Precios del ganado bovino comercial en Colombia

Agricultura & Ganadería

(Fedegán, BMC – Sábado 20 de junio de 2026).- Presentamos la tabla de precios indicativos de ganado bovino comercial (Ganado macho gordo) en nueve departamentos del país, suministrados por Fedegán y la Bolsa Mercantil de Colombia.

Estos precios son construidos a partir del registro de facturas en el mercado bursátil, por lo que la información es de operaciones reales realizadas en Colombia.

Colombia avanza en análisis, uso y comercialización de antimicrobianos en el sector lechero

* Un paso clave para enfrentar la resistencia a los antimicrobianos.

* Este enfoque que está alineado con estándares internacionales posiciona a Colombia en una ruta innovadora para enfrentar la resistencia a los antimicrobianos (RAM) desde la evidencia y el rigor técnico.

* La resistencia a los antimicrobianos es considerada una de las principales amenazas para la salud pública a nivel mundial. Estas iniciativas posicionan a Colombia como un actor comprometido con la implementación de soluciones basadas en evidencia. Con dignidad cumplimos al campo colombiano y a sus productores.

* El estudio se integra conforme el enfoque “Una Sola Salud” (One Health), que reconoce la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental.

* Para la sociedad, los beneficios son directos: alimentos más seguros, mejor protección de la salud humana y un aporte a la sostenibilidad ambiental bajo el enfoque de ‘Una Sola Salud’.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Viernes 19 de junio de 2026).- Colombia da un paso firme hacia la protección de la salud pública y la sostenibilidad de su sistema agroalimentario con la implementación de un estudio piloto, finalizado en abril de 2025, en predios lecheros en buenas prácticas ganaderas de Colombia, que marca una hoja de ruta en la forma de entender el uso de antibióticos en la producción de leche y la seguridad alimentaria.

La iniciativa, liderada en conjunto entre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Colombia y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) en articulación con el sector privado lechero, constituye uno de los primeros ejercicios en el país que analiza la comercialización de antimicrobianos, y profundiza en el uso real dentro de los predios lecheros.

El monitoreo del uso de antimicrobianos en el sector pecuario se ha basado en datos de ventas, sin embargo, este piloto introduce una mirada precisa y estratégica para entender qué ocurre realmente en el terreno y las decisiones cotidianas de productores y profesionales veterinarios.

El trabajo tuvo como objetivo caracterizar y evaluar el uso y las prácticas de antimicrobianos en los usuarios finales de la producción lechera en Colombia, tanto a nivel de granja como en los puntos de venta al usuario final. Asimismo, se da a conocer cuáles son los antimicrobianos que están siendo utilizados y comprender su impacto en la sanidad animal y la salud pública, con el fin de generar evidencia que fortalezca la vigilancia, promueva su uso responsable, profesional y oriente la toma de decisiones en el sector.

También permitió desarrollar una metodología que, con los ajustes correspondientes, puede ser replicada en otras zonas del país y en diferentes sectores productivos. Su implementación representa un avance significativo en la vigilancia del uso de antimicrobianos, al generar información clave que complemente y fortalezca los sistemas de monitoreo de la RAM en Colombia, contribuyendo a una toma de decisiones más informada y efectiva.

Uno de los aspectos más valiosos del piloto es que involucra directamente a los productores. Lo que se pretende es comprender las prácticas y los contextos en los que se toman decisiones sobre el uso de antibióticos y otros medicamentos veterinarios.

Colombia en la agenda global

La actividad se enmarca en el proyecto Aplicación de las normas del Codex para apoyar la contención y la reducción de la RAM, al fortalecer la vigilancia e investigación sobre el uso de antimicrobianos en el sector lechero. Genera evidencia para la toma de decisiones, promueve buenas prácticas y contribuye a prevenir y contener la RAM, mejorando la salud pública, la inocuidad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios.

El piloto no solo responde a desafíos internos, sino que también contribuye a los compromisos internacionales del país en materia de salud, inocuidad alimentaria y sostenibilidad.

Además, genera aprendizajes que pueden ser replicados en otros sectores productivos, en otras regiones del país y hasta en otros países de la región, consolidando a Colombia como referente en innovación sanitaria.

