo cosechar y, finalmente, dónde vender.

Agricultura de precisión, información climática, imágenes satelitales, monitoreo de suelos, mecanización, genética, reproducción, sanidad, trazabilidad e inteligencia artificial ya no son ciencia ficción.

Son herramientas para producir más y gastar menos.

Pero aquí debemos evitar el autoengaño.

Hablar de inteligencia artificial en el campo mientras miles de productores todavía no cuentan con asistencia técnica suficiente es poner el techo antes que los cimientos.

La tecnología necesita conocimiento, el conocimiento necesita llegar a la finca.

La propia ENA del DANE incorporó un módulo específico de ciencia, tecnología e innovación y preguntó por innovación, mecanización y asistencia técnica, justamente porque la transferencia de conocimiento es una pieza esencial de la competitividad agropecuaria.

Por eso una de las grandes tareas de la política agropecuaria debe ser fortalecer la extensión rural. No basta con que Agrosavia investigue, que las universidades formen profesionales o que el Estado diseñe programas.

El conocimiento tiene que recorrer el último kilómetro: llegar al productor y convertirse en una decisión productiva.

La tecnología que no llega a la finca no es innovación; es conocimiento encerrado.

Colombia tiene instituciones para cerrar esa brecha: Agrosavia, ICA, SENA, universidades, gremios y centros de investigación. Lo que necesitamos es conectarlas alrededor de un objetivo concreto: aumentar la productividad del productor colombiano.

Y aquí aparece otra contradicción.

La inversión en ciencia, tecnología e innovación agropecuaria sigue siendo insuficiente frente al tamaño del desafío. No podemos exigirle al campo competir con países que llevan décadas invirtiendo en investigación aplicada, genética, mecanización y transferencia tecnológica mientras nosotros seguimos tratando el conocimiento como un gasto y no como una inversión.

Brasil entendió esto hace tiempo. Su transformación agropecuaria no ocurrió solamente porque tenía grandes extensiones de tierra. Hubo investigación, genética, mecanización, crédito, infraestructura y transferencia tecnológica.

Chile hizo lo propio en sectores donde logró conectar conocimiento, producción, logística y mercados internacionales.

No se trata de copiar modelos. Se trata de aprender de quienes ya recorrieron parte del camino.

Pero hay otro problema: la escala.

Un pequeño productor difícilmente puede comprar individualmente un tractor moderno, una cosechadora, maquinaria para procesamiento, un sistema de riego tecnificado o herramientas de agricultura de precisión.

Pero varios productores organizados sí pueden hacerlo.

Por eso la asociatividad debe dejar de ser únicamente un mecanismo para recibir subsidios y convertirse en una herramienta empresarial para comprar, producir, transformar y negociar juntos.

Eso también es modernización.

Y aquí aparece la verdadera razón para incorporar tecnología: la rentabilidad.

No necesitamos tecnología para presumir de modernidad. La necesitamos para reducir costos, aumentar rendimientos, mejorar calidad, disminuir pérdidas, anticiparnos al clima y abrir mercados.

En ganadería significa genética, reproducción, nutrición, sanidad, manejo de pasturas, agua, trazabilidad y gestión.

En agricultura significa semillas adecuadas, mecanización, manejo eficiente del agua, fertilización racional, control de plagas, información climática y agricultura de precisión.

En todos los casos el objetivo es el mismo: producir más con menos y vender mejor.

Y aquí la tecnología se conecta con algo que hemos repetido desde el comienzo de esta Agenda: el productor no puede seguir siendo visto como un receptor permanente de subsidios.

Tenemos que ayudarlo a convertirse en empresario rural.

Un empresario que conoce sus costos.

Que mide su productividad.

Que utiliza información.

Que invierte.

Que innova.

Que negocia.

Y que participa cada vez más del valor que genera.

Pero todo esto requiere algo que también hemos repetido desde el comienzo: seguridad y reglas claras.

Nadie realiza una inversión tecnológica importante si no sabe qué ocurrirá con su tierra, con su inversión, con la seguridad de su finca o con las reglas del mercado.

El productor necesita poder invertir hoy y tener la tranquilidad de que podrá cosechar mañana.

Desde el barro y la bosta, la conclusión es sencilla:

Modernizar el campo no significa sacar al productor del campo. Significa darle las herramientas para quedarse, producir más y vivir mejor de lo que produce.

Colombia tiene tierra, productores, conocimiento, instituciones y mercados.

Lo que necesitamos es conectar todo eso alrededor de la finca.

Porque el productor colombiano no necesita que le digamos que es pobre.

Necesita las herramientas para dejar de serlo.

Y cuando una tecnología reduce costos, aumenta la productividad, mejora la calidad y abre un mercado, deja de ser una sofisticación.

Se convierte en riqueza.

Ese es el verdadero sentido de modernizar el campo colombiano.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Viernes 4 de septiembre de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Viernes 4 de septiembre de 2026

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Viernes 4 de septiembre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

IPAP de la Bolsa Mercantil subió 1,2% en agosto y la inflación de alimentos cerraría el año en 5,9%

* La inflación anual de alimentos bajaría a 6,0% en septiembre y a 5,8% en octubre y noviembre, según la proyección de la Bolsa Mercantil.

* La papa aumentó 4,8% en agosto y acumuló una variación anual de 46,2%, debido a las restricciones de oferta, la finalización de cosechas y las condiciones climáticas en las zonas productoras.

