Colombia resguarda la colección de yuca más grande del mundo

* En Colombia, el rendimiento de la yuca varía según la región, oscilando entre 12 y 18 toneladas por hectárea. Foto Cortesía: Unimedios.

Agricultura & Ganadería

(UN – Jueves 22 de agosto de 2024).- En el municipio de Palmira (Valle del Cauca) funciona el Banco de Germoplasma Semillas del Futuro, una de las principales reservas mundiales de diversidad genética que conserva la colección de yuca más grande del planeta, con muestras provenientes de 4 continentes. Esta riqueza ha sido esencial en la búsqueda de resistencia a la enfermedad raya marrón, que representa una amenaza potencial para la seguridad alimentaria, al causar pérdidas de hasta del 60 % de la producción, como se ha evidenciado en África Oriental y Central.

Desde el suroccidente colombiano, el Banco de Germoplasma, gestionado por la Alianza Bioversity International y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), conserva y distribuye material vegetal de las 3 colecciones globales más importantes de frijol, forrajes tropicales y yuca, la cual cuenta con 5.963 accesiones in vitro, correspondientes a 23 especies provenientes de 28 países.

En su orden de importancia por cantidad de material vegetal de yuca se encuentran Colombia, Brasil, Perú, Indonesia, Venezuela, Paraguay, Argentina, Ecuador, México, Costa Rica, Guatemala, Cuba, Malasia y Panamá, entre otros países. De estas, el 82% son variedades criollas, el 10% mejoradas y el 8% silvestres. Esta diversidad refleja la riqueza biológica del país y del mundo en este alimento primordial de la canasta básica familiar.

El Banco opera con el marco del Acuerdo Normalizado de Transferencia de Materiales (ANTM) del Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRFAA) de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y con él se busca garantizar la conservación de la diversidad genética del frijol, yuca y forrajes –3 alimentos vitales para la soberanía alimentaria del mundo– y promover programas de investigación y mejoramiento de cultivos. Aquí se han formado estudiantes de pregrado y posgrado de la UNAL Sede Palmira.

Raya marrón de la yuca en África, amenaza a la biodiversidad

Una de las principales enfermedades que enfrenta la yuca es el virus de la raya marrón de la yuca, causada principalmente por dos virus pertenecientes al género Ipomovirus (familia Potyviridae): el Cassava brown streak virus (CBSV) y el Ugandan cassava brown streak virus (UCBSV).

“Esta enfermedad se manifiesta con lesiones necróticas de color marrón en las raíces, clorosis foliar, que son como manchas blanquecinas en las hojas y rayas marrones en los tallos, por lo que la yuca no se puede consumir”, explica la agrónoma Jessica Alejandra Ospina Colorado, candidata a magíster en Ciencias Biológicas con énfasis en Biotecnología Vegetal de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, encargada en el Banco de Germoplasma Semillas del Futuro del establecimiento del banco de tejido y banco de ADN de las colecciones de yuca y de frijol.

Utilizando material del Banco, y mediante un análisis de asociación genómica, con su tesis contribuyó al estudio de este virus con la identificando 28 marcadores tipo SNP (que son cruciales para la identificar de genes asociados con enfermedades) vinculados a la presencia/ausencia y escala de severidad de los síntomas causados por el virus.

Esta identificación se realizó a partir de los resultados de un estudio anterior realizado por un grupo de investigación independiente que hizo inoculaciones artificiales con la cepa de la enfermedad. “De estos, 5 marcadores fueron altamente significativos y estaban asociados con diferentes proteínas, cuyas funciones se han relacionado con reconocimiento de patógenos o activación de respuesta inmune”.

Mediante el uso de la plataforma DArTseq, que emplea enzimas para realizar cortes a lo largo del genoma, que toda la información genética de un individuo, se secuenciaron 121.405 marcadores. Tras aplicar una serie de filtros a los datos, la investigadora seleccionó los altamente informativos y de calidad.

Luego realizó un análisis de asociación utilizando la herramienta GAPIT, con la que evaluó diferentes modelos estadísticos para identificar regiones de QTLs (conjuntos de genes) más asociadas con la resistencia al virus. Se seleccionaron 4 marcadores con capacidad para explicar un alto porcentaje de la varianza fenotípica (diversidad de rasgos de las yucas) y se definió el genotipo favorable para cada uno de los 4 marcadores seleccionados, es decir aquellos que podrían presentar la enfermedad.

Luego, en un panel de 5.302 accesiones de yuca (muestras de semillas), para las cuales el Banco de Germoplasma ya cuenta con datos genotípicos DArTseq, se evaluaron cuáles accesiones contaban con una mayor proporción de los genotipos favorables.