El desarrollo de este estudio demuestra las oportunidades y beneficios de la colaboración entre el sector público y el privado. La articulación entre la FAO, el ICA y fincas lecheras permitió combinar capacidades técnicas, conocimiento del territorio y acceso a información.

Hacia un uso más responsable y sostenible

El estudio representa un avance clave para los actores de la cadena lechera y la salud pública. Para los productores, brinda información sobre el uso real de antimicrobianos en finca, permitiendo mejorar prácticas, optimizar costos y avanzar en certificaciones como Buenas Prácticas Ganaderas, aumentando su competitividad. Para entidades como el ICA, aporta evidencia para fortalecer la vigilancia, diseñar políticas más precisas y cerrar brechas entre comercialización y uso.

En el ámbito académico y técnico, abre oportunidades de investigación y formación en prevención para reducir la necesidad de uso de antimicrobianos y el uso responsable de medicamentos. A nivel internacional, posiciona a Colombia como referente en soluciones basadas en evidencia frente a la RAM.

Para la sociedad, los beneficios son directos: alimentos seguros, mejor protección de la salud humana y un aporte a la sostenibilidad ambiental bajo el enfoque de ‘Una Sola Salud’.

Uno de los resultados más relevantes del estudio es la identificación de oportunidades de mejora de los datos de comercialización (puntos de venta) y los registros de uso de antimicrobianos en finca. Este hallazgo se convierte en una oportunidad estratégica para fortalecer los sistemas de información y monitoreo en el país, orientados especialmente a la certificación de Buenas Prácticas Ganaderas.

A partir de los hallazgos del piloto, se abren múltiples oportunidades para continuar fortaleciendo el uso responsable de antibióticos en el sector pecuario del país. Entre las principales líneas de acción se destacan:

* Fortalecimiento de los sistemas de registro en finca, complementando registros tradicionales con herramientas digitales. 

* Promoción del acompañamiento veterinario, aplicando el diagnóstico veterinario como herramienta clave en el uso de antimicrobianos y extenderlas a zonas con reducido acceso a atención veterinaria.

* Capacitación a productores, enfocada en prevención, bioseguridad y manejo sanitario.

* Priorización para la reducción de uso de antimicrobianos críticos, con estrategias específicas para su uso racional y responsable.

* Integración de datos a nivel nacional, para una vigilancia más efectiva abordando de manera articulada, salud animal, salud vegetal, salud humana y los temas salud forestal y medio ambiente, con enfoque en la protección de la biodiversidad y sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios, bajo el contexto de una “Una Sola Salud”.

Estas acciones, lejos de ser restrictivas, buscan potenciar la competitividad del sector, mejorar la calidad de los productos y generar confianza en los mercados.

Este tipo de estudios resulta fundamental para fortalecer la vigilancia de la RAM, ya que aporta datos sobre el uso de antimicrobianos (UAM) que permiten comprender mejor las dinámicas reales en campo y complementar los sistemas de monitoreo existentes. Además, evidencian el valor de las alianzas público-privadas, al articular esfuerzos entre instituciones, sector productivo y cooperación internacional para generar información confiable, procurar la dignidad del sector, cerrar brechas de conocimiento y promover acciones conjuntas orientadas al uso responsable de antimicrobianos.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Viernes 19 de junio de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Viernes 19 de junio de 2026

“UNA MISIÓN POR CUMPLIR”: La defensa del orden constitucional

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: José Félix Lafaurie Rivera * / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(JFLR – Viernes 19 de junio de 2026).- Preguntado por un periodista de SEMANA sobre lo que sucedería si el presidente Petro no acepta los resultados de la segunda vuelta, el general Hugo López, comandante de las Fuerzas Militares, dio una respuesta contundente que causó escozor en el Gobierno: “Hay que remitirse a la Constitución, artículo 217. Las Fuerzas Militares tienen UNA MISIÓN POR CUMPLIR y les corresponde (…) en cualquier escenario, cumplir la Constitución y la Ley”.

¿Qué dice el artículo 217?: “Las Fuerzas Militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional”.

¿Por qué la pregunta del periodista? Era obvia, pues las declaraciones de Petro y de los voceros de la campaña de Cepeda son una amenaza cantada al orden constitucional.

