(DANE-SIPSA – Lunes 20 de julio de 2026).- Presentamos los precios indicativos por kilo de la carne de pollo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble y el Frigorífico Guadalupe de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.
PRECIOS DE VENTA MAYORISTA
CARNE DE POLLO
FRIGO/BLEFRIGO/GUADALUPE
Alas de pollo con costillar 1 Kilogramo 10.000 9.000
Alas de pollo sin costillar 1 Kilogramo 12.000 10.500
Muslos de pollo sin rabadilla 1 Kilogramo 18.000 12.500
Pechuga de pollo 1 Kilogramo 19.000 16.000
Pierna pernil con rabadilla 1 Kilogramo 14.000 11.500
Pierna pernil sin rabadilla 1 Kilogramo 16.000 14.500
Piernas de pollo 1 Kilogramo 16.000 16.000
Pollo entero fresco sin vísceras 1 Kilogramo 15.000 12.600
(DANE-SIPSA – Lunes 20 de julio de 2026).- Presentamos los precios indicativos por kilo de la carne de cerdo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble y el Frigorífico Guadalupe de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.
PRECIOS DE VENTA MAYORISTA
CARNE DE CERDO
FRIGO/BLEFRIGO/GUADALUPE
Carne de cerdo, brazo con hueso 1 Kilogramo 14.000 14.000
Carne de cerdo, brazo sin hueso 1 Kilogramo 15.000 15.000
Carne de cerdo, cabeza de lomo 1 Kilogramo 18.000 18.000
Carne de cerdo, costilla 1 Kilogramo 19.500 18.000
Carne de cerdo, lomo sin hueso 1 Kilogramo 20.000 18.000
Carne de cerdo, pernil con hueso 1 Kilogramo 18.000 14.000
Carne de cerdo, pernil sin hueso 1 Kilogramo 16.000 15.000
Carne de cerdo, tocino barriga 1 Kilogramo 19.000 18.500
Carne de cerdo, tocino papada 1 Kilogramo 16.000 12.000
* Estos fueron los principales resultados de los cuatro años del Gobierno del Cambio.
Agricultura & Ganadería
(ICA – Lunes 20 de julio de 2026).- Ante una audiencia que superó los 700 espectadores simultáneos, a través del canal de YouTube del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), la gerente general de la entidad, Paula Andrea Cepeda Rodríguez, presentó el informe de empalme, destacando los resultados en materia sanitaria durante el Gobierno del Cambio y dejando recomendaciones estratégicas para fortalecer los procesos misionales que continúen protegiendo el estatus sanitario del campo colombiano.
Esta actividad de empalme, enmarcada en la Ley 951 de 2005, contó con la presencia del equipo directivo del Instituto y de la viceministra de Agricultura, Geidy Ortega. Durante la presentación, se destacó la eficiencia administrativa con la que se han invertido los recursos de la Entidad, gestión reconocida por la Contraloría General de la República, que en el mes de mayo indicó que “la cuenta del ICA fenece”, lo que significa que, una vez el ente de control revisó el manejo de la entidad, concluyó que este se realizó correctamente.
Asimismo, se destacó que la Entidad, durante los cuatro años del gobierno del presidente Gustavo Petro, logró mantener el estatus sanitario del país, lo que posibilitó la apertura de 58 mercados internacionales para los productos agropecuarios de Colombia. Con ello se consolidó la promesa de hacer del campo el motor del desarrollo económico y se impulsó una Reforma Agraria sólida, promesa cumplida de la administración.
Dentro de las recomendaciones al nuevo Gobierno, se destacó la necesidad de declarar prioridad nacional la erradicación de la brucelosis bovina; ampliar la capacidad para el análisis de la salmonela; reforzar la vigilancia de plagas como el Foc R4T y el HLB; fortalecer la Unidad de Ciencias Ómicas; construir y modernizar nuevos laboratorios de diagnóstico vegetal y animal, entre otras acciones estratégicas.
