Venezuela: Se cierra el cerco

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento de www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 16 de agosto de 2024).- El desenlace de la crisis venezolana tiene evidentes repercusiones en Colombia, no solo económicas y sociales -la migración es una de ellas-, sino sobre el narcotráfico y la violencia en los territorios, pues Venezuela es “escampadero” para los grupos ilegales, principalmente el ELN, hoy con negociaciones congeladas y cese al fuego en entredicho.

De ahí la importancia de evaluar las reacciones frente al fraude en las elecciones venezolanas, “políticamente correctas”, pero, aun así, contribuyen a cerrar el cerco al dictador arrinconado en su laberinto.

The Wall Street Journal informó sobre una presunta amnistía ofrecida por Estados Unidos a Maduro y su círculo cercano, chiva que lanzó también Jaime Bayly, con “fuentes altamente confiables”. La administración Biden, que reconoció el triunfo de González, negó la amnistía, pero se sumó a la exigencia de publicación de las actas, que ya la oposición publicó en un porcentaje que no deja dudas sobre la derrota de Maduro.

La Unión Europea, a la que Maduro “desinvitó” como observadora, asumió también la corrección política. Borrel, progresista español y responsable para asuntos exteriores, consideró que Edmundo González “parece ser el ganador de las elecciones” y, cómodamente, apoyó la gestión mediadora de sus aliados socialistas, Brasil, México y Colombia.

Los españoles del PSOE, al que pertenece Borrel, mandaron como observador a Zapatero, quien, al parecer, nada observó, porque nada dijo, mientras que el silencio de Pedro Sánchez es “ruidoso” y su ministro de exteriores, para atenuarlo, se suma al coro sobre la publicación de las actas y el apoyo a los tres mediadores.

Los progresistas Lula, AMLO y Petro son hoy los mediadores y, a pesar de su amistad con Maduro, de su membrecía al Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, y de que la abstención de Brasil y Colombia y la ausencia de México bloquearon una resolución de la OEA exigiendo la publicación de las actas, prefiero creer que honrarán su condición de “progresistas democráticos” y no se inclinarán hacia la consolidación de la dictadura. Sin embargo, hablan de “repetir” las elecciones, algo sin precedentes y aún más desestabilizador.

La ONU condena la represión y exige publicación de actas, pero no dudó en dejarse invitar por Maduro, mas no como Misión de Observación Electoral, sino como “panel de expertos” sin capacidad de pronunciarse públicamente, con lo cual se dejó callar…y “el que calla otorga”.

Más contundente fue el Centro Carter, demócrata, progresista y, quizás por ello, invitado como observador internacional. Jennie Lincoln, jefa de la misión, fue tajante en que no hay indicio del presunto hackeo denunciado por Maduro; en que González ganó con más del 60% de votos; y en que la elección no se adecuó a estándares internacionales de integridad electoral y no puede “ser considerada democrática”.

En este análisis faltan, sin embargo, tres actores importantes, dos por su peso geopolítico y uno esencial para la superación de la crisis.

El primero es Rusia, afanoso en reconocer la victoria de Maduro, proveedor de armamento a cambio de apoyo en sus tropelías internacionales y, sobre todo, interesado en otra Cuba en el “patio trasero” de Estados Unidos. El segundo es China, gran prestamista, al que Venezuela le debe todo, le vende todo y le compra todo. Dos aliados comunistas que hacen sentir su peso en el Consejo de Seguridad de la veleidosa ONU.

El tercero es esencial, es el “bravo pueblo” que puede cerrar el cerco, más allá de intereses geopolíticos, porque el apoyo internacional es importante, pero el futuro de Venezuela y, quizás, la paz en los dos países está en manos de los hermanos venezolanos. No los dejemos solos.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

En Colombia, incremento progresivo de arroz, otro gran aporte del cultivo a la soberanía alimentaria

* Para asegurar la sostenibilidad y estabilidad del mercado arrocero en Colombia, desde Fedearroz se ha venido insistiendo en la necesidad de otorgar el incentivo al almacenamiento.

Agricultura & Ganadería

(Fedearroz – Miércoles 14 de agostode 2024).- La Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz) destacó el aumento progresivo que ha venido registrando el consumo de arroz en Colombia, de acuerdo con los datos revelados a través del boletín de la ENAM (Encuesta Nacional de Arroz Mecanizado) en el que se incluyeron los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE del 2023, según la cual el consumo per cápita de este grano llega a 46 kilogramos.

El gerente general del gremio Rafael Hernández Lozano, ha indicado que este hecho refleja la relevancia cultural del cereal y su rol crucial en la seguridad alimentaria del país, recordando que hace 5 años, el consumo de arroz estaba en 41 kilos al año por colombiano.

Bogotá, la capital del país, lidera el consumo total con cerca de 350 mil toneladas de arroz blanco anuales. Le siguen de cerca Antioquia y Valle, con 290 mil y 230 mil toneladas respectivamente. Sin embargo, al analizar el consumo per cápita, se destacan departamentos como Córdoba con 71 kg por persona, Sucre con 70 kg y Cauca con 57 kg, evidenciando una demanda significativamente mayor en estas regiones.

El 98% de los hogares colombianos consumen arroz, alimento esencial en la dieta cotidiana, fuente accesible de energía, demostrando ser un producto versátil que se adapta a diversas preparaciones culinarias, consolidándose como un alimento nutritivo y de alta calidad.

Este aumento progresivo en el consumo percápita, debería reflejar mejores precios al productor, teniendo en cuenta que representa cerca de 200 mil toneladas adicionales a abastecer frente a lo registrado hace cinco años, consumo adicional que debe garantizarse como parte de la soberanía alimentaria del país.

Para asegurar la sostenibilidad y estabilidad del mercado arrocero en Colombia, desde Fedearroz se ha venido insistiendo en la necesidad de otorgar el incentivo al almacenamiento, mecanismo que contribuye a estabilizar el precio al productor durante la cosecha y garantiza el abastecimiento de arroz para el primer semestre de 2025, cuando

hay menor producción por la estacionalidad.