Días antes, ante la infame utilización de imágenes de soldados mutilados para atacar la campaña de Abelardo, el general López, con la misma entereza con que le advirtió al Gobierno que las Fuerzas Militares defenderán el orden constitucional en cualquier escenario, le recordó a Gustavo Bolívar que los soldados “no son símbolos de una campaña política. Son héroes de la Nación” y exigió respeto a su servicio, sus familias y su sacrificio. Son dos expresiones de lo que, sencillamente…, es el honor del soldado.

La amenaza al orden constitucional ha sido una constante del gobierno Petro, exacerbada durante la contienda electoral, no solo por el impune desconocimiento de los resultados en primera vuelta, sino por sus declaraciones posteriores. Su agresivo discurso en Montería fue otra incitación al odio y la violencia, otro ataque a la ganadería y la propiedad de la tierra, otra cascada de insultos, otra descarada intervención en política y otra amenaza de desconocer los resultados: “Si ganan, estaré yo en las calles (…), otra vez a defender (…) las conquistas logradas con tanto esfuerzo, como para que una votación de un solo día las borre de un plumazo”. Habrá que recordarle a Petro que esa “votación de un solo día” es la expresión cimera de la democracia.

Bolívar, por su parte, volvió al ruedo en Valledupar con tono amenazante: “Los empresarios quedan notificados (…), de triunfar la alternativa violenta y de extrema derecha, este país se va a incendiar”. Me pregunto si no será violenta una amenaza de incendio, a la cual se sumó Carlos Carrillo, quien abandonó sus responsabilidades de prevenir desastres para amenazar con provocarlos. Si gana De la Espriella, “Indudablemente, se va a incendiar el país”. Esas fueron sus palabras y lo dicho por ambos, dicho está…, como si nada hubieran aprendido del mortal atentado contra Miguel Uribe Turbay.

Mientras Petro alebresta a sus seguidores con el regreso al Palacio de Nariño de “espectros de la muerte”, de “oligarcas y terratenientes, matarifes y genocidas”, arengas incendiarias que lindan con el Código Penal, y Carrillo le suma que “Si gana el fascismo (…) volveremos a un pasado donde se criminaliza la protesta y se persigue a la juventud popular”, desde una cárcel en Bogotá, uno de esos “jóvenes populares”, amenaza con reeditar el “estallido social” –léase ataque terrorista– de 2021. “Todo comenzará desde el mismo día que ese man quede”.

Estamos avisados, pero las instituciones son más fuertes que la amenaza. El registrador Penagos, quien estaba en la misma rueda de prensa con el general y el ministro de Defensa entre los dos, como garante de los resultados electorales no dudó en instar públicamente al presidente a respetarlos.

Tanto el registrador, como el general López y los soldados y policías de la patria tienen una “misión por cumplir” frente a la amenaza. Confío plenamente en que la cumplirán.

* José Félix Lafaurie Rivera, presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). @jflafaurie

Tierra pelada sin integralidad o productividad: Lo que está en juego para el campo colombiano

* NOTA: Las opiniones expresadas en esta publicación no necesariamente reflejan el pensamiento del periódico www.agriculturayganaderia.com y son responsabilidad exclusiva de quien las emite y/o de su actor.

Por: Miguel Ángel Lacouture Arévalo* / Autor Invitado

Agricultura & Ganadería

(MALA – Viernes 19 de junio de 2026).- Este domingo el sector rural no elegirá solamente un presidente. Elegirá entre dos visiones profundamente distintas sobre el futuro del campo: una que sigue apostándole a la redistribución de la tierra como eje del desarrollo rural y otra que prioriza la productividad, la seguridad jurídica, la infraestructura y la inversión como motores de prosperidad.

A pocos días de la segunda vuelta presidencial, resulta inevitable preguntarse qué le conviene realmente al campo colombiano. No se trata de una discusión ideológica ni de simpatías personales. Se trata de determinar cuál modelo ofrece mayores oportunidades para los productores, campesinos, ganaderos y empresarios rurales que todos los días enfrentan los desafíos de producir alimentos en medio de crecientes dificultades económicas, climáticas y de seguridad.