* La caída del dólar contribuyó a desacelerar el aumento de los precios agropecuarios al reducir el costo de productos e insumos importados para las cadenas agrícola y pecuaria.

Agricultura & Ganadería

(BMC – Jueves 3 de septiembre de 2026).- El Índice de Precios Agropecuarios de la Bolsa Mercantil de Colombia (IPAP-BMC) aumentó 1,2% en agosto y se ubicó en 254,29 puntos. En los últimos doce meses, los precios agropecuarios subieron 6,6%, mientras el incremento acumulado entre enero y agosto llegó a 4,5%, frente a 3,6% durante el mismo periodo de 2025.

Con base en el comportamiento del IPAP, la Bolsa Mercantil estima que la variación anual del IPC de alimentos se ubicaría en 6,1% en agosto, bajaría a 6,0% en septiembre y se moderaría a 5,8% en octubre y noviembre. Para diciembre, la proyección se sitúa en 5,9%, por debajo del 6,1% previsto en el informe anterior.

“El aumento del IPAP en agosto genera presión sobre la inflación de alimentos, debido al rezago que existe entre los precios de la primera etapa de comercialización y los que pagan los consumidores. Sin embargo, la concentración de los incrementos en algunos productos, la recuperación parcial del abastecimiento y la caída del dólar, que reduce el costo de los insumos importados, no permiten anticipar una aceleración persistente. Por eso, nuestra proyección para el cierre de 2026 baja de 6,1% a 5,9%”, explicó Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil de Colombia.

El comportamiento mensual del IPAP estuvo relacionado con factores internos de oferta, cosechas y logística, en un mes en el que se registraron cierres y restricciones de movilidad en corredores del Eje Cafetero, Tolima, Valle del Cauca y Chocó. De las 33 subclases que componen el índice, el 39,4% registró aumentos.

La papa acumula un aumento anual de 46,2%

Papa, pollos y gallinas, plátano, cítricos y hortalizas de hoja o de tallo concentraron los principales aportes al aumento del IPAP en agosto. En contraste, las reducciones en los precios del ganado bovino, las legumbres verdes y el banano ayudaron a moderar el resultado.

Entre los productos al alza, la papa registró un incremento mensual de 4,8% y acumuló una variación anual de 46,2%. Según la Bolsa Mercantil, este comportamiento estuvo asociado con restricciones de oferta en distintos departamentos y momentos del año, relacionados con la finalización de cosechas, el menor ingreso de producto de primera calidad y las condiciones climáticas en Cundinamarca, Boyacá, Nariño, Antioquia y Norte de Santander.

La entrada de nuevas cosechas podría moderar los precios durante los próximos meses. Sin embargo, un déficit prolongado de lluvias mantendría las presiones.

“El Niño podría intensificar el déficit hídrico y limitar el riego y las próximas cosechas. Este fenómeno, las nuevas interrupciones logísticas y la volatilidad de los precios de la papa y el plátano representan los principales riesgos para los próximos meses”, explicó Juan Camilo Suárez, vicepresidente financiero de la Bolsa Mercantil de Colombia.

Frente a estos riesgos, el informe señala que la caída del dólar y la recuperación parcial del abastecimiento ayudarían a contener los precios agropecuarios y limitarían su traslado a los precios que pagan los consumidores.

Sobre la BMC

La Bolsa Mercantil de Colombia es la única Bolsa de productos y servicios de Colombia. Es la matriz del Grupo Empresarial BMC, del cual es filial Conexión Energética. 

La Bolsa Mercantil de Colombia es un escenario de negociación de productos agropecuarios, industriales, minero-energéticos y otros commodities, donde se pueden comprar o vender productos, obtener financiación o hacer inversiones, para lo cual cuenta con una plataforma de negociación, una de registro y otra de compensación y liquidación.

La Bolsa Mercantil de Colombia fue creada en 1979, está listada en la Bolsa de Valores de Colombia y es vigilada y supervisada por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Precios mayoristas del huevo blanco y rojo en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(SIPSA-CORABASTOS – Jueves 3 de septiembre de 2026). Presentamos los precios mayoristas del huevo blanco y rojo en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa) y Corabastos.

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

*PIQUE en la imagen para ver el informe:*

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Jueves 3 de septiembre de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Jueves 3 de septiembre de 2026

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Jueves 3 de septiembre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa Didacol Capiro R12     Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                 320.000

Papa criolla sin lavar            Bulto 50 Kilogramo                 270.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                 130.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                 220.000

Papa superior                        Bulto 50 Kilogramo                 130.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa tocarreña                     Bulto 50 Kilogramo                 210.000

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Miércoles 2 de septiembre de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

PRECIOS DE LA PAPA EN $ COLOMBIANOS

(Primera Calidad)

Papa Didacol Capiro R12     Bulto 50 Kilogramo                 110.000

Papa criolla limpia                Bulto 45 Kilogramo                 320.000

Papa criolla sin lavar            Bulto 50 Kilogramo                 260.000

Papa parda pastusa             Bulto 50 Kilogramo                 130.000

Papa rubí                              Bulto 50 Kilogramo                 120.000

Papa sabanera                      Bulto 50 Kilogramo                 240.000

Papa superior                        Bulto 50 Kilogramo                 130.000

Papa única                            Bulto 50 Kilogramo                 120.000

Papa tocarreña                     Bulto 50 Kilogramo                 210.000