(DANE-SIPSA – Lunes 11 de mayo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la arveja, fríjol, habichuela y tomate en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
PRECIOS EN $ COLOMBIANOS
(Primera Calidad)
Leguminosa
Arveja verde en vaina Bulto 50 Kilogramo 370.000
Arveja verde en vaina pastusa Bulto 50 Kilogramo 260.000
(DANE-SIPSA – Lunes 11 de mayo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
(DANE-SIPSA – Sábado 9 de mayo de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de res para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble y el Frigorífico Guadalupe de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.
PRECIOS DE VENTA MAYORISTA
CARNE DE RES
FRIGO/BLEFRIGO/GUADALUPE
Carne de res molida, murillo 1 Kilogramo 23.000 23.000
Carne de res, bola de pierna 1 Kilogramo 32.000 29.500
Carne de res, bota 1 Kilogramo 30.000 30.000
Carne de res, cadera 1 Kilogramo 30.000 30.000
Carne de res, centro de pierna 1 Kilogramo 30.000 30.000
Carne de res, chatas 1 Kilogramo 39.000 42.000
Carne de res, cogote 1 Kilogramo 24.000 23.000
Carne de res, costilla 1 Kilogramo 24.000 24.000
Carne de res, falda 1 Kilogramo 27.000 25.000
Carne de res, lomo fino 1 Kilogramo 58.000 53.000
Carne de res, morrillo 1 Kilogramo 26.000 25.000
Carne de res, muchacho 1 Kilogramo 34.000 35.000
Carne de res, murillo 1 Kilogramo 23.000 23.000
Carne de res, pecho 1 Kilogramo 28.000 27.000
Carne de res, punta de anca 1 Kilogramo 44.000 42.000
Carne de res, sobrebarriga 1 Kilogramo 28.000 27.000
(DANE-SIPSA – Sábado 9 de mayo de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de pollo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.
PRECIOS DE VENTA MAYORISTA
CARNE DE POLLO
FRIGO/BLEFRIGO/GUADALUPE
Alas de pollo con costillar 1 Kilogramo 10.000 9.000
Alas de pollo sin costillar 1 Kilogramo 12.000 14.000
Muslos de pollo sin rabadilla 1 Kilogramo 18.000 15.000
Pechuga de pollo 1 Kilogramo 20.200 15.900
Pierna pernil con rabadilla 1 Kilogramo 14.000 12.500
Pierna pernil sin rabadilla 1 Kilogramo 16.000 14.000
Piernas de pollo 1 Kilogramo 18.000 16.500
Pollo entero fresco sin vísceras 1 Kilogramo 15.000 14.000
(DANE-SIPSA – Sábado 9 de mayo de 2026).- Presentamos los precios indicativos de carne de cerdo para el producto de primera calidad en el Frigorífico Ble y el Frigorífico Guadalupe de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario (SIPSA) del DANE.
PRECIOS DE VENTA MAYORISTA
CARNE DE CERDO
FRIGO/BLEFRIGO/GUADALUPE
Carne de cerdo, brazo con hueso 1 Kilogramo 13.000 13.300
Carne de cerdo, brazo sin hueso 1 Kilogramo 13.500 14.000
Carne de cerdo, cabeza de lomo 1 Kilogramo 16.500 16.000
Carne de cerdo, costilla 1 Kilogramo 18.000 17.000
Carne de cerdo, lomo sin hueso 1 Kilogramo 20.000 18.000
Carne de cerdo, pernil con hueso 1 Kilogramo 15.000 14.500
Carne de cerdo, pernil sin hueso 1 Kilogramo 15.500 15.000
Carne de cerdo, tocino barriga 1 Kilogramo 21.000 19.000
Carne de cerdo, tocino papada 1 Kilogramo 17.000 12.500
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(JFLR – Viernes 8 de mayo de 2026).- En 2019, el gobierno Duque le restableció a FEDEGÁN la administración de la parafiscalidad ganadera y sus obligaciones en materia de salud animal, después de que, en 2016, Santos se las arrebatara por una persecución con motivaciones políticas. En tres años de administración directa del Ministerio de Agricultura a través de una figura espuria, entre muchos daños a la ganadería se registraron dos de gran calado: el primero fue la pérdida del estatus de país libre de fiebre aftosa, que se logró recuperar en 2020.