El Gobierno nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, demuestra así un trabajo incansable para que la potencia mundial de la vida sea hoy un referente en el manejo del agro y un apoyo constante al campo colombiano.
El informe completo de empalme, abierto y de acceso para todos, se puede descargar a continuación.
(FNC – Lunes 20 de julio de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.
Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo
(DANE-SIPSA – Lunes 20 de julio de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(JFLR – Domingo 19 de julio de 2026).- “A las 12 ya tenía yo el agua a la tetilla y a las 2 de la mañana teníamos el agua al cuello, y como no estábamos sino el par de viejos, yo le dije a mi esposa: Mujer…, yo no aguanto más. Hágase la voluntad de Dios, y si este es el momento…” Así relató a un medio local Don Pedro, de 71 años, las horas angustiosas que vivió en la casa inundada de su finca, en Tame, Arauca. Se perdieron las herramientas…, los motores…, todo.
Solo en Tame la alcaldía reportó 1.613 familias y 5.718 personas damnificadas, en tanto que las cifras de la UNGRD para todo el departamento dan cuenta de más de 9.000 familias afectadas y 6.000 más en Casanare. En toda la región, sumando Norte de Santander y Boyacá, la cifra sobrepasa las 16.000 familias, además de puentes colapsados, vías destrozadas, acueductos inservibles, niños sin escuela…
No ha sido fácil dimensionar la magnitud de la tragedia en una región rural y eminentemente ganadera, que suma 3.820.000 animales entre Arauca y Casanare, según datos del DANE soportados en cifras certificadas de vacunación suministradas por Fedegán. Sin embargo, con información muy preliminar, los técnicos de Fedegán han logrado establecer más de 191.000 animales desplazados en casi 233.000 hectáreas y más de 2.000 productores, que no solo perdieron animales, sino corrales, cercas, acueductos, herramientas, como Don Pedro, y lo más grave, sus tierras quedarán convertidas en lodazales cuando bajen las aguas y miles de hectáreas deberán ser renovadas desde cero.
Y mientras en el oriente no escampa en el norte no llueve. Solamente en Sucre, por las altas temperaturas y la sequía extrema, han muerto más de 5.000 animales y por ahí pasa la cuenta, pues hay un gran subregistro entre los pequeños productores, que son el 70% de los 50.000 dedicados a la ganadería en el departamento.
Fedegán, al igual que los gremios ganaderos del oriente y los de la región Caribe, disparó las alarmas y, frente al riesgo de muerte y enfermedad de los animales, y la caída drástica de los ingresos, el reclamo es uno solo: ¿Dónde está el Gobierno?, ¿acaso esperando con los brazos cruzados a que termine su tiempo? Fueron cuatro años de peroratas presidenciales por el mundo, con un autoproclamado liderazgo internacional por la vida y la salvación del planeta, pero de soluciones aquí, en su tierra, nada; de prevención y reacción contra desastres predecibles, nada, porque la platica para gestionar ese riesgo se refundió entre la corrupción.
¿Qué piden los productores agropecuarios? Recojo la propuesta de los ganaderos de Casanare y Arauca, muy en la línea de la que Fedegán le presentó al Gobierno a raíz del desastre invernal en Córdoba. A partir de un censo de damnificados: 1. Reestructuración de créditos con 12 meses de tiempo muerto y hasta 5 años de plazo, con tasa preferencial o subsidiada. 2. Devolución de IVA en compra de insumos agropecuarios durante 12 meses. 3. Créditos con tasa diferencial, 12 meses de tiempo muerto y plazo extendido hasta 8 años para recuperación de praderas y de infraestructura de producción.
¿Qué piden adicionalmente los ganaderos? Algo que funcionó en el pasado con éxito, a partir de un convenio con Fedegán para la compra, almacenamiento y distribución subsidiada de silos y heno principalmente, porque los animales… no comen discursos. De hecho, la Junta Directiva de Fedegán ya se reunió con el ministro designado, Indalecio Dangond, y los dos desastres climáticos fueron, por supuesto, tema obligado.