Durante décadas se nos ha dicho que la solución a los problemas del agro consiste en repartir tierras. Sin embargo, la experiencia demuestra que la tierra, por sí sola, no genera desarrollo. Una hectárea sin agua sigue siendo una hectárea seca, sin crédito sigue siendo improductiva, sin asistencia técnica produce menos, y sin vías para sacar la cosecha termina convirtiéndose en una promesa incumplida.

Por eso resulta válido preguntarse si la llamada reforma agraria ha logrado los resultados que se prometieron. Más allá de los anuncios oficiales, persisten interrogantes sobre el número de hectáreas efectivamente compradas, pagadas, formalizadas, adjudicadas y puestas en producción. Lo cierto es que el debate nacional continúa concentrado en las cifras de tierras entregadas mientras miles de productores siguen esperando acceso a crédito, sistemas de riego, asistencia técnica, conectividad rural, mejores vías terciarias, y comercialización.

Ese es precisamente el centro de la discusión.

La propuesta que representa Iván Cepeda mantiene como eje principal la profundización de la redistribución de tierras. Parte de una premisa comprensible: corregir desigualdades históricas en la propiedad rural. Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma: ¿de qué sirve entregar tierra si no existen las condiciones para hacerla rentable y sostenible?

Del otro lado, la propuesta de Abelardo de la Espriella pone el énfasis en la seguridad jurídica, física, comercial y productiva, inversión, infraestructura productiva y el fortalecimiento de la actividad empresarial en el campo. Su planteamiento parte de una realidad económica elemental: la riqueza no se genera repartiendo activos improductivos sino creando las condiciones para que produzcan.

Y es precisamente allí donde muchos productores rurales encuentran una diferencia sustancial.

Hoy Colombia tiene oportunidades que hace apenas unos años parecían lejanas. El país ha logrado abrir mercados internacionales para la carne bovina, el ganado en pie, los lácteos, las frutas y otros productos agropecuarios. El desafío ya no es únicamente entregar más tierra; es producir más valor, más empleo y más exportaciones.

Sin embargo, para aprovechar esa oportunidad se requieren inversiones que siguen siendo insuficientes. Distritos de riego, reservorios de agua, electrificación rural, conectividad, vías terciarias, financiamiento oportuno, asistencia técnica, comercialización y seguridad para quienes producen. Esa es la verdadera infraestructura productiva que el campo reclama.

Además, el panorama climático obliga a actuar con urgencia. Los fenómenos extremos son cada vez más frecuentes y golpean con especial dureza a los pequeños productores. Sin sistemas adecuados de almacenamiento y manejo del agua, miles de familias rurales seguirán dependiendo exclusivamente de la suerte el comportamiento del clima y las oraciones a San Isidro Labrador.

Por eso considero que el debate rural de este domingo debe ir mucho más allá de la simple entrega de tierras. Lo verdaderamente importante es decidir qué modelo tiene mayores posibilidades de generar prosperidad y riqueza en el campo.

No cuestiono el derecho de los campesinos a acceder a la propiedad rural. Lo que cuestiono es la idea de que la propiedad, por sí sola, resolverá los problemas históricos del agro colombiano.

Entre una visión que sigue poniendo el acento en la redistribución y otra que prioriza productividad, seguridad jurídica, infraestructura e inversión, considero que el sector agropecuario tiene razones suficientes para respaldar la segunda.

Porque la tierra es importante, pero no es suficiente.

La tierra sin agua es incertidumbre. La tierra sin crédito es una limitación. La tierra sin seguridad es abandono. La tierra sin mercados es pobreza.

Y la tierra pelada, por sí sola, jamás ha producido el progreso que merece el campo colombiano.

Nota final: Quedan expuestos los elementos de juicio. Este domingo, vote pensando en el futuro de su familia, de su finca y del campo colombiano. No elija promesas; elija el modelo rural que considere más capaz de generar productividad, inversión, oportunidades y bienestar para quienes viven y trabajan la tierra.

* Miguel Ángel Lacouture Arévalo, Práctico en Desarrollo Rural y Agropecuario. @lacoutu

Precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá

Agricultura & Ganadería

(DANE-SIPSA – Viernes 19 de junio de 2026).- Presentamos el reporte diario de precios mayoristas de la papa en la central de abastos de Bogotá, suministrados por el Sistema de Información de Precios del Sector Agropecuario (Sipsa).