El segundo fue un sorprendente crecimiento del hato que reñía con los índices históricos de natalidad. La respuesta la dieron los resultados del primer ciclo de vacunación contra fiebre aftosa de 2019, con hallazgos, principalmente en zona de frontera, que presenté personalmente al presidente, la Fiscalía, la POLFA y el ICA, de predios con incrementos de más de 1.000 animales frente al ciclo anterior, y “fincas nuevas” con altísimos inventarios. No sé en qué pararon las investigaciones, pero la ilegalidad promovida desde el Estado permitió el ingreso de contrabando de más de 6 millones de animales, un negocio de aproximadamente 3.200 millones de dólares de la época.
Así empezaron los entuertos de la trazabilidad ganadera, un sistema de control sanitario que registra los principales eventos de un animal (nacimiento, vacunación, movilización y muerte); entuertos que hemos intentado enmendar en una acción conjunta del ICA, Ministerio de Agricultura y FEDEGÁN, después del “desguace” –así lo calificó una exgerente del ICA– del sistema durante la administración Santos, que permitió, además, el crecimiento del sacrificio clandestino, también apalancado en el cierre masivo de plantas por parte del INVIMA.
¿Por qué, después de 7 años de esfuerzos conjuntos, no ha podido operar la trazabilidad? ¿Cuál es la dificultad, hoy con mayores recursos tecnológicos, incluida la IA? La respuesta puede estar en que, además de su función de control sanitario, en Colombia la trazabilidad coadyuva al control de conductas ilegales que implican riesgo sanitario, como contrabando, abigeato, movilización y sacrificio ilegal de ganado y comercialización ilegal de carne, actividades asociadas al lavado de activos que rondan los 18 billones de pesos anuales.
Algunas precisiones sobre las competencias: La trazabilidad es competencia exclusiva del ICA, aunque antes de los atropellos de Santos podía ser delegada, como sucedió en 2002, cuando FEDEGÁN desarrolló el primer SINIGAN y lo administró con éxito, al igual que la expedición de Guías Sanitarias de Movilización, hasta 2012 – 2013, cuando ambos convenios fueron rescindidos.
Por mandato legal, FEDEGÁN opera los ciclos semestrales de vacunación contra Fiebre Aftosa, una operación de alta complejidad logística con coberturas actuales del 99% a partir de poblaciones marco establecidas por el ICA, con un nivel de confiabilidad que le permite a FEDEGÁN – FNG ser proveedor de información del DANE sobre inventario bovino y bufalino, certificado bajo Norma de Calidad NTC – PE 1000 – 2020.
Finalmente, aprecio la valiente honestidad de la gerente del ICA, Paula Andrea Cepeda, al reconocer públicamente las inconsistencias históricas de información reveladas por la FM con tono algo alarmista, a partir de la filtración de un informe interno del ICA. Aprecio también el reconocimiento de las dificultades iniciales de la nueva plataforma, SINIGAN 6, propias de este tipo de mutación, que han causado molestia entre ganaderos, plantas de sacrificio, subastas y demás integrantes de la cadena.
Pero más allá de la honesta aceptación, aprecio y me sumo al “honesto compromiso” para superar las dificultades y recuperar la confianza en la información.
La trazabilidad sigue siendo una necesidad y un reto para la modernización ganadera. De ahí el valor del compromiso ante las dificultades que no faltan.
* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie
* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.
Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado
Agricultura & Ganadería
(MALA – Viernes 8 de mayo de 2026).- En plena antesala electoral, el Gobierno decidió intervenir el mercado ganadero con una medida de claro corte populista: restringir la exportación de ganado en pie para intentar bajar el precio de la carne. El problema es que no solo parte de un diagnóstico equivocado, sino que termina golpeando al pequeño productor, distorsionando el mercado y abriendo un frente jurídico innecesario para el país.
No es una medida aislada. Es la continuación de una línea: un gobierno de izquierda que ha tratado al ganadero como el enemigo a vencer. Ya nos golpearon con el precio de la leche, rezagado frente a los costos, y ahora avanzan sobre el ingreso clave del pequeño productor.
El gobierno decidió intervenir el mercado ganadero con una medida que, presentada como alivio al consumidor, termina golpeando al productor y desordenando toda la cadena: arancel del 10% a la exportación de ganado en pie, cupos, límites de edad, aportes y condicionamientos al Fondo de Estabilización de Precios.
La justificación es conocida: Las exportaciones estarían presionando el precio interno de la carne. El famoso 7.9%.
Este dato no resiste contraste.
Colombia tiene un hato de más de 30 millones de cabezas de ganado. Las exportaciones en pie rondan 230 mil animales al año. Eso es mucho menos del 1% del hato nacional.
No hay forma técnica, ni seria, de sostener que ese volumen marginal esté desabasteciendo el mercado interno o explicando el alza de precios de la carne en el gancho.