Esperamos soluciones, para que a la frustración del desastre no le sumemos la incertidumbre frente a la recuperación.
* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie
(FNC – Viernes 17 de julio de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.
Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo
(DANE-SIPSA – Viernes 17 de julio de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado
Capítulo I – Agenda para la Competitividad del Agro Colombiano
Agricultura & Ganadería
(MALA – Jueves 16 de julio de 2026).- Hay paradojas que un país no puede seguir ignorando.
Nunca Colombia había logrado consolidar una presencia tan importante en los mercados internacionales de productos agropecuarios. En 2025, las exportaciones agropecuarias y agroindustriales superaron los US$15.300 millones, el mayor registro de la historia reciente. La ganadería también abrió nuevos mercados y consolidó otros gracias al esfuerzo y resiliencia de miles de productores y empresarios rurales.
Sin embargo, detrás de esas cifras alentadoras se esconde una realidad que merece una discusión nacional.
Mientras el país celebra el crecimiento de las exportaciones, quienes producen esa riqueza comienzan a recibir cada vez menos pesos por los mismos dólares que generan.
Durante los últimos años, el sector agropecuario colombiano volvió a demostrar una capacidad de resiliencia verdaderamente extraordinaria. A pesar de la incertidumbre que afectó la inversión rural, del incremento de los costos de producción, de las deficiencias en infraestructura, de los efectos de los fenómenos de El Niño y La Niña y de un ambiente de negocios que, en muchas ocasiones, generó más incertidumbre que confianza, los empresarios del campo siguieron sembrando, invirtiendo, produciendo y exportando.
El crecimiento del agro colombiano no puede explicarse únicamente por las estadísticas. Debe explicarse, sobre todo, por la determinación de miles de colombianos que nunca abandonaron el campo, aun cuando las condiciones no siempre les fueron favorables.
Pero precisamente porque el productor ha demostrado esa capacidad de sobreponerse a las dificultades, pareciera que el país hubiera asumido que siempre será capaz de resistir un obstáculo más.
Y ahí radica el problema.
La rápida apreciación del peso colombiano comienza a afectar de manera directa la competitividad del sector exportador. Es cierto que un dólar más barato reduce parcialmente el costo de algunos insumos importados. Pero ese alivio resulta marginal frente a la realidad económica del exportador, que vende en dólares mientras paga salarios, transporte, energía, impuestos y compra el ganado en pesos.
Un ejemplo es suficiente para entender la magnitud del desafío.
Una exportación por US$100.000, con una tasa de cambio de $4.500 por dólar, representa ingresos cercanos a los $450 millones. Si la TRM desciende hasta $3.300, la misma operación genera apenas $330 millones. Son $120 millones menos, sin que haya cambiado el volumen exportado ni el precio internacional del producto.
La pregunta entonces es inevitable:
¿Quién absorbe esa diferencia?
En la práctica, buena parte de esa presión termina trasladándose al productor mediante menores precios pagados por el ganado o por los productos agropecuarios en la finca. Paradójicamente, quien genera las divisas termina financiando con su propia rentabilidad la fortaleza del peso colombiano.
Sería injusto afirmar que Colombia no ha hecho esfuerzos para enfrentar esta realidad. Existen instrumentos importantes, como los programas de coberturas cambiarias administrados por Finagro, que constituyen un avance valioso.
Pero también sería un error conformarnos con ello.
El verdadero problema no consiste en la ausencia de herramientas.
El verdadero problema es que Colombia todavía no ha construido una política integral de competitividad para su agroexportador.