Así logró seleccionar y predecir 30 accesiones de yuca conservadas en el Banco de Germoplasma que presentan potencial resistencia a la enfermedad, por lo que fueron propuestas y serán incluidas en estudios posteriores de infección natural o artificial para su validación.

La investigadora Ospina explica que “las accesiones de germoplasma son muestras representativas de la diversidad agrícola, las cuales se recolectan, se conservan y se estudian para su mejoramiento. Estas pueden incluir semillas, esquejes, tubérculos u otro material vegetal que se pueda emplear para reproducir las plantas”.

Los resultados de este proyecto contribuirán en el mejoramiento de las variedades sembradas en el continente africano y en la preparación de la región ante el riesgo de que esta enfermedad aparezca a futuro, ya que en África ha dejado pérdidas para la producción de este alimento.

La investigación fue dirigida por la doctora Mónica Carvajal Yepes, coordinadora del Banco Digital de Semillas del Futuro en donde se realizó el trabajo de investigación, y codirigido por la profesora Diana López Álvarez, del Grupo de Investigación en Diversidad Biológica de la UNAL Sede Palmira.

Cómo la selección genética del ganado puede ayudar a reducir emisiones de metano

* En Colombia, ya se han genotipado aproximadamente 1.800 animales, identificando ejemplares eficientes en metano.

Por: Pedro Fonseca / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(Semex – Miércoles 14 de agosto de 2024).- Una investigación colaborativa entre la Universidad de Guelph (Canadá), junto con Lactanet y Semex demostró que existe un efecto genético en la cantidad de metano que producen las vacas. Ariel Jiménez, gerente de Innovación y Genética de Semex, nos revela cómo las conclusiones del estudio podrían revolucionar la industria y qué se está haciendo al respecto en Colombia.

La investigación hecha por la Universidad de Guelph en cooperación con Lactanet y Semex encontró que hay un efecto genético en la disminución o en el aumento de producción de una vaca de de metano, como se puede ver en el artículo de la revista The Bullvine.

«Cuando uno ve que la parte genética sí está involucrada en la expresión de la característ ica mayor o menor emisión de metano, también hay forma por vía genética de hacer mejoramiento. La cuestión es, o más bien, la palabra para definir si hay efecto o no de genética es heredabilidad», precisó.

Según Jiménez, la heredabilidad de la característica de emisión de metano se sitúa alrededor del 25%, lo que significa que es posible seleccionar vacas que produzcan menos metano y transmitir esta característica a las generaciones futuras. «Al 2050, más o menos, la meta es llegar a reducir casi un 35% de las emisiones de metano», afirmó.

Esta estrategia genética, combinada con otras prácticas de manejo en las fincas, podría llegar a reducir hasta un 60% las emisiones de este gas en ganadería, lo que es particularmente importante considerando las proyecciones de duplicar la producción de alimentos para el 2050.

«Entonces, esta es una muy buena herramienta para mostrar que podemos duplicar la la producción de alimentos, incluso reduciendo o manteniendo un equilibrio con los gases de efecto invernadero. Y desde el punto de vista de sostenibilidad ganadera, es demostrar al consumidor que los productos lácteos que no son contaminantes, que es posible una ganadería rentable y sostenible», precisó.

Para identificar a los animales más eficientes en términos de emisiones de metano, Semex ha desarrollado una prueba genómica llamada Elevate (conozca más sobre la herramienta en este documento en inglés). Esta herramienta mide alrededor de 57 características productivas, reproductivas, de conformación, salud y fertilidad.

«La ventaja de esta característica es que si seleccionamos vacas altas en leche, proteína o grasa, no vamos a afectar la eficiencia de metano», explicó Jiménez. Esto significa que es posible mejorar la producción y al mismo tiempo reducir las emisiones de GEI.

En Colombia, ya se han genotipado aproximadamente 1.800 animales, identificando ejemplares eficientes en metano. Esto abre el camino para iniciar programas de selección enfocados en esta característica en las fincas del país. (Lea en CONtexto ganadero: Genética bovina podría relacionarse con emisión de metano, según estudio)

La implementación de esta estrategia genética no solo beneficia al medio ambiente, sino que también puede mejorar la eficiencia de producción. Las vacas que producen menos metano a menudo digieren el alimento de manera más eficiente, lo que puede resultar en mejores tasas de conversión alimenticia y potencialmente mayores rendimientos de leche.

Además, esta iniciativa podría traer ventajas económicas para los ganaderos, ya que la reducción de emisiones de metano puede significar menores costos asociados con la alimentación, al aprovechar más energía para el crecimiento y la producción.