Advertimos que estos precios son de referencia porque varían de acuerdo con la oferta y la demanda, la calidad del producto y la región donde se comercialicen.

*PIQUE en la imagen para ver el informe*

Lanzan un llamado conjunto para proteger a la población de fenómenos meteorológicos extremos

* Con una inversión total 202 millones de dólares a nivel global, las agencias (FAO y WFP) podrían proteger a 8,8 millones de personas antes de que sequías, inundaciones y tormentas destruyan cultivos, animales, ingresos y alimentos.

Agricultura & Ganadería

(FAO – Jueves 18 de junio de 2026).- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (WFP) hacen un llamado conjunto para ampliar de forma urgente la acción anticipatoria frente a los impactos previstos de El Niño entre junio de 2026 y marzo de 2027.

FAO y WFP están listas para apoyar de inmediato a 1,2 millones de personas expuestas a los riesgos asociados a El Niño. Sin embargo, con un financiamiento adicional de 167 millones de USD, la asistencia anticipatoria podría extenderse a 7,6 millones de personas más. En total, ambas agencias podrían proteger a 8,8 millones de personas con una inversión de 202 millones de USD.

En un contexto de presupuestos humanitarios cada vez más limitados, la acción anticipatoria representa una de las inversiones más eficaces disponibles: cada dólar invertido antes del impacto puede generar hasta siete dólares en pérdidas humanitarias evitadas.

“La experiencia demuestra sistemáticamente que la actuación temprana es más eficaz y menos costosa que responder una vez que la crisis se ha agravado”, declaró Beth Bechdol, subdirectora General de la FAO. “Contamos con los datos, las herramientas y la evidencia para identificar los riesgos antes de que se conviertan en emergencias. El reto consiste en garantizar que la financiación esté disponible con la suficiente antelación para actuar. Cuando se dispone de recursos antes de que se alcancen los umbrales críticos, los países pueden proteger la producción de alimentos, reducir las necesidades humanitarias y ayudar a las familias a salvaguardar sus medios de subsistencia antes de que se pierdan los periodos críticos de siembra, cosecha y producción ganadera”.

“No podemos permitirnos las consecuencias de otra crisis alimentaria”, declaró Carl Skau, director ejecutivo Interino del WFP. “Con El Niño a la vista, tenemos poco tiempo para actuar y evitar que las familias se vean obligadas a tomar decisiones imposibles más adelante. Ahora contamos con las herramientas para anticiparnos a estos eventos; lo importante es cómo actuamos con ese conocimiento. La acción temprana garantiza que haya alimentos en la mesa y protege a quienes corren mayor riesgo. Con los recursos adecuados, podemos actuar con mayor rapidez, reducir costos y llegar a las personas antes de que la crisis se agrave”.

América Latina y el Caribe

En América Latina y el Caribe se prevén impactos asociados a sequías, déficits de lluvias, afectaciones agrícolas, escasez de agua y daños a los medios de vida.

La región requiere 33 millones de USD para actuar a tiempo y proteger a 1,1 millones de personas frente a los efectos previstos de El Niño. La brecha actual de financiamiento asciende a 27,9 millones de USD.

Los riesgos van mucho más allá de la pérdida de cultivos. El Niño puede reducir la producción de alimentos básicos, limitar el acceso al agua para hogares y agricultura, afectar la ganadería y la pesca, y aumentar los daños asociados a tormentas tropicales y ciclones en zonas costeras del Pacífico.

El Corredor Seco centroamericano se encuentra entre las zonas de mayor preocupación. Allí, las condiciones asociadas a El Niño pueden intensificar períodos secos prolongados y déficits de precipitación, con impactos directos sobre la agricultura familiar, el agua y la seguridad alimentaria.

Durante el evento de El Niño 2023–2024, FAO y WFP lograron proteger a más de tres millones de personas frente a sus impactos en América Latina y el Caribe, hasta 10 meses antes que las intervenciones de respuesta.