Mientras otras economías entienden que proteger la competitividad significa facilitar el acceso al financiamiento, promover coberturas frente al riesgo cambiario, incentivar la inversión, fortalecer la infraestructura y brindar estabilidad a quienes producen, nosotros seguimos confiando, casi exclusivamente, en la admirable capacidad de adaptación del empresario rural.
Y esa no puede seguir siendo la respuesta.
La resiliencia del productor colombiano no puede continuar siendo la principal política agropecuaria del Estado.
Si aspiramos a consolidarnos como una verdadera potencia agroexportadora, debemos comenzar a proteger no solamente las exportaciones, sino también el ingreso de quienes las hacen posibles.
Quisiera dejar esta reflexión al próximo ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, al vicepresidente José Manuel Restrepo Abondano y a todos quienes tendrán la responsabilidad de orientar la política económica del nuevo gobierno.
El gran desafío ya no consiste únicamente en abrir mercados.
El verdadero reto consiste en garantizar que nuestros productores permanezcan en ellos con rentabilidad, competitividad y reglas de juego que estimulen la inversión.
Porque el campo colombiano ya demostró que sabe resistir.
Ha llegado el momento de que el Estado demuestre que también sabe construir competitividad.
La próxima semana abordaré una pregunta que considero inaplazable: si el camino no es intervenir el mercado cambiario, ¿qué están haciendo Brasil, Australia, Nueva Zelanda y la Unión Europea para proteger el ingreso de sus productores y qué lecciones debería aprender Colombia?
Agenda técnica
Las cifras y reflexiones aquí expuestas se apoyan en información oficial del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, Finagro, Banco de la República y DANE. Las exportaciones agropecuarias alcanzaron en 2025 un máximo histórico superior a US$15.300 millones, mientras Finagro administra programas de apoyo a coberturas cambiarias para exportadores del sector. Precisamente porque existen estos avances, el debate ya no debe centrarse en crear instrumentos aislados, sino en articularlos dentro de una verdadera política de Estado que fortalezca la competitividad del agro colombiano.
* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu
* La brucelosis es una enfermedad de control oficial debido a su impacto en la producción pecuaria, el comercio y la salud pública. Por ello, el ICA desarrolla de manera permanente acciones de vigilancia epidemiológica, diagnóstico, investigación sanitaria, prevención y control en el territorio nacional.
* El ICA posee capacidades técnicas y diagnósticas con metodologías de confirmación molecular y herramientas de secuenciación genómica que permiten diferenciar con precisión las distintas especies del género.
* Las actividades que ejecuta el ICA en vigilancia, diagnóstico e investigación epidemiológica bajo un enfoque basado en riesgo y alineado con los principios de “Una Salud”, mantienen una evaluación permanente de la información científica y técnica, para orientar las medidas de prevención, vigilancia y control para proteger la sanidad animal, la salud pública y, la competitividad del sector pecuario colombiano.
* Desde el ICA trabajamos por la sanidad animal, la salud pública y la seguridad alimentaria de los ciudadanos. Con Dignidad Cumplimos al campo colombiano.
Agricultura & Ganadería
(ICA – Jueves 16 de julio de 2026).- El Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), como autoridad nacional en sanidad animal, informa que, con base en la evidencia epidemiológica, diagnóstica y científica disponible, a la fecha no existe evidencia de circulación de Brucella melitensis ni de Brucella suis en Colombia.
Si bien las medidas de vigilancia y control se han enfocado principalmente en Brucella abortus, por ser la especie históricamente identificada en el país, el Instituto cuenta con capacidades técnicas y diagnósticas para detectar e investigar diferentes especies del género Brucella, incluidas aquellas de importancia para la salud animal y la salud pública. Estas capacidades incluyen metodologías de confirmación molecular y herramientas de secuenciación genómica que permiten diferenciar con precisión las distintas especies del género en los eventos que requieren investigación sanitaria.