Eso lo entiende cualquiera que haya pisado un corral. No el qué toma decisiones desde cómodos escritorios en Bogotá. Lo entendemos los que calzamos botas pantaneras llenas de boñiga y barro.
Porque una cosa es modelar el mercado en un Excel, otra muy distinta es conocer cómo funciona la cadena en la práctica: ciclos ganaderos, tiempos biológicos, decisiones de retención de vientre y liquidez del pequeño productor.
El país hoy tiene un hato mayor que hace algunos años, sin embargo, exporta menos que su potencial.
La pregunta es elemental:
Si hay más ganado y las exportaciones son marginales, ¿dónde está realmente la presión sobre los precios?
No es en la exportación.
Está en la estructura del mercado interno.
Hoy, en Colombia, del precio del kilo de carne en el gancho, mostrador o góndola, al ganadero le llega menos del 50%. El resto se queda en intermediación, informalidad y fallas de comercialización. En Brasil captura cerca del 80% del precio al público.
Ahí está la distorsión.
Corregirlo exige trabajo técnico, decisiones difíciles y conocimiento del sector.
Intervenir en exportaciones, en cambio, es fácil. Y políticamente rentable a menos de un mes de las elecciones.
¿A quién golpea esta medida?
No afecta al gran exportador. Le pega duro al pequeño ganadero, que representa más del 80% del sector ganadero en Colombia, que vive de la leche y que depende de vender su becerro a fin de año, entre 160 y 200 kilos, su “Prima de Navidad”, para sostener su flujo de caja.
A ese becerro hoy le están bajando el precio, la prima se la están quitando, la están expropiando en la práctica.
Al pequeño ganadero lo están dejando sin margen, sin esa válvula de escape. Lo van a quebrar.
Quienes diseñan estas medidas, en muchos casos no han tenido que entrar a un corral y lidiar con un ternero en levante, ni entender que una decisión de política mal tomada se traduce en meses, o años, de pérdida al ganadero.
Así es como se cometen errores graves.
Y tampoco funciona por el lado del consumidor.
El Gobierno ignora un factor determinante: La demanda. El aumento del salario mínimo este año elevó la capacidad de consumo. Más demanda sobre una oferta relativamente rígida presiona los precios al alza.
Esto no se corrige cerrando exportaciones, se corrige aumentando la productividad.
Pero eso toma tiempo, no da los réditos electorales inmediatos qué busca Petro.
La contradicción es mayor cuando se mira la política comercial del propio Gobierno.
Se abrió el mercado China en este gobierno, Medio Oriente, Egipto entre otros, se hizo el trabajo diplomático y sanitario ahora, con ese esfuerzo hecho, se pretende restringir las exportaciones con intereses populistas electorales.
Los mercados no se abren para luego restringirlos.
Si así se hace, se pierden, recuperarlos toma años.
El frente jurídico es igual de delicado.
El proyecto de decreto introduce restricciones cuantitativas y cargas a la exportación qué violentan compromisos de la OMC, y el GATT 94, sin evidencia sólida de una circunstancia excepcional como la seguridad alimentaria.
En el plano interno, aunque la medida tenga presunción de legalidad, es perfectamente cuestionable ante el Consejo de Estado.
La desviación de poder, usar comercio exterior para intervenir precios internos, no es menor.
El resultado:
Demandas multimillonarias contra el Estado qué terminaremos pagando todos.
Síntesis: Estamos frente a una política construida desde los escritorios en Bogotá, que se pagará en las fincas ganaderas.
No es la exportación la que encarece la carne.
No es la tierra.
El problema de fondo es la productividad, la estructura de comercialización y la eficiencia del sistema.
Pero en lugar de corregir eso, el Gobierno opta por intervenir, restringir y castigar.
Es populismo económico en clave electoral para apoyar al candidato del Gobierno, imponiendo restricciones que afectan al pequeño ganadero.
Y como suele pasar con estas decisiones:
El que termina pagando no es el burócrata. Somos nosotros, los pequeños ganaderos, que sabemos cómo huele el campo, el barro y la boñiga, que hoy, una vez más, quedaremos asumiendo el costo de un error de política pública.
* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu
(FNC – Viernes 8 de mayo de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.
Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo
(DANE-SIPSA – Viernes 8 de mayo de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).
Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.
* Según Asocolflores, Colombia exportó más de 310 mil toneladas de flores a cien mercados internacionales durante 2025.
* Las flores del Día de la Madre comienzan su preparación entre octubre y noviembre: dependiendo de la especie, el ciclo puede arrancar con la poda de hortensias en octubre o con la siembra de crisantemos pocas semanas antes de la fecha, exigiendo en todos los casos una gestión fitosanitaria precisa para alcanzar los estándares que exigen los mercados internacionales.