Proteger la producción es proteger la seguridad alimentaria

El llamamiento FAO–WFP busca reducir pérdidas y daños mediante medidas adaptadas a cada territorio y medio de vida. Entre las acciones prioritarias se incluyen semillas tolerantes a la sequía o a inundaciones, herramientas agrícolas, transferencias de efectivo, captación de agua, micro-riego, apoyo a la salud animal, asesoría agrícola, difusión de alertas tempranas, defensas contra inundaciones y sistemas de almacenamiento de agua.

Estas medidas permiten que las comunidades rurales no solo sobrevivan al impacto climático, sino que mantengan su capacidad de producir alimentos, generar ingresos y evitar estrategias de supervivencia negativas, como vender activos productivos, reducir comidas o endeudarse en condiciones desfavorables.

La acción anticipatoria también abre una oportunidad para movilizar más financiamiento público, privado y combinado hacia sistemas agroalimentarios resilientes. Al reducir el riesgo climático y estabilizar la producción, estas intervenciones pueden mejorar las condiciones para nuevas inversiones, dinamizar economías locales y fortalecer la seguridad alimentaria en territorios vulnerables.

Un llamado a financiar antes del impacto

FAO y WFP subrayan que el progreso logrado en acción anticipatoria es significativo, pero aún insuficiente frente a la escala de los riesgos. Las agencias llaman a donantes, gobiernos, bancos de desarrollo, fondos climáticos, sector privado y socios humanitarios a aportar financiamiento temprano, flexible y de mayor volumen.

El objetivo es doble: sostener la producción local de alimentos y proteger a las familias vulnerables antes de que El Niño erosione sus medios de vida.

Cuando la alerta temprana se convierte en acción temprana, las comunidades no esperan pasivamente la crisis: se preparan, protegen sus activos, sostienen sus ingresos y mantienen alimentos en la mesa.

Comunidades étnicas certificaron sus viveros para proteger especies nativas

* Esta certificación va a permitir fortalecer los procesos de extensión fitosanitaria, a la vez que vincula a las comunidades étnicas en el trabajo por cuidar el estatus sanitario del departamento.

Agricultura & Ganadería

(ICA – Jueves 18 de junio de 2026).- Después de un proceso que inició en abril de este año, en el que a través del proyecto REDD y gracias al acompañamiento del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), ocho comunidades indígenas y dos consejos comunitarios de igual número de cuencas hídricas del Chocó recibieron, en la mañana de este jueves 18 de junio, la certificación de sus viveros, lo que abre el camino para que se inicie la protección de especies nativas de la zona y la comercialización de material de propagación certificado en el territorio.

Este logro histórico marca un hito en la producción agrícola del Chocó, pues el departamento solo contaba con cuatro viveros certificados, lo que limitaba la capacidad de investigación y salvaguarda del material genético endémico y ponía en riesgo la producción territorial, por cuanto la semilla que se venía utilizando en la producción, no necesariamente estaba siendo certificada.

Según explicó Luis Eduardo Klinger, gerente seccional del ICA, esta certificación va a permitir fortalecer los procesos de extensión fitosanitaria, a la vez que vincula a las comunidades étnicas en el trabajo por cuidar el estatus sanitario del departamento. Con la certificación de estos viveros, las comunidades también podrán encontrar una oportunidad de negocio que les permita seguir fortaleciendo sus procesos productivos.

Las comunidades que certificaron sus viveros son:

* Comunidad indígena Miacora Central Asociación (ACENAB) – Vivero Choiba Nepono.

* Comunidad indígena Peñita – Vivero Cumbarrá del río Cugucho.  

* Consejo Comunitario de Cugucho – Vivero Cugucho.

* Comunidad indígena Bella Luz Vieja – Vivero Semilla nativa.

* Cabildo indígena local de Londoño – Vivero Semilla Ancestral.

* Comunidad indígena Andeudo – Vivero Bakuru wandra (Espíritu del Árbol).

* Comunidad indígena Playita – Vivero Sabiduría ancestral.

* Comunidad indígena Cocalito Río Ankosó (Cabildo Mayor Indígena del río Ankosó y Catrú CAMIRAC) – Vivero Bidua Nephono (Flor de Pichindé).

* Consejo Comunitario Bellavista Dubaza – Vivero Herencia Verde.

* Asociación de Cabildo Indígena ACI-Okendo – Vivero Neu.           