Como parte de estas estrategias, el ICA realiza investigaciones epidemiológicas ante sospechas de la enfermedad, seguimiento a focos, evaluación de especies animales susceptibles y controles sanitarios para la movilización de animales. Estas actividades abarcan bovinos, bufalinos, ovinos, caprinos y porcinos, de acuerdo con los criterios de riesgo establecidos.
Adicionalmente, el más reciente estudio nacional de seroprevalencia incluyó el análisis de muestras de ovinos y caprinos provenientes de los predios seleccionados, utilizando herramientas diagnósticas orientadas a la evaluación de diferentes especies del género Brucella. Los resultados obtenidos, que serán publicados próximamente, no evidenciaron la presencia de Brucella melitensis ni de Brucella suis en las muestras analizadas.
Es importante señalar que las pruebas utilizadas dentro de las estrategias de vigilancia permiten identificar animales expuestos a bacterias del género Brucella. En consecuencia, una circulación significativa de estos agentes generaría señales epidemiológicas que darían lugar a investigaciones sanitarias específicas. No obstante, hasta la fecha el sistema oficial de vigilancia no ha registrado hallazgos compatibles con la circulación de estas especies en el país.
De igual manera, la información disponible a través de los mecanismos de articulación entre el ICA y las autoridades de salud pública tampoco ha identificado eventos epidemiológicos que sugieran la presencia o circulación de Brucella melitensis o Brucella suis en Colombia.
Precisiones frente a publicaciones recientes
Con ocasión de publicaciones recientes en medios de comunicación y literatura científica relacionadas con la posible presencia de Brucella melitensis en Colombia, el ICA considera pertinente realizar algunas precisiones técnicas.
Uno de los aislamientos bacterianos reportados recientemente fue identificado inicialmente mediante metodologías bacteriológicas preliminares como Brucella melitensis. Sin embargo, dicho aislamiento fue sometido a un análisis de secuenciación de genoma completo por parte del Instituto Nacional de Salud (INS), metodología de alta resolución para la identificación y caracterización de microorganismos. El resultado definitivo confirmó que el aislamiento correspondía a Brucella abortus, descartando así la presencia de Brucella melitensis en la muestra analizada.
Este resultado evidencia la necesidad de complementar y validar los hallazgos obtenidos mediante pruebas preliminares con metodologías confirmatorias de mayor precisión. Este rigor en la verificación es indispensable, especialmente cuando los resultados pueden impactar el estatus sanitario del país y alterar la toma de decisiones estratégicas en materia de salud animal y salud pública.
En consecuencia, la información científica actualmente disponible no constituye evidencia concluyente que permita afirmar la circulación de Brucella melitensis en las poblaciones animales de Colombia. Por el contrario, los resultados de pruebas confirmatorias respaldan que el aislamiento bacteriano evaluado corresponde a Brucella abortus, una especie endémica cuya presencia es conocida y sobre la cual el país mantiene programas oficiales de vigilancia, prevención y control.
De igual manera, desde la perspectiva epidemiológica, es importante señalar que la notificación o identificación de casos humanos no constituye, por sí sola, evidencia suficiente para establecer la circulación de un agente en las poblaciones animales. La determinación de la situación sanitaria y la modificación del estatus epidemiológico de un país requiere la integración de información epidemiológica, diagnóstica y de vigilancia, así como la caracterización de nexos epidemiológicos que identifiquen con precisión las fuentes de infección, reservorios y los mecanismos de transmisión implicados en las especies animales naturales.
El ICA continuará fortaleciendo las actividades de vigilancia, diagnóstico e investigación epidemiológica bajo un enfoque basado en riesgo y alineado con los principios de “Una Salud”, manteniendo una evaluación permanente de la información científica y técnica disponible para orientar las medidas de prevención, vigilancia y control que contribuyan a proteger la sanidad animal y, por ende, la salud pública y, la competitividad del sector pecuario colombiano.
El Instituto reitera su compromiso con la transparencia, el rigor técnico y la comunicación oportuna, objetiva y responsable de la información sanitaria de interés nacional.