* Los floricultores colombianos avanzan en la incorporación de prácticas regenerativas que mejoran la salud del suelo, optimizan el uso de insumos y refuerzan la productividad del cultivo a mediano plazo.
* La floricultura colombiana incorpora prácticas de agricultura regenerativa para fortalecer la competitividad exportadora
Agricultura & Ganadería
(Bayer -Jueves 7 de mayo de 2026).- En este momento, en los invernaderos y campos de la Sabana de Bogotá y el oriente antioqueño, se ejecuta la cosecha de las flores que llegarán a los hogares colombianos el Día de la Madre. Es el resultado de seis meses de gestión agronómica que inició en noviembre: un proceso que, en el sector floricultor más competitivo de América Latina, cada vez integra más prácticas de agricultura regenerativa. No solo como compromiso ambiental, sino como estrategia de negocio.
Un sector que se tecnifica y siembra en noviembre para cosechar en mayo
Según Asocolflores, la floricultura colombiana genera más de 240.000 empleos formales directos e indirectos, de los cuales el 60% son directos. Cerca del 60% de los empleos están ocupados por mujeres, y la gran mayoría son madres cabeza de familia. En términos de empleo formal, es el sector agrícola más intensivo en mano de obra del país. En 2025, el país exportó cerca de 317 mil toneladas de flores a cerca de 100 mercados, logrando un ingreso de más de 2.200 millones de dólares.
Fechas como Día de San Valentín o Día de la Madre pueden concentrar más del 20% del volumen exportador. Solo en la primera fecha se exportaron más de 900 millones de tallos.
La producción de flores para el Día de la Madre equivale a una apuesta agronómica que se planifica con meses de anticipación. Los tiempos varían según la especie: mientras el crisantemo requiere apenas 10 a 11 semanas de cultivo y se siembra en consecuencia, la hortensia de ciclo corto comienza a prepararse desde octubre mediante podas estratégicas. En todos los casos, el punto óptimo de cosecha debe alcanzarse en un margen de tiempo muy estrecho, lo que exige condiciones fitosanitarias impecables, suelos biológicamente activos y una gestión precisa del riego, la nutrición y la protección de cultivos. Las plagas y enfermedades representan uno de los mayores riesgos productivos del sector y pueden comprometer la calidad de tallos y pétalos que los mercados internacionales exigen.
Regenerar el suelo como decisión de negocio
Para Osiris Ocando, líder de asuntos agrícolas para Latinoamérica de Bayer, la agricultura regenerativa es una solución que propone ir más allá de la sostenibilidad: restaurar activamente los recursos naturales mientras se produce. En la floricultura, esto se traduce en prácticas que mejoran la estructura del suelo, optimizan el uso del agua, incrementan la biodiversidad funcional y reducen la dependencia de insumos externos. Labranza mínima, uso estratégico de biológicos, rotación de cultivos de cobertura entre ciclos productivos y aplicación de productos fitosanitarios de nueva generación son algunas de las herramientas que productores floricultores están incorporando en sus sistemas de manejo.
“La floricultura colombiana ha sido históricamente pionera en estándares de calidad y formalización. Hoy tiene la oportunidad de liderar también la transición hacia sistemas productivos que cuiden el suelo como recurso estratégico. Un suelo sano no solo produce flores más resistentes, produce flores con menor costo de manejo y mayor resiliencia frente a los extremos climáticos”, afirma Ocando.
Competitividad y sostenibilidad: una agenda común
Colombia produce más de mil variedades de flores durante todo el año. Mantener esa posición requiere sistemas productivos que garanticen calidad de manera consistente y que reduzcan la exposición a riesgos sanitarios y climáticos. Los resultados en campo muestran que la integración entre protección de cultivos de última generación y prácticas regenerativas puede mantener la productividad: suelos con mayor capacidad de infiltración, menor presión de plagas por biodiversidad funcional y reducción progresiva de costos de insumos son compatibles con los estándares de exportación que el mercado internacional exige.
Para Néstor Muñoz, ingeniero agrónomo y representante de Colombia en la Global Farmer Network “la agricultura regenerativa no es una técnica puntual, es una estrategia integral que combina ciencia, tradición y rentabilidad sostenible. En cultivos permite aprovechar suelos antes subutilizados, mejorar la fertilidad y reducir el impacto ambiental, al tiempo que garantiza empleo para madres cabeza de hogar y visibilidad colombiana en los mercados internacionales”.