Este hito en el campo chocoano hace parte de las acciones del ICA en la implementación de la reforma agraria y considera la importancia del trabajo del gobierno por llevar dignidad al campo colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilos

Agricultura & Ganadería

(FNC – Jueves 18 de junio de 2026).- La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia (FNC) ofrece a todos los cafeteros la Garantía de Compra, mediante la publicación de un precio base de mercado que se calcula de acuerdo con la cotización de cierre en la Bolsa de Nueva York del día, el precio del dólar del día y el diferencial o prima de referencia para el café colombiano.

Precio interno de referencia para la compra de café pergamino seco por carga de 125 kilo

Jueves 18 de junio de 2026

La sequía “golpea” los cultivos de maíz en el Tolima

* Si sus cultivos de maíz se han visto afectados por la sequía que azota al departamento del Tolima, inscríbase en los listados de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), acercándose a la alcaldía de su municipio.

Agricultura & Ganadería

(Fenalce – Jueves 18 de junio de 2026).- La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) en Colombia, tras un recorrido técnico realizado por diferentes zonas productoras de maíz en el departamento del Tolima, evidenció que la sequía ya ha afectado a más de 10.600 hectáreas de este cereal, provocando pérdidas de entre el 70% y 80%, que podrían superar los 40.000 millones. Este panorama pone en riesgo la sostenibilidad de cientos de agricultores, así como la seguridad y soberanía alimentaria del país.

Ante esta preocupante situación, la federación lideró una Mesa Técnica encabezada por su gerente general, Arnulfo Trujillo; el presidente de la Organización Regional Fenalce Tolima, Ariel Guarnizo; y el director Económico y de Apoyo a la Comercialización, Henry Vargas. En el encuentro participaron agricultores de Valle de San Juan, San Luis, Natagaima, El Espinal, Suárez y Armero Guayabal, quienes expusieron la magnitud de las afectaciones que enfrentan en sus cultivos.

“Fenalce, junto con el Fondo Nacional de Cereales, está comprometida con el acompañamiento y apoyo a los agricultores que viven momentos de crisis e incertidumbre debido a los efectos de la sequía en sus cultivos. Hago un llamado urgente al Gobierno Nacional para que reconozca la gravedad de esta emergencia y adopte medidas inmediatas que permitan mitigar el impacto sobre los agricultores y protejan la producción de alimentos. Nuestros agricultores no pueden seguir enfrentando solos los efectos del clima. Cada día, sin respuestas oportunas, se profundiza la crisis agropecuaria, se amenaza la rentabilidad del campo y se compromete el futuro de miles de familias productoras. Por eso estamos trabajando en articulación con el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, para poder brindar las ayudas necesarias”, afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.

El gremio también participó en la Mesa Técnica convocada por la Secretaría de Desarrollo Agropecuario de la Gobernación del Tolima, a la que asistieron alcaldes, agricultores, representantes de otros gremios como los arroceros y ganaderos, que se han visto afectados por la sequía y, el Banco Agrario.

En el marco de esta reunión se abordaron las consecuencias que ha tenido este fenómeno climático en el departamento, se plantearon diversas acciones para enfrentar esta crisis y se proyectaron alternativas para lo que viene en los próximos meses con el fenómeno de El Niño. 

También se enfatizó en la importancia del trabajo articulado de todos los actores involucrados para dar lugar a acciones de corto y mediano plazo que beneficien a todos los sectores productivos.

Temas como la declaración de emergencia, ensilaje, reservorios, alivios en la deuda con los bancos, flexibilización ambiental y seguros de cosecha, entre otros, fueron planteados para presentar una propuesta formal tanto a la Gobernación del Tolima, como al Gobierno Nacional.

¿Qué deben hacer los agricultores afectados?

Si sus cultivos de maíz se han visto afectados por la sequía que azota al departamento del Tolima, inscríbase en los listados de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres – UNGRD, acercándose a la alcaldía de su municipio.

¿Qué se ha observado en los cultivos?

En las visitas y monitoreos realizados en campo se observaron lotes con síntomas de marchitez, enrollamiento foliar, reducción del crecimiento vegetativo y estrés generalizado de las plantas debido a la falta de humedad. En algunos casos, los cultivos se encuentran en etapas fisiológicas sensibles donde el déficit hídrico puede generar afectaciones irreversibles sobre el potencial productivo.

La problemática es más evidente en zonas donde los productores no cuentan con sistemas de riego, ya que dependen exclusivamente de las precipitaciones para el sostenimiento del cultivo. En estas áreas, la humedad del suelo actualmente es insuficiente para garantizar un adecuado desarrollo fisiológico de las plantas.

Por otra parte, en algunas zonas donde sí se dispone de riego, se han presentado dificultades relacionadas con la prestación del servicio y limitaciones en la disponibilidad de agua, generando retrasos en la programación de los riegos y afectando la oportunidad de las labores agrícolas.

Situación climática e impacto en el cultivo de maíz

Durante el mes de mayo, históricamente el departamento del Tolima presenta precipitaciones asociadas al primer periodo lluvioso del año, condiciones fundamentales para el adecuado desarrollo del cultivo de maíz, especialmente en zonas donde la producción depende directamente de las lluvias y no se cuenta con sistemas de riego.

Sin embargo, durante el presente periodo se ha registrado una disminución significativa de las lluvias en diferentes zonas productoras del departamento, presentándose aproximadamente 20 días consecutivos sin precipitaciones en varios sectores. Esta situación ha generado un déficit hídrico importante, afectando principalmente los cultivos de maíz establecidos en zonas de secano donde no se dispone de sistemas de riego.

Los municipios más afectados corresponden a San Luis, Valle de San Juan, Armero Guayabal y algunos sectores de El Espinal y Suárez, donde actualmente se evidencian cultivos de maíz con síntomas de estrés hídrico, disminución de la humedad en el suelo y afectaciones en su desarrollo fisiológico.

Esta situación ha limitado la capacidad de recuperación de los cultivos y ha incrementado el riesgo de afectaciones sobre el rendimiento final de las áreas sembradas.

Impactos agronómicos sobre el cultivo de maíz

El déficit hídrico que actualmente enfrenta el departamento ha comenzado a generar impactos importantes sobre el cultivo de maíz. La falta de humedad en el suelo limita la absorción de nutrientes por parte de las plantas, afecta el desarrollo radicular y reduce el crecimiento vegetativo del cultivo.

Asimismo, las condiciones actuales han dificultado considerablemente la realización de labores agronómicas como fertilización, debido a que las aplicaciones realizadas en condiciones de baja humedad presentan menor eficiencia y aumentan el riesgo de pérdidas de nutrientes y volatilización de los fertilizantes edáficos. Esto ha llevado a que muchos productores decidan retrasar aplicaciones hasta que se presenten lluvias o mejores condiciones de humedad.

En cultivos que se encuentran en etapas críticas como floración y llenado de grano, el estrés hídrico puede ocasionar disminuciones importantes en el rendimiento final, afectando directamente la productividad de los lotes. Dependiendo de la duración de la sequía y de la etapa fisiológica del cultivo, las pérdidas podrían incrementarse considerablemente si no se presentan precipitaciones en los próximos días.

Adicionalmente, las condiciones de estrés pueden aumentar la susceptibilidad de las plantas a problemas fitosanitarios y afectar la uniformidad de los cultivos, generando una menor estabilidad productiva en las áreas afectadas.

Impactos económicos y sociales

La actual situación climática representa una preocupación importante para los productores de maíz del departamento del Tolima debido al impacto económico que puede generar sobre la rentabilidad de los cultivos.

La disminución potencial en los rendimientos ocasionaría menores volúmenes de producción y reducción en los ingresos de los agricultores, afectando principalmente a pequeños y medianos productores que dependen económicamente de esta actividad.

A esto se suma el incremento en los costos de producción registrado durante el presente semestre, especialmente en fertilizantes, labores agrícolas y costos asociados al riego. La combinación entre altos costos y posibles pérdidas productivas aumenta el riesgo financiero para muchas familias productoras de la región.

Además del impacto económico directo, esta situación puede generar consecuencias sociales importantes relacionadas con disminución del empleo rural, afectación de la economía local y dificultades para el sostenimiento de las familias que dependen de la actividad agrícola.